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“Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha”. CGT de los Argentinos, 1 de mayo de 1968
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Nacionales - 07-05-2018 / 11:05
BUSCA BLINDARSE CON EL RESPALDO DE SU TROPA PARA SOSTENER EL BRUTAL TARIFAZO

Con la imagen del Gobierno en picada, Macri junta a la alianza Cambiemos

Con la imagen del Gobierno en picada, Macri junta a la alianza Cambiemos
En un contexto difícil por la escalada del dólar y la disputa por el aumento de las tarifas, el Gobierno compondrá hoy una nueva instantánea de apoyo al presidente Mauricio Macri. Para esto, movieron una reunión de la mesa nacional de Cambiemos –prevista para hacerse en Córdoba– a la Casa Rosada. El presidente Mauricio Macri, cuya imagen está sufriendo una nueva caída luego del diciembre del recorte a la suba de jubilaciones, se aparecerá por el encuentro entre macristas, radicales y lilitos para que los gobernadores oficialistas que asistirán –como Alfredo Cornejo, de Mendoza– le den su respaldo a la política económica y tarifaria del oficialismo.
El Presidente convocó a una reunión en Casa Rosada que será central para mostrar fortaleza ante el terremoto económico que sacudió al país en los últimos días. Las líneas de teléfono de la plana mayor de Cambiemos fue un hervidero durante todo el fin de semana. Con Mauricio Macri, Nicolás Dujovne, Luis Caputo, Marcos Peña y Adolfo Stuzenegger al tope de los cruces telefónicos y en medio de una crisis financiera desatada por la corrida del dólar, la cúpula del Poder Ejecutivo se encuentra en sus horas más desesperadas.
 
Por esto, Macri y Peña convinieron que este lunes los hombres y mujeres más fuertes del poder de Cambiemos se mostrarán juntos en la Casa Rosada con la idea de dar un mensaje de unidad y fortaleza. Este lunes por la mañana Macri recibirá junto al jefe de Gabinete a la gobernadora bonarense, María Eugenia Vidal, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dos de los dirigentes más blindados por los medios de comunicación y que representan en salvavidas del macrismo con miras a 2019 ante un posible naufragio.
 
Luego, alrededor de las 17, Macri se reunirá también en Balcarce 50 con la denominada Mesa Nacional de Cambiemos, que incluye mayormente a referentes del PRO pero también a algunos radicales y miembros de la Coalición Cívica. Entre los invitados se ubican el titular de Interior, Rogelio Frigerio y la mujer que tiene todos los votos de la centroderecha en la CABA, Elisa Carrió.
 
"Habrá una ratificación del rumbo del Gobierno, y un mensaje de fortaleza y unidad de Cambiemos", afirmó uno de los "apóstoles" cambiemistas al diario muy cercano al oficialismo La Nación. "La idea es cerrar filas, fijar una estrategia común. En cuanto el clima se tensa, la idea es apostar por la unidad", completaron desde el club de los apóstoles. Y ya que están, negociarán las listas únicas en distritos sin PASO.
 
En tanto, dos encuestas confirman el desplome de la imagen de Mauricio Macri y de María Eugenia Vidal. Son sondeos de M&F y de Tendencias. Macri enfrenta los niveles más altos de desaprobación desde el comienzo de su mandato, y María Eugenia tiene una preocupante caída de su imagen positiva.
 
Estas reuniones de la alianza de conservadores y radicales tienen lugar en el marco de una fuerte crisis política que golpea al gobierno de los ricos en los últimos días. Una crisis que está motivada por el enorme descontento social ante los tarifazos y por las presiones del capital financiero internacional sobre el dólar.
 
La Opinión Popular

 
CUMBRE DE CAMBIEMOS HOY
 
Macri sale a cauterizar la interna de Cambiemos
  
• LA CASA ROSADA TAMBIÉN MANDÓ A MINISTROS AL CONURBANO PARA PELEARLE DISTRITOS AL PJ
 
Convocó a todos los gobernadores del oficialismo a Casa Rosada. Marcos Peña junta a la mesa nacional de la coalición de gobierno para cerrar filas en medio de la embestida del peronismo contra las tarifas en el Congreso. Refuerzan la campaña en provincia de Buenos Aires.
 
Conurbano. Carlos Regazzoni, Martiniano Molina, Joaquín de la Torre, Alex Campbell, Néstor Grindetti y Jorge Triaca, el sábado en Almirante Brown.
 
Foto de Mauricio Macri con los gobernadores de Cambiemos y cerrar el frente interno con la UCR de Alfredo Cornejo y la Coalición Cívica de Elisa Carrió. La Casa Rosada saldrá hoy a pacificar la interna política propia luego de la semana económica más agitada desde que se inició la gestión del Presidente con la mirada atenta también en la evolución de los mercados y de la cotización del dólar.
 
Al encuentro asistirán varios funcionarios, legisladores y dirigentes del oficialismo, encabezados por el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro del Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, y el secretario General de la Presidencia, Fernando de Andreis, entre otros.
 
También participarían de la reunión los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo (que también es presidente del radicalismo); de Jujuy, Gerardo Morales, y de Corrientes, Gustavo Valdés. Y los macristas María Eugenia Vidal (Buenos Aires) y Horacio Rodríguez Larreta (Ciudad Autónoma de Buenos Aires).
 
Estarán presentes, además, los jefes del interbloque Cambiemos en Diputados, Mario Negri, y en el Senado, Luis Naidenoff, ambos referentes de la UCR. Según trascendió, la idea es que estos encuentros se empiecen a realizar de manera más seguida y que también comiencen a trasladarse a distintas ciudades del interior del país: originalmente, la reunión estaba prevista para llevarse a cabo en Córdoba.
 
La Mesa Nacional del oficialismo fue presentada en octubre del 2016 por Macri, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y el radical Ernesto Sanz. Los principales dirigentes del PRO de la UCR y de la CC-ARI se reunieron el año pasado con motivo de las elecciones legislativas que se aproximaban en aquel momento.
 
"Fue para coordinar la organización de Cambiemos a nivel federal", señaló en aquella ocasión el jefe de Gabinete, Marcos Peña.
 
El cónclave oficialista tendrá como telón de fondo las internas entre sectores de la coalición gobernante por la política tarifaria y el manejo de la cuestión cambiaria y monetaria, a pocas horas de la devaluación que generó nuevas presiones inflacionarias. En declaraciones periodísticas, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, dijo que "el impacto" del movimiento del dólar en la inflación "va a ser muy menor".
 
El ala política de Cambiemos no descansó el fin de semana. El Consejo bonaerense del PRO también analizó el sábado pasado la gestión de dos años de Gobierno en la provincia de Buenos Aires y la coyuntura nacional, en un encuentro que incluyó a los socios en Cambiemos, el radicalismo y la Coalición Cívica (CC).
 
Luego del encuentro, que se realizó en Lanús algunos dirigentes de Cambiemos de nación, provincia y tercera sección electoral se reunieron en Almirante Brown junto al concejal y referente local Carlos Regazzoni. De esta forma, el espacio el PRO se asienta en la tercera sección electoral, con miras a conquistar nuevos municipios en las elecciones del 2019.
 
Del encuentro convocado por Regazzoni, participaron los ministros de Trabajo Jorge Triaca, de Educación Alejandro Finocchiaro, el ministro de Gobierno provincial Joaquín de la Torre y el subsecretario de Asuntos Municipales Alex Campbell.
 
También participaron los intendentes de Lanús Néstor Grindetti, de Quilmes, Martiniano Molina; los diputados nacionales Hernán Berisso y Martín Medina; los legisladores provinciales Lorena Petrovich, Walter Lanaro, Adrián Urreli, Gabriela Besana y Gustavo Vélez; así como los referentes de Cambiemos Agustina Ciarletta (San Fernando), Pablo Alaniz (Varela), Ruben Barabani (Ezeiza), Segundo Cernadas, (Tigre) y Santiago MacGoey (Cañuelas).
 
"Somos un gran equipo y estamos haciendo transformaciones profundas y estructurales que llevan tiempo y requieren mucho coraje. El Presidente (Mauricio Macri) y la gobernadora (María Eugenia Vidal) nos están mostrando el camino", afirmó Grindetti.
 
"Somos un gran equipo y estos ámbitos sostuvo el intendente Macri nos ayudan a seguir dando pasos en el camino que el Presidente y la Gobernadora nos marcan día a día. Ese sendero de transformaciones profundas, que no se dan de un día para el otro, a veces difícil, pero que duran para toda la vida y valen la pena", fue la arenga de Macri primo, intendente de Vicente López.
 
El jefe comunal de Quilmes se expresó en el mismo sentido: "Hicimos un repaso de todo lo realizado en estos dos años, es un orgullo enorme todo lo que se está avanzando". Y agregó: "Esas formas populistas que tenían que ver con lo electoral, se acabaron en Argentina, el país no era viable con el modelo anterior".
 
Fuente: Ámbito Financiero
 

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20-05-2018 / 11:05
No fue un descuido ni un fallido de Mauricio Macri cuando, recién asomando su candidatura, desestimó a la inflación cómo un problema, asegurando que era un asunto de solucionar, y su existencia era solamente la manifestación de "la incapacidad para gobernar".
 
Y es que entre sus economistas más cercanos, entre los que se destaca desde hace ya un tiempo Federico Sturzenegger, le sugerían que bastaba con manejar la cantidad de dinero en circulación para estabilizar los precios.
 
Ellos, el PRO, harían lo que nunca otros habían hecho: frenar la emisión monetaria. Si la solución era tan sencilla, la inflación no sería un problema, reflexionó el entonces candidato a presidente. Y así lo transmitió. A dos años y medio de gobierno de Cambiemos, la realidad económica le dio un mazazo en la frente a semejante simplificación.
 
El modelo económico impuesto a partir de diciembre de 2015 llevó a que la apertura comercial, la desregulación (descontrol) de los movimientos de capitales internacionales y las altas tasas de interés convirtieran la economía argentina en un pequeño casino para los grandes jugadores de las finanzas internacionales.
 
Y ubicara al país, por vía del endeudamiento externo y los múltiples déficit en las cuentas externas (balanza comercial, turismo, fuga de capitales, pagos de dividendos e intereses) en "uno de los países más vulnerables" ante las turbulencias financieras externas, como el propio Macri admitió al anunciar que iniciaba negociaciones con el FMI.
 
El modelo elegido para "la vuelta al mundo" que proclama el Gobierno de los Ricos también le impuso al país una muy elevada dependencia del dólar al momento de determinar sus precios internos.
 
Dolarizó tarifas, dolarizó el precio de los combustibles, eliminó retenciones (vinculando el precio de exportación al que debe pagar el mercado interno por los mismos productos), desreguló (perdió el control) sobre precios de insumos básicos y abrió el mercado interno a la importación de todo tipo de productos, permitiendo que desplazara a la producción interna.
 
Por lo dicho más arriba, el desequilibrio permanente en las cuentas externas genera tensión en el mercado cambiario y una tendencia constante al aumento del tipo de cambio. Por momentos, como el actual, en  forma abrupta. Por lo dicho en el párrafo anterior, eso está llamado a producir shocks inflacionarios periódicamente.
 
El gobierno de Cambiemos, con su fórmula simple para "gobiernos capaces", no logró resolver la inflación heredada. Pero creó otra mucho peor, por lo dañina en términos de desarrollo económico y costos sociales.
 
En el actual esquema económico, el dólar se cuela en los precios por todos los agujeros que deja la falta de controles. 

19-05-2018 / 17:05
19-05-2018 / 09:05
19-05-2018 / 09:05
Están el jeringozo, el esperanto y el mauribol. El primero ya se sabe que se arma con un juego de sílabas; el segundo con palabras de distintos idiomas y el último lleva la primera fracción de su nombre en homenaje a su principal promotor y el "bol" del final es porque, al hablar ese idioma, se trata de hacerse el tonto. Como los chicos.
 
Por ejemplo cuando se dice: "este es otro FMI". Todos saben que nunca hubo otro, más que el tristemente famoso representante de las economías centrales que ponen la mayor parte del dinero de sus préstamos.
 
Como es lenguaje de tontos, hay que ponerse en ese lugar e imaginar que si las potencias prestan 25 o 30 mil millones de dólares a un país en crisis -pongamos Argentina- no le impondrán ninguna condición. En el mauribol hay que entenderlo así. Por eso los de Cambiemos, que ya van por el decimoquinto nivel de ese lenguaje tontón, dicen: "este es un FMI distinto", niños.
 
Ellos saben que no es así -por eso hablan mauribol-, porque lo que cambió del FMI es que ahora no quiere pagar los costos políticos de sus medidas y las impone en forma secreta. El Gobierno se hace cargo. Es la nueva condición.
 
Por eso Macri dijo, mauriboludeando, que "la gente quiere que le saquen la mochila de encima", dando a entender como mochila el presupuesto para políticas sociales, educativas o de salud, los subsidios a los servicios y bajar el alto costo salarial, entre otras cuestiones.
 
O sea, el que entiende mauribol, traduce que la gente quiere que la revienten, que ya está cansada de vivir así, quiere que le rebajen el salario, la jubilación y los maten con el precio de los alimentos y las tarifas. Hay que sacarle esa mochila de encima a la gente, dice Macri. Y algunos le creen. Por eso lo de mauribol, es una lengua ad hoc para un público especial.
 
Todos en Cambiemos hablan mauribol para un público mauriboleado. Por ejemplo, la disculpa del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne: "Nos cuesta bajar la inflación porque estamos haciendo muchas cosas a la vez".
 
En la primaria la profe te arrancaba la cabeza si ibas con esa excusa. Y lo dice un ministro al que la inflación -de la que es responsable- no lo perjudica porque tiene su fortuna millonaria en dólares y en el exterior.
 
En otro país, la vergüenza le impediría hablar de inflación con sus dólares afuera, pero aquí, como se habla mauribol, es lo natural.

19-05-2018 / 08:05
Fronteras adentro, el gobierno de Mauricio Macri se alista para una negociación aún más delicada que la que sostiene con el Fondo Monetario Internacional (FMI): el Presidente pretende trasladar a las provincias una carga significativa del ajuste adicional al que se comprometerá a cambio del auxilio financiero.
 
La obsesión de Macri consiste en cerrar cuanto antes el objetivo de déficit fiscal primario para 2019. Ese será el número mágico que el Gobierno debe llevar a Washington para acordar con el FMI. La crisis cambiaria incendió la previsión anterior, del 2,2% del PBI. "Vamos a presentar una meta creíble. No nos pedirán déficit 0, pero tampoco será el 2,2%. Será seguro una cifra que empiece con 1", dijo una fuente de máxima confianza del Presidente.
 
Cada decimal representa millones de pesos de ahorro (un punto del PBI equivale a unos US$6000 millones). El "gran acuerdo nacional" del que habló esta semana el jefe de Gabinete, Marcos Peña, anticipa una etapa de fuertes tensiones políticas.
 
Detrás de la intención declarada de abrir una etapa de desarrollo real de la Argentina, subyace la urgencia de decidir cómo se reparte el recorte.
 
Macri estableció dos parámetros, según relatan fuentes de su entorno íntimo. Uno: la tijera no se aplicará sobre el presupuesto social (jubilaciones, AUH y otras partidas que se llevan el 75% de la masa total). Dos: llegó la hora de que las provincias -en su mayoría en manos del peronismo- reduzcan fuerte el gasto.
 
"La clave pasa por revisar responsabilidades -añaden en la Casa Rosada-. A los gobernadores les transferimos una masa fenomenal de recursos y ahora les toca asumir las funciones que van atadas".
 
Aluden a la devolución pactada en 2016 del 15% de la coparticipación de impuestos que la administración central retenía desde la estatización en 2008 de las jubilaciones privadas. Gracias a esos fondos, la mayoría de las provincias roza el equilibrio fiscal.
 
El Gobierno imagina recortes de partidas nacionales que financian planes de vivienda provinciales, obras públicas y regímenes jubilatorios especiales (como ya sugirió Macri). Le tocaría a cada gobernador determinar cómo cuadra sus números sin ese dinero.
 
Por su parte, los gobernadores peronistas cerraron filas este miércoles en Tucumán, donde definieron que se sentarán a negociar con Macri pero se pondrán firmes para que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no implique un ajuste en sus provincias. No quieren que repitan sus recetas en provincias en las que el empleo público forma parte de su "estructura".
 
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