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Internacionales - 23-04-2018 / 23:04
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 24/04/65 ESTALLA LA REVOLUCIÓN CONSTITUCIONALISTA CONTRA LA DICTADURA DOMINICANA

Insurrección popular de Caamaño Deño y desembarco de la Infantería de Marina yanqui

Insurrección popular de Caamaño Deño y desembarco de la Infantería de Marina yanqui
El 24 de abril de 1965 fuerzas armadas dominicanas al mando del coronel Francisco Caamaño Deño, con fuerte apoyo civil, inician una insurrección popular contra el gobierno de facto de Joaquín Balaguer que había derrocado al presidente constitucional Juan Bosch. En las imágenes: Escenas de la Revolución Dominicana del 24 al 28 Abril de 1965.
El 24 de abril de 1965 fuerzas armadas dominicanas al mando del coronel Francisco Caamaño Deño, con fuerte apoyo civil, inician una insurrección popular contra el gobierno de facto de Joaquín Balaguer que había derrocado al presidente constitucional Juan Bosch.

Sin ningún tipo de justificación, sin mediar siquiera relaciones diplomáticas con esa República, los Estados Unidos, después de situar sus barcos de guerra frente a la capital dominicana, declararon con su habitual insolencia que si el Gobierno de Balaguer solicitaba ayuda militar, desembarcarían sus tropas contra la insurgencia del pueblo dominicano.

EE.UU. era gobernado por el texano Lyndon B. Johnson, quien afirmó: "No toleraremos otra Cuba en el Caribe". Y ordenó aplicar la "diplomacia de las cañoneras". Con la cantinela de proteger la vida y los bienes de sus ciudadanos norteamericanos, desembarcaron en Santo Domingo.

Que el poder de Balaguer fuera absolutamente espurio, que cada pueblo soberano de América debe tener derecho a resolver sus problemas internos sin intervención extranjera, que existan normas internacionales y una opinión mundial, que incluso existiera una O.E.A., no contaban para nada en las consideraciones de los EE.UU.

Lo que buscaban era impedir la revolución popular dominicana, reimplantando los odiosos desembarcos de su Infantería de Marina, sin más base ni requisito legal que la simple solicitud de un gobernante tiránico, ilegítimo y en crisis.

Escribe Blas García



Blas Garcia
 
Gobierno de Juan Bosch

El 30 de mayo de 1961 una lluvia de balas terminaron con la larga y nefasta vida del dictador Rafael Leónidas Trujillo, de quien el presidente yanqui Franklin D. Roosevelt había admitido, con cierto cinismo, que "Trujillo es un hijo de puta, pero es nuestro hijo de puta".

Un títere de Washington, el conservador Joaquín Balaguer, asumió la presidencia a la muerte de Trujillo. Duró lo que un suspiro: en 1962 renunció refugiándose en la Nunciatura. Lo sustituyó otro peón del imperialismo que llamó a elecciones en diciembre de 1962.

Del sufragio, monitoreado por la Organización de Estados Americanos (OEA), saldría triunfante el Partido Revolucionario Dominicano de Juan Bosch, un profesor de perfil socialdemócrata que iba a cometer, a ojos de los Estados Unidos, el peor de los pecados: legalizar al Partido Comunista.

Bosch ganó las elecciones el 20 de diciembre de 1962, asumió el 27 de febrero de 1963 y siete meses después fue derrocado por una conspiración cívico-militar del general Elías Wessin y Wessin que contaba con el apoyo de la oligarquía, el gobierno de EE.UU y las cúpulas de las iglesias Católica y Evangélica.

Se instauró una dictadura muy corrupta y represiva, que se conoce como el Triunvirato. Tan proyanqui como Balaguer, se apresuró a hacer los deberes devolviendo a la ilegalidad a los comunistas y a todos los grupos de izquierda.
 

Revolución constitucionalista

El 24 de abril de 1965 estalló la revolución constitucionalista contra la dictadura del Triunvirato. Los "constitucionalistas" eran una amalgama de militares y civiles armados al mando del coronel Francisco Caamaño Deño, el gran nombre de esas jornadas. Tras una fugaz transición, Caamaño asumiría la presidencia de la república con el aval de los diputados y senadores destituidos por el golpe de 1963. Las refriegas dejaban, entre tanto, un saldo de decenas de muertos y centenares de heridos.

Caamaño toma parte protagónica en el movimiento revolucionario, dando declaraciones ante de salir a las calles a luchar por la constitucionalidad. Fue proclamado Presidente de la República por el Congreso Nacional en 1965, en medio del combate y con la anuencia del presidente Bosch que se hallaba exiliado en Puerto Rico.


Invasión militar yanqui

EE.UU. era gobernado por el texano Lyndon B. Johnson, quien creyó que le estaba viendo las orejas al lobo. "No toleraremos otra Cuba en el Caribe", dijo. Y ordenó aplicar la "diplomacia de las cañoneras" y respaldar a la Junta Militar al mando del derechista general Wessin y Wessin.

Con la eterna cantinela de proteger la vida y los bienes de sus ciudadanos norteamericanos, desembarcaron Santo Domingo los primeros 500 marines. El 29 se sumaron dos batallones de la famosa 82 División Aerotransportada -hoy en Irak-.

El 28 de abril se produce la invasión militar dispuesta por el gobierno de los Estados Unidos para sumarse a las fuerzas derechistas que se resistían al movimiento de militares constitucionalistas que querían devolver al pueblo dominicano el gobierno legítimo y democrático derrocado. 42.000 soldados y más de cuarenta naves de la Armada estadounidense participan en esta operación militar.

Sin ningún tipo de justificación, sin mediar siquiera relaciones diplomáticas con esa República, los Estados Unidos, después de situar sus barcos de guerra frente a la capital dominicana, declararon con su habitual insolencia que si el Gobierno de Balaguer solicitaba ayuda militar, desembarcarían sus tropas en Santo Domingo contra la insurgencia del pueblo dominicano.

Que el poder de Balaguer fuera absolutamente espurio, que cada pueblo soberano de América debe tener derecho a resolver sus problemas internos sin intervención extranjera, que existan normas internacionales y una opinión mundial, que incluso existiera una O.E.A., no contaban para nada en las consideraciones de los Estados Unidos.

Lo que sí contaban eran sus designios de impedir la revolución dominicana, la reimplantación de los odiosos desembarcos de su Infantería de Marina, sin más base ni requisito para fundamentar ese nuevo concepto filibustero del derecho que la simple solicitud de un gobernante tiránico, ilegítimo y en crisis.

Se organiza en nuestro país una campaña contra el envío de tropas argentinas y en Buenos Aires, la agitación estudiantil y la multitudinaria manifestación que, en el Congreso, repudió la invasión yanqui y la capitulación de la OEA, terminó con sangre: cayó asesinado Daniel Grinbank, un chico de 18 años.

Por la JP, el dirigente Gustavo Rearte viaja a la República Dominicana, llevando el apoyo del peronismo a la lucha que libraba el coronel Francisco Caamaño Deno contra los invasores yanquis. En esos días de movilización, el que esto escribe comenzó su militancia antiimperialista.
 

Caamaño parte al exilio

A mediados de junio, los marines y la Fuerza Interamericana de Paz que integraban Honduras, Nicaragua, Paraguay, Brasil y Costa Rica, ocuparon a tiros unas 30 cuadras de la zona "constitucionalista".

Luego de las negociaciones del cese al fuego, Caamaño deja el poder en manos de Héctor García Godoy, quien prepararía la transición a la democracia. El 3 de septiembre Caamaño dimitía ante una muchedumbre, en la plaza de la Fortaleza de Ozama. El 23 de enero de 1966, Caamaño y su familia partieron hacia Londres.


La Casa Blanca y triunfo electoral de Balaguer

En 1966 Joaquín Balaguer, apoyado por el Cuerpo de Marines de Estados Unidos que invadieron la Republica Dominicana durante la Revolución de Abril, ganó las "elecciones". El 21 de septiembre de 1966 las tropas yanquis daban por terminada su vergonzosa misión.

Balaguer gobernó la República Dominicana hasta 1978. Durante su régimen de 12 años fueron asesinados muchos jóvenes de la izquierda, entre ellos, Henry Segarra, Amin Abel Hasbún, Dr. Guido Gil, Maximiliano Gómez -el Moreno-, Amaury Germán Aristy y sus compañeros del grupo Los Palmeros.

Escribe: Blas García

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20-03-2019 / 18:03
19-03-2019 / 20:03
William Walker fue el más reconocido de los denominados «filibusteros» del siglo XIX. En esos años, en los Estados Unidos se encontraba en boga la Doctrina del Destino Manifiesto. Tal ideología respaldaba que el país se expandiera sobre los territorios no conquistados de Norteamérica y, en general, sobre el Hemisferio Occidental.
 
En 1855, junto a un grupo de reclutas conocidos como «Los Inmortales», Walker se dirigió hacia Nicaragua, país que se encontraba inmerso en una guerra civil, y luchó al lado del bando democrático, que pretendía derrocar al presidente legitimista Fruto Chamorro Pérez, intentado conquistar Nicaragua para anexarla a los EE.UU.
 
Debido a la amenaza que representaba su permanencia en Centroamérica, los demás países de la región iniciaron una ofensiva para expulsarlo del territorio, dando lugar a la Guerra Nacional de Nicaragua y la Campaña Nacional de Costa Rica.
 
El 20 de marzo de 1856, en la Hacienda Santa Rosa (Costa Rica), el presidente Juan Rafael Mora Porras convoca a un grupo de militares costarricenses para echar del país al delincuente estadounidense Walker y sus filibusteros.
 
Walker claudicó en mayo de 1857 y abandonó el territorio centroamericano. A pesar de su derrota, organizó nuevas expediciones para apoderarse de Nicaragua, pero acabó fusilado en Honduras. 
 
Las invasiones de este filibustero provocaron no solo el nacionalismo nicaragüense y la unidad centroamericana, sino también un sentimiento de furia antiyanqui en amplios sectores. Y colaboraron a la formación del concepto de América Latina como una unidad diferenciada de EE.UU., en el marco del temor que despertaba la política expansiva yanqui.
 
La Opinión Popular

19-03-2019 / 20:03
La Guerra de Irak, también conocida como Segunda Guerra del Golfo u ocupación de Irak, fue un conflicto que comenzó el jueves 20 de marzo de 2003 y finalizó el domingo 18 de diciembre de 2011.
 
Estados Unidos organiza una coalición multinacional para la invasión de Irak, estando compuesta por unidades de las fuerzas armadas de los propios Estados Unidos, el Reino Unido y contingentes menores de Australia, Dinamarca, Polonia, El Salvador, España, Italia, República Dominicana y otros países.
 
La principal justificación para esta operación que ofreció el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush y sus aliados en la coalición, fue la falsa afirmación de que Irak poseía y estaba desarrollando armas de destrucción masiva (ADM), violando un convenio de 1991.
 
Funcionarios de los Estados Unidos sostuvieron, de un modo interesado y tendencioso, que Irak representaba una inminente, urgente e inmediata amenaza a los Estados Unidos, a su pueblo y a sus aliados, así como a sus intereses. Se criticó ampliamente a los servicios de información, y los inspectores designados al efecto no encontraron pruebas de que existieran las pretendidas armas de destrucción masiva.
 
El gasto federal directo en la Segunda Guerra de Irak fue US$823.000 millones, superando los US$738.000 millones ajustados por inflación que EE.UU. gastó en la Guerra de Vietnam. Tras finalizar la guerra, se dio paso a una operación de entrenamiento de las tropas iraquíes para combatir la insurgencia y el terrorismo. Esta operación se dio a conocer como Operación Nuevo Amanecer, y representa la continuación de la guerra de Irak. La nación asiática aún sufre las consecuencias de la guerra civil impulsada por Bush en 2003.
 
La Opinión Popular

19-03-2019 / 07:03
18-03-2019 / 18:03
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