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“Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha”. CGT de los Argentinos, 1 de mayo de 1968
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Internacionales - 12-03-2018 / 23:03
EFEMÉRIDES POPULARES

Los estudiantes del Directorio Revolucionario atacan el palacio presidencial en La Habana para ejecutar al dictador Batista

Los estudiantes del Directorio Revolucionario atacan el palacio presidencial en La Habana para ejecutar al dictador Batista
El 13 de marzo de 1957, en La Habana (Cuba), ocurre el ataque al palacio presidencial por los jóvenes estudiantes del Directorio Revolucionario con el objetivo de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista. El plan inicial había sido atacar el Palacio Presidencial y la emisora Radio Reloj. En la imagen: Los estudiantes atacan el palacio presidencial en La Habana.
El 13 de marzo de 1957, en La Habana (Cuba), ocurre el ataque al palacio presidencial por los jóvenes estudiantes del Directorio Revolucionario con el objetivo de ajusticiar al dictador Fulgencio Batista. El plan inicial había sido atacar el Palacio Presidencial y la emisora Radio Reloj.
 
Con el ataque al Palacio se buscaba la eliminación de Batista para terminar con el régimen que este dirigía; con la toma de Radio Reloj se pretendía, por su parte, anunciar esta muerte, convocar una huelga general y llamar a todo el pueblo cubano a sumarse a la lucha armada.
 
Su desarrollo y resultado resultaron distintos a cómo habían sido planificados pues, por un lado, no participaron todas las fuerzas previstas en el mismo y, por otro, el objetivo principal no se consiguió. El asalto se produjo y, aunque los revolucionarios llegaron hasta la tercera planta del Palacio, Batista había logrado escapar, presumiblemente por una escalera interior desde su despacho. Además, en un enfrentamiento previo fue abatido el líder de los revolucionarios: José Antonio Echeverría.
 
La Opinión Popular

DERROTAR A LA DICTADURA BATISTIANA
 
El levantamiento del 13 de marzo de 1957
 
Aproximadamente a las tres de la tarde del 13 de marzo de 1957, un camión se estacionó en el callejón sin salida que nace donde convergen las calles 21 y 24, en el Vedado. Del edificio aledaño, descendieron las escaleras, de dos en dos, un grupo de jóvenes y entraron al vehículo. Otros, encabezados por Carlos Gutiérrez Menoyo y Faure Chomón, se encaminaron hacia los automóviles parqueados en la zona. El convoy enrumbó por 21 y tras doblar en la calle 26, siguió por 17.
 
En un sótano ubicado en la calle 19 entre B y C, en el mismo barrio capitalino, el presidente de la FEU, José Antonio Echeverría, tal vez pensaba en lo que había escrito unas horas antes y que hoy conocemos como su Testamento Político: "Nuestro compromiso con el pueblo de Cuba quedó fijado en la carta de México, que unió a la juventud en una conducta y una acción [...] Creemos que ha llegado el momento de cumplirlo".
 
Junto con Fructuoso Rodríguez y otros combatientes abandonó el lugar y en automóvil, se dirigió hacia Radio Reloj. Pistola en mano, entró en la cabina de transmisión y conminó al locutor a leer los partes confeccionados previamente por el Directorio Revolucionario, que anunciaban el asalto al Palacio Presidencial.
 
Minutos después se oyó en toda Cuba su voz: "Pueblo de Cuba... En estos momentos acaba de ser ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista. En su propia madriguera del Palacio Presidencial, el pueblo de Cuba ha ido a ajustarle cuentas...".
 
Entretanto, el otro comando llegaba a la entrada principal del Palacio Presidencial. Carlos Gutiérrez descendió de su carro y con un movimiento tan rápido que desconcertó a la posta, la neutralizó. Al frente de un grupo, llegó hasta el Salón de los Espejos, pero el dictador no se hallaba en su despacho.
 
José Antonio y sus compañeros partieron de Radio Reloj hacia la Universidad. El Presidente de la FEU quería reunir al grupo que lo esperaba en la Casa de Altos Estudios y junto con el grupo de apoyo, acuartelado en un lugar de la ciudad, cuyo jefe evidentemente titubeaba, marchar hacia Palacio. Pero el auto donde iba chocó con un patrullero. José Antonio enfrentó a los patrulleros. Varios disparos impactaron su cuerpo y lo hicieron caer al piso. Se incorporó para seguir tirando. Una ráfaga lo fulminó.
 
En Palacio, las fuerzas de la tiranía se reorganizaron y comenzaron a repeler el ataque. La situación de los revolucionarios se tornó precaria ante la carencia de parque y la ausencia del programado grupo de apoyo, que nunca apareció. Carlos Gutiérrez cayó mortalmente herido. José Machado, Machadito, comprendió que el asalto había fracasado y asumió la responsabilidad de ordenar retirada. Ya fuera del recinto, al comprobar que su amigo Juan Pedro Carbó estaba extraviado, volvió a entrar y logró rescatarlo.
 
Según ha declarado Faure Chomón, si José Antonio no hubiera caído en combate, su presencia en Palacio "habría cambiado la situación. Su prestigio revolucionario habría convocado a todas las fuerzas dispersas por los alrededores, empujado a los indecisos o impulsándolos para rescatar el camión con las armas para la operación de apoyo. Hoy estaríamos recordando otra más grande batalla que la que dio aquel 13 de marzo".
 
En su Testamento Político, José Antonio afirmaba: "Si caemos, que nuestra sangre señale el camino de la libertad. Porque, tenga o no nuestra acción el éxito que esperamos, la conmoción que originará nos hará adelantar en la senda del triunfo. Pero es la acción del pueblo la que será decisiva para alcanzarlo.
 
Y así fue. Jóvenes de la ciudad y el campo se integraron a la insurrección. El Directorio Revolucionario, que José Antonio fundó como brazo armado de la FEU, organizó guerrillas en el centro del país y con la llegada allí del Che y Camilo, se puso bajo las órdenes del Guerrille­ro Heroico y con sus hermanos de la Sierra Maestra, libraron batallas decisivas como la de Santa Clara. En menos de 21 meses la tiranía cayó descabezada y el pueblo en el poder comenzó a guiar los destinos de Cuba.
 
Por Pedro Antonio García
 
Fuente: granma.cu

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El 19 de mayo de 1895, en Dos Ríos (Cuba) muere en combate José Martí. Fue un político republicano democrático, pensador, escritor, periodista, filósofo y poeta cubano, creador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la Guerra del 95 o Guerra Necesaria.
 
Martí nació en La Habana el 28 de enero de 1853. Su vida fue una auténtica lucha a favor de la libertad en Cuba y para Cuba. Desde su juventud fue simpatizante del levantamiento del 68, lo que le supuso al año siguiente su primer paso por la prisión por conspirador.
 
En 1871 fue desterrado a España, donde aprovechó para estudiar Filosofía y Letras y Derecho. En 1875 comenzó un periplo de años de constantes viajes a México (donde se casa el 20 de diciembre con la camagüeyana Carmen Zayas Bazán), Guatemala (donde conoció a María García Granados, la famosa «Niña de Guatemala» de sus Versos sencillos) y Nueva York, tras el que regresó temporalmente a Cuba en 1878. Trabajó allí como profesor, pero sin abandonar su constante preocupación política.
 
En 1879 fue descubierta la conspiración que organizaba con el Movimiento, y fue desterrado de nuevo a España, para en 1880 establecerse como periodista en Nueva York, donde comenzó a contactar con militares cubanos, como el general Calixto García, y donde entró a formar parte como presidente del Comité Revolucionario Cubano.
 
Pasó una pequeña temporada en Venezuela durante 1881, de donde también fue expulsado por causas ideológicas, para volver a Nueva York en 1882 y dedicarse allí a preparar la revolución final que consiguiera la independencia de Cuba: además de escribir y publicarNuestra América el 10 de enero de 1891 en La Revista Ilustrada de Nueva York, consiguió dinero, armas, embarcaciones, entrenó a los revolucionarios, buscó apoyo internacional y mantuvo el espíritu de rebelión de los cubanos, para lo que realizó diversos viajes por países de Latinoamérica.
 
En 1895, cuando todo estaba preparado, les fue confiscado el contingente logístico por parte del gobierno yanqui, y contra viento y marea lograron prepararlo todo para, en mayo de 1895 Martí, junto con Máximo Gómez y otros más, desembarcar en Playitas y avanzar tierra adentro para reunirse con otras fuerzas revolucionarias.
 
El 19 de mayo de aquel año las fuerzas del Apóstol, sobrenombre por el que ha sido conocido después por sus compatriotas, se enfrentaron al ejército español en Dos Ríos, batalla en la que murió el 19 de mayo el inspirador y héroe de la independencia cubana sin que sus compañeros pudieran siquiera rescatar su cuerpo.
 
A pesar de que su lucha directa se circunscribió a su Cuba, concibió la libertad de los países de Latinoamérica como un todo.
 
La Opinión Popular

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