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Sociedad e Interés General - 03-06-2018 / 22:06
EFEMÉRIDES HISTÓRICAS. LA REVANCHA DE LA VUELTA DE OBLIGADO

Batalla de Quebracho: Las fuerzas federales rosistas derrotan a la armada anglo-francesa

Batalla de Quebracho: Las fuerzas federales rosistas derrotan a la armada anglo-francesa
La Batalla de Quebracho (batalla de Punta Quebracho o batalla de la Angostura del Quebracho) contra la armada anglo-francesa, ocurrió el 04 de junio de 1846, unos ocho meses después de la batalla de la Vuelta de Obligado. En la imagen: general argentino Lucio N. Mansilla.
La Batalla de Quebracho (batalla de Punta Quebracho o batalla de la Angostura del Quebracho) contra la armada anglo-francesa, ocurrió el 04 de junio de 1846, unos ocho meses después de la batalla de la Vuelta de Obligado. A 35 km al norte de Rosario, las fuerzas federales rosistas del general Lucio Mansilla destruyen 6 de 12 buques de guerra franceses y británicos, de las potencias militares más importantes de la época.
 
Como resultado de esta acción se terminó la intervención de las fuerzas navales anglofrancesas, y poco después, el 13 de julio de 1846, sir Samuel Thomas Hood, con plenos poderes de los gobiernos de Gran Bretaña y Francia, presentó humildemente ante Juan Manuel de Rosas "el retiro más honorable posible de la intervención naval conjunta".
 
El Gobierno argentino consiguió de esta manera:


-Poner fin al bloqueo naval que realizaron Francia y el Reino Unido a los puertos argentinos
-Recuperar la flota argentina capturada
-Recuperar la isla Martín García
-Un saludo de 21 cañonazos a la bandera argentina por parte de las dos flotas invasoras
-El reconocimiento a la soberanía de Argentina y a sus derechos exclusivos sobre la navegación de los ríos interiores.
 
La Opinión Popular

El 04 de junio de 1846, se producía la Batalla de Punta Quebracho. Ese día, las tropas de la Confederación Argentina a cargo de Lucio V. Mansilla derrotaron en una batalla que duró más de tres horas a la Escuadra Anglo francesa que en noviembre del año anterior, había vencido en la Vuelta de Obligado, en la actual localidad de San Pedro.
 
Las naves anglofrancesas volvían desde el norte hacia el Río de la Plata después de haber sido su campaña un total fracaso económico y militar, ocho meses después de haber forzado el paso hacia el norte en la Vuelta de Obligado.
 
Los cañones argentinos habían sido emplazados en lo alto de una barranca, totalmente fuera del alcance de la artillería enemiga, fueron en total 17 cañones, 600 infantes, 150 carabineros y algunos patricios.
 
De modo que los buques y sus hombres no tuvieron más remedio que hacer lo posible para huir del lugar lo más pronto que se pudiese, no si antes librar una importante batalla.
 
Dos mercantes se hundieron, otros cuatro fueron incendiados para que no cayeran en manos argentinas, y los vapores de guerra Harpy y Gorgon resultaron seriamente dañados.
 
El Gobierno argentino consiguió de esta manera poner fin al bloqueo naval que realizaron Francia y el Reino Unido a los puertos argentinos, recuperar la flota argentina capturada y recuperar la isla Martín García.
 
Fuente: Infobae

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16-06-2018 / 19:06
15-06-2018 / 18:06
15-06-2018 / 18:06
En un 16 de junio como hoy, pero del año 1955, un jueves al mediodía, mucha gente estaba concentrada en la Plaza de Mayo en Buenos Aires, porque se haría un desagravio a la bandera nacional, el cual consistiría en vuelo de aviones para derramar flores sobre la Catedral. Pero cayeron bombas.
 
Se producía el Bombardeo a Plaza de Mayo. Esa mañana, una parte de las fuerzas armadas, coordinados por el almirante Samuel Toranzo Calderón y comandados por el capitán de navío Enrique Noriega, sublevadas contra el gobierno constitucional, utilizó armas destinadas a la defensa del pueblo y de la Nación contra el mismo pueblo. Como siempre, la misma víctima y también el mismo agresor: la oligarquía.
 
El objetivo del bombardeo fue asesinar a Juan Perón y derrocar el gobierno popular, instalar el terror y disciplinar al pueblo, pero lo real es que ese día sangre de inocentes fue derramada. Una escuadra de treinta aviones de la Marina de Guerra argentina, que había estado sobrevolando la ciudad, inició sus bombardeos y ametrallamientos al área de la Plaza de Mayo. La primera bomba cayó sobre un trolebús repleto de niños, muriendo todos sus ocupantes.
 
Al enterarse de que la Casa Rosada estaba bajo ataque, miles de obreros se movilizaron para respaldar a Perón, pero fueron agredidos al llegar por una segunda ola de bombardeos. Los militares antiperonistas mataron, hirieron o mutilaron a más de dos mil civiles. Pero, al no estar Perón entre todos esos cadáveres y sin haber podido completar el propósito del golpe, los atacantes escaparon cobardemente al Uruguay buscando asilo político.
 
Sorprendentemente, la reacción de Perón fue moderada: no fusiló a nadie, proclamó la conciliación y tendió la mano a la oposición, que pudo expresarse públicamente. Le respondieron meses después, el 16 de septiembre de 1955, con un golpe de Estado oligárquico, duro y revanchista.
 
El triunfo de la "Revolución Libertadora" hizo que este crimen quedara impune. Fue la masacre más grande de la historia argentina y no hay duda que se trató de un crimen de lesa humanidad, ya que se lanzó un ataque generalizado y sistemático con total intencionalidad contra una población civil desprotegida.
 
El infame bombardeo fue el huevo de la serpiente, la antesala del terrorismo de Estado en nuestro país, inauguró la violencia política contra el Pueblo, para sembrar el terror, a través de la matanza indiscriminada de inocentes, que permitiera la entrega del patrimonio nacional y el avasallamiento de los derechos sociales.
 
Escribe: Blas García

14-06-2018 / 19:06
13-06-2018 / 20:06
El 14 de junio de 1986, en Ginebra, Suiza, moría Jorge Luis Borges (86 años). Fue un escritor argentino, uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y el pensamiento universal, además de objeto de minuciosos análisis y múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye todo tipo de dogmatismo.
 
Es considerado uno de los eruditos más reconocidos del siglo XX. Ontologías fantásticas, genealogías sincrónicas, gramáticas utópicas, geografías novelescas, múltiples historias universales, bestiarios lógicos, éticas narrativas, matemáticas imaginarias, dramas teológicos, invenciones geométricas y recuerdos inventados son parte del inmenso paisaje que las obras de Borges ofrecen tanto a los estudiosos como al lector casual.
 
Y sobre todas las cosas, la filosofía, concebida como perplejidad, el pensamiento como conjetura, y la poesía, la forma suprema de la racionalidad. Siendo un literato puro pero, paradójicamente, preferido por los semióticos, matemáticos, filólogos, filósofos y mitólogos, Borges ofrece -a través de la perfección de su lenguaje, de sus conocimientos, del universalismo de sus ideas, de la originalidad de sus ficciones y de la belleza de su poesía- una obra que hace honor a la lengua española y la mente universal.
 
Galardonado con numerosos premios, Borges fue un personaje políticamente polémico, con posturas antipopulares y simpatías por regímenes autoritarios que se estima fueron un obstáculo para que ganara el Premio Nobel de Literatura al que fue candidato durante casi treinta años.
 
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