La Opinión Popular
                  06:30  |  Lunes 23 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“A los que les guste mucho la plata hay que correrlos de la política. Hay que buscar gente que viva con sencillez, con sobriedad, como la inmensa mayoría de la sociedad”. Pepe Mujica
Recomendar Imprimir
Nacionales - 04-04-2018 / 08:04
PARAÍSO PARA ESPECULADORES, INFIERNO PARA PRODUCTORES

Ganadores y perdedores del modelo macrista

Ganadores y perdedores del modelo macrista
Bancos, empresas de servicios públicos, actividades agropecuarias, transporte y comunicaciones y el sector inmobiliario son los grandes ganadores de los primeros dos años de gestión de Cambiemos, mientras que el lote de los perdedores está compuesto por la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista, minería y la administración pública.
Aunque pasaron poco más de dos años de gestión de Mauricio Macri, el Gobierno de los Ricos, ya es posible advertir quiénes son los verdaderos ganadores y perdedores del modelo. El sistema financiero, las compañías que operan servicios públicos privatizados y el campo son las actividades que más crecieron. Mientras retrocedió la industria, la construcción y el comercio.
 
Entre los primeros, pica en punta el sector financiero, en desmedro de actividades como la industria manufacturera que podrían reactivar la rueda virtuosa de la economía productiva, generar trabajo genuino y promover el crecimiento.
 
Medidas neoliberales como la suba en las tasas de interés, la desregulación del sistema financiero y el acuerdo con los fondos buitre no han hecho más que estimular la especulación, inundando el país de dólares ociosos que, lejos de destinarse a la inversión, se utilizan para financiar los gastos corrientes del Estado. Este, a cambio, paga intereses fabulosos.
 
Según los últimos datos del BCRA, la entidad que conduce Federico Sturzenegger el Central paga por día $743 millones en intereses de Lebac. Solo ese monto alcanzaría para construir un hospital por día, seis escuelas o 146 viviendas sociales. Teniendo en cuenta el mismo cálculo, en apenas un año se podrían construir o mejorar 7.000 km de rutas.
 
Los miles de millones que se fugan vía ahorro (entre 2016 y 2017 el monto pasó de 9 a 22 mil millones de dólares) ya no podrán destinarse a salud, educación, previsión social, infraestructura y empleo, tecnología, ciencia o investigación.
 
El círculo vicioso, hipoteca el futuro, al redundar en un sistema sanitario todavía más deficiente, rutas más inseguras y carencias de todo tipo. Dicho de un modo descarnado, bicicleta financiera, crecimiento económico y pobreza cero nunca podrán ir de la mano.
 
¿Con qué motivación puede invertir una Pyme cuando el propio Estado estimula ganancias del 27,25% anual a través de la especulación? ¿Cómo volver redituable la producción ante los incesantes tarifazos, la presión tributaria y los aumentos en los costos de todo tipo?
 
El Gobierno de los CEOs no responde a esos interrogantes y, en cambio, su política económica favorece el enfriamiento de la economía al tiempo que alimenta la fiesta especulativa: vendiendo dólares para contener el mercado cambiario y subiendo las tasas de interés para mantener a raya una inflación que no hace más que subir.
 
Los grandes especuladores, mientras tanto, celebran: en un país inestable como el nuestro, se ahorran el riesgo de invertir y apuestan a la rápida ganancia que les depara la burbuja financiera.
 
La Opinión Popular

 
LA POLÍTICA ECONÓMICA BENEFICIA A SECTORES QUE GENERAN POCO EMPLEO DE CALIDAD. DESINDUSTRIALIZACIÓN
 
Ganadores y perdedores del modelo
 
Bancos, empresas de servicios públicos, actividades agropecuarias, transporte y comunicaciones y el sector inmobiliario son los grandes ganadores de los primeros dos años de gestión de Cambiemos, mientras que el lote de los perdedores está compuesto por la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista, minería y la administración pública.
 
A esa conclusión llega el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en un informe en el cual analiza el desagregado sectorial del Producto Interno Bruto que publica el Indec. A nivel agregado, la economía nacional muestra un crecimiento del 2,9 por ciento en 2017 frente a 2016 pero de apenas el 0,9 por ciento si la comparación se realiza frente al 2015.
 
El sector financiero es el de mejor desempeño durante el gobierno de Cambiemos, por lo cual pasó de representar el 3,9 por ciento del PIB al 4,7 en 2017. Es una respuesta a las medidas adoptadas por el Ejecutivo, como las altas tasas de interés, la desregulación del sistema financiero, el acuerdo con los fondos buitre y la libre disponibilidad de divisas. "Estas medidas recrearon las condiciones para la bicicleta financiera, garantizando al sector grandes ganancias -particularmente a través de las Lebac- pese a la baja en la demanda de créditos", detalla el CEPA.
 
El segundo sector ganador es electricidad, gas y agua, a raíz de los aumentos tarifarios, lo que permitió incrementar su peso en el PIB del 1,4 al 2,0 por ciento. En el tercer puesto quedó el sector agropecuario, que avanzó del 5,9 al 6,3 por ciento del PIB entre 2015 y 2017 gracias a la devaluación del peso a fines de 2015, la baja de las retenciones a la soja y la eliminación total de los otros derechos de exportación.
 
Por el lado de los perdedores sobresale la industria manufacturera, cuya incidencia en el PIB bajó del 16,9 por ciento en 2015 al 15,4 por ciento en 2017. El sesgo antiindustrial de la política económica nacional está dado por la debilidad del consumo interno que impacta a la baja en las ventas de los industriales nacionales, la suba de costos por efecto de la inflación, suba del dólar y los incrementos tarifarios, el aumento de las importaciones y por último la suba de los costos financieros.
 
En tanto, la construcción redujo su peso en 0,5 punto porcentual, desde el 5,4 al 4,9 por ciento del PIB entre 2015 y 2017. Más allá de la fuerte mejora de 2017 para apuntalar a la economía en el año electoral, el resultado se explica por la paralización de la obra pública durante 2016.
 
El tipo de crecimiento que muestra una economía, es decir, cómo se transfiere el ingreso entre los sectores productivos, incide en un amplio conjunto de variables como por ejemplo el nivel de desocupación, la calidad del empleo, el poder adquisitivo del salario y las exportaciones.
 
En términos de empleo entre los sectores ganadores se verifica que generan menos de lo que representan en el PIB, mientras que los perdedores generan más en el PIB. Es decir, los perdedores bajo la gestión Cambiemos son más empleo-intensivos que los ganadores. El sector financiero explica el 4,7 del PIB pero el 3,0 por ciento del empleo registrado, los servicios públicos representan el 2,0 del PIB pero el 1,0 por ciento del empleo formal, mientras que el agro explica el 6,3 del PIB y el 6,0 del empleo. En cambio, la manufactura explica el 15,4 del PIB y el 21 por ciento del empleo registrado, mientras que la construcción explica el 4,9 del PIB y el 6,0 del empleo. Esta característica de los sectores ganadores y perdedores impacta sobre la evolución del empleo durante los últimos dos años. El Instituto de Trabajo y Economía Germán Abdala consigna que, según datos del Ministerio de Trabajo, si se compara el 4to trimestre de 2017 con el mismo periodo de 2015 de cada 100 nuevos empleos registrados sólo 4 fueron asalariados privados, 22 fueron empleos públicos, 10 trabajo en casas particulares, 45 monotributistas y 19 monotributistas sociales.
 
Por Javier Lewkowicz
 
Fuentes: Página12 y Hoy en la Noticia
 

Agreganos como amigo a Facebook
22-04-2018 / 19:04
22-04-2018 / 17:04
De visita en Estados Unidos, el ministro de Finanzas, Luis Caputo, afirmó ante periodistas argentinos que hay un "optimismo total" sobre lo que aquí sucede. Pocos días antes, El País publicó un sencillo y claro reportaje, a Guillermo Ambrogi, presidente de la Cámara de Comercio Española en Argentina. Ambrogi no teme decir que Macri fue ingenuo cuando creyó que lo iban a tapar con inversiones.
 
Y que esas inversiones (que se esperan hace más de dos años) no llegarán hasta que una inflación controlada garantice a los empresarios su tasa de ganancia. No se refirió en primer lugar a los costos laborales (que mencionó después), sino de la inflación.
 
De eso deberíamos hablar: de que Macri se equivocó en sus predicciones y diagnósticos y que llegó al gobierno haciendo promesas que eran mentiras o torpes ingenuidades. Elíjase lo que mejor parezca.
 
El mismo jueves en que se difundió el optimismo de Caputo, también nos enteramos de que los aliados de la UCR y la Coalición Cívica habían logrado que los férreos Marcos Peña y Aranguren accedieran a dos modificaciones en el cronograma de los aumentos de tarifas.
 
La noche anterior, en barrios que no pueden ser denominados K, cientos de ciudadanos cortaron bocacalles entonando la consigna "Mauricio Macri la puta que te parió". Más que sensibilidad social o negociación con sus aliados, el macrismo se dio cuenta de que esas manifestaciones no eran buenos preliminares para su pretensión de 2019.
 
No queda claro si los radicales están en condiciones de capitalizar el triunfo de dos puntos de su pliego de modificaciones sobre tarifas. El problema, para los radicales, es que no tienen figuras que puedan hacer balance con lo que logran.
 
Es injusto que no se reconozca a Mario Negri haber encabezado la negociación para morigerar el sablazo planificado por Aranguren. Pero así es la política. La inquietud toca a los radicales, que suponen (con razón) que no están incorporados a una alianza.
 
Una alianza de gobierno requiere experiencia y un grado de confianza considerable. Sobre todo, requiere que los aliados no pierdan más de lo que ganan, ni que los desvele la certeza de que el "otro" ha ganado infinitamente más que uno mismo.
 
Una alianza implica distribución equilibrada del poder, de la discusión de las decisiones. Implica prever las posiciones del otro. Implica tacto, conocimiento y deliberación.
 
En países de régimen parlamentario, las condiciones de la alianza se pactan antes de firmar los papeles; la distribución de los cargos, también. Después, sin duda, habrá desinteligencias y discusiones, pero antes se hizo todo lo posible para evitarlas, aunque se sepa que son ineludibles.

21-04-2018 / 17:04
21-04-2018 / 10:04
Un nuevo recorte de personal en el Estado, llevado a cabo esta vez por el Ministerio de Agroindustria, se cobró ayer 330 puestos de áreas sensibles, como agricultura familiar, comercio exterior y estatus fitosanitario. Se dispuso el jueves, mientras se completaba la tanda de telegramas, asueto general en la sede de Paseo Colón y Azopardo y encargó un operativo policial para custodiar el edificio central.
 
Desde el organismo que conduce el ex titular de la Sociedad Rural, el oligarca Luis Miguel Etchevehere, confirmaron que esa cifra corresponde apenas a las áreas dependientes de la administración nacional. "Los despidos involucran un 50 por ciento de trabajadores de Capital Federal y otro 50 por ciento del Interior del país", señaló un vocero de Agroindustria.
 
El Ministerio ya había reducido en los últimos dos años en 700 puestos su plantilla de personal y ahora se sumó una poda sobre casi el 10 por ciento de la nómina actual (3500 empleados).
 
Los gremios advierten que la misma suerte correrían trabajadores de organismos descentralizados (INTA, Senasa, Inase-Inidep y el Instituto Nacional de Vitivinicultura), pudiendo elevarse la cifra de despedidos a 958, y se declararon "en estado de alerta y movilización".
 
La decisión de Etchevehere de decretar asueto hasta el lunes, cercar con policías el acceso a la sede del Ministerio y rechazar los pedidos de reunión con los delegados sumó tensión a la situación. "Lejos de calmar los ánimos y llevar tranquilidad, parecen estar empeñados en echarle más nafta al fuego", criticó ATE a través de un comunicado.

21-04-2018 / 09:04
Frente al descenso inevitable de su imagen, producido por la crisis de la economía que generaron las medidas del gobierno de Mauricio Macri, la Casa Rosada renueva su arsenal con algunas apuestas que se empiezan a vislumbrar.
 
Hay una expectativa exagerada en el macrismo por el funcionamiento de la obra pública bajo el mecanismo de Participaciones Público-privadas (PPP) por las que las corporaciones constructoras ya comprometieron seis mil millones de dólares de inversión para los primeros cuatro años.
 
En estas licitaciones, las empresas se comprometen a conseguir el financiamiento internacional, pero es el Estado el que sale como garante. Constituye una forma de endeudamiento encubierto, porque las que toman el dinero son las empresas y el riesgo lo toma el Estado.
 
Los contratos garantizan a los financistas la posibilidad de litigar en tribunales extranjeros. Esta modalidad ha levantado polémica en Europa porque los PPP son muy restrictivos para los Estados y porque el riesgo que recae en los gobiernos resulta excesivo.
 
Entre la espada y la pared por su enorme deuda, en Grecia los PPP se convirtieron en una vía desesperada de financiamiento. Se calcula que con ese mecanismo cada kilómetro de ruta nueva costó 70 por ciento más de lo presupuestado.
 
Las PPP, que involucran a las principales corporaciones locales, encabezadas por la flamante SACDE, que es la ex IECSA del grupo Macri, iban a ser anunciadas esta semana y se postergaron para el próximo martes con la esperanza de utilizar también su lanzamiento para neutralizar el mal clima creado por los tarifazos.
 
Las PPP serán el corazón de la estrategia del macrismo para reactivar una economía que está en plena crisis, con indicadores macro muy negativos y con el augurio nefasto de una magra cosecha de granos por las inundaciones.
 
Así como las PPP se lanzan en estos días para tratar de reavivar la economía y sostener la imagen alicaída del gobierno, también en estos días se conoció el dictamen de la jueza María Servini para intervenir el Partido Justicialista y designar como interventor a Luis Barrionuevo.
 
La práctica oficial de judicializar la política a través de la manipulación de los jueces ha sido una marca del macrismo. La intervención a un PJ que no había trasgredido ninguna norma es una maniobra que busca demonizar al adversario y frustrar la posibilidad de que el peronismo construya una sola candidatura para el 2019.
 
La intervención está destinada al fracaso. Pero con el sello del PJ y la complicidad de las corporaciones mediáticas se convertirán en propaladores de un  mensaje destinado a entorpecer el proceso de unidad que buscarán por otro lado las corrientes peronistas más representativas. 

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar