La Opinión Popular
                  18:36  |  Viernes 21 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Internacionales - 12-03-2018 / 23:03
EFEMÉRIDES POPULARES

Los estudiantes del Directorio Revolucionario atacan el palacio presidencial en La Habana para ejecutar al dictador Batista

Los estudiantes del Directorio Revolucionario atacan el palacio presidencial en La Habana para ejecutar al dictador Batista
El 13 de marzo de 1957, en La Habana (Cuba), ocurre el ataque al palacio presidencial por los jóvenes estudiantes del Directorio Revolucionario con el objetivo de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista. El plan inicial había sido atacar el Palacio Presidencial y la emisora Radio Reloj. En la imagen: Los estudiantes atacan el palacio presidencial en La Habana.
El 13 de marzo de 1957, en La Habana (Cuba), ocurre el ataque al palacio presidencial por los jóvenes estudiantes del Directorio Revolucionario con el objetivo de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista. El plan inicial había sido atacar el Palacio Presidencial y la emisora Radio Reloj.
 
Con el ataque al Palacio se buscaba la eliminación de Batista para terminar con el régimen que este dirigía; con la toma de Radio Reloj se pretendía, por su parte, anunciar esta muerte, convocar una huelga general y llamar a todo el pueblo cubano a sumarse a la lucha armada.
 
Su desarrollo y resultado resultaron distintos a cómo habían sido planificados pues, por un lado, no participaron todas las fuerzas previstas en el mismo y, por otro, el objetivo principal no se consiguió. El asalto se produjo y, aunque los revolucionarios llegaron hasta la tercera planta del Palacio, Batista había logrado escapar, presumiblemente por una escalera interior desde su despacho. Además, en un enfrentamiento previo fue abatido el líder de los revolucionarios: José Antonio Echeverría.
 
La Opinión Popular

DERROTAR A LA DICTADURA BATISTIANA
 
El levantamiento del 13 de marzo de 1957
 
Aproximadamente a las tres de la tarde del 13 de marzo de 1957, un camión se estacionó en el callejón sin salida que nace donde convergen las calles 21 y 24, en el Vedado. Del edificio aledaño, descendieron las escaleras, de dos en dos, un grupo de jóvenes y entraron al vehículo. Otros, encabezados por Carlos Gutiérrez Menoyo y Faure Chomón, se encaminaron hacia los automóviles parqueados en la zona. El convoy enrumbó por 21 y tras doblar en la calle 26, siguió por 17.
 
En un sótano ubicado en la calle 19 entre B y C, en el mismo barrio capitalino, el presidente de la FEU, José Antonio Echeverría, tal vez pensaba en lo que había escrito unas horas antes y que hoy conocemos como su Testamento Político: "Nuestro compromiso con el pueblo de Cuba quedó fijado en la carta de México, que unió a la juventud en una conducta y una acción [...] Creemos que ha llegado el momento de cumplirlo".
 
Junto con Fructuoso Rodríguez y otros combatientes abandonó el lugar y en automóvil, se dirigió hacia Radio Reloj. Pistola en mano, entró en la cabina de transmisión y conminó al locutor a leer los partes confeccionados previamente por el Directorio Revolucionario, que anunciaban el asalto al Palacio Presidencial.
 
Minutos después se oyó en toda Cuba su voz: "Pueblo de Cuba... En estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial, el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuentas...".
 
Entretanto, el otro comando llegaba a la entrada principal del Palacio Presidencial. Carlos Gutiérrez descendió de su carro y con un movimiento tan rápido que desconcertó a la posta, la neutralizó. Al frente de un grupo, llegó hasta el Salón de los Espejos, pero el dictador no se hallaba en su despacho.
 
José Antonio y sus compañeros partieron de Radio Reloj hacia la Universidad. El Presidente de la FEU quería reunir al grupo que lo esperaba en la Casa de Altos Estudios y junto con el grupo de apoyo, acuartelado en un lugar de la ciudad, cuyo jefe evidentemente titubeaba, marchar hacia Palacio. Pero el auto donde iba chocó con un patrullero. José Antonio enfrentó a los patrulleros. Varios disparos impactaron su cuerpo y lo hicieron caer al piso. Se incorporó para seguir tirando. Una ráfaga lo fulminó.
 
En Palacio, las fuerzas de la tiranía se reorganizaron y comenzaron a repeler el ataque. La situación de los revolucionarios se tornó precaria ante la carencia de parque y la ausencia del programado grupo de apoyo, que nunca apareció. Carlos Gutiérrez cayó mortalmente herido. José Machado, Machadito, comprendió que el asalto había fracasado y asumió la responsabilidad de ordenar retirada. Ya fuera del recinto, al comprobar que su amigo Juan Pedro Carbó estaba extraviado, volvió a entrar y logró rescatarlo.
 
Según ha declarado Faure Chomón, si José Antonio no hubiera caído en combate, su presencia en Palacio "habría cambiado la situación. Su prestigio revolucionario habría convocado a todas las fuerzas dispersas por los alrededores, empujado a los indecisos o impulsándolos para rescatar el camión con las armas para la operación de apoyo. Hoy estaríamos recordando otra más grande batalla que la que dio aquel 13 de marzo".
 
En su Testamento Político, José Antonio afirmaba: "Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. Porque, tenga o no nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originará nos hará adelantar en la senda del triunfo. Pero es la acción del pueblo la que será decisiva para alcanzarlo.
 
Y así fue. Jóvenes de la ciudad y el campo se integraron a la insurrección. El Directorio Revolucionario, que José Antonio fundó como brazo armado de la FEU, organizó guerrillas en el centro del país y con la llegada allí del Che y Camilo, se puso bajo las órdenes del Guerrille­ro Heroico y con sus hermanos de la Sierra Maestra, libraron batallas decisivas como la de Santa Clara. En menos de 21 meses la tiranía cayó descabezada y el pueblo en el poder comenzó a guiar los destinos de Cuba.
 
Por Pedro Antonio García
 
Fuente: granma.cu

Agreganos como amigo a Facebook
21-09-2018 / 16:09
20-09-2018 / 19:09
La crisis comenzó en el día 21 de septiembre de 1993 cuando el presidente Borís Yeltsindecretó la disolución del Congreso de los Diputados del Pueblo de Rusia y el Sóviet Supremo de Rusia, organismos que eran un obstáculo para su consolidación en el poder y la realización de la reforma neoliberal. El decreto de Yeltsin era ilegal al ir en contra de la vigente Constitución de la RSFS de Rusia de 1978.
 
El Congreso rechazó el decreto presidencial y aprobó la destitución del presidente Yeltsinmediante una apelación. El vicepresidente en vigor, Aleksandr Rutskói, fue nombrado presidente, tal y como mandaba la constitución. El 28 de septiembre las protestas públicas contra el gobierno de Yeltsin tomaron las calles en Moscú. En la represión de las mismas se produjeron varios muertos.
 
El ejército, bajo el control de Yeltsin, determinó el final de la crisis. Los diputados se encerraron en la Casa Blanca, edificio sede del Parlamento ruso, y se dispusieron a resistir el asedio de las fuerzas bajo control del depuesto presidente. La semana siguiente las protestas populares contra Yeltsin y en apoyo al Parlamento y al Soviet fueron creciendo. Alcanzaron el punto álgido el día 2 de octubre. Rusia se encontraba a las puertas de una guerra civil.
 
En ese punto, las cúpulas militares mostraron su apoyo al depuesto presidente y este ordenó el desalojo de la Casa Blanca a la fuerza. La orden de Yeltsin se materializó mediante el bombardeo, por carros de combate y artillería del edificio sede de la soberanía popular. La Casa Blanca fue destruida y muchos de sus ocupantes murieron en el ataque. El propio gobierno estimó el número de muertos en 187 y en 473 el de heridos.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 19:09
20-09-2018 / 19:09
Anastasio Somoza García fue un militar, empresario, terrateniente y dictador nicaragüense, conocido por "Tacho", que fue presidente de Nicaragua de 1937 a 1947 y una segunda ocasión de 1950 a 1956, sumando en total dieciséis años de ejercicio pleno del cargo, además de mantener un grupo de gobiernos títeres entre sus dos períodos, sobre los cuales ejerció un poder dictatorial notorio.
 
De clase acomodada, era hijo del senador y hacendado Anastasio Somoza Reyes, se inició trabajando como empresario, ámbito en el que obtuvo poco éxito, para luego pasar a involucrarse en la política, tras la intervención de Estados Unidos en Nicaragua, a causa de las políticas antiimperialistas de José Santos Zelaya, pasando Anastasio Somoza a formar parte de la rebelión, logrando ganarse la confianza de los principales dirigentes yanquis en Nicaragua, ascendiendo rápidamente en la Guardia Nacional.
 
Somoza pasó a ocupar la presidencia de Nicaragua con el pleno apoyo de Estados Unidos, consolidando cada vez más su poder, mediante la persecución política y la represión, consiguiendo mantenerse al frente de Nicaragua durante casi dos décadas, al mismo tiempo que fue capaz de amasar una vasta fortuna que lo transformó a él y a su familia en una de las más acaudaladas de toda Latinoamérica, siendo Somoza catalogado, poco antes de morir, como el quinto hombre más Rico del Mundo.
 
Un patriota ejemplar, el poeta Rigoberto López Pérez, que se inmoló, ejecuta el tiranicidio del general Anastasio Somoza García, dictador de Nicaragua. Tras haber sido postulado para una nueva reelección, previa reforma constitucional, el 21 de septiembre de 1956 es atacado, muriendo pocos días después. Su hijo Luis Somoza Debayle lo sucedió en el poder como dictador.
 
La Opinión Popular

19-09-2018 / 16:09
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar