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“Que el Gobierno no trafique con el cuento de los cambios ni de las renovaciones. Todo está igual. Que les falten el respeto a los radicales, vaya y pase. Pero a la sociedad, no”. Jorge Asís
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Nacionales - 11-03-2018 / 10:03
EN TUCUMÁN, DOS POLICÍAS FUSILARON A UN NENE DE 12 AÑOS POR LA ESPALDA Y FUERON LIBERADOS INMEDIATAMENTE

Aplicación de la doctrina Chocobar – Bullrich – Macri del gatillo fácil

Aplicación de la doctrina Chocobar – Bullrich – Macri del gatillo fácil
EL ASESINATO POR LA ESPALDA DE UN CHICO DE DOCE AÑOS: UNA TRAGEDIA CON VARIOS RESPONSABLES. Según la autopsia oficial, el pequeño Facundo Ferreira murió tras recibir un impacto de bala directamente en la nuca, el cuál le destrozó el cráneo al instante. Por su parte, el otro pasajero de la moto recibió heridas de bala, pero se recuperó con éxito tras ser internado en el hospital. La familia de Facundo denunció aprietes y desmintió la versión difundida por la fuerza de seguridad provincial. El viernes por la noche hubo un operativo en la villa y se llevaron varios detenidos. Mañana se movilizarán frente a los tribunales.
La crónica podría resumirse de la siguiente manera: agentes policiales participaban en una persecución para atrapar a quienes participaban en una carrera de motos clandestina. Cuando se encontraban en la persecución, una motocicleta apareció en la escena, no se detuvieron ante la policía que quiso identificarlos, los efectivos les dispararon y Facundo Ferreira, de 12 años, que iba como acompañante de otro muchacho, resultó muerto de un tiro en la nuca.
 
Vale preguntarse por las razones de esta ola de casos de gatillo fácil que les costó la vida a varias personas, algunos incluso adolecentes, en mano de policías envalentonados. ¿Envalentonados por qué? No es para menos: el propio Mauricio Macri y su ministra de Seguridad Patricia Bullrich avalaron de manera enfática y explícita al policía Luis Chocobar, quien ejecutó una pena de muerte extrajudicial en las calles de la Boca dando inicio a esta terrible saga.
 
El mandatario y la ministra, recibieron con honores a quien acababa de fusilar por la espalda a un asaltante que había herido gravemente a un turista, pero que en ese momento solo huía y ya no representaba peligro para él ni para quienes estaban cerca. "Estoy orgulloso de que haya un policía como vos al servicio de los ciudadanos. Hiciste lo que hay que hacer", le expresó el mandatario, como si se tratara de un verdadero héroe.
 
Incluso con el procesamiento de Chocobar ratificado por la cámara, Macri continuó desafiando a la Justicia -y a la ley-. "No entiendo cómo la Justicia dice que se excedió", expresó el jefe de Estado, pese a que ya se habían visto en reiteradas ocasiones las imágenes en video que no dejan lugar a ninguna duda.
 
Con semejante respaldo, más los antecedentes de cerrada defensa oficial hacia las fuerzas de seguridad en los casos Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, no debería llamar la atención la confianza con la que efectivos policiales de todo el país salen a las calles a ejecutar penas sumarias sin temor a quedar desamparados ante los jueces.
 
Tanta es la identificación con Chocobar de los agentes tucumanos que asesinaron a Facundo que hasta intentaron defenderse de la misma manera que él: mintiendo. En una primera instancia, dijeron que los jóvenes les habían disparado desde la moto. Sin embargo, las pericias ordenadas por la fiscal arrojaron que las vainas recolectadas fueron disparadas solo por los policías.
 
En definitiva: es bueno saber quién apretó el gatillo, y hay que luchar por que se haga justicia. Pero no hay que olvidar quiénes fueron los que dieron la señal, desde los lugares más encumbrados del Estado, para que un asesino con uniforme dé rienda suelta a sus peores impulsos.
 
La Opinión Popular

 
LA DOCTRINA CHOCOBAR DERIVÓ EN EL ASESINATO DE UN CHICO DE 12 AÑOS, BALEADO EN LA NUCA POR LA POLICÍA DE TUCUMÁN
 
Ni los niños se salvan del horror
 
A Facundo Alexis Ferreira, el niño de 12 años que murió de un balazo en la nuca porque la Policía de Tucumán interpretó que "circulaba (en moto) de forma sospechosa", le decían "Cumpita". Se había ganado ese apodo cuando vivía en Santa Fe junto a Romina, su madre, y jugaba al fútbol en Unión de Sunchales. En el club se caracterizaba por repartirle la pelota a todos.
 
Ahora transcurrieron cuatro días de su muerte y su familia sigue sumida en el dolor por el crimen y la confusión por las versiones cruzadas del caso. También viven bajo presión. Anoche, horas después del sepelio, justamente la policía tucumana realizó un "operativo de saturación" en el barrio La Bombilla, donde vivía Facundo, que dejó varios detenidos. Los vecinos lo interpretaron como "un apriete". Mañana lunes, familiares, amigos y vecinos de Facundo se movilizarán frente a los tribunales para reclamar justicia.
 
"Mi ahijado era un chico bueno. Un excelente hijo, nieto y hermano. No andaba en nada malo ni sabía lo que era manejar un arma", describió Malvina Gómez, su tía y madrina en diálogo con PáginaI12. Ella y Romina Ferreira viven en Santa Fe por trabajo, pero sus dos hijos, de 15 y 17, se criaron con Facundo en Tucumán, en la casa de la abuela, Mercedes del Valle Ferreira, de 75 años, a la que todos llaman "mamá".
 
Facundo "estaba contento porque este año empezaba el secundario", prosiguió Hilda, una de sus tías. El sacrifico que tuvo que hacer fue alejarse un poco del fútbol. "En diciembre jugó el torneo de 'Los Tigresitos', que es muy reconocido allá en Sunchales. Le dieron unos trofeos, todos lo querían", agregó Malvina. Pero tenía motivos de sobra para volver a Tucumán. "Quería mucho a la abuela. Y como ella cumplió años en estos días nomás, él quería estar. Aparte, era amigo de todos en el barrio. Hubieran visto lo que fue la despedida", el día del sepelio, lamentó.
 
La noche en que fue víctima de la "doctrina Chocobar", aplicada por la policía motorizada tucumana, había salido a comprar comida pero en el camino lo invitaron a ver las picadas de motos que se corren en el Parque 9 de Julio. Le dijo a su abuela: "Ya vengo, me voy a comprar un 'sángüi' de milanesa".
 
A las 4 de la madrugada del jueves, tres horas después de que lo habían baleado, Mercedes recibió un llamado telefónico desde el hospital Ángel Padilla y ahí empezó el dolor, pero también el derrotero de confusiones. "La Policía le dijo a los médicos que el chango se había caído de una moto, que fue un accidente vial", contó Hilda a PáginaI12. Luego, después de que les avisaron de la muerte y "mientras esperábamos en la Guardia que nos den el cuerpito, los policías nos hacían muecas, se reían, nos hacían burla".
 
Malvina cree que "esa burla" fue un indicio de "lo que en verdad pasó" en la esquina de Río de Janeiro y Avellaneda, donde el niño cayó baleado. "Hay un testigo taxista que vio cómo el mismo policía que le pegó el tiro, lo agarró a patadas en el piso" a Facundo, agregó la mujer. Además, se preguntó, "si como dice la policía hubo una persecución y el nene tenía un arma, ¿por qué le dijeron a mi mamá que el estudio de parafina (dermotest) dio que no tenía pólvora en la mano?".
 
Quien le habría dicho eso a Mercedes, la abuela, "fue la fiscal" Adriana Giannoni. Sin embargo, fuentes policiales y judiciales citadas por la prensa local indica que el dermotest habría dado positivo. "No sabemos nada de nada de la investigación, todo nos enteramos por los diarios y lo que nos cuentan los vecinos", admitió Malvina. Por eso, "el lunes vamos hacer una marcha a Tribunales y nos vamos a plantar delante de la Giannoni, porque ella le dijo a mi mamá que al nene le había salido negativo la parafina. Hay testigos. Entonces, algo están encubriendo".
 
El viernes por la noche, horas después de que cientos de vecinos despidieran al nene que el 7 de mayo hubiera cumplido 13 años, el barrio Juan XXIII, más conocido como La Bombilla, fue alumbrado por el reflector de un helicóptero y de decenas de móviles policiales, que cerraron un perímetro de varias cuadras. Hilda estaba en el hospital porque una de sus hijas había dado a luz cuando la llamaron para avisarle: "No vengas porque está haciendo tiros la policía y han llevado (detenidos) a un montón". Sobre la avenida Italia, contó Malvina, "los vehículos y los colectivos no pasaban porque ellos estaban haciendo disparos al aire. Entonces, qué justicia podemos esperar si hacían eso y se llevaban preso a cualquiera que pasaba".
 
Ese tipo de procedimientos se volvieron habituales en las últimas semanas. Les llaman "operativos de saturación" y cierran sectores enteros de los barrios más pobres, detienen a "sospechosos" y secuestran vehículos. "Para la policía, todos somos sospechosos", lamentó la madrina del nene.
 
Durante el día, Romina apareció en varios noticieros de TV y por la tarde salió al centro para comprarle ropa a su bebé. Al volver a su casa contó que "un policía le dijo desde un patrullero: 'La próxima bala va para tu otro hijo', y se le rió", según contó su familia a este diario.
 
Hilda reiteró una y otra vez que "todo lo malo que dice de él es mentira, mentira, mentira. No era un delincuente. Dicen eso porque vivimos en una villa de emergencia y se creen que pueden decir eso y matarnos como lo mataron a él, como a un perro".
 
Para Malvina, en tanto, esa mirada no la tiene solo la policía: "En los medios nos dan con un caño porque vivimos en La Bombilla, pero vamos a ir a dar la cara porque, si anduviéramos en cosas malas, tendríamos vergüenza de pedir Justicia. Deberían informarse bien y hablar con nosotros. También tenemos voz y derechos, porque también somos seres humanos".
 
Mientras la policía rodeaba La Bombilla, ella estaba con sus hijos, con Mercedes y su hermana Romina, la madre de Facundo, quien había viajado de urgencia el jueves, cuando se enteró de lo que había pasado. De todos modos, tenía pensado hacerlo. El lunes pasado, su hijo habló con ella. Malvina contó que durante la conversación él le dijo "vení que te quiero ver".
 
Por Adrian Figueroa Díaz
 
Por Horacio Torres
 
Fuentes: Página12 e Infonews
 

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19-09-2018 / 08:09
Cinco dirigentes sociales, entre ellos el líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos, Juan Grabois, fueron detenidos cuando reclamaban la liberación de dos de sus compañeros frente a la comisaría 18ª. Grabois consiguió enviar un mensaje denunciando la agresión policial.
 
Las organizaciones sociales convocaron a la militancia a la puerta de la comisaría para exigir la liberación de todos los detenidos. Dos horas más tarde, después que se concentraran en el lugar dirigentes políticos y gremiales, el ministerio de Seguridad porteño permitió su salida y la del resto de los militantes y trabajadores capturados.
 
"Nos vamos con todos los militantes y trabajadores liberados por el pueblo", gritó el dirigente de la CTEP Juan Grabois al nutrido grupo que, pasada la medianoche, festejaba entusiasmado el cese de la detención de Grabois y de otros once militantes y dirigentes apresados por protestar contra la brutalidad policial macrista.
 
"Todo esto es exclusiva responsabilidad del Gobierno, que generó un clima de odio y de persecución contra los trabajadores y los humildes, a los que quieren mostrar como enemigos de la sociedad", reflexionó ante los medios presentes el dirigente cercano al Papa.
 
"Está volviendo la xenofobia, está volviendo el fascismo. Es terrible lo que están haciendo con nuestra patria", concluyó antes de festejar la liberación de todos los detenidos.
 
Grabois es un dirigente social muy cercano al papa Francisco. Días atrás, recibió amenazas de parte de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y críticas de parte de la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, cuando junto a los líderes de la CCC y Barrios de Pie anunció un plan de lucha para reclamar un aumento de emergencia en la AUH, en planes de empleo y jubilaciones.
 
"Si no está asegurada la comida para los compañeros, no hay posibilidad de contención. No queremos repetir un escenario como el de 2001", avisó entonces.
 
La Opinión Popular

18-09-2018 / 16:09
El Gobierno de Mauricio Macri anticipa ahora que la luz al final del túnel llegará en el segundo trimestre del próximo año, gracias a un incremento de las exportaciones agropecuarias.
 
La recesión se extendería entonces hasta marzo de 2019 y luego la actividad iniciaría una recuperación, según explicaron ayer fuentes del Palacio de Hacienda, pese a que anticipan que el contexto externo continuará siendo negativo y que no esperan el empujón de la obra en infraestructura vía contratos de Participación Público Privada (PPP), modalidad a la que "ya no apostamos ni una ficha", según dijeron.
 
El fondo de garantía de sustentabilidad, stock de respaldo de los aportes para los jubilados, comenzará a usarse a partir de abril próximo para el pago de los haberes previsionales, dado que para ese mes se habrán consumido los ingresos provenientes del blanqueo de capitales.
 
Como el Banco Central tiene prohibido por el acuerdo con el FMI financiar al Tesoro, será el Banco Nación el que aporte el año próximo 15.000 millones de pesos de sus utilidades. También se congelará el fondo de incentivo docente a las provincias en términos nominales, con el objetivo de que la inflación lo vaya licuando con el tiempo.
 
Desde el gobierno de los CEOs reconocen que hubo una enorme diferencia entre la previsión de variables del presupuesto de este año y lo que terminó sucediendo. Sin embargo, lo reducen a cuestiones externas e imponderables: sequía, volatilidad financiera externa, la crisis turca, la suba de tasas de interés de Estados Unidos y recientemente los problemas en Brasil.
 
Nada de esto está previsto que vaya a cambiar pero esta vez aseguran que una buena cosecha alcanzará para compensar todos esos problemas. "El contexto externo desfavorable se va a mantener, pero la apuesta es a una mejora en la cosecha. El agro va a traccionar", se esperanzan en Hacienda.
 
También esperan que el consumo mejore en términos interanuales recién en el último trimestre del año próximo, cerca de la elecciones presidenciales, en torno a 15 por ciento contra 2018. De todos modos, en el balance anual el consumo privado se proyecta con una contracción del 1,6 por ciento.
 
En resumen, el Gobierno de los Ricos proyecta una reducción nominal de 7 puntos en las partidas para obra pública, da por caído los PPP, echará mano al Fondo de Garantía de Sustentabilidad para pagar a jubilados, avanzará con privatizaciones y seguirá aumentando las tarifas.
 
Los intereses de deuda representan ya el 18 % del gasto público. Mientras, la educación y cultura sufrirán un fuerte recorte real, también salud, ciencia y técnica y los salarios de trabajadores del Estado. El gobierno sólo quiere la "bendición" del FMI para conseguir financiamiento de cara a 2019.
 
La Opinión Popular

18-09-2018 / 07:09
Como se esperaba, el juez federal de la "servilleta", Claudio Bonadio, procesó con prisión preventiva a la ex presidenta Cristina Fernández por considerarla jefa de una asociación ilícita destinada a recaudar dinero para enriquecerse.
 
En las 551 páginas del texto conocido ayer, no se aporta ninguna evidencia de dónde están los dólares ni los bienes ni las cuentas ni las sociedades ni las bóvedas con el dinero del enriquecimiento.
 
Tampoco hay testigos o arrepentidos que digan que arreglaron algo o le entregaron algo a la ex mandataria, salvo el caso de José López, quien se despachó con una nueva versión, la quinta que cambia, de que habló con Cristina sobre recaudación de plata y "supone" que ella le mandó los 9 millones de dólares que le encontraron cuando los tiró en el convento.
 
Los procesamientos de ayer abarcan a un amplio grupo de empresarios que se dividieron entre los que dicen que pusieron plata para campañas electorales -algunos presionados y otros por propia voluntad-; los que armaron el club de la obra pública y pagaron coimas; el club de los peajes, que también pagó coimas y el grupo Techint que dice que aportó para negociar una indemnización en Venezuela.
 
También fueron procesados funcionarios de todos los niveles, la mayoría de ellos negó haber recibido dinero y hasta alguno demostró que vive en la más absoluta modestia, con lo que refutan haberse enriquecido.
 
Bonadío lleva adelante, junto al fiscal Carlos Stornelli, una investigación que ha despertado sospechas y polémicas por las pruebas en que ha basado sus fallos, la arbitraria utilización de la figura del "arrepentido" y la direccionalidad de las acusaciones, que incluye un "blindaje" que hasta ahora rodea al presidente Mauricio Macri y sus responsabilidades empresarias y políticas.
 
El pretendido Lava Jato argentino es una causa enfilada contra el cristinismo. Quieren a Cristina presa durante la campaña electorral. Los empresarios que inculparon ex funcionarios K obtuvieron la libertad inmediata durante el proceso. Los arrepentidos que desplegaron versiones auto exculpatorias bajo intimidación fueron casi todos procesados.
 
Son claves las violaciones del debido proceso: detenciones abruptas, morbosamente transmitidas en directo e injustificadas. Completan el cuadro condiciones desdorosas de encarcelamiento, con amenazas de mantenerlas si no mediaban relatos que enlodaran a los procesados opositores a Macri.
 
Los hechos deben ser investigados, juzgados, sancionados si median evidencias contundentes. Y en esta cuestión abundan elementos probatorios verosímiles, muy en especial las autoinculpaciones. Pero las sospechas, los indicios, las declaraciones, requieren recorrer el debido proceso, en especial el ejercicio del derecho de defensa. La cárcel prematura, pensada para durar años constituye una condena anticipada, he ahí su injusta racionalidad.
 
La Opinión Popular

17-09-2018 / 10:09
En el peor momento de la crisis del plan económico del gobierno de Mauricio Macri, con los mercados financieros cerrados para nuevos préstamos y el FMI (la última carta del gobierno) endureciendo las condiciones para renovar el acuerdo (el primero cayó antes de cumplir tres meses), al PRO se le está haciendo cuesta arriba convencer, a propios y extraños, que su política de endeudamiento es sustentable en el tiempo. Ni siquiera para el tiempo más inmediato, lo que resta de aquí a fin de año.
 
El informe de La Deuda Externa que acaba de elaborar el Observatorio de la UMET, que dirige Arnaldo Bocco, señala que el Programa Financiero presentado por el Ministerio de Hacienda, según el cual las necesidades de divisas para cumplir con los vencimientos se cubrirían con renovación de títulos, financiamiento externo e interno, "resulta poco realista en un contexto financiero internacional crecientemente hostil" y desconfiado de la capacidad de repago del país.
 
Advierte, además, que tal Programa sólo prevé el cronograma de vencimientos del Tesoro Nacional, pero no la necesidad de divisas "del conjunto de la economía".
 
La administración macrista, por otra parte, se encontrará con un problema estructural adicional, subraya el informe de la UMET. De mantenerse en el tiempo el valor actual del dólar (en términos reales), cabe esperar "que la relación deuda pública/PBI alcance a finales de 2018 un nivel alarmante, superior al 111 por ciento" que, por diversas razones, es insostenible.
 
"Observando el cuadro general, se podría afirmar que nuestra economía se encuentra en un callejón sin salida", concluye el informe, sugiriendo que la crisis insalvable de divisas llevaría, una vez más, a un default (cesación de pagos) o a una reestructuración de la deuda (renegociación de vencimientos o canje), como ocurrió tras el estallido de la convertibilidad.
 
"La deuda como motor de la sustentabilidad económica, se agotó. La gestión de Mauricio Macri nos conduce a un inexorable final con derrumbe económico y con una probable cesación de pagos", definió Nicolás Trotta, director de la UMET y uno de los responsables de la creación del Observatorio de la Deuda Externa.
 
"Como en el pasado, Macri nos llevó por la ruta que tenía que evitarse; para el gobierno que venga le queda el poco aliciente de que  hasta diciembre de 2019, este proceso lo conducirá el FMI".

17-09-2018 / 09:09
A fines del año pasado, el dólar cotizaba en torno a los $18. Hoy abrirá a un promedio de $40,53. ¿Quiénes pierden con esta devaluación? Los asalariados, aquellos que quizá nunca han visto o ahorrado en dólares, pero perciben sueldos en pesos que los ubican por debajo de la línea de la pobreza, mientras pagan sus compras y consumos en dólares.
 
Los salarios de un profesional clave como el médico, que día a día batalla en un sistema público de salud devastado y percibe unos $20.300 de sueldo básico (equivalentes a US$1.128 a fines del año pasado, y a tan solo US$500 ahora); o de los castigados docentes, cuyo sueldo inicial se ubica en $12.500 (antes US$694; ahora US$308).
 
Con los mismos ingresos del año pasado, ahora va a la góndola y tiene que desembolsar más de un 100% que el año pasado para comprar un kilo de harina; más del 54% para adquirir una docena de huevos; quiere llevar a su mesa un kilo de pan y hoy le cuesta un 41% más que en 2017. Sube el precio de los alimentos, pero también el de los combustibles y el de servicios indispensables como el transporte, la luz, el agua y el gas.
 
El resultado es un duro golpe de los grandes empresarios hacia la clase trabajadora, contrayendo los salarios en términos de su poder adquisitivo. Los "mercados" lograron imponer una fuerte devaluación en poco tiempo, que supera el ritmo inflacionario y mucho más los incrementos de salarios.
 
El cóctel es letal para el consumo, el desempleo abunda, los que lo conservan ven cómo su poder adquisitivo se consume, las compras se deprimen y las pymes que quedan en pie, lejos de recibir estímulos por parte del Gobierno de los Ricos, enfrentan tasas de interés del 60%. Las más altas del mundo, letal para la toma de créditos y la producción; atractivo para los especuladores financieros.
 
La recesión está en marcha y el Gobierno de Mauricio Macri solo apuesta a que esta caída que atraviesa el consumo desacelere la inflación. Nada indica que este semestre o el próximo el escenario vaya a cambiar. Nada presupone que, antes del fin del mandato de Macri, aparezca un plan de desarrollo económico, de pleno empleo, de generación genuina de divisas. Más bien, todo lo contrario.
 
A despecho de nuestra Constitución, rige los destinos del Gobierno de los CEOs la carta magna del FMI, que le exige que si quiere los millones frescos que necesita para no entrar en default, deberá seguir obedeciendo, ajustando, devaluando lo más que se pueda, aceitando la fuga de capitales y la bicicleta financiera.
 
La salida planteada como "inevitable" y "única" es: devaluación y recesión, con más endeudamiento y sumisión al FMI. Un modelo colonial hecho a medida del "mercado" y los bancos, que con la disparada del dólar anotaron una ganancia de $14.624 millones, contra los $8.761 millones registrados en julio del año pasado. Un 66,9% más para ellos, por encima de la devaluación, de la inflación y de todo.
 
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