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“A los que les guste mucho la plata hay que correrlos de la política. Hay que buscar gente que viva con sencillez, con sobriedad, como la inmensa mayoría de la sociedad”. Pepe Mujica
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Nacionales - 13-04-2018 / 10:04
ESCASA CONCURRENCIA

Con banderas PRO genocidas: Marcha a Tribunales celebró el golpismo en Brasil y pidió contra la corrupción de un solo lado

Con banderas PRO genocidas: Marcha a Tribunales celebró el golpismo en Brasil y pidió contra la corrupción de un solo lado
TUERTOS. Como es costumbre en los actos impulsados por Cambiemos, se cuestionó la corrupción de un solo lado. Por ese motivo no se escucharon discursos ni consignas que reclamen por los escándalos que involucran a millonarios funcionarios macristas.
Fogoneada por el macrismo, con recursos del Estado, la concentración, poco numerosa, celebró el injusto encarcelamiento de ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva y cuestionó la excarcelación de ex funcionarios K. No hubo menciones a las numerosas irregularidades de funcionarios del Gobierno de Mauricio Macri.
 
La convocatoria tuvo el pomposo nombre de "Marcha por la transparencia y eficacia de la Justicia" y buscó cuestionar a los dos jueces que liberaron al empresario Cristóbal López y a los que el gobierno de Macri ahora busca desplazar: los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Farah. "¡Sí, se puede! ¡Sí, se puede!", corearon el mantra macrista los manifestantes, que pedían que aquí se encarcele a los opositores políticos.
 
Como es costumbre en los actos impulsados por Cambiemos, se cuestionó la corrupción de un solo lado. Por ese motivo no se escucharon discursos ni consignas que reclamen por los escándalos que involucran a millonarios funcionarios macristas, que van desde el presidente Macri con Panama Papers o el Correo Argentino hasta los protagonizados por otros miembros del Gobierno como Aranguren, Caputo o Triaca por negociaciones incompatibles con la función pública (como llaman elegantemente a la corrupción), empresas offshore o irregularidades en el SOMU.
 
También se pudieron ver consignas que pedían la liberación de los genocidas como "libertad a los militares presos: no violaron la ley" y "Ley de Lesa Humanidad inexistente en el siglo XX".
 
La Opinión Popular

 
El abogado constitucionalista Daniel Sabsay encabezó un acto frente al Palacio de Tribunales para criticar a la justicia federal, reclamar reformas en el Poder Judicial y cuestionar fallos recientes que excarcelaron a imputados por delitos de corrupción. "No hay República sin justicia", advirtió el abogado, que festejó la detención en Brasil del ex presidente Luiz  Inácio Lula da Silva.
 
"¡Sí, se puede! ¡Sí, se puede!", corearon los manifestantes, que pedían que aquí pase lo mismo. La convocatoria tuvo el pomposo nombre de "Marcha por la transparencia y eficacia de la Justicia" y buscó cuestionar a los dos jueces que liberaron al empresario Cristobal López y a los que el gobierno de Mauricio Macri ahora busca desplazar: los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Farah.
 
"Mientras la investigación por el Lava Jato llevó dos años, en Argentina las causas de corrupción tienen un promedio de más de diez", cuestionó Sabsay, quien citó una auditoría sobre jueces que fue impulsada por el oficialismo en el Consejo de la Magistratura.
 
Entre los participantes, se pudo ver a los diputados de Cambiemos Waldo Wolff y Marcela Campagnoli; el titular del Colegio de Abogados porteño, Guillermo Lipera -cercano al asesor presidencial José Torello-, y el ex consejero de la Magistratura Alejandro Fargosi.
 
Fuente: Página12

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22-04-2018 / 19:04
22-04-2018 / 17:04
De visita en Estados Unidos, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, afirmó ante periodistas argentinos que hay un "optimismo total" sobre lo que aquí sucede. Pocos días antes, El País publicó un sencillo y claro reportaje, a Guillermo Ambrogi, presidente de la Cámara de Comercio Española en Argentina. Ambrogi no teme decir que Macri fue ingenuo cuando creyó que lo iban a tapar con inversiones.
 
Y que esas inversiones (que se esperan hace más de dos años) no llegarán hasta que una inflación controlada garantice a los empresarios su tasa de ganancia. No se refirió en primer lugar a los costos laborales (que mencionó después), sino de la inflación.
 
De eso deberíamos hablar: de que Macri se equivocó en sus predicciones y diagnósticos y que llegó al gobierno haciendo promesas que eran mentiras o torpes ingenuidades. Elíjase lo que mejor parezca.
 
El mismo jueves en que se difundió el optimismo de Caputo, también nos enteramos de que los aliados de la UCR y la Coalición Cívica habían logrado que los férreos Marcos Peña y Aranguren accedieran a dos modificaciones en el cronograma de los aumentos de tarifas.
 
La noche anterior, en barrios que no pueden ser denominados K, cientos de ciudadanos cortaron bocacalles entonando la consigna "Mauricio Macri la puta que te parió". Más que sensibilidad social o negociación con sus aliados, el macrismo se dio cuenta de que esas manifestaciones no eran buenos preliminares para su pretensión de 2019.
 
No queda claro si los radicales están en condiciones de capitalizar el triunfo de dos puntos de su pliego de modificaciones sobre tarifas. El problema, para los radicales, es que no tienen figuras que puedan hacer balance con lo que logran.
 
Es injusto que no se reconozca a Mario Negri haber encabezado la negociación para morigerar el sablazo planificado por Aranguren. Pero así es la política. La inquietud toca a los radicales, que suponen (con razón) que no están incorporados a una alianza.
 
Una alianza de gobierno requiere experiencia y un grado de confianza considerable. Sobre todo, requiere que los aliados no pierdan más de lo que ganan, ni que los desvele la certeza de que el "otro" ha ganado infinitamente más que uno mismo.
 
Una alianza implica distribución equilibrada del poder, de la discusión de las decisiones. Implica prever las posiciones del otro. Implica tacto, conocimiento y deliberación.
 
En países de régimen parlamentario, las condiciones de la alianza se pactan antes de firmar los papeles; la distribución de los cargos, también. Después, sin duda, habrá desinteligencias y discusiones, pero antes se hizo todo lo posible para evitarlas, aunque se sepa que son ineludibles.

21-04-2018 / 17:04
21-04-2018 / 10:04
Un nuevo recorte de personal en el Estado, llevado a cabo esta vez por el Ministerio de Agroindustria, se cobró ayer 330 puestos de áreas sensibles, como agricultura familiar, comercio exterior y estatus fitosanitario. Se dispuso el jueves, mientras se completaba la tanda de telegramas, asueto general en la sede de Paseo Colón y Azopardo y encargó un operativo policial para custodiar el edificio central.
 
Desde el organismo que conduce el ex titular de la Sociedad Rural, el oligarca Luis Miguel Etchevehere, confirmaron que esa cifra corresponde apenas a las áreas dependientes de la administración nacional. "Los despidos involucran un 50 por ciento de trabajadores de Capital Federal y otro 50 por ciento del Interior del país", señaló un vocero de Agroindustria.
 
El Ministerio ya había reducido en los últimos dos años en 700 puestos su plantilla de personal y ahora se sumó una poda sobre casi el 10 por ciento de la nómina actual (3500 empleados).
 
Los gremios advierten que la misma suerte correrían trabajadores de organismos descentralizados (INTA, Senasa, Inase-Inidep y el Instituto Nacional de Vitivinicultura), pudiendo elevarse la cifra de despedidos a 958, y se declararon "en estado de alerta y movilización".
 
La decisión de Etchevehere de decretar asueto hasta el lunes, cercar con policías el acceso a la sede del Ministerio y rechazar los pedidos de reunión con los delegados sumó tensión a la situación. "Lejos de calmar los ánimos y llevar tranquilidad, parecen estar empeñados en echarle más nafta al fuego", criticó ATE a través de un comunicado.

21-04-2018 / 09:04
Frente al descenso inevitable de su imagen, producido por la crisis de la economía que generaron las medidas del gobierno de Mauricio Macri, la Casa Rosada renueva su arsenal con algunas apuestas que se empiezan a vislumbrar.
 
Hay una expectativa exagerada en el macrismo por el funcionamiento de la obra pública bajo el mecanismo de Participaciones Público-privadas (PPP) por las que las corporaciones constructoras ya comprometieron seis mil millones de dólares de inversión para los primeros cuatro años.
 
En estas licitaciones, las empresas se comprometen a conseguir el financiamiento internacional, pero es el Estado el que sale como garante. Constituye una forma de endeudamiento encubierto, porque las que toman el dinero son las empresas y el riesgo lo toma el Estado.
 
Los contratos garantizan a los financistas la posibilidad de litigar en tribunales extranjeros. Esta modalidad ha levantado polémica en Europa porque los PPP son muy restrictivos para los Estados y porque el riesgo que recae en los gobiernos resulta excesivo.
 
Entre la espada y la pared por su enorme deuda, en Grecia los PPP se convirtieron en una vía desesperada de financiamiento. Se calcula que con ese mecanismo cada kilómetro de ruta nueva costó 70 por ciento más de lo presupuestado.
 
Las PPP, que involucran a las principales corporaciones locales, encabezadas por la flamante SACDE, que es la ex IECSA del grupo Macri, iban a ser anunciadas esta semana y se postergaron para el próximo martes con la esperanza de utilizar también su lanzamiento para neutralizar el mal clima creado por los tarifazos.
 
Las PPP serán el corazón de la estrategia del macrismo para reactivar una economía que está en plena crisis, con indicadores macro muy negativos y con el augurio nefasto de una magra cosecha de granos por las inundaciones.
 
Así como las PPP se lanzan en estos días para tratar de reavivar la economía y sostener la imagen alicaída del gobierno, también en estos días se conoció el dictamen de la jueza María Servini para intervenir el Partido Justicialista y designar como interventor a Luis Barrionuevo.
 
La práctica oficial de judicializar la política a través de la manipulación de los jueces ha sido una marca del macrismo. La intervención a un PJ que no había trasgredido ninguna norma es una maniobra que busca demonizar al adversario y frustrar la posibilidad de que el peronismo construya una sola candidatura para el 2019.
 
La intervención está destinada al fracaso. Pero con el sello del PJ y la complicidad de las corporaciones mediáticas se convertirán en propaladores de un  mensaje destinado a entorpecer el proceso de unidad que buscarán por otro lado las corrientes peronistas más representativas. 

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