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“Que el Gobierno no trafique con el cuento de los cambios ni de las renovaciones. Todo está igual. Que les falten el respeto a los radicales, vaya y pase. Pero a la sociedad, no”. Jorge Asís
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Nacionales - 01-04-2018 / 10:04
NADIE CREE EN LOS NÚMEROS DEL GOBIERNO DE LOS RICOS

Caída de la pobreza: Otro dibujo macrista

Caída de la pobreza: Otro dibujo macrista
Como ocurre desde que asumió Mauricio Macri, sigue siendo ampliamente mayoritaria la visión de que se trata de un gobierno de ricos. Esto se refleja en dos preguntas de la encuesta. Por un lado, el 66 por ciento de los consultados afirman que es un gobierno integrado por “las clases más acomodadas de la sociedad”. Sólo un 36 por ciento está en desacuerdo con esa mirada. Y, para peor, cuando se le preguntó a la gente quién resultó más favorecido por los dos años de gestión del mandatario, nada menos que el 71,3 por ciento dijo que la clase alta fue la más beneficiada. Sólo el 6,2 por ciento contestaron que “todos por igual”.
Sin dudas, la baja de 6,7 puntos porcentuales en la pobreza es parte del discurso de legitimación de la gestión neoliberal PRO, baja sin fundamento empírico ni metodológico, que sin embargo, como es obvio, propalan el gobierno de Mauricio Macri y los medios oficialistas.
 
El número actual de 25,7% suministrado por el Indec es efectivamente cierto, lo que no es cierto es que bajó la pobreza. Sucede que el que fue irreal es el que informara al inicio de la gestión neoliberal como "herencia K", de 32,2% de pobres.
 
En rigor, en los comienzos del gobierno de Macri la pobreza por ingresos ascendía a 19,4% según Cifra, y según esta visión sobre la estimación de la herencia K, la pobreza por ingresos aumentó 5,5% en el bienio que lleva el macriato, aumento compatible con la caída en igual lapso de 11% en el poder adquisitivo de AUH, 7% de jubilaciones y pensiones, 4,2% y 7,3% de salarios formales.
 
Adicionalmente, debe considerarse el aumento de 2,5 puntos porcentuales respecto al último trimestre del año 2015 en el nivel de informalidad laboral, lo que supone que estos nuevos trabajadores informalizados reciben un salario que se ubica un 50% por debajo del promedio formal.
 
Así las cosas, con todos los indicadores sociales empeorados respecto al fin del año 2015, momento en que Mauricio Macri asume el gobierno, es evidente que la baja en la pobreza resulta increíble, y lo es no por el número ayer informado de 25,7%, sino porque en los inicios de gestión neoliberal se sobreestimó la pobreza de fines del año 2015, que se la supuso de 32,2%, un dato insólito que se correspondía con los del año 2005.
 
La pobreza del año 2015, que dice haber heredado Macri, similar a la del año 2005, cuando el Indec era impoluto y, según el Instituto, existía respecto a fines del año 2015 el triple de desempleo abierto, un 30% más de informalidad, y no se había implementado aún la incorporación masiva de 3,6 millones de nuevos jubilados vía moratoria previsional ni la masiva AUH.
 
Finalmente, datos cuantitativos: para una población de 43.847.430 como la actual en el país, la evolución de la pobreza supone la incorporación en el bienio neoliberal de 2,4 millones de personas debajo de la línea de pobreza, de las cuales el 24% son menores de 14 años, compatible con las proporciones de que brindara Unicef a mediados del año pasado.
 
Por eso, la mayor parte de la gente, siete de cada diez personas, no cree en las cifras optimistas que divulga la Casa Rosada, entre ellas la baja de la pobreza. Es que una abrumadora mayoría afirma que, más allá de lo que digan, la economía está mal. No sólo la del país, sino la de su propia casa. Las conclusiones surgen de una encuesta realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que lidera Roberto Bacman.
 
La Opinión Popular

PESIMISMO POR LA ECONOMÍA, BRONCA DE LOS MAYORES, PREOCUPACIÓN POR LA DEUDA
 
Nadie cree los números del Gobierno
 
La mayor parte de la gente, casi siete de cada diez personas, no cree en las cifras optimistas que divulga la Casa Rosada, entre ellas la baja de la pobreza. Es que una abrumadora mayoría afirma que, más allá de lo que digan, la economía está mal. No sólo la del país, sino la de su propia casa. Una proporción semejante -amplia mayoría- piensa que el gobierno fracasa en el combate contra la pobreza, también en el control de la inflación y que el crecimiento de la deuda externa es una verdadera bomba de tiempo.
 
Pero lo más serio no es que ven mal la economía, sino que las expectativas son reducidas: la mitad de las personas piensan que, en su hogar, las cosas pintan mal de acá en adelante. Un punto clave es que, tras la reforma previsional, hay una notorio enojo de los mayores de sesenta años.
 
Esos datos crean un ambiente social enrarecido y cada vez más polarizado, en que los opositores son más que los oficialistas y la franja que está en el medio, los que se autodeclaran independientes, se va reduciendo. En el horizonte, dentro de 15 meses, están las elecciones.
 
Los que dicen que van a votar a candidatos opositores superan en nueve puntos a los que piensan en votar al oficiales. No es un mal resultado para la Casa Rosada porque sucede que, a primera vista, los opositores están divididos.
 
Las conclusiones surgen de una encuesta, exclusiva para PáginaI12, realizada por el Centro de Estudios de Opinión Pública (CEOP), que lidera Roberto Bacman. En total se entrevistaron 1185 personas de todo el país, respetándose las proporciones por edad, sexo y nivel económico-social. Las entrevistas fueron telefónicas.
 
Es la economía
  
"La evaluación de la economía sigue siendo altamente negativa -señala Bacman-. Más de la mitad de los argentinos se consideran perjudicados por el plan económico de esta gestión; lo actuado para combatir la pobreza tampoco es positivo, incluso en un momento donde el gobierno anuncia una disminución de la pobreza. La inflación se mantiene como el principal desvelo de los argentinos, pero el gobierno tampoco llega a obtener un aprobado en su accionar para reducirla y atención con este dato que aparece por primera vez: para la mayor parte de los entrevistados el crecimiento exorbitante de la deuda externa es 'una verdadera bomba de tiempo para nuestra economía'. El acercamiento con el Fondo Monetario Internacional genera más rechazo que aceptación y la memoria colectiva se nutre de malos recuerdos de tiempos indeseados".
 
El CEOP siempre cruza estas opiniones sobre la economía con las posturas generales, políticas, del encuestado. Desde hace más de dos años, se evalúa lo que dicen los que se consideran a sí mismos oficialistas, los que se ubican como opositores y quienes dicen que no están de un lado ni del otro y se auto-consideran independientes.
 
"Por lógica, la marcada insatisfacción con la gestión económica de Cambiemos, es masiva entre los opositores -dice Bacman-. Pero la gran sorpresa se observa entre los independientes: la mayor parte de este estratégico segmento demuestra enorme fastidio y decepción. Y está también la segmentación por edades: los más jóvenes son los que mayor insatisfacción desnudan frente a la evaluación de la economía del país. Por un lado es lógico que se perciban a sí mismos como los más desprotegidos frente a una situación donde el anclaje laboral es cada día más complejo. Pero los de mayor edad, muchos de ellos jubilados y abiertamente perjudicados por la reforma previsional, son los que apoyan la gestión de Cambiemos por encima del promedio. O sea que se manifiestan muy críticos con el cambio en las jubilaciones, pero su opinión está teñida porque no tienen afinidad con el peronismo y con el gobierno anterior".
 
 
Ricos
  
Como ocurre desde que asumió Mauricio Macri, sigue siendo ampliamente mayoritaria la visión de que se trata de un gobierno de ricos. Esto se refleja en dos preguntas de la encuesta.
 
Por un lado, el 66 por ciento de los consultados afirman que es un gobierno integrado por "las clases más acomodadas de la sociedad". Sólo un 36 por ciento está en desacuerdo con esa mirada. Y, para peor, cuando se le preguntó a la gente quién resultó más favorecido por los dos años de gestión del mandatario, nada menos que el 71,3 por ciento dijo que la clase alta fue la más beneficiada. Sólo el 6,2 por ciento contestaron que "todos por igual".
 
 
Cifras
  
"En este compleja trama -analiza Bacman-, donde la marcha de la economía está puesta en tela de juicio por las propias percepciones de los argentinos, el gobierno anuncia, con bombos y platillos, la reducción del índice de pobreza. Es más que evidente que un anuncio de esta naturaleza le cae mal a la opinión pública. A las propias percepciones de la gente se le deben adicionar un conjunto de indicadores objetivos que complejizan aún más las actitudes y opiniones: la inflación que no cede y se ubica por encima de las propias expectativas del gobierno, el aumento del 40 por ciento en la tarifa del gas, aumento del transporte, aumento del combustible y un mercado con síntomas de evidente recesión ante una opinión pública que está fuertemente convencida que sus ingresos no le alcanzan para llegar a fin de mes. En síntesis, un cóctel delicado y un valor difícil de creer y digerir por la mayor parte de los argentinos".
 
 
Saldos
  
Después de dos años y cuatro meses, la evaluación de la gestión del gobierno es negativa. Así opina el 58 por ciento de los consultados. En esa cifra hay un 42 por ciento que califica lo hecho como muy negativo. En definitiva, la administración Macri no logra recuperarse del descenso observado en diciembre de alrededor de 15 puntos porcentuales. Pero lo cierto es que sigue teniendo un 41 por ciento de opiniones positivas.
 
Todo parece indicar que, por el momento, ese es el piso de su capital político. Y no es para nada despreciable. En ese marco, las dos puntas parecen estar firmes. Tanto oficialistas como opositores tienden a crecer; los independientes, por el contrario, descienden: oficialistas redondean un 28 por ciento, opositores algo más del 46 por ciento, independientes otro 28 por ciento. Eso muestra que la grieta tiende a profundizarse.
 
Lo que está ocurriendo es que se dividen aguas a la hora de analizar interpretaciones y percepciones de la gente. Cada vez son más los que se posicionan en veredas opuestas. Pero siempre en una proporción: al menos por el momento hay mucha más insatisfacción que satisfacción.
 
Por Raúl Kollmann
 
Fuente: pagina/12.com.ar
 

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Caída de la pobreza: Otro dibujo macrista
Caída de la pobreza: Otro dibujo macrista
18-09-2018 / 16:09
El Gobierno de Mauricio Macri anticipa ahora que la luz al final del túnel llegará en el segundo trimestre del próximo año, gracias a un incremento de las exportaciones agropecuarias.
 
La recesión se extendería entonces hasta marzo de 2019 y luego la actividad iniciaría una recuperación, según explicaron ayer fuentes del Palacio de Hacienda, pese a que anticipan que el contexto externo continuará siendo negativo y que no esperan el empujón de la obra en infraestructura vía contratos de Participación Público Privada (PPP), modalidad a la que "ya no apostamos ni una ficha", según dijeron.
 
El fondo de garantía de sustentabilidad, stock de respaldo de los aportes para los jubilados, comenzará a usarse a partir de abril próximo para el pago de los haberes previsionales, dado que para ese mes se habrán consumido los ingresos provenientes del blanqueo de capitales.
 
Como el Banco Central tiene prohibido por el acuerdo con el FMI financiar al Tesoro, será el Banco Nación el que aporte el año próximo 15.000 millones de pesos de sus utilidades. También se congelará el fondo de incentivo docente a las provincias en términos nominales, con el objetivo de que la inflación lo vaya licuando con el tiempo.
 
Desde el gobierno de los CEOs reconocen que hubo una enorme diferencia entre la previsión de variables del presupuesto de este año y lo que terminó sucediendo. Sin embargo, lo reducen a cuestiones externas e imponderables: sequía, volatilidad financiera externa, la crisis turca, la suba de tasas de interés de Estados Unidos y recientemente los problemas en Brasil.
 
Nada de esto está previsto que vaya a cambiar pero esta vez aseguran que una buena cosecha alcanzará para compensar todos esos problemas. "El contexto externo desfavorable se va a mantener, pero la apuesta es a una mejora en la cosecha. El agro va a traccionar", se esperanzan en Hacienda.
 
También esperan que el consumo mejore en términos interanuales recién en el último trimestre del año próximo, cerca de la elecciones presidenciales, en torno a 15 por ciento contra 2018. De todos modos, en el balance anual el consumo privado se proyecta con una contracción del 1,6 por ciento.
 
En resumen, el Gobierno de los Ricos proyecta una reducción nominal de 7 puntos en las partidas para obra pública, da por caído los PPP, echará mano al Fondo de Garantía de Sustentabilidad para pagar a jubilados, avanzará con privatizaciones y seguirá aumentando las tarifas.
 
Los intereses de deuda representan ya el 18 % del gasto público. Mientras, la educación y cultura sufrirán un fuerte recorte real, también salud, ciencia y técnica y los salarios de trabajadores del Estado. El gobierno sólo quiere la "bendición" del FMI para conseguir financiamiento de cara a 2019.
 
La Opinión Popular

18-09-2018 / 07:09
Como se esperaba, el juez federal de la "servilleta", Claudio Bonadio, procesó con prisión preventiva a la ex presidenta Cristina Fernández por considerarla jefa de una asociación ilícita destinada a recaudar dinero para enriquecerse.
 
En las 551 páginas del texto conocido ayer, no se aporta ninguna evidencia de dónde están los dólares ni los bienes ni las cuentas ni las sociedades ni las bóvedas con el dinero del enriquecimiento.
 
Tampoco hay testigos o arrepentidos que digan que arreglaron algo o le entregaron algo a la ex mandataria, salvo el caso de José López, quien se despachó con una nueva versión, la quinta que cambia, de que habló con Cristina sobre recaudación de plata y "supone" que ella le mandó los 9 millones de dólares que le encontraron cuando los tiró en el convento.
 
Los procesamientos de ayer abarcan a un amplio grupo de empresarios que se dividieron entre los que dicen que pusieron plata para campañas electorales -algunos presionados y otros por propia voluntad-; los que armaron el club de la obra pública y pagaron coimas; el club de los peajes, que también pagó coimas y el grupo Techint que dice que aportó para negociar una indemnización en Venezuela.
 
También fueron procesados funcionarios de todos los niveles, la mayoría de ellos negó haber recibido dinero y hasta alguno demostró que vive en la más absoluta modestia, con lo que refutan haberse enriquecido.
 
Bonadío lleva adelante, junto al fiscal Carlos Stornelli, una investigación que ha despertado sospechas y polémicas por las pruebas en que ha basado sus fallos, la arbitraria utilización de la figura del "arrepentido" y la direccionalidad de las acusaciones, que incluye un "blindaje" que hasta ahora rodea al presidente Mauricio Macri y sus responsabilidades empresarias y políticas.
 
El pretendido Lava Jato argentino es una causa enfilada contra el cristinismo. Quieren a Cristina presa durante la campaña electorral. Los empresarios que inculparon ex funcionarios K obtuvieron la libertad inmediata durante el proceso. Los arrepentidos que desplegaron versiones auto exculpatorias bajo intimidación fueron casi todos procesados.
 
Son claves las violaciones del debido proceso: detenciones abruptas, morbosamente transmitidas en directo e injustificadas. Completan el cuadro condiciones desdorosas de encarcelamiento, con amenazas de mantenerlas si no mediaban relatos que enlodaran a los procesados opositores a Macri.
 
Los hechos deben ser investigados, juzgados, sancionados si median evidencias contundentes. Y en esta cuestión abundan elementos probatorios verosímiles, muy en especial las autoinculpaciones. Pero las sospechas, los indicios, las declaraciones, requieren recorrer el debido proceso, en especial el ejercicio del derecho de defensa. La cárcel prematura, pensada para durar años constituye una condena anticipada, he ahí su injusta racionalidad.
 
La Opinión Popular

17-09-2018 / 10:09
En el peor momento de la crisis del plan económico del gobierno de Mauricio Macri, con los mercados financieros cerrados para nuevos préstamos y el FMI (la última carta del gobierno) endureciendo las condiciones para renovar el acuerdo (el primero cayó antes de cumplir tres meses), al PRO se le está haciendo cuesta arriba convencer, a propios y extraños, que su política de endeudamiento es sustentable en el tiempo. Ni siquiera para el tiempo más inmediato, lo que resta de aquí a fin de año.
 
El informe de La Deuda Externa que acaba de elaborar el Observatorio de la UMET, que dirige Arnaldo Bocco, señala que el Programa Financiero presentado por el Ministerio de Hacienda, según el cual las necesidades de divisas para cumplir con los vencimientos se cubrirían con renovación de títulos, financiamiento externo e interno, "resulta poco realista en un contexto financiero internacional crecientemente hostil" y desconfiado de la capacidad de repago del país.
 
Advierte, además, que tal Programa sólo prevé el cronograma de vencimientos del Tesoro Nacional, pero no la necesidad de divisas "del conjunto de la economía".
 
La administración macrista, por otra parte, se encontrará con un problema estructural adicional, subraya el informe de la UMET. De mantenerse en el tiempo el valor actual del dólar (en términos reales), cabe esperar "que la relación deuda pública/PBI alcance a finales de 2018 un nivel alarmante, superior al 111 por ciento" que, por diversas razones, es insostenible.
 
"Observando el cuadro general, se podría afirmar que nuestra economía se encuentra en un callejón sin salida", concluye el informe, sugiriendo que la crisis insalvable de divisas llevaría, una vez más, a un default (cesación de pagos) o a una reestructuración de la deuda (renegociación de vencimientos o canje), como ocurrió tras el estallido de la convertibilidad.
 
"La deuda como motor de la sustentabilidad económica, se agotó. La gestión de Mauricio Macri nos conduce a un inexorable final con derrumbe económico y con una probable cesación de pagos", definió Nicolás Trotta, director de la UMET y uno de los responsables de la creación del Observatorio de la Deuda Externa.
 
"Como en el pasado, Macri nos llevó por la ruta que tenía que evitarse; para el gobierno que venga le queda el poco aliciente de que  hasta diciembre de 2019, este proceso lo conducirá el FMI".

17-09-2018 / 09:09
A fines del año pasado, el dólar cotizaba en torno a los $18. Hoy abrirá a un promedio de $40,53. ¿Quiénes pierden con esta devaluación? Los asalariados, aquellos que quizá nunca han visto o ahorrado en dólares, pero perciben sueldos en pesos que los ubican por debajo de la línea de la pobreza, mientras pagan sus compras y consumos en dólares.
 
Los salarios de un profesional clave como el médico, que día a día batalla en un sistema público de salud devastado y percibe unos $20.300 de sueldo básico (equivalentes a US$1.128 a fines del año pasado, y a tan solo US$500 ahora); o de los castigados docentes, cuyo sueldo inicial se ubica en $12.500 (antes US$694; ahora US$308).
 
Con los mismos ingresos del año pasado, ahora va a la góndola y tiene que desembolsar más de un 100% que el año pasado para comprar un kilo de harina; más del 54% para adquirir una docena de huevos; quiere llevar a su mesa un kilo de pan y hoy le cuesta un 41% más que en 2017. Sube el precio de los alimentos, pero también el de los combustibles y el de servicios indispensables como el transporte, la luz, el agua y el gas.
 
El resultado es un duro golpe de los grandes empresarios hacia la clase trabajadora, contrayendo los salarios en términos de su poder adquisitivo. Los "mercados" lograron imponer una fuerte devaluación en poco tiempo, que supera el ritmo inflacionario y mucho más los incrementos de salarios.
 
El cóctel es letal para el consumo, el desempleo abunda, los que lo conservan ven cómo su poder adquisitivo se consume, las compras se deprimen y las pymes que quedan en pie, lejos de recibir estímulos por parte del Gobierno de los Ricos, enfrentan tasas de interés del 60%. Las más altas del mundo, letal para la toma de créditos y la producción; atractivo para los especuladores financieros.
 
La recesión está en marcha y el Gobierno de Mauricio Macri solo apuesta a que esta caída que atraviesa el consumo desacelere la inflación. Nada indica que este semestre o el próximo el escenario vaya a cambiar. Nada presupone que, antes del fin del mandato de Macri, aparezca un plan de desarrollo económico, de pleno empleo, de generación genuina de divisas. Más bien, todo lo contrario.
 
A despecho de nuestra Constitución, rige los destinos del Gobierno de los CEOs la carta magna del FMI, que le exige que si quiere los millones frescos que necesita para no entrar en default, deberá seguir obedeciendo, ajustando, devaluando lo más que se pueda, aceitando la fuga de capitales y la bicicleta financiera.
 
La salida planteada como "inevitable" y "única" es: devaluación y recesión, con más endeudamiento y sumisión al FMI. Un modelo colonial hecho a medida del "mercado" y los bancos, que con la disparada del dólar anotaron una ganancia de $14.624 millones, contra los $8.761 millones registrados en julio del año pasado. Un 66,9% más para ellos, por encima de la devaluación, de la inflación y de todo.
 
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16-09-2018 / 09:09
Aumentar el IVA al 22%. Como en Uruguay, pero sin la eficiencia de aquel Estado y con más del triple de pobres que allí. La medida, que ya estaría en manos del presidente neoliberal Mauricio Macri, sería una de las nuevas exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI) para adelantar el próximo desembolso por US$3.000 millones, que debía llegar el lunes, pero que el Fondo no garantizará hasta tanto el Gobierno no avance en reformas "más profundas".
 
Es un capítulo más en la historia antiperonista del sometimiento neocolonial, pérdida de soberanía y dependencia de la República, desde que en mayo pasado el gobierno de la alianza de conservadores y radicales, denominada Cambiemos, anunció la vuelta al Fondo, a las relaciones carnales con Estados Unidos, cuya administración ya propone la vuelta del 1 a 1, como en las épocas de Menem y Cavallo.
 
Al calor de una crisis como la actual, con devaluación, inflación y recesión, subir el IVA equivaldría a un doble perjuicio. Achicaría todavía más el mercado interno, haría estragos entre las Pymes y ciudadanos de a pie, sobre todo entre aquellos, trabajadores y jubilados, cuyos pocos ingresos tienen un único destino: la compra de alimentos.
 
Junto a la suba del IVA al 22%, las exigencias del Fondo contemplan subir la edad jubilatoria, más despidos y recorte de salarios, facilitar la creación de empresas reduciendo costos; mayor apertura de la economía nacional a las importaciones y regulaciones favorables a la "competencia". Solo así el organismo desembolsaría los dólares requeridos para aliviar las tensiones en el mercado cambiario, producto de las groseras fallas del actual Gobierno.
 
La postergación del desembolso agrega una incertidumbre adicional a la cotización de la moneda yanqui. Pues, a pesar de las erradas y costosas intervenciones del Banco Central, el precio del dólar cerró la semana en un nuevo máximo histórico de $40,53, echando más nafta al fuego de la inflación y con los alimentos y sus consumidores como principales afectados. Así gestiona el Gobierno de los Ricos.
 
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