La Opinión Popular
                  22:15  |  Lunes 18 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 11-03-2018 / 10:03
EN TUCUMÁN, DOS POLICÍAS FUSILARON A UN NENE DE 12 AÑOS POR LA ESPALDA Y FUERON LIBERADOS INMEDIATAMENTE

Aplicación de la doctrina Chocobar – Bullrich – Macri del gatillo fácil

Aplicación de la doctrina Chocobar – Bullrich – Macri del gatillo fácil
EL ASESINATO POR LA ESPALDA DE UN CHICO DE DOCE AÑOS: UNA TRAGEDIA CON VARIOS RESPONSABLES. Según la autopsia oficial, el pequeño Facundo Ferreira murió tras recibir un impacto de bala directamente en la nuca, el cuál le destrozó el cráneo al instante. Por su parte, el otro pasajero de la moto recibió heridas de bala, pero se recuperó con éxito tras ser internado en el hospital. La familia de Facundo denunció aprietes y desmintió la versión difundida por la fuerza de seguridad provincial. El viernes por la noche hubo un operativo en la villa y se llevaron varios detenidos. Mañana se movilizarán frente a los tribunales.
La crónica podría resumirse de la siguiente manera: agentes policiales participaban en una persecución para atrapar a quienes participaban en una carrera de motos clandestina. Cuando se encontraban en la persecución, una motocicleta apareció en la escena, no se detuvieron ante la policía que quiso identificarlos, los efectivos les dispararon y Facundo Ferreira, de 12 años, que iba como acompañante de otro muchacho, resultó muerto de un tiro en la nuca.
 
Vale preguntarse por las razones de esta ola de casos de gatillo fácil que les costó la vida a varias personas, algunos incluso adolecentes, en mano de policías envalentonados. ¿Envalentonados por qué? No es para menos: el propio Mauricio Macri y su ministra de Seguridad Patricia Bullrich avalaron de manera enfática y explícita al policía Luis Chocobar, quien ejecutó una pena de muerte extrajudicial en las calles de la Boca dando inicio a esta terrible saga.
 
El mandatario y la ministra, recibieron con honores a quien acababa de fusilar por la espalda a un asaltante que había herido gravemente a un turista, pero que en ese momento solo huía y ya no representaba peligro para él ni para quienes estaban cerca. "Estoy orgulloso de que haya un policía como vos al servicio de los ciudadanos. Hiciste lo que hay que hacer", le expresó el mandatario, como si se tratara de un verdadero héroe.
 
Incluso con el procesamiento de Chocobar ratificado por la cámara, Macri continuó desafiando a la Justicia -y a la ley-. "No entiendo cómo la Justicia dice que se excedió", expresó el jefe de Estado, pese a que ya se habían visto en reiteradas ocasiones las imágenes en video que no dejan lugar a ninguna duda.
 
Con semejante respaldo, más los antecedentes de cerrada defensa oficial hacia las fuerzas de seguridad en los casos Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, no debería llamar la atención la confianza con la que efectivos policiales de todo el país salen a las calles a ejecutar penas sumarias sin temor a quedar desamparados ante los jueces.
 
Tanta es la identificación con Chocobar de los agentes tucumanos que asesinaron a Facundo que hasta intentaron defenderse de la misma manera que él: mintiendo. En una primera instancia, dijeron que los jóvenes les habían disparado desde la moto. Sin embargo, las pericias ordenadas por la fiscal arrojaron que las vainas recolectadas fueron disparadas solo por los policías.
 
En definitiva: es bueno saber quién apretó el gatillo, y hay que luchar por que se haga justicia. Pero no hay que olvidar quiénes fueron los que dieron la señal, desde los lugares más encumbrados del Estado, para que un asesino con uniforme dé rienda suelta a sus peores impulsos.
 
La Opinión Popular

 
LA DOCTRINA CHOCOBAR DERIVÓ EN EL ASESINATO DE UN CHICO DE 12 AÑOS, BALEADO EN LA NUCA POR LA POLICÍA DE TUCUMÁN
 
Ni los niños se salvan del horror
 
A Facundo Alexis Ferreira, el niño de 12 años que murió de un balazo en la nuca porque la Policía de Tucumán interpretó que "circulaba (en moto) de forma sospechosa", le decían "Cumpita". Se había ganado ese apodo cuando vivía en Santa Fe junto a Romina, su madre, y jugaba al fútbol en Unión de Sunchales. En el club se caracterizaba por repartirle la pelota a todos.
 
Ahora transcurrieron cuatro días de su muerte y su familia sigue sumida en el dolor por el crimen y la confusión por las versiones cruzadas del caso. También viven bajo presión. Anoche, horas después del sepelio, justamente la policía tucumana realizó un "operativo de saturación" en el barrio La Bombilla, donde vivía Facundo, que dejó varios detenidos. Los vecinos lo interpretaron como "un apriete". Mañana lunes, familiares, amigos y vecinos de Facundo se movilizarán frente a los tribunales para reclamar justicia.
 
"Mi ahijado era un chico bueno. Un excelente hijo, nieto y hermano. No andaba en nada malo ni sabía lo que era manejar un arma", describió Malvina Gómez, su tía y madrina en diálogo con PáginaI12. Ella y Romina Ferreira viven en Santa Fe por trabajo, pero sus dos hijos, de 15 y 17, se criaron con Facundo en Tucumán, en la casa de la abuela, Mercedes del Valle Ferreira, de 75 años, a la que todos llaman "mamá".
 
Facundo "estaba contento porque este año empezaba el secundario", prosiguió Hilda, una de sus tías. El sacrifico que tuvo que hacer fue alejarse un poco del fútbol. "En diciembre jugó el torneo de 'Los Tigresitos', que es muy reconocido allá en Sunchales. Le dieron unos trofeos, todos lo querían", agregó Malvina. Pero tenía motivos de sobra para volver a Tucumán. "Quería mucho a la abuela. Y como ella cumplió años en estos días nomás, él quería estar. Aparte, era amigo de todos en el barrio. Hubieran visto lo que fue la despedida", el día del sepelio, lamentó.
 
La noche en que fue víctima de la "doctrina Chocobar", aplicada por la policía motorizada tucumana, había salido a comprar comida pero en el camino lo invitaron a ver las picadas de motos que se corren en el Parque 9 de Julio. Le dijo a su abuela: "Ya vengo, me voy a comprar un 'sángüi' de milanesa".
 
A las 4 de la madrugada del jueves, tres horas después de que lo habían baleado, Mercedes recibió un llamado telefónico desde el hospital Ángel Padilla y ahí empezó el dolor, pero también el derrotero de confusiones. "La Policía le dijo a los médicos que el chango se había caído de una moto, que fue un accidente vial", contó Hilda a PáginaI12. Luego, después de que les avisaron de la muerte y "mientras esperábamos en la Guardia que nos den el cuerpito, los policías nos hacían muecas, se reían, nos hacían burla".
 
Malvina cree que "esa burla" fue un indicio de "lo que en verdad pasó" en la esquina de Río de Janeiro y Avellaneda, donde el niño cayó baleado. "Hay un testigo taxista que vio cómo el mismo policía que le pegó el tiro, lo agarró a patadas en el piso" a Facundo, agregó la mujer. Además, se preguntó, "si como dice la policía hubo una persecución y el nene tenía un arma, ¿por qué le dijeron a mi mamá que el estudio de parafina (dermotest) dio que no tenía pólvora en la mano?".
 
Quien le habría dicho eso a Mercedes, la abuela, "fue la fiscal" Adriana Giannoni. Sin embargo, fuentes policiales y judiciales citadas por la prensa local indica que el dermotest habría dado positivo. "No sabemos nada de nada de la investigación, todo nos enteramos por los diarios y lo que nos cuentan los vecinos", admitió Malvina. Por eso, "el lunes vamos hacer una marcha a Tribunales y nos vamos a plantar delante de la Giannoni, porque ella le dijo a mi mamá que al nene le había salido negativo la parafina. Hay testigos. Entonces, algo están encubriendo".
 
El viernes por la noche, horas después de que cientos de vecinos despidieran al nene que el 7 de mayo hubiera cumplido 13 años, el barrio Juan XXIII, más conocido como La Bombilla, fue alumbrado por el reflector de un helicóptero y de decenas de móviles policiales, que cerraron un perímetro de varias cuadras. Hilda estaba en el hospital porque una de sus hijas había dado a luz cuando la llamaron para avisarle: "No vengas porque está haciendo tiros la policía y han llevado (detenidos) a un montón". Sobre la avenida Italia, contó Malvina, "los vehículos y los colectivos no pasaban porque ellos estaban haciendo disparos al aire. Entonces, qué justicia podemos esperar si hacían eso y se llevaban preso a cualquiera que pasaba".
 
Ese tipo de procedimientos se volvieron habituales en las últimas semanas. Les llaman "operativos de saturación" y cierran sectores enteros de los barrios más pobres, detienen a "sospechosos" y secuestran vehículos. "Para la policía, todos somos sospechosos", lamentó la madrina del nene.
 
Durante el día, Romina apareció en varios noticieros de TV y por la tarde salió al centro para comprarle ropa a su bebé. Al volver a su casa contó que "un policía le dijo desde un patrullero: 'La próxima bala va para tu otro hijo', y se le rió", según contó su familia a este diario.
 
Hilda reiteró una y otra vez que "todo lo malo que dice de él es mentira, mentira, mentira. No era un delincuente. Dicen eso porque vivimos en una villa de emergencia y se creen que pueden decir eso y matarnos como lo mataron a él, como a un perro".
 
Para Malvina, en tanto, esa mirada no la tiene solo la policía: "En los medios nos dan con un caño porque vivimos en La Bombilla, pero vamos a ir a dar la cara porque, si anduviéramos en cosas malas, tendríamos vergüenza de pedir Justicia. Deberían informarse bien y hablar con nosotros. También tenemos voz y derechos, porque también somos seres humanos".
 
Mientras la policía rodeaba La Bombilla, ella estaba con sus hijos, con Mercedes y su hermana Romina, la madre de Facundo, quien había viajado de urgencia el jueves, cuando se enteró de lo que había pasado. De todos modos, tenía pensado hacerlo. El lunes pasado, su hijo habló con ella. Malvina contó que durante la conversación él le dijo "vení que te quiero ver".
 
Por Adrian Figueroa Díaz
 
Por Horacio Torres
 
Fuentes: Página12 e Infonews
 

Agreganos como amigo a Facebook
18-06-2018 / 11:06
En algún momento tenía que empezar a pasar. Las devaluaciones no son gratuitas, sobre todo en la Argentina. El contagio a los precios suele ser rápido. Y es lo que ya ocurre.
 
Antes de que empezara el fin de semana, las principales cadenas de supermercados recibieron mails con nuevas listas de precios. Hay aumentos que, en su mayoría, van de 7% al 10% en los principales rubros. Aunque hay casos de incrementos de hasta 18%, como sucede con los importados.
 
Las fábricas y comercializadoras de alimentos y productos de limpieza justificaron las remarcaciones por la suba del dólar. Pero estos ajustes no responden a la escalada de la última semana. Estos incrementos toman en cuenta parte de la corrida del mes pasado.
 
Durante mayo, el tipo de cambio pasó de $20,80 a $25,40. Esa suba -del 22% en un solo mes- no había tenido su traspaso pleno a los demás precios de la economía.
 
El propio Federico Sturzenegger lo había contemplado, cuando en una de sus últimas apariciones públicas como jefe del Banco Central, manifestó que la inflación de mayo sería "bastante menor" a la de abril. Pero que esperaba un rebrote para junio.
 
En efecto, el Indec acaba de publicar un índice de "apenas" 2,1% para mayo. Y aunque los alimentos registraron un avance superior -de 3,3%-, ese registro tuvo que ver más que nada con la propia dinámica inflacionaria y no tanto con la primera ola devaluatoria.
 
La realidad es que la fuerza del contagio a los precios apareció ahora. La intransigencia de los fabricantes e importadores provocó, incluso, que alguno de los grandes supermercados devolviera la mercadería en medio de la entrega, argumentando que no podían convalidar semejantes aumentos.
 
En concreto, la ola de incrementos incluyó a las principales empresa del sector. Molinos, por ejemplo, anunció un ajuste general del 7% a partir de este mismo lunes.
 
Los aumentos incluyen a cientos de sus productos, todos protagonistas de la mesa familiar. Molinos elabora desde fideos y aceites (distintas categorías y calidades) hasta harinas. También es muy fuerte en arroz y congelados.

18-06-2018 / 10:06
Con una pésima gestión del mercado cambiario y sin dólares suficiente en las reservas, el sendero para el tipo de cambio es ascendente. El gobierno de Mauricio Macri no puede frenar la corrida, simplemente porque no hay suficientes dólares disponibles para atender la demanda y se sometió a los dictados del FMI.
 
"Que baje el dólar, la puta que te parió". El cántico, unánime, partió de entre la multitud de argentinos que este fin de semana caminaron por las calles rusas, convocados por la fiebre mundialista para ver a Lionel Messi y equipo. Condenarlo como un insulto o reducirlo a una picardía sería subestimar el poder de la alerta, de esas palabras que dicen mucho más de lo que gritan.
 
Lo que hay, lo que se percibe, es un hartazgo que ni los miles de kilómetros que nos separan de Rusia, ni la euforia mundialista por el debut argentino han podido mitigar. El desastre económico, esta vez, hace mella en la Argentina, sin distinción de capas sociales, castigando ya no solo a los vulnerables de siempre, sino también a las clases medias y medias altas.
 
Precisamente, son estas las que ahora dirigen sus gritos al presidente Macri, clamando por algo más que un dólar estable. Piden lo que todavía no existe: un programa económico razonable y sustentable. Un esquema, algo que vaya más allá del simple cambio de ministros como se pueden cambiar los fusibles de un hogar.
 
Pero la paciencia de la clase media que votó a este Gobierno de los Ricos, por momentos mezquina o adormecida, tiene sus límites y por fin parece advertir que le ha llegado su hora, que el acuerdo neocolonial alcanzado con el FMI es, menos que un rescate, un salvavidas de plomo, no solo para el sector público, o los castigados salarios de los obreros o las jubilaciones de miseria, sino también un ajuste que la incluye.
 
El acuerdo neocolonial con el FMI definirá, para mal, el futuro de la Argentina, afectará a vastos sectores de la sociedad y sobre el que, no obstante, el Presidente no ha abierto la boca para dar una explicación de lo acordado. Hacerlo, implicaría exponer la crudeza de una realidad y unas metas brutales de ajuste, alejadas de las promesas que hizo a sus votantes.
 
Macri se cuida de evitar el sincericidio, pero quienes lo eligieron ya sienten la traición, con un malestar hondo, que viaja kilómetros. Él hace como si no los escuchara, se empecina en su rumbo sin plan y reduce todo a un juego de ajedrez, cambiando figuritas en el mismo álbum.
 
En el tema del dólar, el acuerdo neocolonial Macri-FMI es claro, planea absorber las presiones externas a través de un tipo de cambio flexible y ventas de divisas muy limitadas. O sea, dejar que se devalué la moneda todo lo que el mercado estime o especule, sin mencionar que no habrá botes salvavidas para todos.
 
La Opinión Popular

17-06-2018 / 16:06
Por una mínima diferencia -mínima pero decisiva- la despenalización del aborto fue aprobada en la Cámara de Diputados. Hay indicios para pensar que también podría ser aprobaba en Senadores. Si el señor Pichetto declaró que esto puede ser posible, es porque sabe de lo que está hablando.
 
De todos modos, la batalla por la despenalización del aborto está ganada. La ganó la sociedad, la ganaron las mujeres, la ganó la historia. En todos los países civilizados del mundo se comparte este criterio. Se discuten matices, detalles, pero en lo fundamental el acuerdo acerca del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo es fuerte.
 
Agrego algo más: el derecho a interrumpir su embarazo sin que por ello vaya presa. Porque ése es el "detalle" decisivo, lo que a modo de síntesis diría que se debatió hasta la mañana del jueves en Diputados. Esa fue la pregunta que debía responder cada diputado a la hora de intervenir: ¿Va o no va presa? Lo demás se conversa.
 
En realidad, lo que se decidió fue legalizar aquello que de manera sórdida, oscura, culposa, se realizaba en la sociedad con sus consecuencias: muertes, mutilaciones, heridas irreparables. Les guste o no a los objetores, las mujeres abortan y seguirán abortando cuando lo consideren necesario, pero con un detalle: hasta la semana pasada la prohibición transformaba a esta decisión en un delito y habilitaba por bajo cuerda la industria millonaria de los médicos aborteros. Ahora empezará de dejar de ser así.
 
Por supuesto, acá también se establecían diferencias. Las mujeres con recursos podían disponer de algunas garantías; las pobres mujeres padecían las consecuencias de su pobreza. 

17-06-2018 / 11:06
"Hemos acordado un stand by de acceso privado por 50 mil millones de dólares. Esto es un reflejo del apoyo de la comunidad internacional al país", publicaron los diarios el 7 de junio. Antes de eso, el Gobierno no había dado pistas sobre tal acuerdo.
 
Ni los partidos aliados en Cambiemos conocían lo mínimo como para responder sin trastabillar las preguntas del periodismo. El acontecimiento que definirá los próximos años no fue discutido.
 
Un buen político sabe que es peligroso liberar fuerzas que no se está en condiciones de dirigir. En general, Macri no lo hace, por eso hasta hoy no ha puesto en debate público lo que ha firmado con el FMI. Hubo que esperar a la mañana del último viernes para una deslucida exposición y conferencia de prensa del ministro Dujovne, que agregó algunas precisiones.
 
Primero se firmó el acuerdo con el FMI. Luego, a las cansadas, el Gobierno se refirió a sus imposiciones, sus límites y sus consecuencias. Hay palabras que los argentinos preferimos no volver a usar. Pero el pacto fue un blindaje y significa un severo ajuste, esa dupla semántica y económica que nos marcó en los comienzos de este siglo.
 
Como si se tratara de una obra jugada en otro teatro, el pacto con el FMI fue todo lo contrario a los apasionados debates por el aborto de las últimas semanas. Precisamente, el acuerdo firmado con el FMI es un ejemplo de opacidad extrema, no porque el periodismo no acerque los datos de las obligaciones contraídas, sino porque esas mismas obligaciones son complicadas y solo el discurso político democrático puede restaurar un nivel aceptable de inteligibilidad.
 
Macri firmó primero y todavía no abrió la boca ni siquiera frente a sus aliados políticos, mucho menos frente a sus opositores. Reclama un acuerdo en un páramo discursivo. En este caso, la falla política no afecta solo a los excluidos sino a vastos sectores sociales más organizados y, probablemente, mejor preparados para comprender de qué se trata y, en consecuencia, para apoyar u oponerse razonadamente.
 
Todo el mundo está preocupado por alcanzar acuerdos. Pero preocupa otra cosa: cómo se llega a ellos y cómo se los garantiza. Por eso, los acuerdos antes de firmarse deben ser públicos y debatidos. Lo que Macri y su ministro Dujovne hicieron respecto del FMI fue ciertamente lo contrario. Una falla en lo político que no asegura un buen futuro. 

17-06-2018 / 10:06
A pesar de que Mauricio Macri se vanagloriaba de contar con "el mejor equipo económico de los últimos 50 años", ya cambió de ministro de Hacienda y presidente del Banco Central y completó los relevos sacando a los ministros de Producción y de Energía, la cara visible del tarifazo.
 
En medio de la disparada del dólar y la salida del presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, Macri decidió reemplazar a los ministros de Energía, Juan José Aranguren y de Producción, Francisco Cabrera. Mediante un comunicado, la Casa Rosada anunció que sus reemplazantes serán el petrolero Javier Iguacel y el analista Dante Sica, respectivamente.
 
Estos cambios de gabinete no hacen más que confirmar el fracaso total de la política económica de Macri. Este tipo de cambios de nombre por nombre o a modo de manotazo de ahogado, pero que hacia afuera lo quieren mostrar como cambios profundos, no van a servir si la economía no es mirada de otra manera y con distintos ojos.
 
Macri está haciendo un cambio de nombres para sacarse de encima a los ministros más desgastados y seguir reforzando el plan de ajuste del FMI. Pero el problema no es el cambio de nombres, sino el cambio del proyecto económico neoliberal.
 
Sica no va a empezar una política de aliento a las exportaciones, de freno a las importaciones o de aliento a la industria y a la producción nacional. Tampoco se van a retrotraer las tarifas que tanto descontento social han generado. No habrá ningún cambio en el rumbo económico de este gobierno.
 
Como se vienen llevando las políticas de este Gobierno de los Ricos, será imposible y no va ser viable esta economía que lleva a la ruptura más profunda de las clases sociales, con miles de argentinos que día a día caen en la línea de la pobreza y con la clase media tambaleando.
 
Con un país que no tiene un mercado interno robusto, sin pymes protegidas por el gobierno de los CEOs, pretendiendo bajar los salarios y jubilaciones, cosas que ya ocurrió con la abrupta devaluación y la suba del dólar que en breve podría llegar a los 30 pesos y sin control de precios; cuando la cadena de pagos se rompe o cuando termina siendo más productivo dejar de invertir y poner el dinero en la timba financiera como lo son las Lebac, estamos por muy mal camino.
 
Mientras esta crisis parece no tener fin, será preciso enfrentar sus consecuencias. Si con el mejor equipo de los últimos 50 años nos fue tan mal, y terminamos en la B: el FMI, no queremos imaginar cómo nos va a ir ahora que entran los suplentes.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar