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“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
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Nacionales - 30-05-2018 / 10:05
DEMOCRACIA DE COTILLÓN

Macri golpea la puerta de los cuarteles para sacar los militares a la calle

Macri golpea la puerta de los cuarteles para sacar los militares a la calle
La nueva doctrina de Macri para esta reestructuración militar es impulsada en la región por el Comando Sur de los Estados Unidos. Plantea que ya no se puede hablar de hipótesis de conflicto, sino de modelos modernos de amenaza y por lo tanto se hace necesario modificar a las fuerzas armadas para enfrentarlos.
En un acto por el Día del Ejército, el presidente Mauricio Macri confirmó que su Gobierno buscará volver a introducir a las Fuerzas Armadas en seguridad interior. En su discurso, el mandatario indicó que es necesario que los militares "apoyo logístico a las fuerzas de seguridad para cuidar a los argentinos frente a las amenazas y desafíos actuales".
 
"Necesitamos Fuerzas Armadas que se adapten a las amenazas del siglo XXI y que estén preparadas para enfrentar los problemas que hoy nos preocupan", indicó el presidente, en línea con el discurso de Estados Unidos de las "nuevas amenazas".
 
En el Gobierno, evalúan derogar un decreto de Néstor Kirchner que limitaba su participación en cuestiones internas.  La idea fue rechazada desde la oposición y los organismos de derechos humanos. La titular de Abuelas, Estela Carlotto, consideró que el Gobierno busca volver a instalar el medio en la sociedad.
 
Esto fue conversado en la mesa de seguridad del Gobierno, que integran la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro de Defensa, Oscar Aguad, coordinados por el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo.
 
Según confirmó uno de los participantes, allí se evaluó derogar el decreto 727 de Kirchner, que establece que las Fuerzas Armadas solo pueden actuar "agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otros Estados".
 
En el Gobierno, lo ven como un "decreto ideológico", que tendería a ser eliminado. Siguiendo la doctrina de las "amenazas asimétricas" de Estados Unidos, consideran que deben poder actuar ante otro tipo de amenazas, que no necesariamente provienen de un Estado.
 
La iniciativa del Gobierno, que hasta ahora no tuvo más que una serie de charlas y borradores, puso en alerta a los organismos de derechos humanos y a sectores de la oposición que advierten sobre la posibilidad de una escalada represiva de la mano de la intensificación de las políticas de ajuste que se pacten con el FMI.
 
"Desde que está Patricia Bullrich, que parece estar más uniformada que quienes eligieron esa carrera, se está torciendo el accionar de las Fuerzas Armadas para el enemigo externo, están volviendo al tema del enemigo interno", advirtió la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. "Lo estamos viendo ahora mismo, cuando se reprimen las manifestaciones, la brutalidad que se desencadena", indicó.
  
La Opinión Popular

 
Inseguridad Nacional
 
A mediados de este mes, un juez federal y la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad pidieron la detención de 26 militares retirados para interrogarlos por torturas aplicadas a soldados argentinos durante la guerra de Malvinas.
 
La pésima conducción estratégica de esa guerra y los tormentos aplicados a los soldados de la propia fuerza constituyen el mejor argumento contra la intervención de las fuerzas armadas en la seguridad interior. No estaban preparadas para una guerra convencional sino para la represión interna.
 
Otro ejemplo: Desde 2006, cuando el ejército mexicano comenzó a intervenir en la guerra contra el narco, hasta la fecha, se produjeron alrededor de 300 mil muertos. Más o menos 70 por día. Más o menos uno cada 20 minutos. Las cifras oficiales informan 25 mil desaparecidos. Pero fuentes serias extraoficiales calculan que podrían llegar a 200 mil.
 
Desde que intervino el ejército, en vez de descender, esas cifras aumentaron. Según la Cruz Roja, el promedio general en enfrentamientos entre grupos armados, indica que cada cuatro heridos, hay un muerto.
 
En México, cuando interviene el ejército, la estadística revienta, se produce un herido cada ocho muertos. Y si se trata de tropas de élite, la cifra puede llegar a más de 20 muertos por cada herido. Son ejecuciones extrajudiciales. El ejército se ha convertido en otra fuerza ilegal.
 
Son dos ejemplos. Sin mencionar la sucesión de golpes militares, las proscripciones políticas, la persecución a opositores, el cercenamiento de libertades, los 30 mil desaparecidos, los muertos y los presos sin causa, que hubo en Argentina con fuerzas armadas volcadas a la Doctrina de la Seguridad Nacional e interviniendo en la seguridad interior. Esa fue la historia argentina del siglo pasado donde la democracia brilló por escasa y limitada.
 
La salida de la dictadura fue la recuperación de una intención democrática por parte de una sociedad sometida por referentes de poder que habían naturalizado esa pérdida de libertad en función de la tutela permanente de las Fuerzas Armadas. Fue una sociedad que salía de ese largo periodo de autoritarismo con la decisión de dejarlo atrás.
 
Los juicios por las violaciones a los derechos humanos y en general las acciones de reparación a las víctimas y de reivindicación de la memoria como política de Estado formaron parte de esa decisión para desmilitarizar a la sociedad y profesionalizar la Defensa Nacional.
 
Hubo además tres leyes, la de Defensa Nacional, de Seguridad Interior y de Inteligencia Nacional, más un decreto reglamentario de la ley de Defensa, que consolidaron ese curso para impedir cualquier posibilidad de desnaturalizar la función de las Fuerzas Armadas y volcarlas nuevamente a la represión interna de la forma en que fuera.
 
No hay matices en este punto. Una concesión implica abrir el camino a ese pasado que dejó un saldo tan doloroso, instalar a las fuerzas armadas en el podio del golpe inminente, de carta en la manga, de democracia de cotillón.
 
La nueva doctrina para esta reestructuración militar es impulsada en la región por el Comando Sur de los Estados Unidos. Plantea que ya no se puede hablar de hipótesis de conflicto, sino de modelos modernos de amenaza y por lo tanto se hace necesario modificar a las fuerzas armadas para enfrentarlos.
 
Para Washington las "nuevas amenazas globales" -a las que se refirió Mauricio Macri en su discurso- son el terrorismo, el narcotráfico y el delito trasnacional. Según esta visión resulta que como los militares estarían al cuete, habría que volver a usarlos en la represión interna. El ajuste planteado por el FMI interviene también en este fenómeno porque el conflicto social será cada vez más agudo. 
 
El PRO y la derecha radical coinciden con esta teoría diseñada por Washington para las fuerzas armadas de los países de la región, pero no para las suyas. En Estados Unidos, por el contrario, la intervención de las fuerzas armadas en cuestiones internas sería considerada un ultraje a su concepción de lo democrático.
 
El esfuerzo por instalar el supuesto surgimiento de una guerrilla mapuche financiada desde Londres y entrenada por Venezuela, Irán y rebeldes kurdos, busca preparar a la sociedad para este retorno a viejas prácticas.
 
El ejemplo de lo que sucedió en Malvinas demuestra que la seguridad no es igual a defensa. Hay 95 militares denunciados en 105 casos de torturas a soldados y suman 120 denunciantes. El fiscal considera que tiene pruebas suficientes por 22 de esos casos de estaqueos desnudos, enterramientos en la tierra helada y todo tipo de maltratos.
 
En contraste, el desconocimiento del terreno del conflicto, el mal equipamiento de las tropas, su poco entrenamiento frente a enemigos profesionales y los gruesos errores estratégicos. Era un ejército que sabía reprimir, pero no estaba preparado para la defensa.
 
Un detalle sintomático. El jefe del Ejército, el general Claudio Pascualini mencionó el ARA San Juan en su discurso. Pero a pesar de que es el responsable de las Fuerzas Armadas y por lo tanto de la tripulación del submarino que desapareció en el fondo del mar cuando cumplía una misión de resguardo de las fronteras marítimas, Macri lo pasó por alto. Es un registro de las prioridades presidenciales.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página 12
 

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22-01-2019 / 10:01
La fuga de capitales volvió a dar malas noticias en diciembre y rebotó tras un noviembre en el que había caído con fuerza. Si bien siguió en niveles relativamente bajos, en comparación con la dinámica que había tomado durante la crisis cambiaria, se duplicó en un mes estacionalmente complicado y fue de u$s862 millones.
 
Con todo, el año pasado fue récord de fuga y llegó a $27.230 millones, casi la misma cantidad que ingresó de la mano de los desembolsos del FMI. El trienio Cambiemos totalizó 59.329 millones de dólares. La expectativa es que en 2019, por ser un año electoral bastante cargado de incertidumbres, continúe la aceleración registrada en diciembre.
 
El gobierno de Mauricio Macri emitió deuda por 60.464 millones de dólares. Eso sin contar Letes por 13.724 millones de dólares y el préstamo del FMI por 56.300 millones de dólares.
 
Los dólares no fueron destinados a infraestructura o industrialización sino para cubrir la fuga de capitales que, durante la gestión Macri, alcanza los 59.329 millones de dólares y un déficit comercial acumulado del orden de los 12.420 millones de dólares, estimulados ambos por las políticas neoliberales de apertura comercial y financiera de Cambiemos.
 
La deuda contraída es uno de los grandes motores de la crisis porque hoy depende exclusivamente de la gerencia del FMI y de Donald Trump. El día en que ese apoyo externo se resquebraje o termine, como en algún momento podría ocurrir, el país estará sometido a dificultades de gran magnitud.
 
La Opinión Popular

22-01-2019 / 09:01
La campaña electoral de la alianza Cambiemos pasó del eje de la seguridad a otro de sus preferidos: la corrupción K. El presidente Mauricio Macri anunció que, mediante un decreto de necesidad y urgencia (DNU), habilitará a extinguir la propiedad sobre los bienes de personas que todavía no hayan sido condenadas penalmente. Sostuvo que lo saca por decreto porque el Congreso tardó mucho en discutir los proyectos que enviaron.
 
Es un acto de campaña que deja en claro que las medidas de Gobierno de este año buscarán cualquier línea que aleje la discusión del desastre de la economía. En este caso, volvió a sacar de la galera el proyecto de extinción de dominio, que había enviado al Congreso. El proyecto original había sido escrito por Sergio Massa y había tenido media sanción en Diputados en 2016.
 
En el Senado, luego de un fuerte rechazo en comisión por parte de distintos especialistas, el proyecto fue modificado y volvió a Diputados. El oficialismo quería insistir con la redacción original. Ayer el Presidente justificó la necesidad y la urgencia a partir de no poder esperar los tiempos legislativos.
 
¿Qué significa esta norma? Básicamente que el que Estado puede pedir al Poder Judicial que determinados bienes sean incautados por el solo hecho de estar vinculados a un delito y sin necesidad de condena penal. Este decreto es abiertamente inconstitucional. Los temas penales no pueden ser legislados en un DNU, deben ser aprobados en el Congreso.
 
Las críticas contra la norma apuntan en varias direcciones. La más importante es que termina negando el principio de inocencia que rige el funcionamiento de la Justicia. Al posibilitar que incautación de bienes sean sin condena penal, avala la posibilidad de que el Estado pueda avanzar contra quienes no han sido declarados culpables.
 
Es decir, la normativa la otorga un poder discrecional enorme al Gobierno, al permitirle accionar contra bienes que considera parte de una "actividad ilícita", sobre todo de opositores políticos.
 
Precisamente una segunda crítica recae sobre la definición de "actividades ilícitas", un concepto tan amplio como vago, difícil de determinar. Por esa característica es pasible de ser también usado de manera arbitraria.
 
La norma demagócica que el Gobierno impulsará está lejos de atacar la corrupción estructural que anida en la estrecha relación entre el poder político -más allá del signo político del partido gobernante- y los grandes empresarios. Una corrupción estructural que Cambiemos no quiere y no puede tocar.
 
La Opinión Popular

21-01-2019 / 17:01
21-01-2019 / 09:01
"Voy a ser candidato a presidente y quiero ser el presidente de la Argentina del crecimiento para salir de este fracaso", señaló Sergio Massa, líder del Frente Renovador y ahora precandidato de Alternativa Federal, ante las voces que impulsan la postulación del ex ministro de Economía Roberto Lavagna como candidato de un armado peronista sin el cristinismo.
 
"De ninguna manera voy a ser candidato a gobernador", afirmó el ex intendente de Tigre y así descartó bajar su precandidatura que por ahora disputaría con el senador del PJ Miguel Ángel Pichetto y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey.
 
Con el año electoral ya corriendo a los candidatos y al propio gobierno, Massa apuntó que "el próximo presidente, y sin dudas yo lo tengo claro e impregnado en la piel, después de recorrer parte del país con el auto y tomar contacto con la gente, va a tener que llamar a un gran acuerdo por la unidad".
 
Alternativa Federal nació una vez que el camino de unidad encarado por el peronismo comenzó a concretarse y los dirigentes de Alternativa Federal tomaron la vía de diferenciarse confrontando con el cristinismo.
 
Integrado por gobernadores justicialistas, descartan a la ex presidenta Cristina Fernández como candidata, se declaman como un agrupamiento "superador" de la disyuntiva macrismo- cristinismo. Los dirigentes promueven que las candidaturas se resuelvan a través de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
 
"Cuando vos mirás las serie histórica de la Argentina y... ¿viste que se habla mucho de los últimos 50 años? Roberto (Lavagna), Martín Redrado, José Ignacio de Mendiguren, Aldo Pignanelli, y yo mismo en ese momento desde la seguridad social, pusimos una serie histórica, que cruzó dos gobiernos, el de (Eduardo) Duhalde y el de la primera etapa del de (Néstor) Kirchner", señaló Massa sobre algunos de los funcionarios que pasaron o forman parte del Frente Renovador (FR).
 
"Con Lavagna vamos a ser parte de la solución a los problemas de la Argentina", agregó, buscando mostrar cercanía con el economista. El líder del FR insistió en mostrar su buena relación con Lavagna, con quien dijo reunirse cada quince días, y de quien dijo que es "el faro más importante que tienen aquellos que creen en la Argentina del desarrollo y el crecimiento".
 
La Opinión Popular

20-01-2019 / 09:01
Chico conoce chica, la comedia de Hollywood le saca el jugo. Presidente conoce presidente, las Cancillerías y los medios afines abusan del paralelismo: hablan de "química", "empatía", "onda" y otras simplezas. Como en las comedias o en la vida real el primer encuentro puede influir, pero la larga convivencia siempre es crucial.
 
El presidente brasileño, Jair Messias Bolsonaro, recibió a su colega argentino Mauricio Macri en Brasilia. Dos desaires anteriores (ahora dicen) quedaron atrás: Bolsonaro no vino para el G-20, Macri veraneaba cuando asumió su par. Sobreactuaron amistad aunque a Macri (cultor de la doctrina Chocobar) sus asesores le aconsejan no fotografiarse "disparando" con las manos.
 
Objetivamente tienen un destino común, una frontera gigantesca, un intercambio comercial único. Ningún país es soberano del todo, en la aldea global. Pero hay mandatarios o visiones ideológicas que se empeñan en ampliar los márgenes nacionales de decisión. Otros prefieren el alineamiento con los países hegemónicos aunque jamás hablen de dependencia.
 
A los contertulios de Brasilia no los unen el amor ni el espanto, sí intereses  y la subordinación al Departamento de Estado.
 
Como Aníbal Troilo, Estados Unidos nunca se fue de este Sur, pero su política exterior posterior al atentado a las Torres Gemelas permitió un resuello. Coincidió con la llegada de experiencias populares variadas, más o menos radicales pero muchas antagónicas con la herencia neoconservadora de los '90.
 
Prevalecieron la paz y la no intervención en otros Estados, por un lapso prolongado y con una intensidad tal vez sin precedentes. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medió exitosamente para frenar sangrientos intentos golpistas contra el presidente boliviano, Evo Morales, y contra el ecuatoriano Rafael Correa que incluso fue secuestrado por fuerzas de seguridad.
 
Las coincidencias políticas gravitaban pero todos los gobiernos cooperaban en un organismo flamante, de nimia institucionalidad cuyas resoluciones exigen unanimidad de los presidentes. O, cuanto menos, inexistencia de vetos así fuera de uno solo.
 
Diplomacia presidencial al rojo vivo que eleva el protagonismo de los mandatarios y confina a las Cancillerías. Néstor Kirchner fue electo presidente del organismo con la anuencia de todos sus integrantes: una sola bolilla negra bastaba para dejarlo afuera.
 
Las derechas autóctonas, con la cooperación recurrente de "la Embajada" de EE.UU. le coparon la parada a Unasur. Cambiaron la correlación de fuerzas mediante golpes de Estado atípicos, novedosos: en Paraguay, Honduras, Brasil y ahora van por Venezuela. Macri y Bolsonaro 2019 se contraponen a Lula da Silva-Néstor Kirchner en 2003. Pasaron cosas, caramba. 

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