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Sociedad e Interés General - 15-05-2018 / 19:05
EFEMÉRIDES HISTÓRICAS

Pascual Echague: un caudillo federal que fue gobernador de Entre Ríos

Pascual Echague: un caudillo federal que fue gobernador de Entre Ríos
El 16 de mayo de 1797, nace Pascual Echagüe, un militar y político federal, que fue gobernador de la provincia de Entre Ríos.
El 16 de mayo de 1797, nace Pascual Echagüe, un militar y político federal, que fue gobernador de la provincia de Entre Ríos. Su gobierno se inició el 1 de marzo de 1832, con un período de paz y progreso, y de buenas relaciones con el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.
 
Fue ascendido a general y reelecto dos veces. Nombró coronel y comandante de la costa del río Uruguay a Justo José de Urquiza. Fundó las ciudades de La Paz y Diamante.
Se destacó como uno de los jefes federales defensores de la soberanía argentina tras la célebre batalla de la Vuelta de Obligado hostigando con sus tropas a los invasores anglofranceses.
 
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La tranquilidad de la provincia se veía amenazada por la sublevación de Fructuoso Rivera contra el presidente uruguayo, Manuel Oribe. Éste fue vencido en junio de 1838, pero Echagüe respondió confiscando los bienes de los entrerrianos que se habían unido a Rivera.
 
Poco después atacó a Corrientes, donde su gobernador Genaro Berón de Astrada se había rebelado contra el poder de Rosas y se había aliado con Rivera. Lo venció completamente en Pago Largo, y como resultado fueron muertos más de mil enemigos, entre ellos Berón de Astrada.
 
Con el apoyo de Juan Antonio Lavalleja y los miembros del partido de los blancos, cruzó el río Uruguay para atacar a Rivera, pero éste lo venció (con apoyo de los unitarios argentinos) en la batalla de Cagancha, el 29 de diciembre de 1839, en el departamento de San José, en Uruguay.
 
A sus espaldas, el general unitario Juan Galo Lavalle había invadido Entre Ríos, pero tras una victoria efímera, se había retirado a Corrientes. Desde allí volvió a invadir Entre Ríos, donde se enfrentó a Echagüe en dos batallas sangrientas pero poco decisivas, en Don Cristóbal y Sauce Grande. Lavalle cruzó la provincia y se embarcó en Diamante hacia Buenos Aires. Fracasada la invasión a ésta, se retiraría hacia el norte, derrota tras derrota, hasta su muerte en San Salvador de Jujuy.
 
Volvió a invadir Corrientes, pero el general unitario José María Paz lo destrozó en un campo de batalla que era una trampa perfecta, el 28 de noviembre de 1841, en Caaguazú. La caballería entrerriana no pudo maniobrar y se perdió casi completa. Echagüe renunció a su cargo de gobernador y se refugió en Buenos Aires. En su lugar fue nombrado Justo José de Urquiza.
 
Luego se destacó como uno de los jefes defensores de la soberanía argentina tras la célebre batalla de la Vuelta de Obligado hostigando con sus tropas a los invasores anglofranceses.

Fuente: Wikipedia

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15-02-2019 / 11:02
14-02-2019 / 17:02
Camilo Torres Restrepo fue un sacerdote católico colombiano, pionero de la Teología de la Liberación, cofundador de la primera Facultad de Sociología de Colombia y miembro del grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional (ELN).
 
Durante su corta vida, promovió el diálogo entre el marxismo y el catolicismo. Su trabajo en los Llanos Orientales con campesinos, y su participación en la junta del Instituto Colombiano de Reforma Agraria, entre 1962 y 1964, terminaron por convencerlo de la necesidad de un cambio social radical en Colombia.
 
Entre mayo y octubre de 1965 realizó actividad de agitación popular: recorrió el país, participó en manifestaciones y encuentros, dirigió el periódico Frente Unido y aglutinó un grupo de simpatizantes y aliados que incluían al partido comunista, a los grupos urbanos del ELN, a marxistas e izquierdistas independientes y a dirigentes sindicales.
 
A pesar de las prohibiciones del estado de sitio, grandes manifestaciones lo recibían, en las que su figura carismática y su lenguaje sencillo ganaron el compromiso popular para su propuesta política.
 
El éxito de sus primeros actos se conjugó con una visión romántica y optimista del papel de la guerrilla para convencerlo de que el país estaba al borde de una revolución, en la que triunfarían las guerrillas del ELN.
 
Por ello, en vez de tratar de construir un movimiento político alternativo con una perspectiva de largo plazo, entendió su acción como una preparación de la opinión para su gesto de adhesión a la guerrilla.
 
Esta se produjo en octubre de 1965, cuando anunció públicamente su compromiso con la guerrilla. El 15 de febrero de 1966, tropas de la Quinta Brigada, dieron muerte al cura guerrillero, cuando trataba de apoderarse del fusil de un soldado.
 
Su impacto sobre la Iglesia latinoamericana fue amplio y prolongado. Influyó en la opción guerrillera de muchos sacerdotes y religiosos durante los años siguientes, y sus ideas marcaron la mentalidad de los teólogos de la Liberación y de grupos guerrilleros.
 
Su rechazo de los mecanismos electorales desvió de la acción democrática a los nuevos movimientos de izquierda. Su honestidad y carisma, reforzados por su muerte como martirio, sirvieron para consolidar y dar un aura heroica y de generosidad a esa alternativa que ha sido tan costosa: la insurrección armada y la violencia como formas de lucha política. 
 
Por Carlos Morales

14-02-2019 / 09:02
14-02-2019 / 09:02
El golpe de estado militar del 29 de marzo de 1962, liderado por el teniente general Raúl Poggi, el almirante Agustín Penas y el brigadier general Cayo Alsina, tuvo elementos tragicómicos que determinaron que no fuera un militar, sino un civil, José María Guido, quien accediera al gobierno luego de derrocar al presidente Arturo Frondizi.
 
Los militares golpistas convocaron a Guido en la Casa Rosada para comunicarle que sería reconocido como presidente, en tanto y en cuanto se comprometiera por escrito a ejecutar las medidas políticas indicadas por las Fuerzas Armadas, siendo la primera de ellas anular las elecciones en las que había ganado el peronismo.
 
Guido aceptó las imposiciones militares, firmó un acta dejando constancia de ello y fue entonces habilitado por los militares gorilas para instalarse con el título de presidente, pero clausurando el Congreso Nacional e interviniendo todas las provincias.
 
El peronismo había sido proscripto por la dictadura militar de 1955, pero Frondizi volvió a habilitarlo electoralmente, aunque manteniendo la prohibición a Juan Perón de presentarse como candidato y volver al país.
 
Pero, el 14 de febrero  de 1963, la dictadura del civil Guido da fuerza de ley al Decreto 7165/62, que restablece la plena vigencia del tristemente célebre Decreto 4161 de la dictadura del general Aramburu: vuelve a quedar prohibido pronunciar el nombre del "tirano prófugo" (Juan Perón, exiliado en España).
 
Poco después, el 24 de julio de 1963, Guido dictó un Estatuto de los Partidos Políticos que sirvió de instrumento para mantener al peronismo  en la proscripción y la ilegalidad.
 
Por Blas García para La Opinión Popular

14-02-2019 / 09:02
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