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Sociedad e Interés General - 06-06-2018 / 21:06
EFEMÉRIDES POPULARES

Lola Mora, la primera escultora latinoamericana

Lola Mora, la primera escultora latinoamericana
El 07 de junio de 1936 falleció, en Buenos Aires, Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández o Dolores Mora Vega, más conocida como Lola Mora, escultora argentina que además incursionó en el urbanismo, la minería y las artes visuales. Cosmopolita y audaz, la notable artista argentina desafió tabúes de la época y sufrió censuras por sus trabajos más arriesgados.
El 07 de junio de 1936 falleció, en Buenos Aires, Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández o Dolores Mora Vega, más conocida como Lola Mora, escultora argentina que además incursionó en el urbanismo, la minería y las artes visuales. Cosmopolita y audaz, la notable artista argentina desafió tabúes de la época y sufrió censuras por sus trabajos más arriesgados.
 
Se destacó en espacios vedados a las mujeres de su época y fue la escultora argentina más halagada y discutida de los últimos años del siglo XIX y comienzos del siglo XX. Su obra más conocida es la Fuente de las Nereidas, denominada popularmente como Fuente de Lola Mora, un conjunto escultórico de mármol de Carrara que se inauguró el 21 de mayo de 1903 en el Paseo de Julio de Buenos Aires.
 
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Nacida el 17 de noviembre de 1866, el lugar aún se discute, ya que mientras los salteños alegan que fue en El Tala, una localidad del sur de la provincia de Salta a muy pocos kilómetros de la Provincia de Tucumán, donde vivían sus padres, los tucumanos se basan en que fue bautizada en Trancas, en el norte de la provincia de Tucumán, y que la escultora siempre se reconoció tucumana.
 
En 1887 llegó a Tucumán para dar clases el pintor italiano Santiago Falcucci y ella fue una de sus alumnas. Fue así que se inició en pintura, dibujo y retrato y aprendió sobre el neoclasicismo y el romanticismo italiano, estilos que marcaron su obra; empezó a hacer retratos de personalidades de la sociedad tucumana con los cuales pudo financiar sus otras obras.
 
Ya era en Tucumán una artista conocida cuando en 1895 viajó a Buenos Aires en busca de una beca para perfeccionar sus estudios en Europa, que le fue concedida por el presidente José Evaristo Uriburu. En Italia se relacionó con los círculos artísticos y culturales, en los que fue muy respetada, y la prensa argentina empezó a informar sobre sus trabajos, viajes por Europa, exposiciones y los premios recibidos. Un autorretrato de Lola Mora, en mármol de carrara, se exhibió en la Exposición Universal de París de 1900 y ganó una medalla de oro.
 
Cuando regresó a la Argentina en 1900, ofreció a la municipalidad de Buenos Aires su obra más famosa: la Fuente de las Nereidas. La sociedad porteña de la época consideró que las estatuas mostrando sin recato los cuerpos desnudos emergiendo triunfalmente de las aguas eran "licenciosas" y "libidinosas".
 
De manera constante viajaba entre Roma donde se encontraba su estudio hasta la Argentina. A partir de 1910 empieza a declinar su estrella como escultora. Los incumplimientos contractuales de sus proveedores la llevaron a endeudarse y a hipotecar su taller de Roma. En 1913 inauguró su monumento a Nicolás Avellaneda en la ciudad de Avellaneda en presencia del presidente Roque Sáenz Peña, el vicepresidente Victorino de la Plaza y su gran amigo el expresidente Julio Argentino Roca, que murió un año después. Con su muerte, ella perdió influencia y los adversarios políticos de Roca le pasaron factura.
 
En 1915 el Congreso decidió desmontar sus obras escultóricas a las que calificó de "adefesios horribles". En 1918 la municipalidad porteña desmanteló la Fuente de las Nereidas y la ubicó en la Avenida Costanera Sur, donde se erige actualmente, a la entrada de la Reserva Ecológica.
 
En 1925 el presidente Marcelo T. de Alvear dejó sin efecto la última obra encargada por el Estado, el diseño del Monumento a la Bandera. Para revertir el golpe, emprendió la extracción de combustibles con base en destilación de rocas fósiles (esquistos bituminosos) asociada a otras personas y recorrió infructuosamente las montañas de Salta para desarrollar el negocio, perdiendo en ello sus ahorros.
 
Desahuciada y con su salud deteriorada, entre 1932 y 1933 retornó a Buenos Aires, bajo el cuidado de sus sobrinas. Le costaba caminar, divagaba y perdía el conocimiento. En 1935, el Congreso le aprobó una pensión de doscientos pesos mensuales.
 
El 17 de agosto de ese año Lola Mora sufrió un ataque cerebral que la dejó postrada hasta el 7 de junio de 1936 en que falleció en Buenos Aires tras tres largos días de inconsciencia, insensibilidad y dificultad en su respiración.
 
Tras su muerte comenzó a ser más admirada, y entre los homenajes que ha recibido se encuentra la institución del 17 de noviembre, fecha de su natalicio, como Día Nacional del Escultor y las Artes Plásticas realizado por el Congreso de la Nación Argentina en 1998.
 
Fuente: Infobae

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21-10-2018 / 09:10
21-10-2018 / 08:10
El 21 de octubre de 1886 muere José Rafael Hernández y Pueyrredón. Fue un militar, periodista, poeta y político argentino, especialmente conocido como el autor del Martín Fierro, obra máxima de la literatura gauchesca.
 
Entre 1852 y 1872, época de gran agitación política, José Hernández defendió, con las armas en la mano, la postura federal de que las provincias no debían permanecer dominadas por las autoridades centrales establecidas en Buenos Aires.
 
Participó en la última rebelión gaucha del interior federal, la de López Jordán, un movimiento que finalizó en 1871 con la derrota de los gauchos y el exilio de Hernández.
 
A su regreso a Argentina en 1874, continuó su lucha por otros medios tales como el periodismo y el desempeño de varios cargos oficiales. Pero fue, sin embargo, a través de su poesía como consiguió un gran eco para sus propuestas, y la más valiosa contribución a la causa de los gauchos.
 
El gaucho Martín Fierro (1872) es un poema épico popular y está considerado una de las grandes obras de la literatura argentina. Tras la onceava edición, en 1879, publicó La vuelta de Martín Fierro. El gran mérito del autor del Martín Fierro fue el de llevar a la literatura la vida de un gaucho, contándola en primera persona, con sus propias palabras e imbuido de su espíritu.
 
José Hernández luchó por la autonomía de los gauchos. Curiosamente lo que no consiguió en su actividad política lo obtuvo por medio de la literatura.
 
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18-10-2018 / 19:10
18-10-2018 / 19:10
Este 19 de octubre se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Julio Argentino Roca, una figura molesta para algunos que lo ven como un genocida porque derrotó militarmente a los indios que ocupaban parte del territorio nacional. Fue antes de su presidencia, cuando Roca era ministro, encabezó la llamada Conquista del Desierto, en base a una ley aprobada por el Congreso.
 
La pelea contra los indios venía ya desde la época de la Independencia; el objetivo de la ley del Congreso fue ocupar esas tierras para atraer a los millones de inmigrantes que el país necesitaba. Que no iban a venir si persistían los malones indígenas.
 
Roca derrotó a los mapuches e incorporó al Estado nacional el sur y sudoeste de Buenos Aires, el sur de Córdoba, San Luis y Mendoza, y las actuales provincias de La Pampa, Río Negro, Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego. Sin esos territorios, no habría, además, Antártida argentina ni Malvinas argentinas.
 
Es básico tener en cuenta que los mapuches no eran pueblos originarios en la zona sino que habían derrotado militarmente a otras tribus. Ellos  habían venido de Chile y tenían contacto permanente con sus hermanos que vivían del otro lado de los Andes.
 
Es decir que, con Roca, la Argentina consolidó su dominio territorial y construyó el Estado nacional. Un solo Estado en una sola Nación porque los millones de inmigrantes pobres se convirtieron en argentinos gracias al ley 1.420, sancionada por Roca, que introdujo la enseñanza primaria obligatoria, universal, gratuita y laica. Para ello, debió derrotar políticamente a la Iglesia Católica, que controlaba la educación.
 
La infraestructura, especialmente los ferrocarriles, recibió un impulso decisivo. En lo social, el inicio del sistema de seguridad social y de jubilación estatales. Leyes laicas como la de registro y matrimonio civil lo enfrentaron nuevamente con la Iglesia. Por la vastedad del proyecto de Roca, hubo una ruptura diplomática con la Santa Sede, que se solucionó recién en su segundo mandato.
 
A nivel internacional, los límites con Chile, la presencia en la Antártida y la Doctrina Drago, que impide el cobro de deudas mediante fuerza militar. Roca no estuvo solo sino que formó parte de una clase dirigente notable. Y fue esa Generación del 80 la que transformó un país pobre, vulnerable y despoblado en una de las economías más pujantes de su época. 
 
La Opinión Popular

18-10-2018 / 19:10
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