La Opinión Popular
                  16:21  |  Viernes 15 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Reflexionemos antes lo que corresponde hacer y no imitemos a los atenienses, que primero atacan y luego discurren”. Pantagruel
Recomendar Imprimir
Nacionales - 14-05-2018 / 08:05
¿CÓMO ES QUE LLEGAMOS A DEPENDER DE LOS ESPECULADORES?

El Banco Central pagará tasas cercanas al 45% para renovar las Lebacs

El Banco Central pagará tasas cercanas al 45% para renovar las Lebacs
Con el mega vencimiento de Lebac en mente, el Banco Central pulsea contra el dólar y pagaría incluso una "súper tasa". Las idas y vueltas de estas semanas, evidenciaron las dificultades que ya estaban latentes por la incapacidad del gobierno de Mauricio Macri para asegurar la permanencia de los capitales golondrinas de corto plazo en activos en pesos si no es asegurando el pago de tasas de interés exorbitantes. Son piedras con las que ya tropezamos, errores que ya cometimos. La crónica de un fracaso anunciado. Pero la realidad, que ahora golpea, nos muestra la farsa del cambio.
Mañana, el Banco Central tendrá su prueba de fuego cuando venzan unos $680.000 millones (US$28.000 millones) en Lebacs y deba convencer a los capitales golondrina especulativos de renovar su deuda en la moneda local, para evitar que vayan a la compra de dólares.
 
La tarea no será fácil. El viernes, pese a que el Central sacrificó otros US$1.102 millones de sus reservas, el dólar cerró en $23,79. Y las expectativas de devaluación continúan en alza: el Fondo Monetario Internacional (FMI) pide una cotización de $26 y en el mercado de futuros, la divisa se negocia cerca de los $30 para fin de año.  
 
Independientemente de lo que pase mañana, la Argentina seguirá naufragando sobre la base de un país rico en su origen, pero lleno de pobres. Porque no se genera empleo calificado para que los marginales salgan de su marginalidad, no se reactiva el aparato productivo para la entrada de dólares genuinos, pero abrimos la puerta de la deuda para sostener la bicicleta financiera con divisas que se fugan.
 
Es lo que puede ocurrir mañana. El mega vencimiento de $680.000 millones representa más del 50% de las reservas del Central, mientras que el 64% de ese monto está en manos de inversores extranjeros, buitres que viven de la carroña y que, apenas huelen default, huyen de los países emergentes como quien se retira a tiempo de la timba.
 
Si pasan sus pesos a dólares, las arcas del Banco Central se resentirán fuertemente, a la vez que impactará en una mayor devaluación, presionando todavía más sobre los precios de la canasta básica. Si deciden renovar las Lebac el mercado habrá ganado con sus tasas de interés del 45%, que el Banco Central podrá subir según se lo demanden, con la excusa de frenar el dólar y contener la desbocada inflación.
 
Habrá una momentánea sensación de quietud, el dólar quizá se tranquilice y no es de extrañar que desde el Presidente Mauricio Macri, hasta sus ministros y aliados radicales y lilitos salgan a celebrar el aparente triunfo. Será pan duro para hoy y hambre para mañana.
 
Debajo de la superficie, habrá recesión: semejantes tasas de interés frenan aún más la economía porque los créditos se vuelven imposibles y nada resulta tan rentable como la especulación. La inflación y la devaluación paralizan el consumo, porque hay menos dinero. Y habrá menos empleos ahora que el Gobierno de Macri pretende bajar el déficit recortando la obra pública, principal generadora de trabajo.
 
En esta encerrona, el Gobierno de los Ricos ha salido a buscar soluciones nada menos que en el FMI, el manotazo de ahogado que nos volverá más pobres y más dependientes, porque habrá más ajustes aún contra el pueblo trabajador.
 
La Opinión Popular

 El Banco Central pagará tasas cercanas al 45% para renovar las Lebacs

LA GRAN DUDA ES QUÉ HARÁN LOS FONDOS E INVERSORES MINORISTAS MAÑANA
 
Estiman que el BCRA deberá pagar tasas cercanas al 45% para renovar las Lebacs
 
En un escenario en el que cada vez más inversores eligen salir de los activos en pesos para refugiarse en el dólar, en el mercado estiman que el Banco Central deberá pagar en la licitación de Lebac de mañana tasas de corto plazo en torno al 45% para no acelerar la salida.
 
El BCRA enfrentará un duro test, ya que vencen cerca de $670.000 millones en letras internas, es decir, casi el 70% de la base monetaria. Se calcula que alrededor del 35% del vencimiento de mañana está en poder de los bancos y otra porción importante está en manos de la Anses, que optarían por renovar la mayoría de sus tenencias. El resto se divide entre fondos locales y del exterior, y una pequeña parte de inversores minoristas, que son los que despiertan las mayores dudas respecto a cuál será su comportamiento.
 
"Los inversores están alejándose de Lebac, al parecer, preocupados por el vencimiento de mayo. A 5 días de esa fecha vimos tasas superiores al 100% anual en el tramo más corto y eso está hablando a las claras de inversores que no quieren esperar con sus Lebac al vencimiento", señaló Nery Persichini, gerente de inversiones de GMA Capital. El viernes, inversores llegaron a vender en el mercado secundario Lebac con vencimiento en mayo por debajo de su precio de licitación.
 
"Convalidaron una pérdida en términos nominales en pesos, algo que nunca había pasado en el mercado de Lebac", agregó Persichini.
 
En este contexto, para tratar de dejar afuera la menor cantidad de pesos posibles, y tal como lo viene haciendo en sus últimas licitaciones, en el mercado estiman que el Central convalidará las tasas del mercado secundario en la subasta de mañana.
 
"Va a tener que convalidar las tasas del mercado, entre 40% y 50%. No le va a quedar otra por el contexto que estamos viviendo", afirmó el analista financiero Christian Buteler.
 
La tasa de las letras de más corto plazo (a 5 días) cerró el viernes en el mercado secundario al 47%, luego de llegar a superar el 100% durante la rueda. En tanto, el rendimiento de la letra a junio culminó en 42,50%, después de tocar el 47% en la sesión.
 
Operadores y analistas esperan que hoy los inversores en el mercado secundario de Lebac presionen aún más al alza las tasas, por lo que los rendimientos de la licitación de mañana serían mayores a los del cierre de la semana pasada. En la city arriesgan que el Central podría tener que llegar a pagar retornos de corto plazo por encima del 45% si desea dejar la menor cantidad posible de pesos afuera.
 
Respecto a cuál será el comportamiento de los minoristas y los fondos en la licitación de mañana, Buteler señaló que muchos ya salieron en los últimos días, y fueron reemplazados por bancos.
 
Así, si bien espera que el BCRA no llegue a renovar la totalidad de los vencimientos, esos pesos que queden afuera no deberían generarle una presión adicional al dólar, debido a que la reducción del límite de la posición neta en moneda extranjera que pueden mantener las entidades financieras que determinó hace dos semanas la autoridad monetaria no le permitirá a los bancos destinarlos a la compra de divisas.
 
Por Eugenia Baliño
 
Fuentes: BAE Negocios y Diario Hoy
 

Agreganos como amigo a Facebook
15-02-2019 / 11:02
El presidente Mauricio Macri volvió a ser cacheteado por el INDEC. Luego de asegurar -otra vez- que "la inflación está bajando", contra todos los pronósticos del Gobierno la inflación en lugar de caer volvió a acelerarse.
 
El Indec reconoció una suba del 2,9%, muy por encima del 2,6% de diciembre. Si se toman los últimos doce meses, llega a 49,3%, la más alta desde enero de 1992. Los alimentos empujaron la escalada. En la Ciudad de Buenos Aires, la suba de los precios minoristas fue de 3,8 por ciento en enero.
 
La inflación de enero fue impulsada por alimentos y bebidas, servicios públicos, comunicación y turismo. En alimentos y bebidas, que compone el centro de la canasta básica, el aumento de los precios en los últimos doce meses es del 53%, lo cual explica el fuerte aumento de los indicadores de pobreza e indigencia en la última parte del año pasado.
 
La inercia inflacionaria de 2018, junto a los aumentos de costos derivados de la devaluación que todavía no se trasladaron a los precios minoristas y la catarata de aumentos de servicios públicos determinan que la expectativa de inflación para este año no baje del 30%.
 
La inflación de 2,9% en enero es sorprendente en una economía en donde el consumo interno está muy debilitado y el dólar no registró mucha movilidad en el marco de un profundo ajuste fiscal y monetario. Sin embargo, la suba del dólar de 120% el año pasado junto a los grandes tarifazos sobre una economía cuyos precios se movía al 25 % anual antes de la crisis cambiaria multiplicó la inercia inflacionaria.
 
Esto quiere decir que los actores económicos incorporaron la indexación de los precios con números cada vez más grandes. Además, todavía existe una brecha de 20 puntos entre la suba que registran los precios mayoristas y el incremento de los minoristas.
 
El dato del 49,3% es horrible porque pone en tela de juicio el sentido del enorme sacrificio que Macri le pide a la sociedad, con el único objetivo visible de equilibrar el déficit para bajar la inflación. Sería difícil esperar que febrero muestre un incremento de precios menor al de enero. Este mes empezaron a regir nuevos aumentos en el transporte, la luz, las prepagas y la garrafa social. También se preparan nuevos aumentos en el gas (de 35 %).
 
Aunque los medios afines al gobierno se empeñan en pronosticar para el año una inflación por debajo de 30 %, las decisiones oficiales le meten fuerte presión a los precios. Según transcendidos periodísticos, el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne le advirtió a Macri que no va a bajar hasta mayo pero, ¿si tampoco baja en mayo?
 
La Opinión Popular

14-02-2019 / 10:02
14-02-2019 / 10:02
Una multitud marchó "contra el hambre y los tarifazos" del gobierno de Mauricio Macri, convocada por los movimientos sociales y organismos sindicales. Frente al Ministerio de Desarrollo Social y en manifestaciones en distintas provincias, reclamaron alimentos para los comedores populares y aumentos en los salarios sociales y en la Asignación Universal por Hijo.
 
Ante el despacho de Carolina Stanley, los movimientos populares protestaron por la crítica situación social. "Hay hechos dramáticos, difíciles de contar. Miles de Pymes están bajando la persiana: son los principales lugares de empleo y cierran. Si las tarifas se volvieron imposibles de pagar para la clase media, imaginen qué pasa con nuestros compañeros en los barrios de la periferia..."
 
"La única salida que tenemos es engancharnos de la luz y eso nos pone en el lugar de la marginalidad", acusó, durante el acto frente al Ministerio de Desarrollo Social, el titular de la CTEP, Esteban Castro. La jornada se realizó con la consigna "contra el hambre y los tarifazos". En la víspera, la ministra Stanley, que acusó a los movimientos de usar "métodos extorsivos", admitió que el índice de pobreza del Indec volverá a subir en marzo.
 
El reclamo fue convocado por "los cayetanos", la Coordinadora de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el Frente Darío Santillán y el Frente de Organizaciones en Lucha.
 
Son el conjunto de organizaciones sociales que hoy concentran la mayor capacidad de movilización y, al mismo tiempo, de negociación con el Gobierno a través de la Mesa de Diálogo, una instancia abierta a inicios de la gestión de Cambiemos con la intermediación de la Iglesia católica, que funciona más o menos espasmódicamente.
 
Desde ahí, por ejemplo, el Ministerio de Desarrollo Social motorizó el salario social complementario como reemplazo de los programas de empleo del gobierno anterior. O decidió, sobre finales del año, un bono para los beneficiarios de planes sociales, que en cambio no llegó a los jubilados.
 
Las denuncias sobre la brutal situación del pueblo trabajadores que se hicieron durante la marcha y desde el palco son correctas, pero la política de "los cayetanos" tiene además otros objetivos. Por un lado, organizar y contener a los sectores más precarizados de la clase trabajadora, que hoy sobreviven con planes de 6000 pesos o son directamente desocupados. Esa política tiene la bendición del Papa Francisco.
 
Por otro, que más allá de las movilizaciones, la bronca contra el ajuste sea canalizada a través de un amplio frente "anti Macri" que se exprese en las urnas a fin de año. Es lo que discuten las organizaciones junto a la CGT, gobernadores y las distintas alas del peronismo.
 
La Opinión Popular

13-02-2019 / 11:02
13-02-2019 / 08:02
Como consecuencia del modelo neoliberal de Mauricio Macri, casi la mitad de las maquinarias industriales se mantuvieron inactivas durante diciembre. La Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria (UCII) fue de 56,6%, lo que implicó una caída interanual de 7,4 puntos. Fue el peor mes del gobierno de Macri en lo productivo y el peor diciembre desde que el Indec publica datos, desde el 2002.
 
Gracias a las políticas de ajuste de Macri y del FMI, la industria automotriz mantuvo al 74,4% de sus líneas completamente desactivadas y la textil usó sólo el 32,3%. Por el lado de la demanda, la caída del consumo interno siguió golpeando, e incluso se intensificó y fue la principal explicación del desplome de la automotriz y de la textil y de la contracción de las alimenticias, entre otras.
 
La propia recesión fabril golpeó a otros sectores como la siderurgia, que llevó a las metálicas básicas a una caída interanual de 4 puntos de su uso de la capacidad instalada hasta una de 69,4%. También tiró para abajo a la química, que se contrajo 2,5 puntos en la comparación interanual.
 
Para colmo, el ajuste fiscal desactivó al componente de la demanda que había traccionado durante el cierre del 2017: la construcción. La fortísima caída de 20,5% en ese sector, que es a la vez un gran demandante de distintos productos fabriles, fue la causa principal de la mayor cantidad de maquinarias apagadas en rubros como los minerales no metálicos, que sufrieron un desplome extraordinario de 15,2 puntos. También golpeó a la metalmecánica, que contrajo en 12,8 puntos su uso de capacidad instalada.
 
Los datos del desplome productivo se suceden a la par de ciertos tímidos festejos de Cambiemos que genera la caída relativa de la tasa de interés, que aun así sigue generando un acceso prohibitivo al crédito productivo, con una tasa de 51,85% para los adelantos en cuenta corriente. Hoy la prioridad del Gobierno es estabilizar y por eso las tasas y el gasto le ponen más freezer a la economía.
 
La pregunta es hasta qué punto podrán seguir achicándose las fábricas sin verse obligadas a cerrar. Este nivel de uso de la capacidad instalada es más que crítico ya, de cierre de empresas. En diciembre crecieron las paradas programadas, por el escaso nivel de actividad. Hacia adelante la perspectiva tampoco es muy positiva. Durante este primer trimestre la dinámica no va a cambiar porque ninguna de las palancas de la economía, desde la oferta o la demanda, permiten avizorar un repunte.
 
Para el Gobierno, desde el segundo trimestre el escenario más optimista es uno de estabilidad cambiaria y recesión. Y el escenario pesimista es uno de inestabilidad y que sigan cayendo el poder adquisitivo y la inversión. Es el resultado de la lógica financiera sobre la productiva. La conclusión es clara: difícilmente llegue una lluvia de inversiones si de las maquinarias ya existentes sólo se está usando la mitad.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar