La Opinión Popular
                  07:06  |  Jueves 21 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Internacionales - 05-06-2018 / 18:06
EFEMÉRIDES POPULARES. EL DÍA D

Desembarco en Normandía

Desembarco en Normandía
El 06 de junio de 1944, en el marco de la Segunda Guerra Mundial, comenzó a ejecutarse un gran desembarco en las playas de Normandía como estrategia de los aliados para reingresar al combate en Europa Occidental haciendo disminuir el dominio alemán.
Día D es un término usado genéricamente por los militares para indicar el día en que se debe iniciar un ataque o una operación de combate. Históricamente, se utiliza el término día D para referirse al 06 de junio de 1944 en la Segunda Guerra Mundial, día en el que comenzó a ejecutarse la denominada Operación Overlord.
 
Dicha operación consistía en llevar a cabo un gran desembarco en las playas de Normandía como estrategia de los aliados para reingresar al combate en Europa Occidental haciendo disminuir el dominio alemán.
 
La batalla de Normandía fue el acontecimiento que cambió el curso de la historia del mundo, ya que fue el comienzo de la derrota de Adolf Hitler y su régimen perverso. La reconquista de Europa, en poder del nazismo, fue, sin duda, el objetivo estratégico aliado más importante en esa etapa de la Segunda Guerra Mundial.
 
La Segunda Guerra Mundial, que arrastró a los pueblos de Europa y de Asia, criminalmente invadidos, a una sangrienta lucha de liberación, culminó en la derrota del nazismo, la formación del campo mundial del socialismo y la lucha por su soberanía de los pueblos coloniales y dependientes.
 
La Opinión Popular

Tras la batalla de Stalingrado, la invasión a Italia, las operaciones en los Balcanes y la posibilidad de abrir un segundo frente, como exigía Stalin, nada superaba las expectativas que hicieran pensar en una victoria sobre el Tercer Reich. Solamente las conquistas en el norte de África -El Alamein, en 1942 y Túnez, en 1943-, habían llevado algún alivio a los Aliados.
 
La Operación Overlord fue decidida el 6 de diciembre de 1943, entre Franklin D. Roosevelt y Winston S. Churchill. Acordaron, superando disidencias políticas y estratégicas, que el comandante de esa operación sería el general Dwight David Eisenhower.
 
La invasión de Normandía representó el esfuerzo supremo de los Aliados, que culminaría el 2 de mayo de 1945 con la caída de Berlín y la rendición de la Alemania nazi, y para tener una idea de la magnitud de esta batalla, basta mencionar que el Día D las Fuerzas Aliadas empeñaron 2.395 aviones de transporte, 867 planeadores que llevaban paracaidistas, 2.219 aviones de combate, 4.266 buques de guerra, incluidas las heroicas barcazas de desembarco. El total general, contabilizaban en el momento del inicio de la Operación Overlord, sumó 2.876.439 hombres: la más grande operación militar jamás imaginada.
 
Después de meses de planeamiento quedaron seleccionadas cinco zonas de desembarco en las playas de la costa norte de Francia, frente al Canal de la Mancha, bautizadas Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. La selección del Día D e incluso la mejor hora para comenzar las hostilidades, tampoco fue fácil, ya que hasta último momento el día elegido era el 5 de junio. Finalmente, el mal tiempo de ese principio de mes borrascoso hizo que el general Eisenhower tomara la arriesgada decisión de lanzar la invasión el día 6.
 
Debieron considerar cuidadosamente no sólo las zonas de desembarco de las ingentes divisiones aliadas, sino que, también, tuvieron que tener en cuenta las fases de la luna, el clima y la evolución de las mareas, porque el flujo de éstas, que no se daba en forma simultánea en todos los puntos, impuso que se seleccionara una hora distinta para cada lugar de desembarco.
 
Eisenhower enfrentaba, al otro lado del Canal, al mariscal Karl von Rundstedt, que a principios de 1942 se había hecho cargo del sector occidental del frente alemán (Francia, Bélgica y Holanda). Los errores alemanes fueron muchos, pero los historiadores coinciden en que el mayor de todos fue que Hitler se arrogó el derecho de impartir órdenes directas a los subordinados de Rundstedt, lo que creó, con esta actitud, una crisis de autoridad y disciplina.
 
La batalla, que se inició el 6 de junio, se extendió por toda la Francia ocupada. Mientras Hitler reemplazaba comandantes por sospechas de traición, el 16 de agosto los canadienses ocuparon Falaise, y el general Patton entraba en Orleans; luego Chartres y un día después alcanzó Dreux. Las Fuerzas Aliadas habían logrado establecer una cabeza de puente sobre el río Sena, al noroeste de París. Con esto, su liberación estaba asegurada, sólo era cuestión de tiempo.
 
El 25 de agosto, la segunda división francesa, al mando del general Philippe Leclere, entraba victoriosa a París. La batalla de Normandía había llegado a su fin y el poder de Hitler se derrumbaba definitivamente, gracias al éxito de la Operación Overlord. La definitiva liberación de Europa y la paz mundial estaban cada vez mas cerca.
 
Por: Emilio Luis Magnaghi
 
Fuente: infobae.com

Agreganos como amigo a Facebook
20-06-2018 / 17:06
20-06-2018 / 17:06
18-06-2018 / 22:06
18-06-2018 / 21:06
En 1859, Maximiliano de Habsburgo fue contactado por primera vez por los monárquicos mexicanos - los miembros de la aristocracia mexicana, encabezada por José Pablo Martínez del Río - con una propuesta para convertirse en el emperador de México.
 
Él no aceptó al principio, pero después de la intervención francesa en México, dirigida por Napoleón III, de la captura de la ciudad de México por el General Élie-Frédéric Forey y del plebiscito que confirmó la proclamación del imperio, mientras las tropas francesas ocupaban la mayor parte del territorio, consintió en aceptar la corona en el año 1863.
 
El archiduque Fernando Maximiliano José de Austria era miembro de la Casa Imperial de Habsburgo-Lorena. Después de una carrera en la Armada de Austria, fue proclamado, el 10 de abril de 1864, emperador como: Maximiliano I de México.
 
Dio inicio así al Segundo Imperio Mexicano, con el apoyo de Napoleón III de Francia y un grupo de mexicanos conservadores que trataron de revivir la monarquía mexicana instaurada anteriormente por Agustín de Iturbide (Agustín I de México).
 
Muchos países, entre ellos los Estados Unidos, se negaron a reconocer a ese gobierno. Esto ayudó a asegurar el éxito de las fuerzas liberales encabezados por Benito Juárez, quien se negó a consentir el Imperio. Hubo guerra continua entre las tropas imperiales (conformada por mexicanos, franceses, austriacos y belgas) y los republicanos mexicanos.
 
Después de la final de la "Guerra de Secesión", los Estados Unidos comenzaron a suministrar armas a los partidarios de Juárez en El Paso del Norte en la frontera con México. Mientras tanto, Maximiliano invitó a los ex confederados esclavistas a trasladarse a México en una serie de asentamientos.
 
Sin embargo, en 1866, Napoleón III retiraría sus tropas en el frente de la resistencia mexicana, debido a la oposición de EE.UU. bajo la Doctrina Monroe, y para aumentar su contingente militar en el país para hacer frente al creciente ejército prusiano de Otto Von Bismarck.
 
La ciudad de Querétaro cayó en mayo de 1867, y tras un consejo de guerra, Maximiliano I, fue condenado a muerte. Benito Juárez se negó a conmutar la pena, para enviar un mensaje de que México no toleraría ningún gobierno impuesto por las potencias extranjeras. La sentencia se llevó a cabo el 19 de junio 1867.
 
La Opinión Popular

18-06-2018 / 08:06
El 18 de junio de 1986, a las seis de la mañana, los presos por terrorismo de las cárceles de San Juan de Lurigancho (presos comunes), en el Pabellón Azul de la isla penal de El Frontón (subversivos) y Santa Bárbara (mujeres), que poseían un control tácito al interior de los centros, se amotinaron en forma coordinada y tomaron como rehenes a los guardias de las cárceles y a tres periodistas.
 
Los amotinados en las tres cárceles presentaron un pliego único de 26 demandas, la mayoría relacionada a mejoras en las condiciones de vida de los prisioneros y la disolución del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), entidad encargada de las prisiones en el país. Alan García y los miembros de su gobierno fueron tomados desprevenidos por el incidente.
 
La iglesia Católica peruana en el documento publicado el 19 de junio de 1986 y titulado Masacre de los penales de Lima relata: "En la madrugada del 18, los detenidos de los penales de El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara, en Lima, se amotinan y toman rehenes. El consejo de ministros y el presidente Alan García deciden encargar al Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas la restauración del orden. En Santa Bárbara -cárcel de mujeres- interviene la Guardia Republicana. Las rehenes son liberadas. Hay dos reclusas muertas. 
 
En Lurigancho intervienen el Ejército y la Guardia Republicana. Al amanecer del 19 un rehén es liberado. Los ciento veinticuatro reclusos -según el informe oficial- son fusilados después de rendirse. En el Frontón, la operación se encomienda a la Marina, que bombardea el Pabellón Azul durante todo el día. Sobreviven treinta internos, que se rinden. Eran alrededor de doscientos detenidos. En todo el proceso se impide el acceso a las autoridades civiles: jueces, fiscales, directores de penales. Tampoco la prensa".
 
Fue el asesinato masivo más grande durante la lucha contrasubversiva en Perú.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar