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Sociedad e Interés General - 12-06-2018 / 18:06
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 13 DE JUNIO DE 1953, MUERE A LOS 44 AÑOS, EL LEGENDARIO DIRIGENTE RADICAL

Moisés Lebensohn: La libertad no está oprimida sólo por las dictaduras, sino también por el privilegio económico

Moisés Lebensohn: La libertad no está oprimida sólo por las dictaduras, sino también por el privilegio económico
El 13 de junio de 1953, muere a los 44 años, Moisés Lebensohn, el teórico más inteligente de la Unión Cívica Radical. Fue político, periodista y abogado, y si bien nunca alcanzó cargos públicos de gran relevancia, es considerado como uno de los ideólogos fundamentales de la Unión Cívica Radical.
El 13 de junio de 1953, muere a los 44 años, Moisés Lebensohn, el teórico más inteligente de la Unión Cívica Radical. Fue político, periodista y abogado, y si bien nunca alcanzó cargos públicos de gran relevancia, es considerado como uno de los ideólogos fundamentales de la Unión Cívica Radical.
 
Sostenedor crítico del yrigoyenismo y partidario de profundizar las conquistas sociales de este, se opuso a los mecanismos fraudulentos de la llamada "década infame" y a los sectores conservadores de su partido. Mantenía la necesidad de políticas de profunda reforma económica, incluyendo la nacionalización del petróleo y la reforma agraria.
 
Alineado con el sector de raíz más popular del radicalismo, que entonces encabezaba Amadeo Sabattini, junto con otros jóvenes como Gabriel del Mazo, Damonte Taborda, Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Crisólogo Larralde Alejandro Gómez, conforma el Movimiento de Intransigencia y Renovación, un grupo opositor a la vieja dirigencia partidaria.
 
Lebensohn sostenía que el radicalismo de entonces carecía de "ejemplos morales y coraje para hacer reformas vitales de justicia social, que afectan intereses económicos".Junto con los otros dirigentes juveniles del MIR, Lebensohn impulsa un programa transformador que adquiriría forma en el V Congreso de la Juventud Radical en Chivilcoy, en mayo de 1942. Este programa, así como el llamado "programa de Avellaneda" de 1943 y el del Congreso de 1944, serían posteriormente (1948) incorporados casi totalmente como Bases de Acción Política de la UCR.
 
Con el ascenso del peronismo al poder, Lebensohn (como la mayoría de la UCR) se sitúa en la oposición. Sin embargo, no deja de reconocer la importancia de las conquistas sociales del gobierno de Perón, lo que habría de ganarle no pocas enemistades dentro de su propio partido.
 
Mantuvo durante largo tiempo amistad con Eva Perón, por haberse conocido en Junín. Este hondo aprecio no se quebró siquiera cuando ambos estuvieron profundamente enfrentados en lo político.
 
En 1950 Lebensohn es elegido presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires de la UCR, y en 1952 es presidente de la Convención Nacional de su partido.
 
Por Carlos Morales para La Opinión Popular

Biografía
 
Lebensohn nació en el puerto sureño de Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires, el 12 de agosto de 1907. Inclinado desde joven al periodismo, inició su militancia política en el socialismo y al poco tiempo se afilió a la Unión Cívica Radical de Hipólito Yrigoyen. En 1931, apenas recibido de abogado, fundó el Diario Democracia en Junín, su ciudad adoptiva. En 1936 es electo concejal, y en 1938 es Secretario General del Congreso Nacional de la Juventud Radical.
 
Hijo de inmigrantes judíos; su padre, montengrino, era médico, políglota, un intelectual que tuvo una poderosa influencia en su formación. La madre, Fanny Chaponik, rumana. Ambos, descendientes de humildes familias campesinas.
 
Sostenedor crítico del yrigoyenismo y partidario de profundizar las conquistas sociales de este, se opuso a los mecanismos fraudulentos de la llamada "década infame" (1930-1943) y a los sectores conservadores de su partido.
 
Sostenía la necesidad de políticas de profunda reforma económica, incluyendo la nacionalización del petróleo y la reforma agraria. Alineado con el sector de raíz más popular del radicalismo, que entonces encabezaba Amadeo Sabattini, junto con otros jóvenes como Gabriel del Mazo, Damonte Taborda, Ricardo Balbín, Arturo Frondizi, Arturo Illia, Crisólogo Larralde y Alejandro Gómez, conforma el Movimiento de Intransigencia y Renovación, un grupo opositor a la vieja dirigencia partidaria, y por el cual fue duramente criticado desde el ala conservadora de su mismo partido, que incluso llegaron a agredirlo físicamente, además de tacharlo de "comunista, ambicioso y judío".
 
Al decir Alejandro Gómez, "los jóvenes no encontrábamos el rumbo, en un partido que consentía el fraude, o colaboraba con él". Se selló un pacto para defender la moral, la justicia social, la libertad, la república, el federalismo, la libertad sindical, el voto femenino, la reforma educativa y una firme repulsa a toda forma de régimen corporativo.
 
Lebensohn sostenía que el radicalismo de entonces carecía de "ejemplos morales y coraje para hacer reformas vitales de justicia social, que afectan intereses económicos". Junto con los otros dirigentes juveniles del MIR, Lebensohn impulsa un programa transformador que adquiriría forma en el V Congreso de la Juventud Radical en Chivilcoy, en mayo de 1942.
 
Este programa, así como el llamado "programa de Avellaneda" de 1943 y el del Congreso de 1944, serían posteriormente (1948) incorporados casi totalmente como Bases de Acción Política de la UCR.
 
Con el ascenso del peronismo al poder, Lebensohn (como la mayoría de la UCR) se sitúa en la oposición. Sin embargo, no deja de reconocer la importancia de las conquistas sociales del gobierno de Perón, lo que habría de ganarle no pocas enemistades dentro de su propio partido.
 
En 1949 es electo convencional constituyente, y preside el bloque radical en la Convención para la reforma de la constitución. Allí se opone a la propuesta de reelección presidencial y a otras medidas que finalmente la mayoría peronista consagraría en el nuevo texto constitucional.
 
Mantuvo durante largo tiempo amistad con Eva Perón, por haberse conocido en Junín y haberla ayudado con algunos comentarios favorables a su carrera artística en el diario Democracia. En sus charlas le inculcó la necesidad de luchar por los desposeídos, justicia social que Lebehnson por su cultura y preocupación constante por estar actualizado con las circunstancias de la época ya había percibido como el gran tema del siglo veinte.
 
Esta profunda amistad no se quebró siquiera cuando ambos estuvieron profundamente enfrentados en lo político (vemos que compartían el ideario social), a punto tal que solían encontrarse en sitios públicos para compartir una charla y un café.
 
En 1950 Lebensohn es elegido presidente del Comité de la Provincia de Buenos Aires de la UCR, y en 1952 es presidente de la Convención Nacional de su partido.
 
Su oposición al gobierno peronista lo llevó a la cárcel en más de una ocasión; era transparente en sus críticas y muy preciso "Hay una destrucción del sindicalismo independiente, avasallamiento de las universidades, humillación del régimen parlamentario, monopolio de la radio y del cine; restricción de la libertad de prensa; manejo discrecional de los fondos públicos y de los inmensos recursos sustraídos a la producción; absorción burocrática del control económico y financiero; reelección indefinida del jerarca. Ya están dadas las condiciones totalitarias"; Aunque su defensa de las políticas sociales de Perón le granjeó acusaciones de "traidor" de parte de muchos de sus correligionarios.
 
En 1952, disconforme con las cláusulas totalitarias que se querían imponer en la Reforma de la Constitución, Lebensohn se retira con su bloque de la Convención Constituyente y en respuesta a los gritos de la mayoría "¡Que se vayan!" exclamó: "Volveremos, para dictar la Constitución de los argentinos". Poco más tarde, Lebensohn sufrió la cárcel por razones políticas durante más de un año y allí se quebrantó su salud física definitivamente.
 
Esta combinación terminó por desgastar las fuerzas de Lebensohn, que falleció de un ataque cardíaco el 13 de junio de 1953, a los 45 años de edad. "No debo morir; hay tanto que hacer, tanto que luchar, luchar..." fueron sus últimas palabras. La misión de apóstol caracterizó a este político de raza, su visión humanística, su actitud humilde y generosa, su compromiso con los valores altos. El traslado de sus restos a Junín provocó una multitudinaria movilización espontánea. Centenares de coronas hicieron guardia de honor ante el paso del cortejo.
 
El diario Democracia, al que el gobierno escamoteaba papel, consiguió aparecer, pero enlutado por un vacío irreparable. Dijo Félix Luna: "Lo más importante de Lebensohn es la pasión que lo animó y la jerarquía que dio a la política como instrumento para mejorar la vida colectiva"
 
De Wikipedia, la enciclopedia libre

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17-10-2018 / 20:10
El 18 de octubre de 1801, en Talar de Arroyo Largo, cerca de Concepción del Uruguay, en el entonces Virreinato del Río de la Plata, nace Justo José de Urquiza. Genio militar y hábil comerciante, fue varias veces gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jefe traidor del Partido Federal y el primer presidente constitucional de la República Argentina, en 1854.
 
Siendo uno de los principales jefes del partido federal, encabezó el movimiento que derrocó en 1852 al gobernador nacional y popular de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas, con ayuda de tropas brasileñas. Y vuelve a traicionar el proyecto del interior federal cuando ordena la retirada en la batalla de Pavón (1861) cuando las tropas entrerrianas iban ganando y le entrega la victoria al unitario porteño Bartolomé Mitre.
 
Su "neutralidad" frente al bombardeo brasilero del pueblo hermano uruguayo que estaba al mando del coronel Leandro Gómez, en la heroica Paysandú; su participación en la guerra genocida para destruir el Paraguay, ejemplo de un desarrollo autónomo en América Latina; las maniobras para evitar la elección de López Jordán y la entrega de la recaudación de impuestos provinciales en manos de un particular, lo llevaron a la muerte.
 
José Hernández, autor del Martín Fierro, afirmó: "Urquiza, era el Gobernador Tirano de Entre Ríos, pero era más que todo, el Jefe Traidor del Partido Federal, y su muerte, mil veces merecida, ... era el justo castigo al Jefe Traidor". 
 
La Opinión Popular

17-10-2018 / 20:10
17-10-2018 / 20:10
16-10-2018 / 20:10
16-10-2018 / 19:10
El 17 de Octubre de 1945, Juan Perón fue rescatado de la cárcel por la masiva movilización de la clase trabajadora, exponiendo así la falencia del anciano régimen oligárquico antinacional -rapaz y parasitario- y la caducidad de los viejos partidos políticos seudodemocráticos, sobrepasados por el proletariado, que de ahora en más, podía obtener reivindicaciones que ya no se pedían, se reclamaban, porque ya no se confiaba en la buena voluntad de los sectores dominantes sino en la propia fuerza de los trabajadores.
 
Ese día resurge la Argentina profunda, el subsuelo de la Patria sublevado, y reaparece para continuar escribiendo la historia de las masas populares, una secuencia que va desde las lanzas primero -con las montoneras federales del interior-, el voto después -con el radicalismo yrigoyenista- y por último los sindicatos obreros -con el peronismo-. Tres momentos en los que el Pueblo lucha para realizarse con el federalismo, la soberanía política y la democracia social.
 
Como consecuencia de la actuación revolucionaria de las masas populares el 17 de octubre de 1945, el justicialismo llega al poder y produce transformaciones en todos los ámbitos de la realidad del país. La Revolución Nacional, de Eva y Juan Perón, rompió con el modelo semicolonial dependiente, logrando la independencia económica, la justicia social y permitiendo importantes conquistas a los sectores populares. Una Nueva Argentina con el Pueblo de protagonista.

La terrible reacción gorila de la vieja Argentina oligárquica y autoritaria, en el golpe de septiembre de 1955, dan la medida de la trascendencia revolucionaria del peronismo. Cómo los movimientos nacionales antecesores: el federalismo de Rosas y el radicalismo de Yrigoyen; solo se alcanzaron conquistas transitorias y fueron derrotados por la estructura de la injusticia y la dependencia. Revolución y contrarrevolución.
 
A partir de 1955, la exclusión política del peronismo produjo un proceso de Resistencia que ampliaría su perfil. Aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado. En esta lucha, el peronismo constituyó el agrupamiento de las fuerzas populares y proletarias, mientras que el régimen militar se identificaba con los intereses de la oligarquía, la burguesía entreguista y los partidos liberales.
 
Todos estos esfuerzos son partes de un mismo combate, en la que todavía no se han alcanzado triunfos definitivos. Corsi e ricorsi, la Patria aparece como un proyecto inacabado que debemos realizarlo plenamente hoy cuando el capitalismo globalizado pretende desembarazarse de las limitaciones que, a lo largo del siglo XX, le impusieran los Estados Nacionales y los movimientos sociales encabezados por la clase trabajadora, para aplicar sus políticas neoliberales de injusticia social.
 
Las medidas económicas del macrismo están inspiradas en el neoliberalismo, que fue establecido durante la Revolución Fusiladora (1955), continuadas por las armas en la dictadura de Jorge Rafael Videla (1976-1983) y por los votos en el gobierno de Carlos Menem (1989-1999). Este tipo de recetas reaccionarias, que aumentan la injusticia quitando derechos sociales y agrandan la dependencia con el fuerte endeudamiento, siempre fracasaron, provocando resistencias populares y revueltas sociales. 


Por eso, como integrantes del Movimiento Nacional y Popular que cambió la historia política argentina, volvemos a levantar, como en 1945, el cuestionamiento del sistema económico-social injusto y la necesidad de dar pelea para cambiarlo.
 
Escribe: Blas García

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