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“Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha”. CGT de los Argentinos, 1 de mayo de 1968
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Sociedad e Interés General - 15-05-2018 / 18:05
EFEMÉRIDES POPULARES

Jorge Porcel, el último gran pícaro argentino

Jorge Porcel, el último gran pícaro argentino
El 16 de mayo de 2006, en Miami, Florida, Estados Unidos, fallece Jorge Raúl Porcel de Peralta, tras una operación de vesícula biliar. Fue un actor, humorista y cantante, considerado uno de los "capocomicos" más importantes dentro del ambiente artístico del país.
El 16 de mayo de 2006, en Miami, Florida, Estados Unidos, fallece Jorge Raúl Porcel de Peralta, tras una operación de vesícula biliar. Fue un actor, humorista y cantante, considerado uno de los "capocomicos" más importantes dentro del ambiente artístico del país.
 
Su principal característica física, el exceso de peso, lo ayudó a formar sus personajes y siempre todos lo conocieron como el querido "Gordo" Porcel.
 
Desde muy joven se había dedicado al humor, aunque su debut en cine fue en 1962. Participó de casi 50 películas argentinas en las que compartió cartel con Susana Giménez yMoria Casán, entre otros artistas nacionales.
 
Junto a Alberto Olmedo formó una de las duplas cómicas más famosas y exitosas de la historia del cine y la televisión argentina. Entre sus programas de TV más recordados figuran, "Operación Ja Ja" y "Porcelandia".
 
Protagonista de "El gordo Villanueva" y "Maridos en vacaciones", Porcel era un fanático de Racing. Si está con Dios, lo está haciendo reír.
 
La Opinión Popular

En cine, teatro y televisión, el actor hizo, junto a Alberto Olmedo, de la improvisación, un estilo que dejó una huella en el humor
 
Por Alejandro Cruz 
 
"El primer sueldo que gané fueron setenta pesos en el Club Boca Juniors de Bragado", decía Jorge Porcel, aunque el club de sus amores y en donde se crió fue el club Racing, su verdadera pasión hasta los últimos días. "Era un baile y yo trabajé durante 20 minutos", contó en una de las tantas notas que dio durante su vida. Ahí conoció el aplauso y aunque se bajó del escenario un tanto confundido, algo le habrá pegado. Quizás, en ese momento habrá entendido que eso de cursar abogacía o seguir la carrera de diplomacia era para otro. A lo sumo, hasta ese momento había sido subcampeón argentino de lanzamiento de bala (que no es poca cosa).
 
Sigue él: "Empecé en «La revista dislocada», en la radio, donde me fue muy bien y aprendí muchas cosas. Tuve compañeros que son maestros, como Raúl Rossi y Nelly Beltrán. Luego vino la televisión en la que fui un pionero". Lo de pionero es bien cierto ya que, contaba, que como changador en el puerto fue el primero en descargar televisores que venían de Holanda.
 
En 1966 debutó en teatro haciendo revista y su primera película como protagonista fue "El gordo Villanueva", en 1964. Ese mismo año, su altura era de 1,70 y su cintura de 2 metros. Pero, claro, ese porte era su carta de presentación.
 
La fama, o el cuento de ser famoso, llegó con la televisión cuando participó de "La revista dislocada". A partir de ahí, se arma la leyenda, la imagen icónica de uno de los cómicos más importantes de nuestro país.
 
En 1965, los hermanos Gerardo y Hugo Sofovich lo llaman para "Operación Ja Ja", en donde Porcel hace el papel de un vendedor de cosas inútiles y disparatadas. En 1968, llega el turno de "Vivir es una comedia", donde junto a Olmedo hacen dos o tres intervenciones por mes. Sigamos: en 1972 llega "Polémica en el bar" junto a una mesa de grandes: Javier Portales, Fidel Pintos, Juan Carlos Altavista y Adolfo García Grau; el mismo año, con Olmedo, hacen "Fresco y Batata". En 1974, viene "La tuerca", otra vez con Olmedo, y gana un Martín Fierro. Años después, en 1987, llega "La Tota y la Porota", en donde Porcel y Jorge Luz se transforman en dos típicas vecinas chusmas vestidas con batones floreados.
 
En 1990, Alejandro Romay lo convocó para un programa de corte revisteril. De todos modos, él ya estaba apostando sus fichas a Miami, en donde vivió hasta su muerte, anteayer. Allí llegó a ser la estrella del Canal 44. Hasta el diario Chicago Tribune llegó a decir que Porcel es a América latina lo que Benny Hill a Europa y Roseanne Bar a los Estados Unidos.
 
Antes de ese período más próximo, cuando la "marca" Porcel era tan poderosa como el Ford Falcon, junto a Alberto Olmedo conformó una de las duplas de mayor impacto popular que se recuerde. Imán, puro imán. Porcel era la máscara del gordo ingenuo y pícaro; la de un perdedor que se niega a reconocerse como tal, pero que se mueve entre vasos de whiskys, música beat, discotecas, bikinis escandalosos y hoteles alojamientos de la Panamericana al mejor estilo de un Isidoro Cañones con muchos kilos de más y sin tanto dinero.
 
Esa impronta es la que trasladó al teatro cuando en la revista todavía corría champagne por las venas. Vinieron los títulos: "El Maipo de gala" (1973), junto a Ethel Rojo, Olmedo y Adolfo García Grau; "En el Astros, las estrellas" (1975), con Susana Giménez, Tristán y Vicente Rubino; "La revista nunca vista" (1978), con Ethel Rojo, Olmedo, Don Pelele, Juan Carlos Calabró; "La revista de las súper estrellas" (1981), junto a Moria Casán, Olmedo y Susana Giménez; "Seguimos rompiendo las olas" (1982), con libro y dirección de Hugo Sofovich con Casán, Olmedo y Portales; "Prohibida" (1983), junto a Olmedo, Patricia Dal y Mario Sapag; y tantas otras obras de picarescas, comedias o revistas. Como director, dirigió, por ejemplo, a Jorge Luz en "¿No es fino?". Justamente, esa obra la presentó en Mar del Plata el mismo año que se mató Alberto Olmedo ("mi amigo y mi hermano").
 
 
"Y yo sigo, sigo, sigo..." 
  
¿El secreto de Porcel? De algún modo lo cuenta él mismo en el libro "Vida de vivos", de María Moreno: "Hay algunos tipos a los que les cambiás una escena y, con eso nomás, se distraen. Se olvidan la letra. ¿Viste cuando le cambiás la posición de un florerito a alguien y ¡chau! se paró? Bueno, a mí me podés cambiar el actor que tenía que entrar, cambiarme la letra, cambiarme la obra. Yo sigo. Sigo solo. Sin micrófonos, sin nada. ¿Se murieron los actores? ¿Se cayó el decorado? Sigo, sigo".
 
En ese camino, aprendió a la perfección la técnica del morcilleo y de la improvisación (hasta, como ocurrió con varios compañeros de ruta, abusar del recurso). En general, como le ocurrió a Olmedo hasta que se transformó en tema de una cátedra de la UBA, la intelectualidad siempre lo tildó de vulgar. A él tampoco le importaba porque decididamente trabajó para otra gente, para otro público.
 
Y mientras iba de Avellaneda a la avenida Corrientes, pasando por Mar del Plata o Miami, la pintura en él siempre fue otras de sus pasiones (o una "travesura", como prefería decir). Y cuando su carrera tomó otro rumbo, se radicó en Miami en donde tenía un restaurante llamado A la Pasta con Porcel.
 
Claro que en la península de Florida no todo era gula, ya que allí comenzó a dedicar buena parte de sus energías a la iglesia evangelista del predicador Luis Palau. Seis años atrás, de visita al país, decía: "Me orienté hacia Dios porque después de tantos triunfos encontré mi vida vacía". En esa oportunidad, como predicador, habló ante una multitud que lo escuchaba en la cancha de Huracán (justo él, un fanático confeso de Racing).
 
Según declaraciones del vocero de la familia Porcel, Alberto Avila, a la agencia DyN, en los próximos días se iniciarán los trámites para traer el cuerpo del actor a la Argentina, donde será inhumado en el panteón de la Asociación Argentina de Actores, en el cementerio de la Chacarita.
 
Fuente: La Nación

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20-05-2018 / 21:05
La Revolución de Mayo fue una serie de acontecimientos ocurridos en 1810 en la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, dependiente del rey de España, y que tuvieron como consecuencia la destitución del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de gobierno.
 
El lunes 21 de mayo de 1810, el Cabildo inició sus trabajos de rutina, pero se vieron interrumpidos por seiscientos hombres armados, agrupados bajo el nombre de Legión Infernal, que ocuparon la Plaza de la Victoria, hoy Plaza de Mayo, y exigieron a gritos que se convocase a un cabildo abierto y se destituyese al virrey Cisneros.
 
Se repartieron cuatrocientos cincuenta invitaciones entre los principales vecinos y autoridades de la capital. La lista de invitados fue elaborada por el Cabildo teniendo en cuenta a los vecinos más prominentes de la ciudad. Sin embargo el encargado de su impresión, compañero de French Beruti, imprimió muchas más de las necesarias y las repartió entre los criollos.
 
El martes 222 de Mayo, ya desde temprano fueron, llegando los "cabildantes". De los 450 invitados sólo concurrieron 251. También estaba presente una "barra" entusiasta. En la plaza, French, Beruti y Los Infernales esperan las novedades.
 
La cosa se fue calentando hasta que empezaron los discursos, que durarán unas cuatro horas, sobre si el virrey debía seguir en su cargo o no. En esa asamblea popular se resolvió declarar cesante a la autoridad del virrey Cisneros y facultar al Cabildo para nombrar una Junta que gobernara hasta la reunión de los diputados de todas las ciudades y villas del Virreinato. Comenzaba la Revolución de Mayo.
 
La Opinión Popular

20-05-2018 / 21:05
El 21 de mayo de 1903, en Río Cuarto (Córdoba), nace Pedro Eugenio Aramburu. Fue un militar golpista, antiperonista y fusilador, luego devenido en político. Encabezó un golpe militar oligárquico, gorila y antipopular que derrocó al gobierno constitucional de Juan Perón el 16 de septiembre de 1955.
 
Se autodesignó presidente entre 1955 y 1958. Durante su dictadura militar, denominada por sus cabecillas "Revolución Libertadora", se derogó la Constitución Nacional de 1949, se suspendieron numerosos derechos civiles, laborales y sociales, fueron perseguidos y encarcelados dirigentes gremiales y políticos. Además, se hizo desaparecer el cadáver de Evita.
 
El Partido Justicialista fue proscripto, prohibiéndose incluso cantar "la marcha" y se llegó a prohibir la sola mención del nombre de Perón, quien pasó a ser llamado en los medios como el "tirano prófugo" o bien "el dictador depuesto". El peronismo contestó con una serie de huelgas y sabotajes, iniciando lo que dio en llamarse la Resistencia Peronista.
 
El 09 de junio de 1956 militares y civiles peronistas intentan recuperar el poder por las armas, desencadenando una sublevación encabezada por el general Juan José Valle. La rebelión fue la respuesta natural del pueblo y su objetivo era exigir la vuelta al sistema democrático y la restauración de las conquistas sociales obtenidas por la clase trabajadora durante el gobierno peronista.
 
Sin juicio previo, ni derecho a defensa de ningún tipo, ni ninguna posibilidad de indulto, la misma madrugada del alzamiento, Aramburu ordenó los fusilamientos de los revolucionarios y se empezó a ejecutar peronistas a mansalva, sin contemplaciones. Los 31 mártires y héroes, ajusticiados en las mazmorras de la dictadura y masacrados en oscuros basurales, son un ejemplo del coraje y la valentía de los patriotas argentinos que lucharon sin claudicaciones.
 
Durante su régimen apareció el efecto inflacionario, que había sido casi inexistente durante la primera mitad del siglo XX. La dictadura de Aramburu fue la primera que se endeudó con el Club de París y al finalizar Argentina se encontraba en suspensión de pagos (default), y la deuda externa, que no existía con Perón, había crecido notablemente.
 
La Libertadora cambió la política exterior independiente a una totalmente alineada con EE.UU. conjugada con la incorporación de la Argentina al nefasto FMI, al mismo tiempo que se desnacionalizaban los depósitos bancarios y dejaban sin efecto el artículo 40, protector de los recursos naturales.
 
En 1962, Aramburu se dedicó a la política, fundó Unión del Pueblo Argentino (UDELPA), partido que sostuvo su candidatura presidencial en las elecciones de 1963. El 29 de mayo de 1970 fue secuestrado por la organización político-militar Montoneros, enjuiciado y ejecutado el 1º de junio de ese año.
 
Por Blas García para La Opinión Popular

20-05-2018 / 21:05
En mayo de 1969, las puebladas conmovieron a la Argentina. El Rosariazo y el Cordobazo encendieron la rebeldía obrero-estudiantil que buscaba terminar con la dictadura militar pro imperialista del general Juan Carlos Onganía.
 
El 15 de mayo de 1969, durante una protesta por la suba del precio del comedor estudiantil en Corrientes, es asesinado por la represión el estudiante Juan José Cabral.
 
El día 17 de mayo, militantes de Ciencias Económicas de Rosario realizaron un acto de repudio en el comedor universitario que fue reprimido por agentes de policía. Adolfo Bello, de 22 años, recibió un balazo en la frente, y moriría esa misma tarde a causa de las heridas.
 
En la Marcha del Silencio en Rosario, en repudio al asesinato de Bello, en la que participan agrupaciones estudiantiles universitarias y secundarias y la opositora CGT de los Argentinos, y donde más de 4.000 manifestantes se enfrentan y hacen retroceder a la policía, cae asesinado el estudiante y obrero metalúrgico Luis Blanco, de solo 15 años.
 
Los manifestantes, apoyados por toda la población, que desde las puertas de las casas y las ventanas de los departamentos comienzan a arrojar maderas, papeles, trapos y neumáticos para levantar barricadas, y resistir la represión, protagonizan el Rosariazo.
 
Desde la madrugada del 22 de mayo, Rosario es declarada "zona de emergencia bajo jurisdicción militar". Una semana después estalla el Cordobazo y en los meses posteriores otras puebladas incendian la Patria y hacen retroceder a la dictadura.
 
Escribe: Blas García

19-05-2018 / 18:05
19-05-2018 / 18:05
Alejandro Ricardo Dolina nace en Baigorrita, partido de General Viamonte, provincia de Buenos Aires, el 20 de mayo de 1944. Es un escritor, músico, conductor de radio y de televisión y actor. Realizó estudios de Derecho, Música, Letras e Historia.
 
Autor de Crónicas del Ángel Gris (1987), su libro más exitoso hasta el momento, publicó El libro del Fantasma (1999), Bar del Infierno (2005) (colecciones de cuentos) y su primera novela, Cartas marcadas (2012).
 
Aborda temas históricos, filosóficos y costumbristas en torno a los Hombres Sensibles de Flores, sus personajes recurrentes. De clara influencia borgeana, alterna la literatura fantástica (historias de ángeles, demonios, metamorfosis y milagros), el ensayo («Bovarismo descendente» en El libro...; «El otro infierno» en El bar..., entre otros) y el relato histórico («Elisa Brown», «Saint Germain», etc.).
 
Crónicas del Ángel Gris se compone de diversas historias que giran en torno al Ángel Gris, un personaje difuso que reparte sueños en el barrio porteño de Flores, donde transcurre la acción.
 
La mayoría de los personajes pueden reunirse en dos grandes grupos: los Hombres Sensibles y los Refutadores de Leyendas. Entre los primeros, sentimentales, honestos y algo atolondrados, se encuentran el polígrafo Manuel Mandeb, el poeta Jorge Allen, el músico Ives Castagnino y el "Ruso" Salzman, jugador compulsivo. Los Refutadores de Leyendas son personajes suspicaces y necios, representantes de las instituciones, que se dedican a negar los episodios fantásticos que ocurren en el barrio. Opuestos a los Hombres Sensibles, los Refutadores desean un mundo racional y científico.
 
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