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“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
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Nacionales - 04-04-2018 / 08:04
PARAÍSO PARA ESPECULADORES, INFIERNO PARA PRODUCTORES

Ganadores y perdedores del modelo macrista

Ganadores y perdedores del modelo macrista
Bancos, empresas de servicios públicos, actividades agropecuarias, transporte y comunicaciones y el sector inmobiliario son los grandes ganadores de los primeros dos años de gestión de Cambiemos, mientras que el lote de los perdedores está compuesto por la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista, minería y la administración pública.
Aunque pasaron poco más de dos años de gestión de Mauricio Macri, el Gobierno de los Ricos, ya es posible advertir quiénes son los verdaderos ganadores y perdedores del modelo. El sistema financiero, las compañías que operan servicios públicos privatizados y el campo son las actividades que más crecieron. Mientras retrocedió la industria, la construcción y el comercio.
 
Entre los primeros, pica en punta el sector financiero, en desmedro de actividades como la industria manufacturera que podrían reactivar la rueda virtuosa de la economía productiva, generar trabajo genuino y promover el crecimiento.
 
Medidas neoliberales como la suba en las tasas de interés, la desregulación del sistema financiero y el acuerdo con los fondos buitre no han hecho más que estimular la especulación, inundando el país de dólares ociosos que, lejos de destinarse a la inversión, se utilizan para financiar los gastos corrientes del Estado. Este, a cambio, paga intereses fabulosos.
 
Según los últimos datos del BCRA, la entidad que conduce Federico Sturzenegger el Central paga por día $743 millones en intereses de Lebac. Solo ese monto alcanzaría para construir un hospital por día, seis escuelas o 146 viviendas sociales. Teniendo en cuenta el mismo cálculo, en apenas un año se podrían construir o mejorar 7.000 km de rutas.
 
Los miles de millones que se fugan vía ahorro (entre 2016 y 2017 el monto pasó de 9 a 22 mil millones de dólares) ya no podrán destinarse a salud, educación, previsión social, infraestructura y empleo, tecnología, ciencia o investigación.
 
El círculo vicioso, hipoteca el futuro, al redundar en un sistema sanitario todavía más deficiente, rutas más inseguras y carencias de todo tipo. Dicho de un modo descarnado, bicicleta financiera, crecimiento económico y pobreza cero nunca podrán ir de la mano.
 
¿Con qué motivación puede invertir una Pyme cuando el propio Estado estimula ganancias del 27,25% anual a través de la especulación? ¿Cómo volver redituable la producción ante los incesantes tarifazos, la presión tributaria y los aumentos en los costos de todo tipo?
 
El Gobierno de los CEOs no responde a esos interrogantes y, en cambio, su política económica favorece el enfriamiento de la economía al tiempo que alimenta la fiesta especulativa: vendiendo dólares para contener el mercado cambiario y subiendo las tasas de interés para mantener a raya una inflación que no hace más que subir.
 
Los grandes especuladores, mientras tanto, celebran: en un país inestable como el nuestro, se ahorran el riesgo de invertir y apuestan a la rápida ganancia que les depara la burbuja financiera.
 
La Opinión Popular

 
LA POLÍTICA ECONÓMICA BENEFICIA A SECTORES QUE GENERAN POCO EMPLEO DE CALIDAD. DESINDUSTRIALIZACIÓN
 
Ganadores y perdedores del modelo
 
Bancos, empresas de servicios públicos, actividades agropecuarias, transporte y comunicaciones y el sector inmobiliario son los grandes ganadores de los primeros dos años de gestión de Cambiemos, mientras que el lote de los perdedores está compuesto por la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista, minería y la administración pública.
 
A esa conclusión llega el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en un informe en el cual analiza el desagregado sectorial del Producto Interno Bruto que publica el Indec. A nivel agregado, la economía nacional muestra un crecimiento del 2,9 por ciento en 2017 frente a 2016 pero de apenas el 0,9 por ciento si la comparación se realiza frente al 2015.
 
El sector financiero es el de mejor desempeño durante el gobierno de Cambiemos, por lo cual pasó de representar el 3,9 por ciento del PIB al 4,7 en 2017. Es una respuesta a las medidas adoptadas por el Ejecutivo, como las altas tasas de interés, la desregulación del sistema financiero, el acuerdo con los fondos buitre y la libre disponibilidad de divisas. "Estas medidas recrearon las condiciones para la bicicleta financiera, garantizando al sector grandes ganancias -particularmente a través de las Lebac- pese a la baja en la demanda de créditos", detalla el CEPA.
 
El segundo sector ganador es electricidad, gas y agua, a raíz de los aumentos tarifarios, lo que permitió incrementar su peso en el PIB del 1,4 al 2,0 por ciento. En el tercer puesto quedó el sector agropecuario, que avanzó del 5,9 al 6,3 por ciento del PIB entre 2015 y 2017 gracias a la devaluación del peso a fines de 2015, la baja de las retenciones a la soja y la eliminación total de los otros derechos de exportación.
 
Por el lado de los perdedores sobresale la industria manufacturera, cuya incidencia en el PIB bajó del 16,9 por ciento en 2015 al 15,4 por ciento en 2017. El sesgo antiindustrial de la política económica nacional está dado por la debilidad del consumo interno que impacta a la baja en las ventas de los industriales nacionales, la suba de costos por efecto de la inflación, suba del dólar y los incrementos tarifarios, el aumento de las importaciones y por último la suba de los costos financieros.
 
En tanto, la construcción redujo su peso en 0,5 punto porcentual, desde el 5,4 al 4,9 por ciento del PIB entre 2015 y 2017. Más allá de la fuerte mejora de 2017 para apuntalar a la economía en el año electoral, el resultado se explica por la paralización de la obra pública durante 2016.
 
El tipo de crecimiento que muestra una economía, es decir, cómo se transfiere el ingreso entre los sectores productivos, incide en un amplio conjunto de variables como por ejemplo el nivel de desocupación, la calidad del empleo, el poder adquisitivo del salario y las exportaciones.
 
En términos de empleo entre los sectores ganadores se verifica que generan menos de lo que representan en el PIB, mientras que los perdedores generan más en el PIB. Es decir, los perdedores bajo la gestión Cambiemos son más empleo-intensivos que los ganadores. El sector financiero explica el 4,7 del PIB pero el 3,0 por ciento del empleo registrado, los servicios públicos representan el 2,0 del PIB pero el 1,0 por ciento del empleo formal, mientras que el agro explica el 6,3 del PIB y el 6,0 del empleo. En cambio, la manufactura explica el 15,4 del PIB y el 21 por ciento del empleo registrado, mientras que la construcción explica el 4,9 del PIB y el 6,0 del empleo. Esta característica de los sectores ganadores y perdedores impacta sobre la evolución del empleo durante los últimos dos años. El Instituto de Trabajo y Economía Germán Abdala consigna que, según datos del Ministerio de Trabajo, si se compara el 4to trimestre de 2017 con el mismo periodo de 2015 de cada 100 nuevos empleos registrados sólo 4 fueron asalariados privados, 22 fueron empleos públicos, 10 trabajo en casas particulares, 45 monotributistas y 19 monotributistas sociales.
 
Por Javier Lewkowicz
 
Fuentes: Página12 y Hoy en la Noticia
 

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20-07-2018 / 13:07
20-07-2018 / 10:07
La esperanza del gobierno de Mauricio Macri está cifrada en repetir la secuencia de 2016 y 2017: un año de caída después de la "normalización" y otro de recuperación, coronado por un triunfo electoral.
 
Pero el razonamiento hace abstracción de que ya no es tan fácil echar culpas y de que esta crisis se sentirá más, porque la devaluación fue mayor, las supertasas de interés que frenan una suba mayor del dólar ahogan el consumo y el poder adquisitivo ya viene golpeado.
 
En 2016, además, el macrismo tenía el crédito internacional abierto y aún transitaba un romance con la mitad de la sociedad y todo el establishment. Lo único que sigue intacto es la dispersión opositora.
 
Anoche, en el aniversario de la Bolsa de Comercio, el aplauso que coronó el discurso del Presidente en el viejo recinto fue tibio. No había ni rastros del entusiasmo del año pasado.
 
Y no fue solo por los millones que perdieron los operadores con menos reflejos a la hora de bajarse de la bicicleta financiera junto a los grandes fondos globales. Faltaban mística y futuro. Como en la conferencia de prensa de anteayer en Olivos, no había anuncios para hacer ni horizontes que trazar.
 
El mundo de los negocios sabe que la dialéctica de las crisis económica y política que atraviesa el Gobierno de los CEOs adquirió un ritmo vertiginoso. La interna sin cuartel que disparó el caso de los cientos de aportantes truchos a la campaña bonaerense de Cambiemos recién empieza a mostrar sus consecuencias.
 
Cuando Christine Lagarde abandone el país, el lunes, quizá se precipiten nuevos cambios de figuritas. Mientras tanto, Macri pidió tener la fiesta en paz.

20-07-2018 / 09:07
El hecho que el gobierno de Mauricio Macri haya arriado las velas para atravesar lo que definió como una "tormenta" no convenció a la Confederación General del Trabajo (CGT), que ayer le reclamó a la Casa Rosada "modificar el rumbo económico en forma urgente" y sostener el interés colectivo, el progreso social y el desarrollo sustentable.
 
En ese marco, los triunviros advirtieron, durante una conferencia de prensa, que la definitiva realización del acuerdo entre la alianza Cambiemos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) "va a abrir un frente de conflicto infinito" por el ajuste que implica en "un país ya paralizado y en recesión". Si bien los triunviros no hablaron de un plan de lucha tampoco lo descartaron.
 
El anuncio tuvo un doble destinatario, Macri y la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. Con el ceño fruncido, Juan Carlos Schmid rechazó de plano la imagen que el gobierno intenta darle al FMI y por eso aseguró que "no es amigable" aunque  no se hable de programa de ajuste sino de diseño. Para Schmid el organismo multilateral siempre plantea ordenar las variables económicas y financieras para recién avanzar en la búsqueda de un crecimiento que, advirtió el triunviro, "no se distribuye".
 
Es por eso que el líder de Dragado y Balizamiento aseguró que si el FMI "viene a buscar el consenso social que había pedido tiene que saber que no va a contar con el aval de los trabajadores organizados y que una situación de esta naturaleza va a abrir un conflicto infinito".
 
Como para que no quedaran dudas agregó que "un programa de ajuste es inviable en un país en recesión". Al respecto, el triunviro indicó que "la CGT no acepta el ajuste" y recordó que si bien el Presidente ratificó el rumbo del programa económico "debe entender que su palabra está más devaluada que el peso argentino".
 
En la misma línea, Héctor Daer también rechazó el ajuste que se profundizará a partir del acuerdo con el FMI. Es más, el triunviro y jefe del gremio de Sanidad consideró que las políticas del gobierno "representan la génesis de la crisis y la espiral inflacionaria" que provocó que tras más de dos años de gobierno el Presidente recurra al Fondo "que tendrá las mismas consecuencias que generaron la crisis".
 
A este círculo vicioso Daer le agregó "la ceguera del Gobierno de no ver la crisis alimentaria, la crisis en salud, cultura y educación" y que solo "le preocupa reducir el déficit fiscal y no se plantean bajo ningún punto de vista el déficit de los problemas sociales".
 
A su turno, Carlos Acuña no se quedó atrás y aseguró que "este gobierno defraudó a toda la sociedad porque mintió y lo sigue haciendo". Y le pidió a la alianza antiperonista Cambiemos "que no se equivoquen siempre para el mismo lado, siempre lo hacen en contra de los trabajadores".
 
La Opinión Popular

19-07-2018 / 11:07
Explotó el escándalo de los aportantes falsos a la campaña de Cambiemos en la Provincia de Buenos Aires y que tiene a la gobernadora María Eugenia Vidal en el ojo de la tormenta. Anunció que le pidió la renuncia a Fernanda Inza, su amiga personal, secretaria de Legal y Técnica y a la que hace menos de una semana decidió blindar con el cargo de Contadora General.
 
Entonces, ya había estallado la polémica por la campaña "trucha", entonces se sabía que Inza había sido la tesorera de la campaña, entonces Inza ya estaba denunciada por la supuesta utilización de nombres de personas de bajos recursos para truchar aportes, para presuntamente lavar dinero.
 
Entonces, la Gobernadora -presidenta del PRO bonaerense- guardó silencio durante varios días, desdeñó la investigación por "kirchnerista", pese a que entre quienes la acusan se encuentra Margarita Stolbizer, la dirigente política que más denunció a Cristina y sus funcionarios.
 
La imagen de Mariu cayó. Y, sobre ella, la sospechosa tierra de la corrupción empezó a cubrirla. La realidad le pidió que dijera algo: "Acá estoy, para dar la cara", dijo por fin ayer. Luego, defendió a la mujer a la que bendijo con varios cargos: "Confío en ella y no tengo ningún elemento que demuestre su culpabilidad en este caso pero haberle pedido la renuncia responde a demostrar que no somos todos lo mismo".
 
Por último, reconoció que "la ley actual" de financiamiento de partidos políticos "tiene lagunas", por lo que trabaja en un nuevo proyecto. La advertencia, tardía, llega luego de dos elecciones en las que las presentaciones de gastos de campaña de Cambiemos estuvieron flojas de papeles.
 
No por su voluntad política, sino por un escándalo que la Gobernadora deberá aclarar. Porque fue ella la que decidió cada uno de los cargos de Inza. El último, el de Contadora, se publicó en el Boletín Oficial el martes. Apenas un día después, el fusible saltó. 
 
¿De dónde viene la plata que pasaron con los aportantes truchos? ¿Qué empresas o corporaciones pusieron sumas suculentas para que el gobierno de Macri logre más bancas en el congreso para votar, por ejemplo, el saqueo a los jubilados, o el presupuesto del FMI? ¿Será dinero de negocios ilegales, de interesados en tener protección política? ¿Qué sector, pese a la difícil situación económica y a las propias recomendaciones del Fondo, no tendrá que pagar más retenciones por las importaciones?
 
Muchas preguntas que deberá hacerse la Justicia, si es que es realmente independiente del poder de turno.
 
La Opinión Popular

19-07-2018 / 09:07
El Presidente realizó una conferencia de prensa en la cual no brindó ningún anuncio concreto e hizo gala de un estilo discursivo vacío y alejado de los padecimientos de la población. A dos años y medio de gestión de la alianza Cambiemos, el modo elegido de Mauricio Macri y sus funcionarios es el negacionismo de la realidad y la construcción de un discurso vacío, lleno de generalidades, para evitar responder de manera concreta las preguntas de los periodistas sobre la crisis.  
 
"Creo que claramente estamos enfrentando una tormenta, pero hemos sabido arriar las velas y fortalecernos", "cada vez tenemos más fortaleza para enfrentar los vaivenes de este mundo", fueron algunas de las frases más ilustrativas de discurso presidencial.
 
En medio de esa tormenta autogenerada, el gobierno de Macri es un barco que se sacude para todos lados, incontrolable. Los problemas lo zamarrean, lo perturban y agitan. Macri, capitán del buque Argentina, mueve con desesperación el timón. Se aferra a él. Los ojos se le desorbitan. La sonrisa canchera se le perdió en el último sacudón. La parsimonia budista se tiró al agua. La reelección no viaja ni de polizón.
 
Los especuladores yanquis se escapan en los botes salvavidas, los que apuestan al dólar, salen a flote. Meses antes, más desanimados, los peronistas se habían bajado cuando les auguraban que el timón no estaría en sus manos por mucho tiempo. Se adelantaron y ahora esperan en la costa y se frotan las manos, augurando el naufragio.
 
Cuando faltan 500 días para que concluya su mandato, Macri se aferra a la brújula del FMI, atormentado. Por eso, la palabra clave en la conferencia de prensa, repetida ocho veces en muchos casos de modo forzado, fue "tormenta", que reemplazó a "crisis".
 
Macri reflotó así el viejo truco de atribuir al clima exterior las catástrofes económicas que él mismo generó. Otras civilizaciones las atribuían a la bondad o cólera de los dioses, animismo, superstición... o negación de la responsabilidad que le corresponde al gobernante por su incapacidad o por sus propios errores.
 
La Argentina real, cuya crisis sufrimos todos, volvió a ser disfrazada ayer por el Presidente. Macri no se hizo cargo de ninguno de los problemas del país: o fueron culpa de la pesada herencia o de la tormenta exterior. Manifestó severos problemas de comprensión de la realidad y habló de un país de las maravillas que solo él ve. Apeló, otra vez, a las metáforas climáticas para decir que "estábamos bien", pero "nos golpeó una tormenta que devaluó la moneda".
 
Y como siempre que llovió, paró; después de la tormenta se vendría el gran futuro tantas veces prometido por este Gobierno: el "segundo semestre" con la anunciada "lluvia de inversiones". Será complicado engrupir con esto a los desocupados de los últimos meses, a quienes temen ser despedidos, a los que changuean menos o a los que notan que el sueldo no les alcanza.
 
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