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Internacionales - 09-05-2018 / 19:05
EFEMÉRIDES POPULARES

Victoria de Nicaragua sobre EEUU en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya

Victoria de Nicaragua sobre EEUU en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya
El 10 de mayo de 1984, el Tribunal Internacional de La Haya sentencia que Estados Unidos suspenda el bloqueo de los puertos de Nicaragua y retire las minas. En la imagen: Tanques de combustible destruidos con explosivos puesto por los EE. UU. en Nicaragua.
El 10 de mayo de 1984, el Tribunal Internacional de La Haya sentencia que Estados Unidos suspenda el bloqueo de los puertos de Nicaragua y retire las minas. Fue una gran batalla que libró Nicaragua en la CIJ, y que la ganó el pueblo nicaragüense. El Tribunal dijo que Estados Unidos tiene que suspender la guerra, el minado, las agresiones contra Nicaragua e indemnizarla por un monto de 17 mil millones de dólares.
 
"Los Estados Unidos de América, al entrenar, armar, equipar, financiar y abastecer a las fuerzas de la contra o de otra manera alentar, apoyar y ayudar en la ejecución de actividades militares y paramilitares en y contra Nicaragua, ha actuado, contra la República de Nicaragua, en violación de su obligación según el derecho internacional consuetudinario de no intervenir en los asuntos de otro Estado", dijo la sentencia.
 
La Opinión Popular

El 9 de abril de 1984, el gobierno de Nicaragua solicitó abrir proceso judicial contra Estados Unidos por actividades violatorias del derecho internacional en su contra. La solicitud además pide a la Corte dictar medidas provisionales de protección, específicamente, que la Corte ordene el cese inmediato de todo apoyo de Estados Unidos a la contra.
 
La petición fundamental de Nicaragua es que la Corte declare ilegales todas las actividades encubiertas patrocinadas por el gobierno de los Estados Unidos para contribuir al derrocamiento del gobierno nicaragüense.
 
Destacan el ataque perpetrado por unos 6.000 "contras" en territorio nicaragüense en marzo de 1984, el minado de los principales puertos de Nicaragua con el objetivo de aislar económicamente al país y donde resultaron dañados buques de propiedad holandesa, panameña, soviética, japonesa y británica. Esto además del abierto esfuerzo de la administración Reagan para obtener 21 millones de dólares para apoyar las actividades de los contras.
 
Las alegaciones de los sandinistas son que todas estas actividades violan el derecho internacional y las cartas de la ONU y la OEA, en particular los principios de: I) no recurrir a la fuerza o a la amenaza de la fuerza en las relaciones con otros Estados, II) no violar la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de cualquier otro Estado y III) no violar la libertad de los mares o impedir el comercio marítimo pacífico.
 
Los Estados Unidos rehusaron participar en la fase de evaluación de los méritos del caso, sin embargo la Corte decidió que la negativa de los Estados Unidos no le impedía tomar una decisión. La Corte también rechazó la defensa de los Estados Unidos argumentando que sus acciones constituían defensa propia colectiva.
 
Los Estados Unidos arguyeron que la Corte no tenía jurisdicción. La embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, Jeane Kirkpatrick, desdeñó a la Corte como un «cuerpo medio legal, medio jurídico (y) medio político que las naciones a veces aceptan y a veces no y mencionó que la Liga Premier era mejor». La Corte cuestionó tales alegaciones, aunque entre los jueces mismos una parte significativa del debate se centró en la jurisdicción y los poderes de la Corte.
 
El 3 de noviembre de 1986 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó una resolución para presionar a los Estados Unidos a pagar la multa. Únicamente El Salvador e Israel, cuyos gobiernos son fuertes aliados de los Estados Unidos, votaron a favor de dicho país.
 
Fuente: tercerainformacion.es

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20-03-2019 / 18:03
19-03-2019 / 20:03
William Walker fue el más reconocido de los denominados «filibusteros» del siglo XIX. En esos años, en los Estados Unidos se encontraba en boga la Doctrina del Destino Manifiesto. Tal ideología respaldaba que el país se expandiera sobre los territorios no conquistados de Norteamérica y, en general, sobre el Hemisferio Occidental.
 
En 1855, junto a un grupo de reclutas conocidos como «Los Inmortales», Walker se dirigió hacia Nicaragua, país que se encontraba inmerso en una guerra civil, y luchó al lado del bando democrático, que pretendía derrocar al presidente legitimista Fruto Chamorro Pérez, intentado conquistar Nicaragua para anexarla a los EE.UU.
 
Debido a la amenaza que representaba su permanencia en Centroamérica, los demás países de la región iniciaron una ofensiva para expulsarlo del territorio, dando lugar a la Guerra Nacional de Nicaragua y la Campaña Nacional de Costa Rica.
 
El 20 de marzo de 1856, en la Hacienda Santa Rosa (Costa Rica), el presidente Juan Rafael Mora Porras convoca a un grupo de militares costarricenses para echar del país al delincuente estadounidense Walker y sus filibusteros.
 
Walker claudicó en mayo de 1857 y abandonó el territorio centroamericano. A pesar de su derrota, organizó nuevas expediciones para apoderarse de Nicaragua, pero acabó fusilado en Honduras. 
 
Las invasiones de este filibustero provocaron no solo el nacionalismo nicaragüense y la unidad centroamericana, sino también un sentimiento de furia antiyanqui en amplios sectores. Y colaboraron a la formación del concepto de América Latina como una unidad diferenciada de EE.UU., en el marco del temor que despertaba la política expansiva yanqui.
 
La Opinión Popular

19-03-2019 / 20:03
La Guerra de Irak, también conocida como Segunda Guerra del Golfo u ocupación de Irak, fue un conflicto que comenzó el jueves 20 de marzo de 2003 y finalizó el domingo 18 de diciembre de 2011.
 
Estados Unidos organiza una coalición multinacional para la invasión de Irak, estando compuesta por unidades de las fuerzas armadas de los propios Estados Unidos, el Reino Unido y contingentes menores de Australia, Dinamarca, Polonia, El Salvador, España, Italia, República Dominicana y otros países.
 
La principal justificación para esta operación que ofreció el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush y sus aliados en la coalición, fue la falsa afirmación de que Irak poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM), violando un convenio de 1991.
 
Funcionarios de los Estados Unidos sostuvieron, de un modo interesado y tendencioso, que Irak representaba una inminente, urgente e inmediata amenaza a los Estados Unidos, a su pueblo y a sus aliados, así como a sus intereses. Se criticó ampliamente a los servicios de información, y los inspectores designados al efecto no encontraron pruebas de que existieran las pretendidas armas de destrucción masiva.
 
El gasto federal directo en la Segunda Guerra de Irak fue US$823.000 millones, superando los US$738.000 millones ajustados por inflación que EE.UU. gastó en la Guerra de Vietnam. Tras finalizar la guerra, se dio paso a una operación de entrenamiento de las tropas iraquíes para combatir la insurgencia y el terrorismo. Esta operación se dio a conocer como Operación Nuevo Amanecer, y representa la continuación de la guerra de Irak. La nación asiática aún sufre las consecuencias de la guerra civil impulsada por Bush en 2003.
 
La Opinión Popular

19-03-2019 / 07:03
18-03-2019 / 18:03
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