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                  10:44  |  Lunes 18 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 13-06-2018 / 10:06
SE PROFUNDIZA EL CONFLICTO SOCIAL

Tras fracasar el diálogo con el Gobierno, la CGT se decidió y convocó a un Paro Nacional

Tras fracasar el diálogo con el Gobierno, la CGT se decidió y convocó a un Paro Nacional
Después de múltiples cabildeos, la Confederación General del Trabajo (CGT) le puso anoche fecha al que será el tercer paro nacional en dos años y medio de gestión de Mauricio Macri, esta vez en reclamo de una “rectificación” de la política económica neoliberal ajustadora del Gobierno de los Ricos: será el próximo lunes 25, por 24 horas y sin movilización.
Luego de largas discusiones, que incluyeron presiones internas y externas, la CGT anunció la convocatoria a un paro general "contra el ajuste salvaje" para el próximo 25 de junio que comunicó el triunvirato en la sede de la central obrera. Como los manifestantes del Mayo Francés le piden al Gobierno lo imposible: un giro de timón en el rumbo económico.
 
En conferencia de prensa, Héctor Daer aseguró que "al no encontrar respuestas decidimos convocar una medida de fuerza". Por su parte, Juan Carlos Schmid, agregó que la Casa Rosada "no está dispuesta a realizar las correcciones" en la política económica que se le habían planteado por lo que ya no veía motivos para dilatar más la decisión.
 
El paro se prevé contundente ya que las CTA que conducen Hugo Yasky y Pablo Micheli anunciaron que se sumarán a la medida. Anoche, El secretario adjunto de Camioneros, Pablo Moyano, también confirmó la participación activa de su gremio en la huelga cegetista.
 
Este será el tercer paro general desde que Mauricio Macri asumió la presidencia y como ocurrió en los dos anteriores, el triunvirato tomó la decisión inmerso en complejas disputas internas y respondiendo con cierta tardanza a la compleja coyuntura que genera la crisis económica.
 
Habrá paro general para el 25 de junio, sin movilización. La modalidad ya se cuestiona, bajo sospecha de ser una nueva aliviada para el Gobierno de los Ricos. Pero, a favor de la CGT: lo más contundente es el paro, que demarca posiciones y fue acompañado de declaraciones muy críticas a la economía del binomio Macri-FMI.
 
A la conducción cegetista no le quedaba otra que sumarse a la oposición social que la praxis neoliberal macrista acrecienta día tras día. Desde diciembre de 2015 la protesta y las revueltas callejeras, el impresionante abanico de resistencias en el espacio público, empujan a la oposición política y a la principal Central de trabajadores.
 
Un paro con movilización hubiera sido motejado de desestabilizador. Uno fijado para el día de un partido de Argentina, tomado en solfa. El apodo de "dominguero" le caerá al del lunes 25. Todo modo, servirá de termómetro adicional para medir la desaprobación a Macri y su tozudez ajustadora.
 
"¿Qué pasará el martes 26, eehh?", resonará el sonsonete del Gobierno de los CEOs. Si no cambia su política, pasará más y peor de lo mismo. Cerrarán otros negocios o pequeñas industrias, crecerá la comensalidad en comedores comunitarios o en las escuelas. La frustración colectiva, el temor por el futuro inminente, la suba descontrolada de la canasta familiar, la inseguridad alimentaria y laboral son productos de decisiones oficiales. El paro planta una réplica, toma posición, fija una resistencia contra la profundización del brutal ajuste para implementar el acuerdo con el FMI.
 
La Opinión Popular

 
TRAS LA FALLIDA REUNIÓN CON EL EJECUTIVO, DEFINIERON UN PARO PARA EL PRÓXIMO 25 DE JUNIO
 
La CGT rompe el diálogo con el Gobierno y anuncia un paro nacional
 
La CGT anunció un paro nacional para el próximo lunes 25 de junio y rompió el diálogo con el Gobierno, que intentó evitar la medida hasta este martes. El paro, de 24 horas, se lanzó en rechazo al rumbo económico del Gobierno y es la primera medida de fuerza en reacción al acuerdo con el FMI que cerró Mauricio Macri. 
 
La medida no coincide con la convocatoria del sindicato de Camioneros y las CTA para este jueves 14, por lo que el conflicto en la calle se repetirá en sólo 11 días. Se trata de un duro golpe al Gobierno, que le dio máxima importancia al paro y debatió cómo frenarlo en la reunión de la mesa chica de este lunes.
 
El anuncio se hizo en la sede de Azopardo por el integrante del triunvirato Héctor Daer, acompañado por Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, quienes confirmaron que a la jornada de protesta se sumará la Unión Tranviarios Automotor (UTA), por lo que no habrá transporte público de pasajeros y el paro se sentirá con fuerza, ya que las calles porteñas quedarán vacías.
 
El Gobierno intentó frenar el paro con una reunión convocada para este mediodía en la sede de Trabajo y había aceptado elevar la pauta salarial en unos 5 puntos porcentuales, además de la promesa de liberar fondos para obras sociales. Pero rechazaba el resto de los puntos de la CGT: eximir del impuesto a las Ganancias al medio aguinaldo, suspender despidos por seis meses y desistir de los cambios más conflictivos de la reforma laboral.
 
Sin embargo, la CGT faltó a la reunión y frustró la maniobra del Gobierno con las obras sociales, pese a que como anticipó LPO Macri tenía preparado el decreto para liberar 3 mil millones.
 
Sobre ese punto, Daer advirtió que hace "4 ó 5 meses" que está demorado el pago de las obras sociales, por un monto de 30 mil millones de pesos. "Los datos económicos y de empleo, los datos que tienen que ver con todo lo que afecta a los sectores más vulnerables se van afectando y cada vez son más alarmantes", señaló Daer.
 
Schmid, por su parte, evalúo que desde la central le platearon al Gobierno "realizar correcciones que parece no estar dispuesto a aceptar". "Los sectores más vulnerables son los que sufren las políticas económicas del Gobierno. Le planteamos la situación de los despidos y el ministro de Hacienda nos dijo que 'ellos no podían intervenir en el juego del mercado porque eso afectaría la creación de empleo. Estamos en las antípodas de esa posición", apuntó el integrante del triunvirato.
 
El ajuste que se avecina por el acuerdo con el FMI también había preocupado a los empresarios de la construcción,  que advirtieron que hay 430 mil empleos en riesgo si el recorte para cumplir las metas fiscales acordadas con el Fondo se hará en la obra pública.
 
En el Gobierno señalan que la obra pública para este año no se tocará, pero advierten que el año que viene será un escenario complejísimo para cumplir con la meta del 1,3% del déficit que pide el FMI. El interrogante que quedó tras el anuncio de la CGT es justamente si el Gobierno tendrá la capacidad política para implementar el acuerdo con el Fondo.
 
Fuente: La Política Online
 

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18-06-2018 / 10:06
Con una pésima gestión del mercado cambiario y sin dólares suficiente en las reservas, el sendero para el tipo de cambio es ascendente. El gobierno de Mauricio Macri no puede frenar la corrida, simplemente porque no hay suficientes dólares disponibles para atender la demanda y se sometió a los dictados del FMI.
 
"Que baje el dólar, la puta que te parió". El cántico, unánime, partió de entre la multitud de argentinos que este fin de semana caminaron por las calles rusas, convocados por la fiebre mundialista para ver a Lionel Messi y equipo. Condenarlo como un insulto o reducirlo a una picardía sería subestimar el poder de la alerta, de esas palabras que dicen mucho más de lo que gritan.
 
Lo que hay, lo que se percibe, es un hartazgo que ni los miles de kilómetros que nos separan de Rusia, ni la euforia mundialista por el debut argentino han podido mitigar. El desastre económico, esta vez, hace mella en la Argentina, sin distinción de capas sociales, castigando ya no solo a los vulnerables de siempre, sino también a las clases medias y medias altas.
 
Precisamente, son estas las que ahora dirigen sus gritos al presidente Macri, clamando por algo más que un dólar estable. Piden lo que todavía no existe: un programa económico razonable y sustentable. Un esquema, algo que vaya más allá del simple cambio de ministros como se pueden cambiar los fusibles de un hogar.
 
Pero la paciencia de la clase media que votó a este Gobierno de los Ricos, por momentos mezquina o adormecida, tiene sus límites y por fin parece advertir que le ha llegado su hora, que el acuerdo neocolonial alcanzado con el FMI es, menos que un rescate, un salvavidas de plomo, no solo para el sector público, o los castigados salarios de los obreros o las jubilaciones de miseria, sino también un ajuste que la incluye.
 
El acuerdo neocolonial con el FMI definirá, para mal, el futuro de la Argentina, afectará a vastos sectores de la sociedad y sobre el que, no obstante, el Presidente no ha abierto la boca para dar una explicación de lo acordado. Hacerlo, implicaría exponer la crudeza de una realidad y unas metas brutales de ajuste, alejadas de las promesas que hizo a sus votantes.
 
Macri se cuida de evitar el sincericidio, pero quienes lo eligieron ya sienten la traición, con un malestar hondo, que viaja kilómetros. Él hace como si no los escuchara, se empecina en su rumbo sin plan y reduce todo a un juego de ajedrez, cambiando figuritas en el mismo álbum.
 
En el tema del dólar, el acuerdo neocolonial Macri-FMI es claro, planea absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas. O sea, dejar que se devalué la moneda todo lo que el mercado estime o especule, sin mencionar que no habrá botes salvavidas para todos.
 
La Opinión Popular

17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
La Opinión Popular

16-06-2018 / 16:06
La única discusión es sobre los tiempos y la profundidad, el sentido está descontado: Mauricio Macri aceptó que tiene que hacer una drástica reducción de su gabinete para recuperar la confianza de un mercado que ni pestañeó ante la designación del súper trader Luis "Toto" Caputo en el Banco Central.
 
Las versiones hablan de una reducción de los actuales 20 ministerios a una cifra que va de siete a trece. Medio Ambiente, Modernización y Cultura pasarían a secretarías dependientes de la Presidencia, como fueron tradicionalmente. Y Energía y Producción serían degradadas a ese mismo nivel, sólo que para ubicarse debajo de Nicolás Dujovne, en la construcción por cuotas y a regañadientes que ensaya Macri, de un ministro de Economía tradicional.
 
Mucho más sensible, pero acaso igual de impactante, sería eliminar los ministerios de Salud y Educación y reemplazarlos por algún tipo de organismo de enlace con las provincias, que en rigor asumen toda la carga de la gestión en esas áreas. Son todas versiones que corren por estas horas, al igual que el eventual regreso de una cartera de Obras Públicas tradicional.
 
Lo que nadie discute es que el mercado pidió y pide un ajuste severo de un gabinete diseñado con criterios escandinavos, para un país inmenso e indomable como la Argentina. Llama también la atención el notable perfil bajo que transita Marcos Peña. "Está bastante corrido", afirmó una fuente que conoce muy de adentro el funcionamiento del macrismo.
 
Un deslizamiento que coincide con el protagonismo cada vez mayor de Nicolás "Nicky" Caputo, uno de los que más empuja el cambio profundo del gabinete.

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