La Opinión Popular
                  08:30  |  Miércoles 19 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Que el Gobierno no trafique con el cuento de los cambios ni de las renovaciones. Todo está igual. Que les falten el respeto a los radicales, vaya y pase. Pero a la sociedad, no”. Jorge Asís
Recomendar Imprimir
Nacionales - 04-04-2018 / 08:04
PARAÍSO PARA ESPECULADORES, INFIERNO PARA PRODUCTORES

Ganadores y perdedores del modelo macrista

Ganadores y perdedores del modelo macrista
Bancos, empresas de servicios públicos, actividades agropecuarias, transporte y comunicaciones y el sector inmobiliario son los grandes ganadores de los primeros dos años de gestión de Cambiemos, mientras que el lote de los perdedores está compuesto por la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista, minería y la administración pública.
Aunque pasaron poco más de dos años de gestión de Mauricio Macri, el Gobierno de los Ricos, ya es posible advertir quiénes son los verdaderos ganadores y perdedores del modelo. El sistema financiero, las compañías que operan servicios públicos privatizados y el campo son las actividades que más crecieron. Mientras retrocedió la industria, la construcción y el comercio.
 
Entre los primeros, pica en punta el sector financiero, en desmedro de actividades como la industria manufacturera que podrían reactivar la rueda virtuosa de la economía productiva, generar trabajo genuino y promover el crecimiento.
 
Medidas neoliberales como la suba en las tasas de interés, la desregulación del sistema financiero y el acuerdo con los fondos buitre no han hecho más que estimular la especulación, inundando el país de dólares ociosos que, lejos de destinarse a la inversión, se utilizan para financiar los gastos corrientes del Estado. Este, a cambio, paga intereses fabulosos.
 
Según los últimos datos del BCRA, la entidad que conduce Federico Sturzenegger el Central paga por día $743 millones en intereses de Lebac. Solo ese monto alcanzaría para construir un hospital por día, seis escuelas o 146 viviendas sociales. Teniendo en cuenta el mismo cálculo, en apenas un año se podrían construir o mejorar 7.000 km de rutas.
 
Los miles de millones que se fugan vía ahorro (entre 2016 y 2017 el monto pasó de 9 a 22 mil millones de dólares) ya no podrán destinarse a salud, educación, previsión social, infraestructura y empleo, tecnología, ciencia o investigación.
 
El círculo vicioso, hipoteca el futuro, al redundar en un sistema sanitario todavía más deficiente, rutas más inseguras y carencias de todo tipo. Dicho de un modo descarnado, bicicleta financiera, crecimiento económico y pobreza cero nunca podrán ir de la mano.
 
¿Con qué motivación puede invertir una Pyme cuando el propio Estado estimula ganancias del 27,25% anual a través de la especulación? ¿Cómo volver redituable la producción ante los incesantes tarifazos, la presión tributaria y los aumentos en los costos de todo tipo?
 
El Gobierno de los CEOs no responde a esos interrogantes y, en cambio, su política económica favorece el enfriamiento de la economía al tiempo que alimenta la fiesta especulativa: vendiendo dólares para contener el mercado cambiario y subiendo las tasas de interés para mantener a raya una inflación que no hace más que subir.
 
Los grandes especuladores, mientras tanto, celebran: en un país inestable como el nuestro, se ahorran el riesgo de invertir y apuestan a la rápida ganancia que les depara la burbuja financiera.
 
La Opinión Popular

 
LA POLÍTICA ECONÓMICA BENEFICIA A SECTORES QUE GENERAN POCO EMPLEO DE CALIDAD. DESINDUSTRIALIZACIÓN
 
Ganadores y perdedores del modelo
 
Bancos, empresas de servicios públicos, actividades agropecuarias, transporte y comunicaciones y el sector inmobiliario son los grandes ganadores de los primeros dos años de gestión de Cambiemos, mientras que el lote de los perdedores está compuesto por la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista, minería y la administración pública.
 
A esa conclusión llega el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en un informe en el cual analiza el desagregado sectorial del Producto Interno Bruto que publica el Indec. A nivel agregado, la economía nacional muestra un crecimiento del 2,9 por ciento en 2017 frente a 2016 pero de apenas el 0,9 por ciento si la comparación se realiza frente al 2015.
 
El sector financiero es el de mejor desempeño durante el gobierno de Cambiemos, por lo cual pasó de representar el 3,9 por ciento del PIB al 4,7 en 2017. Es una respuesta a las medidas adoptadas por el Ejecutivo, como las altas tasas de interés, la desregulación del sistema financiero, el acuerdo con los fondos buitre y la libre disponibilidad de divisas. "Estas medidas recrearon las condiciones para la bicicleta financiera, garantizando al sector grandes ganancias -particularmente a través de las Lebac- pese a la baja en la demanda de créditos", detalla el CEPA.
 
El segundo sector ganador es electricidad, gas y agua, a raíz de los aumentos tarifarios, lo que permitió incrementar su peso en el PIB del 1,4 al 2,0 por ciento. En el tercer puesto quedó el sector agropecuario, que avanzó del 5,9 al 6,3 por ciento del PIB entre 2015 y 2017 gracias a la devaluación del peso a fines de 2015, la baja de las retenciones a la soja y la eliminación total de los otros derechos de exportación.
 
Por el lado de los perdedores sobresale la industria manufacturera, cuya incidencia en el PIB bajó del 16,9 por ciento en 2015 al 15,4 por ciento en 2017. El sesgo antiindustrial de la política económica nacional está dado por la debilidad del consumo interno que impacta a la baja en las ventas de los industriales nacionales, la suba de costos por efecto de la inflación, suba del dólar y los incrementos tarifarios, el aumento de las importaciones y por último la suba de los costos financieros.
 
En tanto, la construcción redujo su peso en 0,5 punto porcentual, desde el 5,4 al 4,9 por ciento del PIB entre 2015 y 2017. Más allá de la fuerte mejora de 2017 para apuntalar a la economía en el año electoral, el resultado se explica por la paralización de la obra pública durante 2016.
 
El tipo de crecimiento que muestra una economía, es decir, cómo se transfiere el ingreso entre los sectores productivos, incide en un amplio conjunto de variables como por ejemplo el nivel de desocupación, la calidad del empleo, el poder adquisitivo del salario y las exportaciones.
 
En términos de empleo entre los sectores ganadores se verifica que generan menos de lo que representan en el PIB, mientras que los perdedores generan más en el PIB. Es decir, los perdedores bajo la gestión Cambiemos son más empleo-intensivos que los ganadores. El sector financiero explica el 4,7 del PIB pero el 3,0 por ciento del empleo registrado, los servicios públicos representan el 2,0 del PIB pero el 1,0 por ciento del empleo formal, mientras que el agro explica el 6,3 del PIB y el 6,0 del empleo. En cambio, la manufactura explica el 15,4 del PIB y el 21 por ciento del empleo registrado, mientras que la construcción explica el 4,9 del PIB y el 6,0 del empleo. Esta característica de los sectores ganadores y perdedores impacta sobre la evolución del empleo durante los últimos dos años. El Instituto de Trabajo y Economía Germán Abdala consigna que, según datos del Ministerio de Trabajo, si se compara el 4to trimestre de 2017 con el mismo periodo de 2015 de cada 100 nuevos empleos registrados sólo 4 fueron asalariados privados, 22 fueron empleos públicos, 10 trabajo en casas particulares, 45 monotributistas y 19 monotributistas sociales.
 
Por Javier Lewkowicz
 
Fuentes: Página12 y Hoy en la Noticia
 

Agreganos como amigo a Facebook
19-09-2018 / 08:09
Cinco dirigentes sociales, entre ellos el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos, Juan Grabois, fueron detenidos cuando reclamaban la liberación de dos de sus compañeros frente a la comisaría 18ª. Grabois consiguió enviar un mensaje denunciando la agresión policial.
 
Las organizaciones sociales convocaron a la militancia a la puerta de la comisaría para exigir la liberación de todos los detenidos. Dos horas más tarde, después que se concentraran en el lugar dirigentes políticos y gremiales, el ministerio de Seguridad porteño permitió su salida y la del resto de los militantes y trabajadores capturados.
 
"Nos vamos con todos los militantes y trabajadores liberados por el pueblo", gritó el dirigente de la CTEP Juan Grabois al nutrido grupo que, pasada la medianoche, festejaba entusiasmado el cese de la detención de Grabois y de otros once militantes y dirigentes apresados por protestar contra la brutalidad policial macrista.
 
"Todo esto es exclusiva responsabilidad del Gobierno, que generó un clima de odio y de persecución contra los trabajadores y los humildes, a los que quieren mostrar como enemigos de la sociedad", reflexionó ante los medios presentes el dirigente cercano al Papa.
 
"Está volviendo la xenofobia, está volviendo el fascismo. Es terrible lo que están haciendo con nuestra patria", concluyó antes de festejar la liberación de todos los detenidos.
 
Grabois es un dirigente social muy cercano al papa Francisco. Días atrás, recibió amenazas de parte de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y críticas de parte de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, cuando junto a los líderes de la CCC y Barrios de Pie anunció un plan de lucha para reclamar un aumento de emergencia en la AUH, en planes de empleo y jubilaciones.
 
"Si no está asegurada la comida para los compañeros, no hay posibilidad de contención. No queremos repetir un escenario como el de 2001", avisó entonces.
 
La Opinión Popular

18-09-2018 / 16:09
El Gobierno de Mauricio Macri anticipa ahora que la luz al final del túnel llegará en el segundo trimestre del próximo año, gracias a un incremento de las exportaciones agropecuarias.
 
La recesión se extendería entonces hasta marzo de 2019 y luego la actividad iniciaría una recuperación, según explicaron ayer fuentes del Palacio de Hacienda, pese a que anticipan que el contexto externo continuará siendo negativo y que no esperan el empujón de la obra en infraestructura vía contratos de Participación Público Privada (PPP), modalidad a la que "ya no apostamos ni una ficha", según dijeron.
 
El fondo de garantía de sustentabilidad, stock de respaldo de los aportes para los jubilados, comenzará a usarse a partir de abril próximo para el pago de los haberes previsionales, dado que para ese mes se habrán consumido los ingresos provenientes del blanqueo de capitales.
 
Como el Banco Central tiene prohibido por el acuerdo con el FMI financiar al Tesoro, será el Banco Nación el que aporte el año próximo 15.000 millones de pesos de sus utilidades. También se congelará el fondo de incentivo docente a las provincias en términos nominales, con el objetivo de que la inflación lo vaya licuando con el tiempo.
 
Desde el gobierno de los CEOs reconocen que hubo una enorme diferencia entre la previsión de variables del presupuesto de este año y lo que terminó sucediendo. Sin embargo, lo reducen a cuestiones externas e imponderables: sequía, volatilidad financiera externa, la crisis turca, la suba de tasas de interés de Estados Unidos y recientemente los problemas en Brasil.
 
Nada de esto está previsto que vaya a cambiar pero esta vez aseguran que una buena cosecha alcanzará para compensar todos esos problemas. "El contexto externo desfavorable se va a mantener, pero la apuesta es a una mejora en la cosecha. El agro va a traccionar", se esperanzan en Hacienda.
 
También esperan que el consumo mejore en términos interanuales recién en el último trimestre del año próximo, cerca de la elecciones presidenciales, en torno a 15 por ciento contra 2018. De todos modos, en el balance anual el consumo privado se proyecta con una contracción del 1,6 por ciento.
 
En resumen, el Gobierno de los Ricos proyecta una reducción nominal de 7 puntos en las partidas para obra pública, da por caído los PPP, echará mano al Fondo de Garantía de Sustentabilidad para pagar a jubilados, avanzará con privatizaciones y seguirá aumentando las tarifas.
 
Los intereses de deuda representan ya el 18 % del gasto público. Mientras, la educación y cultura sufrirán un fuerte recorte real, también salud, ciencia y técnica y los salarios de trabajadores del Estado. El gobierno sólo quiere la "bendición" del FMI para conseguir financiamiento de cara a 2019.
 
La Opinión Popular

18-09-2018 / 07:09
Como se esperaba, el juez federal de la "servilleta", Claudio Bonadio, procesó con prisión preventiva a la ex presidenta Cristina Fernández por considerarla jefa de una asociación ilícita destinada a recaudar dinero para enriquecerse.
 
En las 551 páginas del texto conocido ayer, no se aporta ninguna evidencia de dónde están los dólares ni los bienes ni las cuentas ni las sociedades ni las bóvedas con el dinero del enriquecimiento.
 
Tampoco hay testigos o arrepentidos que digan que arreglaron algo o le entregaron algo a la ex mandataria, salvo el caso de José López, quien se despachó con una nueva versión, la quinta que cambia, de que habló con Cristina sobre recaudación de plata y "supone" que ella le mandó los 9 millones de dólares que le encontraron cuando los tiró en el convento.
 
Los procesamientos de ayer abarcan a un amplio grupo de empresarios que se dividieron entre los que dicen que pusieron plata para campañas electorales -algunos presionados y otros por propia voluntad-; los que armaron el club de la obra pública y pagaron coimas; el club de los peajes, que también pagó coimas y el grupo Techint que dice que aportó para negociar una indemnización en Venezuela.
 
También fueron procesados funcionarios de todos los niveles, la mayoría de ellos negó haber recibido dinero y hasta alguno demostró que vive en la más absoluta modestia, con lo que refutan haberse enriquecido.
 
Bonadío lleva adelante, junto al fiscal Carlos Stornelli, una investigación que ha despertado sospechas y polémicas por las pruebas en que ha basado sus fallos, la arbitraria utilización de la figura del "arrepentido" y la direccionalidad de las acusaciones, que incluye un "blindaje" que hasta ahora rodea al presidente Mauricio Macri y sus responsabilidades empresarias y políticas.
 
El pretendido Lava Jato argentino es una causa enfilada contra el cristinismo. Quieren a Cristina presa durante la campaña electorral. Los empresarios que inculparon ex funcionarios K obtuvieron la libertad inmediata durante el proceso. Los arrepentidos que desplegaron versiones auto exculpatorias bajo intimidación fueron casi todos procesados.
 
Son claves las violaciones del debido proceso: detenciones abruptas, morbosamente transmitidas en directo e injustificadas. Completan el cuadro condiciones desdorosas de encarcelamiento, con amenazas de mantenerlas si no mediaban relatos que enlodaran a los procesados opositores a Macri.
 
Los hechos deben ser investigados, juzgados, sancionados si median evidencias contundentes. Y en esta cuestión abundan elementos probatorios verosímiles, muy en especial las autoinculpaciones. Pero las sospechas, los indicios, las declaraciones, requieren recorrer el debido proceso, en especial el ejercicio del derecho de defensa. La cárcel prematura, pensada para durar años constituye una condena anticipada, he ahí su injusta racionalidad.
 
La Opinión Popular

17-09-2018 / 10:09
En el peor momento de la crisis del plan económico del gobierno de Mauricio Macri, con los mercados financieros cerrados para nuevos préstamos y el FMI (la última carta del gobierno) endureciendo las condiciones para renovar el acuerdo (el primero cayó antes de cumplir tres meses), al PRO se le está haciendo cuesta arriba convencer, a propios y extraños, que su política de endeudamiento es sustentable en el tiempo. Ni siquiera para el tiempo más inmediato, lo que resta de aquí a fin de año.
 
El informe de La Deuda Externa que acaba de elaborar el Observatorio de la UMET, que dirige Arnaldo Bocco, señala que el Programa Financiero presentado por el Ministerio de Hacienda, según el cual las necesidades de divisas para cumplir con los vencimientos se cubrirían con renovación de títulos, financiamiento externo e interno, "resulta poco realista en un contexto financiero internacional crecientemente hostil" y desconfiado de la capacidad de repago del país.
 
Advierte, además, que tal Programa sólo prevé el cronograma de vencimientos del Tesoro Nacional, pero no la necesidad de divisas "del conjunto de la economía".
 
La administración macrista, por otra parte, se encontrará con un problema estructural adicional, subraya el informe de la UMET. De mantenerse en el tiempo el valor actual del dólar (en términos reales), cabe esperar "que la relación deuda pública/PBI alcance a finales de 2018 un nivel alarmante, superior al 111 por ciento" que, por diversas razones, es insostenible.
 
"Observando el cuadro general, se podría afirmar que nuestra economía se encuentra en un callejón sin salida", concluye el informe, sugiriendo que la crisis insalvable de divisas llevaría, una vez más, a un default (cesación de pagos) o a una reestructuración de la deuda (renegociación de vencimientos o canje), como ocurrió tras el estallido de la convertibilidad.
 
"La deuda como motor de la sustentabilidad económica, se agotó. La gestión de Mauricio Macri nos conduce a un inexorable final con derrumbe económico y con una probable cesación de pagos", definió Nicolás Trotta, director de la UMET y uno de los responsables de la creación del Observatorio de la Deuda Externa.
 
"Como en el pasado, Macri nos llevó por la ruta que tenía que evitarse; para el gobierno que venga le queda el poco aliciente de que  hasta diciembre de 2019, este proceso lo conducirá el FMI".

17-09-2018 / 09:09
A fines del año pasado, el dólar cotizaba en torno a los $18. Hoy abrirá a un promedio de $40,53. ¿Quiénes pierden con esta devaluación? Los asalariados, aquellos que quizá nunca han visto o ahorrado en dólares, pero perciben sueldos en pesos que los ubican por debajo de la línea de la pobreza, mientras pagan sus compras y consumos en dólares.
 
Los salarios de un profesional clave como el médico, que día a día batalla en un sistema público de salud devastado y percibe unos $20.300 de sueldo básico (equivalentes a US$1.128 a fines del año pasado, y a tan solo US$500 ahora); o de los castigados docentes, cuyo sueldo inicial se ubica en $12.500 (antes US$694; ahora US$308).
 
Con los mismos ingresos del año pasado, ahora va a la góndola y tiene que desembolsar más de un 100% que el año pasado para comprar un kilo de harina; más del 54% para adquirir una docena de huevos; quiere llevar a su mesa un kilo de pan y hoy le cuesta un 41% más que en 2017. Sube el precio de los alimentos, pero también el de los combustibles y el de servicios indispensables como el transporte, la luz, el agua y el gas.
 
El resultado es un duro golpe de los grandes empresarios hacia la clase trabajadora, contrayendo los salarios en términos de su poder adquisitivo. Los "mercados" lograron imponer una fuerte devaluación en poco tiempo, que supera el ritmo inflacionario y mucho más los incrementos de salarios.
 
El cóctel es letal para el consumo, el desempleo abunda, los que lo conservan ven cómo su poder adquisitivo se consume, las compras se deprimen y las pymes que quedan en pie, lejos de recibir estímulos por parte del Gobierno de los Ricos, enfrentan tasas de interés del 60%. Las más altas del mundo, letal para la toma de créditos y la producción; atractivo para los especuladores financieros.
 
La recesión está en marcha y el Gobierno de Mauricio Macri solo apuesta a que esta caída que atraviesa el consumo desacelere la inflación. Nada indica que este semestre o el próximo el escenario vaya a cambiar. Nada presupone que, antes del fin del mandato de Macri, aparezca un plan de desarrollo económico, de pleno empleo, de generación genuina de divisas. Más bien, todo lo contrario.
 
A despecho de nuestra Constitución, rige los destinos del Gobierno de los CEOs la carta magna del FMI, que le exige que si quiere los millones frescos que necesita para no entrar en default, deberá seguir obedeciendo, ajustando, devaluando lo más que se pueda, aceitando la fuga de capitales y la bicicleta financiera.
 
La salida planteada como "inevitable" y "única" es: devaluación y recesión, con más endeudamiento y sumisión al FMI. Un modelo colonial hecho a medida del "mercado" y los bancos, que con la disparada del dólar anotaron una ganancia de $14.624 millones, contra los $8.761 millones registrados en julio del año pasado. Un 66,9% más para ellos, por encima de la devaluación, de la inflación y de todo.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar