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Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
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Nacionales - 31-05-2018 / 16:05
NO ESCUCHAN LOS RECLAMOS DEL PUEBLO

Veto de Macri y el FMI a la ley que suspendió los tarifazos

Veto de Macri y el FMI a la ley que suspendió los tarifazos
Mauricio Macri confirmó y justificó el veto a la ley que suspendió los tarifazos que saquean los bolsillos populares. Desde Salta, el primer mandatario justificó el veto a la Ley de Emergencia Tarifaria y acusó a la oposición de "irresponsable". Celebró la vuelta al FMI y advirtió que "vamos a seguir combatiendo a todas las mafias". "Estamos haciendo tan bien las cosas que necesitamos más cárceles", agregó.
Durante su sexta visita a la provincia de Salta, gobernada por el peronista "sensato" Juan Manuel Urtubey, el presidente Mauricio Macri confirmó su veto a la ley aprobada por el Congreso Nacional en la madrugada de hoy, que retrotraía las tarifas del agua, la luz y el gas a noviembre de 2017, parafraseando a su aliada y mentora, Elisa Carrió, quien dijo que la iniciativa de la oposición "era un caos".
 
Más adelante agregó que la ley ahora vetada no tenía "ningún viso de continuar" porque "no estaba financiada" y sus promotores "no han dicho de dónde salen los recursos". Tal como repitieron todos sus funcionarios en los días previos, insistió en que el costo fiscal del proyecto era de "más de 100 mil millones de pesos".
 
Acusó a la oposición de "irresponsabilidad" y, ante la eventualidad de que la Confederación General del Trabajo convoque a un paro nacional contra el ajuste, el actual mandatario advirtió que "la CGT tiene que pensar que después de un paro no cambia nada". Esta fue la respuesta a algunos dirigentes de la CGT que han anunciado que podría haber un paro nacional si Macri decidía vetar la norma.
 
"Me encantaría hacer así con una varita mágica y que la plata apareciese pero no es así. Los argentinos tenemos que asumir el verdadero valor de la energía y consumir menos", continuó el Presidente, quien exhortó desfachatadamente a los dirigentes gremiales a discutir "cómo bajamos el costo argentino sin bajar el salario de los trabajadores".
 
La vuelta al Fondo Monetario Internacional (FMI) también mereció otro apartado del expresidente de Boca, quien afirmó que la Argentina acudió al Fondo porque "la confianza es fundamental (...) y para tener acompañamiento en materia financiera". Además adelantó que "en pocos días tendremos un acuerdo".
 
Acerca de la futura relación con la oposición, a la que acusó de "no entender" que no es facultad del Congreso ni de las provincias decidir cuáles son las tarifas, Macri dijo que, tras el veto, "tendremos que trabajar juntos en el presupuesto 2019". Es la convocatoria al Gran Acuerdo Nacional para aplicar las recetas de ajuste del FMI.
 
Macri, llamado por muchos como el "Capitan Veto", esgrimió los mismos argumentos que está utilizando el oficialismo para las subas desmesuradas, un tarifazo brutal a todos los sectores populares, subestimando el impacto que esta decisión tiene sobre la producción nacional y la actividad comercial.
 
La suba de tarifas provocó ya una disminución del poder adquisitivo de los salarios de trabajadores y jubilados a la par de engrosar las ganancias de las grandes empresas de los amigos y parientes del Presidente. Así gestiona el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

 
GOBIERNO FRENÓ LA LEY DE TARIFAS
 
Unánime rechazo de la oposición al veto: "Macri no escucha la voz del pueblo"
 
Legisladores, sindicalistas y dirigentes de casi todos los espacios políticos de la oposición rechazaron la decisión de Mauricio Macri de vetar la ley que retrotrae el valor de las tarifas de servicios públicos a noviembre de 2017.
 
José Luis Gioja, presidente desplazado del PJ, escribió en Twitter: "Estamos frente a un Presidente que camina al borde de la antidemocracia. Su gobierno está más pendiente por la ganancia de las empresas de sus amigos que por lo que sufre el pueblo. El veto es fracaso total del diálogo político. Más democracia y menos autoritarismo".
 
Graciela Camaño, diputad del Frente Renovador: "Estoy triste. El Gobierno ha defendido, defiende y defenderá los intereses de los empresarios y de los dueños de las finanzas. Nos tildaron de todo y nunca arrimaron en consensuar tarifas. Macri tiene intereses porque él mismo tiene familia que está metida en el negocio energético. ¿Están decidiendo tener renta en sus empresas y en la de sus amigos? Perfecto, pero que no hablen de una actitud conspirativa".
 
Manuela Castañeira, dirigente del Nuevo MAS y de Izquierda al Frente por el Socialismo: "El gobierno, de forma antidemocrática y en oposición a la mayoría de la sociedad, continúa con la estafa del tarifazo en consonancia con el FMI y los empresarios. Hace falta un #ParoGeneral ya contra el ajuste de Macri y el FMI y para frenar el tarifazo".
 
Carlos Tomada, legislador porteño y exministro de Trabajo: "El aumento de tarifas es continuidad de la reforma previsional de diciembre y de la reforma laboral que se viene. Lo mejor que podría hacer el Presidente es escuchar a la marcha federal y tratar de evitar el veto. Sería un gesto que los argentinos y argentinas valoraríamos. Ellos mismos están reconociendo que están en una última instancia al acordar con el FMI. Un buen refuerzo de eso es la reforma laboral".
 
Hugo Yasky, titular de la CTA de los Argentinos: "La ley tiene un valor testimonial. Lo que plantea el Gobierno es mentira, el único camino no es el brutal ajuste. Se demostró que era mentira la hipocresía de que el tarifazo era necesario porque en ninguna parte del mundo se subsidia la energía. Si hay veto, hay paro".
 
Agustín Rossi, diputado FPV: "El posible veto de la ley de emergencia tarifaria demuestra que estamos en presencia de un Presidente que no escucha la voz del pueblo. Macri está encerrado en su soberbia autoritaria. Este gobierno es el más antipopular desde que recuperamos la democracia".
 
Carlos Caserio, senador nacional del PJ: "Intentamos por todos los medios, como lo veníamos haciendo en dos años y medio de darle las herramienta para gobernar, de hacer entender al gobierno que estamos en una situación límite. El ajuste es muy voraz. Solo pedimos que paguen poco, si podía ser (un aumento) más gradual. No se pudo hablar y no hubo voluntad. El Gobierno no tiene que cerrarse, nos tiene que escuchar. El ministro de Energía no le hace ver la realidad, es un representante de las empresas en el Gobierno y lo dijo la UCR. Sin diálogo y si no nos ponemos de acuerdo, lo peor está por venir".
 
Nicolás del Caño, diputado del PTS y FIT: "El veto de Macri tiene un rechazo popular enorme. Necesitamos un paro nacional con movilizaciones masivas en todo el país. El plan de Macri y el FMI lo derrotamos en las calles".
 
Martín Sabbatella, dirigente de Nuevo Encuentro. "Ayer se escucharon en el Congreso los dos proyectos de país: el que incluye a las grandes mayorías en el desarrollo y el que piensa solo en el enriquecimiento de las elites. Cristina es la expresión más clara del modelo de crecimiento con inclusión".
 
Victoria Donda, diputada Libres del Sur: "En su afán por convertirse en el empleado del año de las empresas energéticas, es posible que el presidente esté subestimando el impacto que esta decisión tiene y tendrá sobre la actividad económica en nuestro país. Especialmente sobre la producción nacional y sobre la actividad comercial, que como bien sabe son las áreas que más trabajo genuino generan. La consecuencia lógica de esta medida será el aumento de desempleo y la pobreza, en un escenario general de estancamiento económico e inflación".
 
Nilda Garré, diputada del FpV: "A partir de ahora comienza un ciclo perverso. Se pusieron al país de sombrero porque van a empezar a cortar la luz. Va a haber una tensión social terrible. Sobre todo en invierno, cuando la gente no va a poder calefaccionarse. Ya estamos hablando de un tema de salud. Hay una enorme insensibilidad y una falta de comprensión de cuál es la misión de un Gobierno".
 
Fernando Pino Solanas, senador nacional de Proyecto Sur: "El presidente estafa a los argentinos en beneficio de las empresas extranjeras. El Estado tiene que defender a los consumidores. Los vetados no nos vamos a quedar quietos y seguiremos peleando contra el ajuste de Macri. El Presidente acaba de consumar uno de los robos más grandes de la historia política de nuestro país. El fraude se ha consumado".
 
Fuente: Ámbito Financiero
 

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18-06-2018 / 10:06
Con una pésima gestión del mercado cambiario y sin dólares suficiente en las reservas, el sendero para el tipo de cambio es ascendente. El gobierno de Mauricio Macri no puede frenar la corrida, simplemente porque no hay suficientes dólares disponibles para atender la demanda y se sometió a los dictados del FMI.
 
"Que baje el dólar, la puta que te parió". El cántico, unánime, partió de entre la multitud de argentinos que este fin de semana caminaron por las calles rusas, convocados por la fiebre mundialista para ver a Lionel Messi y equipo. Condenarlo como un insulto o reducirlo a una picardía sería subestimar el poder de la alerta, de esas palabras que dicen mucho más de lo que gritan.
 
Lo que hay, lo que se percibe, es un hartazgo que ni los miles de kilómetros que nos separan de Rusia, ni la euforia mundialista por el debut argentino han podido mitigar. El desastre económico, esta vez, hace mella en la Argentina, sin distinción de capas sociales, castigando ya no solo a los vulnerables de siempre, sino también a las clases medias y medias altas.
 
Precisamente, son estas las que ahora dirigen sus gritos al presidente Macri, clamando por algo más que un dólar estable. Piden lo que todavía no existe: un programa económico razonable y sustentable. Un esquema, algo que vaya más allá del simple cambio de ministros como se pueden cambiar los fusibles de un hogar.
 
Pero la paciencia de la clase media que votó a este Gobierno de los Ricos, por momentos mezquina o adormecida, tiene sus límites y por fin parece advertir que le ha llegado su hora, que el acuerdo neocolonial alcanzado con el FMI es, menos que un rescate, un salvavidas de plomo, no solo para el sector público, o los castigados salarios de los obreros o las jubilaciones de miseria, sino también un ajuste que la incluye.
 
El acuerdo neocolonial con el FMI definirá, para mal, el futuro de la Argentina, afectará a vastos sectores de la sociedad y sobre el que, no obstante, el Presidente no ha abierto la boca para dar una explicación de lo acordado. Hacerlo, implicaría exponer la crudeza de una realidad y unas metas brutales de ajuste, alejadas de las promesas que hizo a sus votantes.
 
Macri se cuida de evitar el sincericidio, pero quienes lo eligieron ya sienten la traición, con un malestar hondo, que viaja kilómetros. Él hace como si no los escuchara, se empecina en su rumbo sin plan y reduce todo a un juego de ajedrez, cambiando figuritas en el mismo álbum.
 
En el tema del dólar, el acuerdo neocolonial Macri-FMI es claro, planea absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas. O sea, dejar que se devalué la moneda todo lo que el mercado estime o especule, sin mencionar que no habrá botes salvavidas para todos.
 
La Opinión Popular

17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
La Opinión Popular

16-06-2018 / 16:06
La única discusión es sobre los tiempos y la profundidad, el sentido está descontado: Mauricio Macri aceptó que tiene que hacer una drástica reducción de su gabinete para recuperar la confianza de un mercado que ni pestañeó ante la designación del súper trader Luis "Toto" Caputo en el Banco Central.
 
Las versiones hablan de una reducción de los actuales 20 ministerios a una cifra que va de siete a trece. Medio Ambiente, Modernización y Cultura pasarían a secretarías dependientes de la Presidencia, como fueron tradicionalmente. Y Energía y Producción serían degradadas a ese mismo nivel, sólo que para ubicarse debajo de Nicolás Dujovne, en la construcción por cuotas y a regañadientes que ensaya Macri, de un ministro de Economía tradicional.
 
Mucho más sensible, pero acaso igual de impactante, sería eliminar los ministerios de Salud y Educación y reemplazarlos por algún tipo de organismo de enlace con las provincias, que en rigor asumen toda la carga de la gestión en esas áreas. Son todas versiones que corren por estas horas, al igual que el eventual regreso de una cartera de Obras Públicas tradicional.
 
Lo que nadie discute es que el mercado pidió y pide un ajuste severo de un gabinete diseñado con criterios escandinavos, para un país inmenso e indomable como la Argentina. Llama también la atención el notable perfil bajo que transita Marcos Peña. "Está bastante corrido", afirmó una fuente que conoce muy de adentro el funcionamiento del macrismo.
 
Un deslizamiento que coincide con el protagonismo cada vez mayor de Nicolás "Nicky" Caputo, uno de los que más empuja el cambio profundo del gabinete.

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