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Nacionales - 11-03-2018 / 10:03
EN TUCUMÁN, DOS POLICÍAS FUSILARON A UN NENE DE 12 AÑOS POR LA ESPALDA Y FUERON LIBERADOS INMEDIATAMENTE

Aplicación de la doctrina Chocobar – Bullrich – Macri del gatillo fácil

Aplicación de la doctrina Chocobar – Bullrich – Macri del gatillo fácil
EL ASESINATO POR LA ESPALDA DE UN CHICO DE DOCE AÑOS: UNA TRAGEDIA CON VARIOS RESPONSABLES. Según la autopsia oficial, el pequeño Facundo Ferreira murió tras recibir un impacto de bala directamente en la nuca, el cuál le destrozó el cráneo al instante. Por su parte, el otro pasajero de la moto recibió heridas de bala, pero se recuperó con éxito tras ser internado en el hospital. La familia de Facundo denunció aprietes y desmintió la versión difundida por la fuerza de seguridad provincial. El viernes por la noche hubo un operativo en la villa y se llevaron varios detenidos. Mañana se movilizarán frente a los tribunales.
La crónica podría resumirse de la siguiente manera: agentes policiales participaban en una persecución para atrapar a quienes participaban en una carrera de motos clandestina. Cuando se encontraban en la persecución, una motocicleta apareció en la escena, no se detuvieron ante la policía que quiso identificarlos, los efectivos les dispararon y Facundo Ferreira, de 12 años, que iba como acompañante de otro muchacho, resultó muerto de un tiro en la nuca.
 
Vale preguntarse por las razones de esta ola de casos de gatillo fácil que les costó la vida a varias personas, algunos incluso adolecentes, en mano de policías envalentonados. ¿Envalentonados por qué? No es para menos: el propio Mauricio Macri y su ministra de Seguridad Patricia Bullrich avalaron de manera enfática y explícita al policía Luis Chocobar, quien ejecutó una pena de muerte extrajudicial en las calles de la Boca dando inicio a esta terrible saga.
 
El mandatario y la ministra, recibieron con honores a quien acababa de fusilar por la espalda a un asaltante que había herido gravemente a un turista, pero que en ese momento solo huía y ya no representaba peligro para él ni para quienes estaban cerca. "Estoy orgulloso de que haya un policía como vos al servicio de los ciudadanos. Hiciste lo que hay que hacer", le expresó el mandatario, como si se tratara de un verdadero héroe.
 
Incluso con el procesamiento de Chocobar ratificado por la cámara, Macri continuó desafiando a la Justicia -y a la ley-. "No entiendo cómo la Justicia dice que se excedió", expresó el jefe de Estado, pese a que ya se habían visto en reiteradas ocasiones las imágenes en video que no dejan lugar a ninguna duda.
 
Con semejante respaldo, más los antecedentes de cerrada defensa oficial hacia las fuerzas de seguridad en los casos Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, no debería llamar la atención la confianza con la que efectivos policiales de todo el país salen a las calles a ejecutar penas sumarias sin temor a quedar desamparados ante los jueces.
 
Tanta es la identificación con Chocobar de los agentes tucumanos que asesinaron a Facundo que hasta intentaron defenderse de la misma manera que él: mintiendo. En una primera instancia, dijeron que los jóvenes les habían disparado desde la moto. Sin embargo, las pericias ordenadas por la fiscal arrojaron que las vainas recolectadas fueron disparadas solo por los policías.
 
En definitiva: es bueno saber quién apretó el gatillo, y hay que luchar por que se haga justicia. Pero no hay que olvidar quiénes fueron los que dieron la señal, desde los lugares más encumbrados del Estado, para que un asesino con uniforme dé rienda suelta a sus peores impulsos.
 
La Opinión Popular

 
LA DOCTRINA CHOCOBAR DERIVÓ EN EL ASESINATO DE UN CHICO DE 12 AÑOS, BALEADO EN LA NUCA POR LA POLICÍA DE TUCUMÁN
 
Ni los niños se salvan del horror
 
A Facundo Alexis Ferreira, el niño de 12 años que murió de un balazo en la nuca porque la Policía de Tucumán interpretó que "circulaba (en moto) de forma sospechosa", le decían "Cumpita". Se había ganado ese apodo cuando vivía en Santa Fe junto a Romina, su madre, y jugaba al fútbol en Unión de Sunchales. En el club se caracterizaba por repartirle la pelota a todos.
 
Ahora transcurrieron cuatro días de su muerte y su familia sigue sumida en el dolor por el crimen y la confusión por las versiones cruzadas del caso. También viven bajo presión. Anoche, horas después del sepelio, justamente la policía tucumana realizó un "operativo de saturación" en el barrio La Bombilla, donde vivía Facundo, que dejó varios detenidos. Los vecinos lo interpretaron como "un apriete". Mañana lunes, familiares, amigos y vecinos de Facundo se movilizarán frente a los tribunales para reclamar justicia.
 
"Mi ahijado era un chico bueno. Un excelente hijo, nieto y hermano. No andaba en nada malo ni sabía lo que era manejar un arma", describió Malvina Gómez, su tía y madrina en diálogo con PáginaI12. Ella y Romina Ferreira viven en Santa Fe por trabajo, pero sus dos hijos, de 15 y 17, se criaron con Facundo en Tucumán, en la casa de la abuela, Mercedes del Valle Ferreira, de 75 años, a la que todos llaman "mamá".
 
Facundo "estaba contento porque este año empezaba el secundario", prosiguió Hilda, una de sus tías. El sacrifico que tuvo que hacer fue alejarse un poco del fútbol. "En diciembre jugó el torneo de 'Los Tigresitos', que es muy reconocido allá en Sunchales. Le dieron unos trofeos, todos lo querían", agregó Malvina. Pero tenía motivos de sobra para volver a Tucumán. "Quería mucho a la abuela. Y como ella cumplió años en estos días nomás, él quería estar. Aparte, era amigo de todos en el barrio. Hubieran visto lo que fue la despedida", el día del sepelio, lamentó.
 
La noche en que fue víctima de la "doctrina Chocobar", aplicada por la policía motorizada tucumana, había salido a comprar comida pero en el camino lo invitaron a ver las picadas de motos que se corren en el Parque 9 de Julio. Le dijo a su abuela: "Ya vengo, me voy a comprar un 'sángüi' de milanesa".
 
A las 4 de la madrugada del jueves, tres horas después de que lo habían baleado, Mercedes recibió un llamado telefónico desde el hospital Ángel Padilla y ahí empezó el dolor, pero también el derrotero de confusiones. "La Policía le dijo a los médicos que el chango se había caído de una moto, que fue un accidente vial", contó Hilda a PáginaI12. Luego, después de que les avisaron de la muerte y "mientras esperábamos en la Guardia que nos den el cuerpito, los policías nos hacían muecas, se reían, nos hacían burla".
 
Malvina cree que "esa burla" fue un indicio de "lo que en verdad pasó" en la esquina de Río de Janeiro y Avellaneda, donde el niño cayó baleado. "Hay un testigo taxista que vio cómo el mismo policía que le pegó el tiro, lo agarró a patadas en el piso" a Facundo, agregó la mujer. Además, se preguntó, "si como dice la policía hubo una persecución y el nene tenía un arma, ¿por qué le dijeron a mi mamá que el estudio de parafina (dermotest) dio que no tenía pólvora en la mano?".
 
Quien le habría dicho eso a Mercedes, la abuela, "fue la fiscal" Adriana Giannoni. Sin embargo, fuentes policiales y judiciales citadas por la prensa local indica que el dermotest habría dado positivo. "No sabemos nada de nada de la investigación, todo nos enteramos por los diarios y lo que nos cuentan los vecinos", admitió Malvina. Por eso, "el lunes vamos hacer una marcha a Tribunales y nos vamos a plantar delante de la Giannoni, porque ella le dijo a mi mamá que al nene le había salido negativo la parafina. Hay testigos. Entonces, algo están encubriendo".
 
El viernes por la noche, horas después de que cientos de vecinos despidieran al nene que el 7 de mayo hubiera cumplido 13 años, el barrio Juan XXIII, más conocido como La Bombilla, fue alumbrado por el reflector de un helicóptero y de decenas de móviles policiales, que cerraron un perímetro de varias cuadras. Hilda estaba en el hospital porque una de sus hijas había dado a luz cuando la llamaron para avisarle: "No vengas porque está haciendo tiros la policía y han llevado (detenidos) a un montón". Sobre la avenida Italia, contó Malvina, "los vehículos y los colectivos no pasaban porque ellos estaban haciendo disparos al aire. Entonces, qué justicia podemos esperar si hacían eso y se llevaban preso a cualquiera que pasaba".
 
Ese tipo de procedimientos se volvieron habituales en las últimas semanas. Les llaman "operativos de saturación" y cierran sectores enteros de los barrios más pobres, detienen a "sospechosos" y secuestran vehículos. "Para la policía, todos somos sospechosos", lamentó la madrina del nene.
 
Durante el día, Romina apareció en varios noticieros de TV y por la tarde salió al centro para comprarle ropa a su bebé. Al volver a su casa contó que "un policía le dijo desde un patrullero: 'La próxima bala va para tu otro hijo', y se le rió", según contó su familia a este diario.
 
Hilda reiteró una y otra vez que "todo lo malo que dice de él es mentira, mentira, mentira. No era un delincuente. Dicen eso porque vivimos en una villa de emergencia y se creen que pueden decir eso y matarnos como lo mataron a él, como a un perro".
 
Para Malvina, en tanto, esa mirada no la tiene solo la policía: "En los medios nos dan con un caño porque vivimos en La Bombilla, pero vamos a ir a dar la cara porque, si anduviéramos en cosas malas, tendríamos vergüenza de pedir Justicia. Deberían informarse bien y hablar con nosotros. También tenemos voz y derechos, porque también somos seres humanos".
 
Mientras la policía rodeaba La Bombilla, ella estaba con sus hijos, con Mercedes y su hermana Romina, la madre de Facundo, quien había viajado de urgencia el jueves, cuando se enteró de lo que había pasado. De todos modos, tenía pensado hacerlo. El lunes pasado, su hijo habló con ella. Malvina contó que durante la conversación él le dijo "vení que te quiero ver".
 
Por Adrian Figueroa Díaz
 
Por Horacio Torres
 
Fuentes: Página12 e Infonews
 

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15-10-2018 / 16:10
15-10-2018 / 10:10
Este fin de semana la gobernadora María Eugenia Vidal le informo al presidente Mauricio Macri, a través de coincidentes trascendidos en los diarios, que hasta acá llego el amor. Se la puede acusar de demora, no de traición. Vidal pasó a ser víctima propiciatoria en la pirámide azteca del ajuste acordado con el FMI.
 
A principios de este año el ministro Nicolás Dujovne le impidió cerrar la paritaria docente apenas por arriba del 20 por ciento más cláusula gatillo. "Es 15 por ciento sin gatillo", fue la orden fulminante que recibió Federico Salvai, mano derecha de la gobernadora.
 
Luego vino la primera devaluación y el 25 por ciento que pedía Baradel casi sonaba tímido. Pero la inflexibilidad del ministro continuó. Después voló todo por el aire y Vidal terminará el 2018 con más de un mes de paro y probablemente la paritaria sin cerrar. Con este antecedente, nadie sabe en su gobierno como encarar esa negociación crucial en el 2019.
 
"Yo no manejo la macroeconomía", mastica Vidal. Aunque bien mirado el error no fue la indicación de Dujovne, sino su mansedumbre para aceptarla. Es una líder electa, no una funcionaria del Presidente. Pero, Macri dejó correr la denuncia por aportes ilegales contra Vidal e impuso a la provincia el grueso del ajuste.
 
Lo que había decidido -un acuerdo realista con los docentes- era prudente y hubiera ahorrado a los chicos de la provincia un año caótico. Para que se entienda, lo que hizo crisis en Vidal es el modelo de mejor alumna. Las leonas son cualquier cosa, menos buenas alumnas.
 
Entró por el aro y ahora se da cuenta que la política es algo más que hacer lo que quiere Mauricio. Su parábola no es la de colegiala ejemplar que se vuelve estrella del Punk Rock y toma por asalto la dirección del colegio.
 
Vidal se dio cuenta que pasó de niña minada de Macri a gobernadora del distrito que deberá cargar con el grueso del ajuste. En esa decepción se mezcla lo electoral: Un sector muy preciso del establishment la quiere de candidata a presidente.

15-10-2018 / 09:10
El 33º Encuentro de Mujeres realizó su marcha en Trelew, que vibró con una multitud de treinta cuadras (de calles anchas similares a una avenida) que transitó, con cantos y reivindicaciones, en un evento inédito en el lugar.
 
En escuelas, salones de usos múltiples (SUM) y sindicatos se alojaron 29.500 mujeres. Además, se abrió un Facebook solidario para alojamientos compartidos o en casas de familias y toda la disponibilidad hotelera o turística tenía carteles de camas agotadas.
 
La Gendarmería reviso micros y hubo treinta unidades que no dejaron avanzar en Bahía Blanca. Además, hubo pedreadas contra escuelas en las que se alojaban integrantes del Encuentro de Mujeres. Las piedras, en algunos casos, fueron arrojadas por niños y niñas. Pero no se trató de una travesura, sino de una manipulación hacia la infancia que podría provenir de sectores religiosos.
 
Por eso, el canto de la marcha surge como una victoria: "Qué momento, que momento, a pesar de todo, les hicimos el Encuentro". Las intimidaciones no terminaron ahí. Al final de la marcha, un grupo de manifestantes repudiaron a la Iglesia que estaba vallada y custodiado por uniformados con máscaras para tirar gases en el centro de Trelew.
 
El rechazo a la complicidad de la Iglesia católica con la dictadura y la participación y encubrimiento a los curas abusadores se expresaron en cantos. Al cierre, las fuerzas de seguridad tiraron gases lacrimógenos y balas de goma. Se produjeron incidentes en la Municipalidad y la Iglesia. Hubo detenciones.
 
Sin duda, la columna de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito fue una de las más numerosas. Y el reclamo, la gran consigna del feminismo en el 2018, fue reafirmado por el Encuentro Nacional de Mujeres.
 
El reclamo por la separación de la Iglesia y el Estado se hizo sentir más fuerte que nunca con pañuelos naranjas que se sumaron al verde de la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito y con cantos y pintadas contra la influencia de las iglesias en los derechos y deseos de las mujeres y cuerpos gestantes.
 
El glitter verde y violeta, con el brillo en el rostro, los ojos, la piel y los cuerpos multiplicados mostró a las mujeres más que nunca, unidas, diversas, plurales, movilizadas y con capacidad de llegar al sur y gritar tan fuerte que el desierto no puede hacer desaparecer el grito.

14-10-2018 / 11:10
14-10-2018 / 10:10
Por primera vez Chubut es sede del Encuentro Nacional de Mujeres, en su edición Nº 33. Durante la del sábado más de 50 mil mujeres llegaron a la Ciudad para participar del encuentro. "Ni la tierra ni las mujeres somos territorios de conquista", fue el grito que surgió en la apertura del Encuentro.
 
El discurso inaugural en Trelew, Chubut, estuvo marcado por la geografía y la historia patagónica en una clara huella de como la federalización del feminismo marca diferencias según cada punto cardinal desde donde se habla y se marcha.
 
Los puntos centrales del documento rechazaron la mega minería, el extractivismo, la represión a la protesta y los derechos de los pueblos originarios. También marcaron el aumento del desempleo y el impacto del ajuste sobre las mujeres. Y se pidió la aprobación del aborto legal, seguro y gratuito, la emergencia en violencia de género y el cupo laboral trans.
 
A partir de la mañana se abrió la discusión en setenta y tres talleres a los que se sumaron, este año, el de futbol y mujeres por la libre autodeterminación de los pueblos. Uno de los puntos fuertes en un año donde la campaña por el aborto motorizó la demanda en el Congreso, es reclamar por el derecho a decidir.
 
Los sectores anti derechos quisieron infiltrar los talleres, práctica que tiene una larga tradición de religiosas mandadas a quebrar los mandatos de las discusiones, pero no llega a ser masiva. Y sí la confirmación que se reclama por la aprobación de la norma.
 
Se criticó el avance de la Iglesia Católica y de las evangélicas como un foco global de organización conservadora contra los derechos sexuales y reproductivos y la disidencia sexual. Por eso se reclamó que no haya injerencia del evangelismo y el catolicismo en las políticas públicas y que no se subsidie a escuelas y actividades religiosas con fondos del Estado. También se criticó la reducción del Ministerio de Salud a Secretaría y se reclamó por la falta de anticonceptivos e insumos.
 
En medio del desierto patagónico, con la tierra entrando en los ojos y la garganta, con la sed en los poros y el horizonte como un fondo de estepas con el cielo abierto de horizonte, la convocatoria festejo: "Acá estamos: reunidas, empoderadas, politizadas, autopercibidas, rebeladas, organizadas, apasionadas, liberadas, abrazadas, encendidas, entusiamadas, emocionadas, encontradas".
 
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