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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 27-04-2018 / 10:04

Macri va perdiendo la pelea contra el dólar y la inflación

Macri va perdiendo la pelea contra el dólar y la inflación
Otra inmensa liquidación de reservas del Banco Central para atender la dolarización de capitales especulativos. En las últimas ocho semanas, el BCRA vendió casi 5000 millones de dólares para enfrentar la corrida. Los que salieron favorecidos de esta intervención fueron los grandes fondos de inversión del extranjero, que se desprendieron de las Lebac para comprar dólares. Lo hicieron a un precio del dólar al menos 10 por ciento más barato respecto del que tendría la divisa sin la manipulación del Banco Central. La autoridad monetaria se encuentra en una encrucijada: si deja subir el tipo de cambio genera más problemas inflacionarios y si lo mantiene sacrifica dólares de las reservas a un ritmo insostenible.
Pasan los gobiernos, los problemas se repiten y se le aplican las mismas infructuosas "soluciones". Otra vez estamos con el dólar, que ayer cerró a $20,84 y marcó un nuevo récord histórico. Pese a los US$854 millones que el Banco Central (BCRA) vendió de sus reservas para contener la divisa, se demostró que la autoridad monetaria no le encuentra la vuelta a esta corrida cambiaria.
 
Tal vez, alguno se pregunte: "¿En qué puede afectarme esto, a mí que nunca he visto un dólar?" En la coyuntura actual, la pregunta es lógica para quienes llegar a fin de mes resulta una suerte y ahorrar un privilegio. Pero un dólar alto implica un mayor costo para los sectores importadores: fábricas, industrias, farmacias, agro o PyMes. En una economía dependiente como la nuestra, una suba en la moneda yanqui impacta en la inflación de los productos que consumimos.
 
Para frenar la divisa y contener la inflación, el titular de la entidad monetaria, Federico Sturzenegger, con la venia del presidente, Mauricio Macri, inició una desesperada carrera contra la bicicleta financiera que, no obstante, no para de estimular. La derrota era previsible.
 
Porque, lejos de plantear un modelo económico basado en la producción y la inversión, el Gobierno alienta la timba financiera. Hoy, especular rinde más que producir, importamos más de lo que exportamos y los dólares, lejos de llover, son sacrificados por el BCRA  para aquietar el mercado cambiario.
 
Pero, lejos de moderarse, la demanda de los ahorristas se intensificó para aprovechar a comprar el dólar por debajo de los $21. Cuando la cotización superó los $20,50, el Central intentó frenar la corrida eyectando unos US$854 millones, mientras que, en apenas un mes, la intervención llevó a la entidad a dilapidar US$5.000 millones.
 
¿Quiénes ganan con esto? Los grandes fondos de inversión del extranjero, que se desprendieron de $45.000 millones en Lebacs para comprar dólares e irse del mercado interno. Minimizando el problema, el Gobierno desestimó que haya una "crisis" y apuntó a factores externos: la fuga de capitales por la suba en las tasas de interés de EE.UU., que revalúa el dólar frente a la devaluación local. ¿Cómo no lo previó?
 
Ahora, la situación coloca a la autoridad monetaria en una encrucijada: si deja subir el precio del tipo de cambio genera más inflación; si lo mantiene, continúa sacrificando dólares de sus reservas; si, en cambio, se decide a elevar la tasa de interés, el resultado será una mayor retracción del consumo y más enfriamiento de la economía.
 
En su desesperación, el BCRA comenzó a dejar subir la tasa de interés, algo que se reflejó en el mercado secundario de Lebacs, donde el rendimiento saltó de 26% a casi 29%. En apenas dos días el negocio para los especuladores fue perfecto: quienes el miércoles compraron un dólar más barato, ayer lo vendieron más caro, se posicionaron en pesos y fueron a las Lebacs que ofrecieron una tasa más alta.
 
La Opinión Popular

 
Para frenar alza del dólar el BCRA subió la tasa
 
Después de un día en que liquidó una cifra récord de u$s1.473 millones para dejar inmóvil el dólar mayorista en $20,26 -mientras en el mundo el resto de las monedas se devaluaba respecto a la divisa estadounidense-, el Banco Central ayer cambió de estrategia. Desde la apertura de la rueda se hizo a un lado, dejó correr el precio mayorista, que en una hora escaló a $20,40 y unos minutos después ya se compraba a $20,50.
 
Fue ahí cuando salió a ponerle un techo, en un valor que defendió hasta pocos minutos antes del cierre, y culminó con ventas por u$s853,3 millones. Además, en paralelo, subió la tasa de Lebac en el mercado secundario, en lo que fue la primer alza desde el 28 de diciembre, cuando el Ejecutivo decidió cambiar las metas de inflación, con la idea de tener una política monetaria menos contractiva.
 
La presión sobre la divisa siguió alimentada por el contexto externo, con la tasa de los bonos del Tesoro de EE.UU. en alza y, en menor medida, por el desarme de posiciones Lebacs. Finalmente, la suba de tasa en los treasuries perdió fuerza sobre el cierre y culminó a 2,98%.
 
En el mercado secundario de Lebac se operaron 47.000 millones de pesos, apenas por encima de lo negociado el día previo, aunque lo distintivo fue que el BCRA esta vez apareció para marcar la cancha. "Operamos poco en Lebac, pero fijamos precio hacia arriba", explicaron desde Reconquista 266. El dato no es menor ya que hasta ayer las veces que vendía Lebacs en el mercado secundario lo hacía para esterilizar pesos y no para subir o bajar la tasa a la que operaban los bancos.
 
Además, es la primera vez desde el 28 de diciembre que el organismo monetario impulsa una suba en la tasa de sus letras, ya sea en las licitaciones primarias como en el mercado secundario. Toda una señal, tanto para los inversores como para la Jefatura de Gabinete, anticipando la posibilidad de una suba de tasas en los próximos meses. Por otro lado, el BCRA operó por primera vez en el vencimiento más próximo, donde la tasa subió de 27,3% a 28,5%.
 
En la misma línea, el interés del call money -préstamo a un día entre bancos- también operó en alza y terminó en 28,5% en un mercado muy demandado, como explicaba el gerente financiero de un banco local. "Esto va a seguir así hasta fin de mes", agregó.
 
"En swaps cambiarios se pactaron 669 millones de dólares para tomar y/o colocar fondos en pesos, mediante el uso de compra-venta de dólares para mañana (por hoy) y el próximo miércoles", destacó Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios, en su informe diario.
 
Desde el Gobierno, en tanto, salieron a poner paños fríos a estos días de furia que se viven en la city. Primero fue el jefe de Gabinete, Marcos Peña, quien por la mañana afirmó que "no hay motivo" para pensar que haya posibilidades de "una crisis ni mucho menos" en materia de tipo de cambio. Consultado sobre la intervención récord del martes, dijo que hubo "particularidades que se combinaron, pero tenemos un BCRA robusto, con reservas, un equipo muy sólido".
 
El organismo monetario, por su parte, recurrió a su blog "Ideas de Peso" para asegurar que la venta de reservas "no representa una dilapidación de los activos", en un artículo elaborado por Mauro Alessandro - gerente principal de Estrategia y Comunicación de la Política Monetaria- y Andrés Neumeyer -subgerente general de Investigaciones Económicas-, dos pesos pesados dentro de la estructura del organismo monetario. La lectura que hacen es que así como cuando crece el stock de Lebacs no hay que preocuparse porque también aumentan las reservas y eso implica una suba de un activo y de un pasivo, ahora, que caen las Lebacs y las reservas, es una baja en las dos columnas de la hoja de la balance.
 
De todos modos, después del cierre el precio del dólar que se pactaba en los mercados fue por encima del último operado, lo mismo en el blue, lo que anticipa un arranque movido para la rueda de hoy.
 
Por Juan Bergelin
 
Fuente: BAE Negocios y Hoy en la Noticia
 

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17-07-2018 / 10:07
En una carta dirigida a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, un amplio conglomerado opositor le advierte al Fondo Monetario Internacional (FMI) que la deuda pactada entre el organismo y el gobierno de Mauricio Macri es considerada "odiosa o execrable" en términos jurídicos y que agotará todos los mecanismos parlamentarios y judiciales para desconocerla.
 
En la misma semana en que Lagarde visitará la Argentina para reunirse con el Presidente, Mauricio Macri, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el organismo difundió un nuevo informe en el que vaticina una baja en el crecimiento de América Latina, impulsado, entre otros motivos, por la crisis que atraviesa la Argentina. 
 
Los números fríos del FMI recortaron las previsiones de crecimiento económico de la región al 1,6% en 2018 y al 2,6% en 2019, cuatro y dos décimas menos, respectivamente, que lo calculado en abril. En lo que respecta al caso argentino, el FMI puntualizó que "las menores estimaciones reflejan perspectivas más difíciles para economías clave, debido a la constricción de las condiciones financieras y el ajuste necesario de las políticas".
 
El argumento, cínico, perverso, es similar al utilizado por el presidente Macri: "Sufrir hoy, para estar mejor mañana", mientras vemos cómo ese "mañana" nunca llega y la promesa de ese futuro paradisíaco se aleja un poco más, hasta esfumarse. Como si estuviéramos condenados a vivir de prestado, entre la miseria y la dependencia, de rodillas ante el "verdugo" que propone más ajuste y lo disfraza de "necesario".
 
Más bien, habría que decir que nacimos bendecidos en una tierra rica en reservas de agua dulce, con gente dedicada y dispuesta al trabajo, tierra fértil en la que crece lo que tiremos. Y en cambio, desde el gobierno de Macri prefieren sembrar corrupción, miseria, entregar nuestros recursos al mejor postor, poniéndonos de rodillas ante el FMI, que promociona como "necesarias" paritarias del 8%, que promueve despidos y tarifazos.
 
El conglomerado opositor sostiene que, de acuerdo a la Constitución Nacional, le corresponde al Congreso "contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación" y "arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación".
 
Pero nadie podría acusar de traidor al diablo. La traición, si cabe, viene de aquellos representantes que la mayoría de los argentinos eligió para defender sus intereses y hoy nos ponen de rodillas bajo el yugo de un diablo que nadie votó.
 
La Opinión Popular

16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
La Opinión Popular

15-07-2018 / 11:07
Por más maquillaje que intente ponerle, el ajuste que el FMI le impuso a Mauricio Macri se concretará recortando gasto público (social, si se puede), salarios de estatales, subsidios. Despidos, reducción de áreas, imposiciones simétricas a las provincias. La "fiesta" la pagarán los laburantes, los humildes, las clases medias en descenso, las Pymes. El resto es fulbito para la tribuna.
 
El macrismo ni siquiera amaga o maquina mejorar un poco la recaudación impositiva. El poder fáctico aliado (banca internacional, exportadores agropecuarios, petroleras, concesionarias de energía o gas) lo hiere con fuego amigo. El Gobierno no les pide una pequeña ayuda a los amigos: que aporten un diezmo al "sacrificio colectivo", ajeno a las clases dominantes.
 
Tal vez el torniquete del FMI fuerce al macrismo a revisar el fundamentalismo fiscal pro establishment, hasta hoy cedieron a las presiones de los aliados fácticos, casi gozosamente, como en la reunión con la Mesa de Enlace del campo.
 
Todo se le hubiera facilitado a Macri suponiendo que la Selección Argentina hubiera estado hoy domingo en la Final del Mundial con Lionel Messi a la cabeza y que a su vez combinaba perfectamente con el inicio de las vacaciones de invierno, que el  Gobierno lo imaginaba como real.
 
En ese marco, pretendía avanzar con el ajuste, principalmente en el recorte de empleados públicos, y cumplir la letra chica del acuerdo con el FMI firmado hace un mes, que estima un achique del 30% del personal dependiente del estado.
 
A esto hay que sumarle a un contexto de país en el que  el empleo genuino no funciona como consecuencia de la inflación y la brutal caída del consumo y con la imposibilidad de que las pymes puedan crecer por la falta de créditos, siendo este país el que paga en la actualidad la tasa de interés más alta a nivel mundial
 
Ese combo explosivo hará que la economía actual siga teniendo consecuencias letales. Nos gustaría decir que "lo peor ya pasó", que va a crecer el empleo y los salarios, como afirman los periodistas militantes del macrismo, pero no solo será un sueño que se esfumará inmediatamente como de Messi levantando la Copa en Moscú. 
Terminó el Mundial que no sirvió de cortina de humo ni de freno al conflicto. En esas ligas, como en tantas otras, las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas.


La Opinión Popular

15-07-2018 / 10:07
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