La Opinión Popular
                  16:12  |  Viernes 22 de Febrero de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Reflexionemos antes lo que corresponde hacer y no imitemos a los atenienses, que primero atacan y luego discurren”. Pantagruel
Recomendar Imprimir
Nacionales - 15-04-2018 / 11:04
LA INFLACIÓN SIGUE ELEVADA Y EL PODER ADQUISITIVO DE LOS TRABAJADORES DESCIENDE

El objetivo de la economía macrista es reducir el salario real para incrementar las ganancias de los empresarios

El objetivo de la economía macrista es reducir el salario real para incrementar las ganancias de los empresarios
La clave de la política económica del gobierno de Macri: reducir el costo laboral unitario (por unidad producida) del empleo registrado del sector privado. Con una disminución de esa variable aumentará el rendimiento del capital y, de este modo, incrementará los incentivos económicos para promover las inversiones e impulsará así el crecimiento de la economía y del empleo, en detrimento del poder adquisitivo de los trabajadores.
La tasa de inflación de marzo fue de 2,3 por ciento, acumulando un alza de 6,7 por ciento en el trimestre con un proyección del 22 al 25 por ciento en el año. Quedó totalmente fuera de registro la meta del 15 por ciento impuesta por la Jefatura de Gabinete al Banco Central.
 
Ese último porcentaje es el aumento salarial pactado por varios grandes gremios y cámaras empresarias, bajo la atenta presión del Ministerio de Trabajo. La cartera laboral informa que el 75 por ciento de las paritarias ya negociadas fueron cerradas con esa cifra, quedando pendiente acuerdos con la UOM, Bancarios y Camioneros.
 
Si no hay alteración en la tendencia alcista de los precios y/o una revisión de esa pauta salarial, los trabajadores formales culminarán el 2018 con una pérdida real de sus ingresos. Con ese saldo, más que la Meta de Inflación, la atención debería concentrarse en la Meta del Salario del gobierno de Mauricio Macri.
 
A diferencia del objetivo oficial con los precios, con el de los salarios va consiguiendo los avances pretendidos. Logró que disminuya la carga de los salarios en la estructura de costos de las empresas.
 
Esto se evidencia en la sucesión de conflictos laborales derivados de despidos, suspensiones, pago en cuotas o reducción de salarios. El ajuste de trabajadores en el sector privado, sin discriminar grandes o pequeñas empresas, locales o extranjeras, se extiende a la administración pública.
 
La caída del salario real de los trabajadores formales es mayor del 10 por ciento, para los trabajadores del transporte de corta distancia, en dos años de economía macrista. Porcentaje similar de pérdida padecieron los trabajadores de la actividad textil, mientras que los del calzado retrocedieron 6,0 por ciento. El retroceso será más pronunciado si no hay revisión de los acuerdos paritarios que ya se pactaron al 15 por ciento en este año.
 
A lo que se suma la reducción de personal provocado por la inviabilidad de empresas sometidas a tarifazos, apertura de importaciones, baja de consumo y poco crédito a la industria. Además,  retrocede el empleo privado asalariado registrado (formal) y avanzan el precario (monotributo en sus diversas formas, personal por agencia, contratos a plazo fijo) y la informalidad.
 
La clave de la política económica del gobierno de Macri: reducir el costo laboral unitario (por unidad producida) del empleo registrado del sector privado. Con una disminución de esa variable aumentará el rendimiento del capital y, de este modo, incrementará los incentivos económicos para promover las inversiones e impulsará así el crecimiento de la economía y del empleo, en detrimento del poder adquisitivo de los trabajadores. 

 
La Meta del Salario
 
La inflación es una manifestación de esa política laboral regresiva, con la pasividad portentosa de conocidos capos sindicales, algunos viajando a Europa con el ministro Jorge Triaca (h) y otros con un silencio estruendoso, cuando hace poco habían liderado varios paros generales por el alcance del Impuesto a las Ganancias a los trabajadores en relación de dependencia, que hoy involucra a un universo más amplio.
 
No todos los jefes de gremios actúan con lógica empresaria, colonizados con ideas económicas neoliberales; existen también muchos otros que resisten el ajuste en un contexto de persecución política judicial para quienes no se someten al gobierno de Macri.
 
 
Despidos
 
El portal Infogremiales es una fuente relevante para el seguimiento de la sucesión de conflictos laborales derivados de despidos, suspensiones, pago en cuotas o reducción de salarios.
 
Una de las principales cadenas de comercialización de bienes de consumo masivo, la francesa Carrefour, presentó un procedimiento preventivo de crisis para reducir la planta entre 1000 y 2500 trabajadores; la multinacional farmacéutica Abott inició un plan de retiros voluntarios en su planta de Florencio Varela, que ya implicó una baja de alrededor del 20 por ciento de su plantilla; La Campagnola, del grupo Arcor, desplazó a unos 300 trabajadores en sus dos plantas localizadas en Mendoza, entre 2017 y lo que va de este año, y no paga una suma compensatoria por inflación de 7000 pesos.
 
Estancia El Rosario, fábrica de los ineludible alfajores cordobeses, no paga los salarios de sus trabajadores hace dos meses y está a punto de cerrar; la mayorista Autoservicio Primo Hermanos dejó de operar despidiendo a 48 trabajadores, agremiados en la rama logística de Camioneros; la multinacional Cargill dispuso un lockout (cese de la producción y suspensiones sin goce de sueldo), como respuesta al reclamo por el despido de 33 trabajadores de la planta de Villa Gobernador Gálvez.
 
La Unión de Jerárquicos Petroquímicos de Bahía Blanca alertó de una posible reestructuración de Unipar Indupa, controlada por capitales brasileños, que significaría pérdida de puestos.
 
El ajuste de trabajadores en el sector privado, sin discriminar grandes o pequeñas empresas, locales o extranjeras, se extiende a la administración pública. Hubo reducción de personal en áreas vinculadas a la producción, como en la fábrica militar Fanazul, y organismo como el INTI, los ministerios de Hacienda y de Energía, la red de medios públicos, Senasa, entre otras dependencias. Además se ha presentado un régimen de retiros voluntarios.
 
El dato llamativo es que en el registro del Ministerio de Trabajo, en base a información proporcionada por el registro de la Seguridad Social (AFIP), la cantidad de empleados públicos aumentó en 53 mil en enero pasado respecto al mismo mes del año anterior.
 
En el caso de la administración central, los despidos son parte de la estrategia de renovación de personal para incorporar personal con sello PRO, con salarios por encima de los cesanteados. Es una nueva etapa de la colonización del Estado por parte de fuerzas políticas conservadoras.
 
 
Salarios
 
El reciente informe de Economía Política para la Argentina (EPPA), publicado en el suplemento Cash, el domingo pasado, detalla la evolución del salario real sectorial en los dos primeros años del gobierno de Macri.
 
En base a datos del Ministerio de Trabajo, destaca la caída del poder adquisitivo en los empleados del Transporte, con una merma de 8,5 por ciento, sector que tuvo a sus principales dirigentes sindicales como los más combativos en el último gobierno de CFK, y hoy son dóciles acompañantes de la administración macrista que castiga el salario real y amplia la cantidad de trabajadores que pagan Ganancias.
 
Los docentes también sufrieron una pérdida de 8,2 por ciento del salario real, seguido por petroleros, con 7,8 por ciento; estatales, 7,1 por ciento, y trabajadores de comercio, con 4,9 por ciento. 
 
El Centro de Estudios del Trabajo y el Desarrollo-Universidad Nacional de San Martín también realizó un estudio de la evolución del salario real de los trabajadores formales. Calculó una caída mayor, del 10 por ciento, para los trabajadores del transporte de corta distancia, en base a registros de los convenios y de información del Indec, en dos años de economía macrista. Porcentaje similar de pérdida padecieron los trabajadores de la actividad textil, mientras que los del calzado retrocedieron 6,0 por ciento.
 
A partir de los registros administrativos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), procesados por el Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial del Ministerio de Trabajo, el informe precisó los salarios efectivamente pagados por los empleadores privados a los trabajadores registrados.
 
En términos globales, hubo un alza del 3,0 por ciento de los salarios reales abonados por las empresas en 2017, pero esa mejora no fue suficiente para compensar la pérdida de poder de compra de 2016. Concluye entonces que el salario promedio de los trabajadores registrados del sector privado en los dos primeros años del gobierno de Macri retrocedió 3 por ciento. En el primer trimestre de este año, con una tasa de inflación de 6,7 por ciento y salarios sin actualización, se produjo una caída adicional del ingreso real de los trabajadores.
 
El retroceso será más pronunciado si no hay revisión de los acuerdos paritarios que ya se pactaron al 15 por ciento en este año. Sin un ajuste al alza se repetirá otro año con la mayoría de los sindicatos fijando aumentos de convenios por debajo de la inflación.
 
El Cetyd-Unsam detalló que de 16 convenios analizados, que representan más del 60 por ciento del total del empleo privado, en 13 se acordaron aumentos inferiores al índice de precios al consumidor de enero de 2016 a diciembre de 2017.
 
 
Objetivo
 
El director del Cetyd-Unsam y ex ministro de Trabajo, Carlos Tomada, explica en el reporte que la pérdida de ingresos se suma a un nuevo ciclo de despidos colectivos en el sector privado.
 
Reducción de personal provocado por la inviabilidad de empresas sometidas a tarifazos, apertura de importaciones, baja de consumo y poco crédito a la industria.
 
Menciona que los datos evidencian un claro deterioro en la estructura ocupacional: retrocede el empleo privado asalariado registrado (formal) y avanzan el precario (monotributo en sus diversas formas, personal por agencia, contratos a plazo fijo) y la informalidad.
 
"Producto de estas 'nuevas' formas de contratación, la desocupación se mantiene 'estable' y se anuncia un crecimiento del empleo que enmascara cambios cualitativos relevantes", señala.
 
Destaca cuál es la clave de la política económica del gobierno de Macri: reducir el costo laboral unitario (por unidad producida) del empleo registrado del sector privado. Esta meta es uno de los principales ejes del modelo actual de política económica, que asegura que con una disminución de esa variable aumentará el rendimiento del capital y, de este modo, incrementará los incentivos económicos para promover las inversiones e impulsará así el crecimiento de la economía y del empleo.
 
La reducción del costo laboral unitario en la economía macrista podría haber sido el resultado de una mejora de la productividad laboral: si una misma dotación de trabajadores consigue aumentar la capacidad de producción, el costo laboral unitario se reduce porque al empresario le resulta más económico fabricar cada uno de esos bienes. Pero no hubo cambios en la productividad en relación a 2015, indica el informe Cetyd-Unsam.
 
Otra forma de disminuir el costo laboral unitario es que aumenten los precios de bienes o servicios que producen las empresas o por la caída del salario real. Esto último fue el factor principal que impulsó su baja, estimado en 3 por ciento. Esto implica que, en términos globales, las ganancias empresarias por unidad de producto se incrementaron en detrimento del poder adquisitivo de los trabajadores.
 
El oficialismo puede mostrar al mundo empresario que se está esmerando para cumplir la tarea, pero la exigencia es más alta porque el objetivo de reducción del salario es más ambicioso. Por eso la insistencia con la Meta del Salario en el 15 por ciento en línea con la fantasiosa Meta de Inflación.
 
Como no cumplirá con ese trayecto en los precios, con paritarias pactadas en ese nivel, conseguirá otra vuelta de ajuste en el costo laboral unitario. Este es la principal finalidad de la desconcertante, para quienes quedan atrapados de la estrategia de distracción oficial, batalla pérdida con los precios en la que insisten los funcionarios.
 
Mientras la mayoría se entretiene con un Banco Central devaluado con las imaginarias Meta de Inflación, el gobierno avanza con firmeza apuntando al blanco con la Meta del Salario.
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
22-02-2019 / 09:02
La grata sorpresa que les dio Mauricio Macri a los empresarios de la comitiva al aparecer en el cóctel que organizó Gabriel Martino en el último piso del Taj Mahal Palace no alcanzó para aventar la impresión entre la mayoría de los asistentes de que la gira por India y Vietnam fue bastante improvisada.
 
Desde el punto de vista de los negocios, al menos, el viaje del Presidente no estuvo antecedido por una avanzada diplomática ni por la minuciosa labor de inteligencia comercial que suelen desplegar las naciones desarrolladas antes de una gira así.
 
Resultados al canto: lo poco de concreto que hubo en los acuerdos sellados con Narendra Modi fue un compromiso de compra de verduras, frutas y hortalizas. Con los herederos de Ho Chi Minh no fue mucho mejor. Y encima hubo que prometerles acceso al deprimido mercado local de electrodomésticos.
 
Los veteranos de antiguas giras presidenciales sí reconocieron como un acierto la elección del destino: dos países que crecen mucho, no alineados con la nueva ola proteccionista norteamericana, y complementarios productivamente con la Argentina.
 
A India y Vietnam, por ejemplo, Vicentín y Aceitera General Deheza (AGD) les venden aceite de soja procesado en Argentina, mientras China importa el poroto que muele en sus gigantescos puertos costeros meridionales. Un paso de agregación de valor cuyo impacto en el empleo es ínfimo, pero cuyo aporte a la balanza comercial en tiempos de presión cambiaria no puede despreciarse.
 
El problema, diagnosticaron tres de los ejecutivos que volaron a Oriente con Macri, es que nadie del Gobierno piensa la inserción internacional en esa clave de valor agregado. Quedó claro de solo ver la lista de quienes viajaron.
 
Mientras el secretario de Agroindustria Luis Miguel Etchevehere fue acompañado por siete personas, entre funcionarios y equipo, el viejo Ministerio de la Producción -que ahora engloba a Agroindustria- apenas pudo colar a Juan Pablo Trípodi, el presidente de la Agencia de Inversiones y Comercio Internacional.
 
No solo brillaron por su ausencia Dante Sica y su equipo más cercano. Ni siquiera hubo delegados de la Secretaría de Comercio Exterior, el ámbito natural donde se planifican misiones así.
 
Etchevehere compartió el viaje con Daniel Pelegrina, su sucesor en la presidencia de la Sociedad Rural, donde empiezan a resonar lamentos por las tasas de interés a las que los productores tuvieron que financiar los gastos de la última siembra.
 
Los que se volvieron con caras largas son los que trabajan en rubros más tecnificados, como turbinas y reactores. "Si fuera por Etchevehere solo exportaríamos granos de soja y ganado en pie", comentó uno de ellos.

22-02-2019 / 08:02
Las canastas de alimentos y servicios elaboradas por el Indec para estimar la pobreza e indigencia escalaron 3,7 por ciento en enero y acumulan un aumento de 55,8 por ciento en doce meses, lo que muestra un fuerte incremento de la desigualdad como consecuencia de la aplicación de la política económica neoliberal del gobierno de Mauricio Macri. Los ricos son más ricos y los pobres más pobres.
 
La línea de pobreza se define por la estimación de valor de una canasta básica total (CBT), que incluye alimentos y servicios básicos para un hogar de dos adultos y dos menores. El organismo estadístico estimó que una pareja joven con hijos de 6 y 8 años necesitó 26.442,9 pesos para superar el umbral de pobreza monetaria y 10.577,2 pesos para alimentarse y no ser considerados indigentes para las estadísticas.
 
Por otro lado, el índice de la canasta básica alimentaria (CBA), que incluye solamente alimentos, es el que se utiliza para medir línea de indigencia y en enero se ubicó en $12.721,73, un alza del 52,8% interanual y del 3,9% frente a diciembre. Es decir que la evolución inflacionaria fue más alta en los alimentos, golpeando más fuerte precisamente a los sectores más vulnerables de la sociedad.
 
El incendio inflacionario volvió a poner foco en los sectores más pobres de la población. Y la profunda recesión inducida por el programa de austeridad del FMI obligó al presidente Macri a anticipar que el año pasado aumentó la pobreza, cuando 2,5 millones de personas en todo el país pasaron a ser pobres en términos de su ingreso monetario.
 
Los datos oficiales serán publicados dentro de un mes pero la combinación de un incremento en la valorización de las canastas para enero con una elevada inflación, destrucción de empleo y deterioro de los ingresos salariales, permite anticipar que los niveles de pobreza monetaria continuaron en ascenso al iniciar 2019.
 
A la espera de un salto en los niveles de pobreza para el segundo semestre de 2018, los voceros oficiales comenzaron a abrir el paraguas: "Ya lo dijo el Presidente, con el impacto de la inflación y de algunas medidas económicas, claramente el próximo puede ser un índice que dé un poco peor que el ultimo que se anunció", afirmó dos semanas atrás la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley.
 
La inflación de los más pobres sigue sin techo y se escapa de la ya elevada inflación general. Los niveles de pobreza siguen aumentando, sobre todo cuando los salarios no se recuperan y los sectores más vulnerables sufren las consecuencias de la política de tierra arrasada que aplica contra ellos el Gobierno de los Ricos.
 
La Opinión Popular

21-02-2019 / 10:02
Coca-Cola Femsa es una de las empresas más grandes y de mayor facturación del mundo pero asegura que en Argentina no le cierran los números. Pidió al Gobierno de Mauricio Macri un procedimiento preventivo de crisis (PPC) para afrontar el achicamiento de su planta embotelladora del barrio porteño de Pompeya y que el gobierno nacional los habilite a despedir gente y pagar menos indemnizaciones.
 
"La planta está prácticamente parada porque no hay ventas, no recuerdo haber pasado por una situación similar. Pero no permitiremos despidos. En este contexto no podemos permitir que ni un sólo trabajador se quede sin empleo", dijo Pablo Fernández, secretario general de la seccional porteña del Sindicato de Trabajadores de Aguas Gaseosas y Afines. Por su parte, la rama de aguas y gaseosas del sindicato de Camioneros se declaró "en estado de alerta y movilización".
 
En la planta de Pompeya trabajan 600 personas, de un total de 3 mil que están empleadas por Coca-cola Femsa en Argentina. La firma también tiene otra embotelladora en Monte Grande (Esteban Echeverría) y cuatro centros de distribución. Además, trabajan para Coca-cola otras empresas embotelladoras.
 
La venta de bebidas es uno de los segmentos del consumo masivo más afectados por el plan económico neoliberal macrista, aunque la magnitud de Coca-Cola Femsa obliga a pensar el caso con parámetros propios, en línea con lo sucedido con los preventivos de crisis de la filial local del gigante Carrefour y de Fate, una de las empresas de Javier Madanes Quintanilla, quien blanqueo $867 millones gracias a Macri.
 
El PPC permite aplicar modificaciones drásticas en la organización laboral y trasladar los costos de esos cambios sobre las espaldas de los trabajadores. Por eso los gremios advierten sobre el avance de una reforma laboral por empresa.
 
Las últimas comunicaciones de Coca-Cola y de Femsa a sus inversores ya daban indicios de la decisión: "el volumen de ventas cayó un 2% en el trimestre ya que a pesar del crecimiento en Brasil, Colombia y Perú, la operación en Argentina tuvo una baja de dos dígitos".

 
En los tres primeros trimestres de 2018, las ventas de Femsa en Argentina medidas en volumen bajaron un 9,8% interanual y los ingresos medidos en pesos mexicanos se redujeron un 46% por efecto conjunto de caída del consumo y a la fuerte devaluación del peso. Se registró una caída interanual del consumo masivo del 7,3% en enero. La categoría de peor desempeño fue bebidas sin alcohol, con una merma del 14,1%.
 
La Opinión Popular

21-02-2019 / 09:02
El dólar pegó un nuevo salto y la city vivió otra jornada de fuerte volatilidad cambiaria. La cotización del dólar que compran los ahorristas minoristas se ubica en 40,76 pesos, con un incremento de 44 centavos. La divisa alcanzó a tocar los 41,45 pesos a mitad de la jornada.
 
El Banco Central se asustó y aceleró la suba de la tasa de interés. El organismo llevó el rendimiento de las Leliq a 46,01 por ciento, lo que representa un aumento de 1 punto y medio respecto del martes. Se trata del alza diaria más importante en lo que va del año. El clima financiero fue de tensión no sólo con el tipo de cambio. El riesgo país subió 8 unidades y finalizó en 708 puntos. Los bonos en moneda extranjera bajaron hasta 2 por ciento en la jornada.
 
La demanda de divisas arrancó fuerte en las primeras horas de la rueda cambiaria y fue mostrando cierta moderación en las últimas horas. La pregunta que se hacen en el mercado es si la nueva tasa por arriba del 45 por ciento resulta suficiente para contener el proceso de dolarización de los activos en moneda local. Los inversores menos optimistas aseguran que una vez que los fondos tomaron la decisión de pasar a moneda extranjera no es sencillo hacerlos cambiar de opinión.
 
El Banco Central fue poco cauteloso con la baja de la tasa de interés este año y paga las consecuencias. Los inversores se dieron cuenta que tienen el poder de fuego necesario para generar volatilidad. Y van a exigir más tasa de interés para volver a colocarse en moneda local.
 
La autoridad monetaria presumía diciendo que no había dejado ni un peso dando vueltas y que eso reducía la posibilidad de un nuevo salto en el tipo de cambio. Pero la realidad muestra esto no funciona en la Argentina. El mercado cambiario es chico. Y con muy poca demanda de divisas se puede generar mucha inestabilidad.
 
¿Cuánto más puede seguir subiendo el dólar? Aunque son pocos los que se animan a dar una repuesta con valores precisos, la mayoría de los analistas coincide en una referencia. El techo de la banda cambiaria es casi 50 pesos. Hasta esa cifra el Central se comprometió a no vender divisas para intentar moderar la devaluación.
 
La entidad tiene la tasa de interés como herramienta clave para moderar las presiones cambiarias. Pero algunos observan que empieza a ser cada vez menos efectiva. El Central bajó en los últimos dos meses 15 puntos la tasa de interés y le dijo a los inversores que la situación estaba bajo control. Si ahora tiene que volver a llevar la tasa a niveles de 60 por ciento para parar la suba del dólar, la interpretación de la city va a ser de manual: la situación está a punto de estallar.
 
El modelo económico neoliberal de Mauricio Macri está sostenido con alfileres. El acuerdo con el FMI impone que el Banco Central prácticamente no puede intervenir frente a una corrida contra el dólar. Si se dispara, habrá otra devaluación y situación hiperinflacionaria. El Gobierno de los Ricos hace todo mal.
 
La Opinión Popular

20-02-2019 / 10:02
Sin margen de casualidad alguna, así como las paritarias 2018 resultaron un placebo ante la inflación/recesión también el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) ilustra el deterioro de los sueldos con una caída del 11% respecto a 2017.
 
Para los términos reales el registro del ingreso base para cualquier trabajador en blanco llegó a los niveles más bajos desde el año 2004. En centrales obreras se considera con mayor o menor discreción que la convocatoria urgente al Consejo Salarial es inevitable, si es que la Casa Rosada mensura su desafío electoral pero sobre todo mucho más por la grave coyuntura.
 
El valor del ingreso mínimo se fijó en los dos últimos años por "laudo", léase decisión directa del Gobierno Nacional prescindiendo de organizaciones sindicales y empresarios, lo cual ofrece un perfil ilustrativo de la crisis. Sobre todo para considerar que el SMVM marca mucho más que tendencias salariales sino que ilustra sobre el escenario laboral de registrados y aún empleados en negro como variable de referencia.
 
El gobierno de Mauricio Macri parece haber hecho votos de silencio justo en momentos en que más se necesita entender las variables económico-sociales que maneja la Casa Rosada para fundar sus pronósticos optimistas en un cercano porvenir, esperando que lo peor de la recesión haya quedado atrás para las elecciones presidenciales.
 
Frente a las dudas de las chances electorales del oficialismo, el único que se animó a hablar sobre economía la última semana fue el presidente de la Nación, aún con el paso en falso de diagnosticar una inflación en baja 24 horas antes de que se conociera un dato que mostró todo lo contrario.
 
El Gobierno de los Ricos patea para adelante los desequilibrios económicos (costos de la bicicleta financiera, los vencimientos de deuda y la fuga de capitales) apostando a un dólar estable a costa de una fuerte recesión. En este camino son los trabajadores y jubilados los que pagan las consecuencias del ajuste.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar