La Opinión Popular
                  04:53  |  Viernes 22 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Nacionales - 08-03-2018 / 09:03
EL OBJETIVO ES DESPEGAR AL PRESIDENTE DE LA IMAGEN QUE GOBIERNA PARA LOS EMPRESARIOS Y LOS RICOS

La pelea del Gobierno con los empresarios es solo una maniobra para mejorar la imagen de Macri

La pelea del Gobierno con los empresarios es solo una maniobra para mejorar la imagen de Macri
Los motivos inmediatos de las molestias de los industriales con el Gobierno de Macri son diversos como el incremento del costo por el alza de las tarifas de los servicios públicos, la suba de las importaciones, el crecimiento débil de la industria, las altas tasas de interés del Banco Central y el impacto del acuerdo con la Unión Europea y el Mercosur. En la imagen: Macri y Cabrera el año pasado en la celebración del Día de la Industria.
La cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) salió a poner paños fríos a la disputa con el ministro de Producción, Francisco Cabrera, y lo mismo hizo el jefe de Gabinete, Marcos Peña, al acordar reunirse con ellos el próximo lunes.
 
Entre los empresarios interpretan que los cruces con el Gobierno de Mauricio Macri de esta semana son una maniobra del asesor ecuatoriano Durán Barba para revertir la imagen de que el Gobierno de Macri favorece solo a ricos y empresarios.
 
Los empresarios dicen que fue todo un paso de comedia y que, por eso, fue que primero Cabrera salió a poner en agenda el malestar del Gobierno de los CEOs con los industriales, al afirmar que no tenían una agenda seria y conminarlos a invertir más y "llorar" menos.
 
La polémica continuó con la respuesta del titular de UIA, Miguel Acevedo, quien en declaraciones radiales, aseguró que los dichos del ministro "no cayeron bien", pero que eran tomados "como un tropezón" de su parte. "Me llamó la atención la declaración de Cabrera, quizás están un poco susceptibles", fue otra de las frases del presidente de los industriales.
 
Pero, la prisión preventiva para su vicepresidente quinto, Juan Carlos Lascurain, por su presunta participación en un fraude por 50 millones de pesos en la causa de los Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (YCRT), fue leído como una vendetta del macrismo.
 
Además, con las declaraciones de "fuentes oficiales"-que los empresarios sospechan que responden a Durán Barba- de que Macri felicitó a Cabrera por sus dichos. "A mí me encantó lo que dijiste", aseguraron que el jefe de Estado le dijo al titular de Producción.
 
Más allá de estas sobreactuaciones, el gobierno de Macri es un gobierno neoliberal que no tiene un proyecto de desarrollo industrial y lo más probable es que intente medidas limitadas para evitar un conflicto con el gran capital industrial y por la resistencia de los trabajadores. Pero la industria argentina va a seguir ese curso declinante que tiene de largo plazo, de ser una industria atrasada tecnológicamente, con déficit estructural de divisas que la conduce a la crisis.
 
Los "enfrentamientos" entre el Gobierno y los industriales son expresión de esta contradicción, la actual industria necesita de la protección del Estado para sobrevivir, pero a la vez se sostiene una estructura atrasada y dependiente de las divisas. A su vez, la alianza Cambiemos quiere la reconversión de la industria que podría dejar a miles de trabajadores en la calle. Más allá de las negociaciones, es posible que las tensiones continúen.
 
La Opinión Popular

 
El Gobierno llama a la UIA para calmar la pelea por inversiones e importaciones
 
En medio del crecimiento de las tensiones por declaraciones cruzadas entre funcionarios nacionales y los empresarios industriales el Gobierno convocó a la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA) para el lunes próximo a la Casa Rosada, con el fin de dialogar sobre las medidas que viene reclamando el sector fabril, e intentar ponerle punto final a una disputa.
 
La decisión se tomó luego de una reunión de la "mesa chica" en la residencia oficial de Olivos, en la que Macri que viene respaldando a su ministro de Producción, Francisco Cabrera le dio la orden al funcionario y al jefe de Gabinete, Marcos Peña, de que reciban a los dirigentes de la central fabril.
 
El llamado busca descomprimir una pelea que se venía gestando y que en los últimos días, y en horas antes incluso de la orden de Macri, escaló con frases que se parecieron más al discurso que supo esgrimir el kirchnerismo que al diálogo que dice incentivar el macrismo.
 
Así se pasó en pocos días del "hay que dejarse de llorar" de Cabrera a la poca habitual respuesta de parte del gigante Arcor, a través de su gerente y también vicepresidente de la UIA, Adrián Kaufman Brea: "los empresarios no lloramos, solo defendemos la competitividad de nuestra industria".
 
Pero hasta ayer a la tarde, antes de la decisión de Macri, todo hacía suponer que la escalada iba a continuar. Tanto que Peña no dudó en señalar que "no hay un enfrentamiento con los empresarios; no creemos en generalizaciones, hay excelentes empresarios que levantaron la voz en momentos difíciles, que tuvieron la dignidad de plantear el rechazo a la corrupción".
 
Pero, claro, ya estaba lanzado y señaló que también "muchos otros tal vez tenían más temor o dudas, y tampoco los juzgamos, porque su trabajo más importante es crear empleo, seguir invirtiendo".
 
Y profundizó: "A veces hay conductas que no quieren competencia. Estamos en una democracia republicana y capitalista que cree en la competencia; muchas veces hay acostumbramiento a ciertas conductas que en todos los países, y acá también, son delito".
 
A metros de Peña escuchaba impertérrito el dirigente industrial José Urtubuey, el hombre que ya había adelantado que no les gustaban las "bravuconadas".
 
Macri, que ahora prefirió frenar la escalada y mandó a llamar a la central empresaria para invitarlos a la Rosada, es el mismo que les dijo "yo los conozco a todos" y que el día de la industria del año pasado señaló, en forma de chiste, "todo los que hicimos para simplificar y quitar burocracia le ahorró a la industria $ 2.700 millones por año. ¡Pueden aplaudir! ¿O pretenden que esté todo el discurso sin tomar agua?".
 
En el entorno del Presidente reconocen que hay recelo. Que siente que gran parte de esos hombres de negocios que apoyaban en la previa hoy no hacen el esfuerzo necesario.
 
Desde el lado de los industriales explican que la realidad es que "mientras por un lado la Rosada pide invertir al mismo tiempo estimula fuerte el negocio financiero, lo que está generando mayor rentabilidad y tiene menos conflictividad".
 
Pero, a pesar de todo, hay "desconcierto" por el estado de situación de la relación.
 
"Incentivan la timba financiera, abrieron las importaciones de manera indiscriminada, aceptaron tomar al mercado de China para las denuncias por dumping, algo que hasta ahora nadie había habilitado y abre una puerta muy compleja a futuro. A esto se le suma que los costos locales para exportar son cada vez más altos y nos acusan de no querer hacer nuestro trabajo, que es exportar", explican a El Cronista socios de la central patronal.
 
"Estamos viviendo una situación compleja, no hay una política industrial, las pymes están sufriendo un fuerte incrementos de los valores de los servicios con un achicamiento del mercado local porque cae el consumo o porque tiene que competir con productos importados".
 
Un detalle no menor es que, aunque la relación no era la mejor, el Gobierno habilitó con fuerza la importación de tomate enlatado alcanzó a los 10 millones de latas de tomates importadas de Italia en 2017 lo que significa un problema para dos de las principales empresas argentinas: Arcor y Techint.
 
"Salieron a discutirle a un peso pesado como Arcor, una empresa que no sólo que es líder en el mundo en su sector sino que es local y que genera trabajo. A esto se le sumó otro gigante como Techint que pierde en el negocio de las latas. Esto fue suficiente para encolumnar al resto de los industriales detrás de las espaldas de Paolo Rocca y de Luis Pagani", señalaba un industrial del interior del país.
 
Además, desde la industria de la alimentación se suma otro posible conflicto. En las empresas alimenticias siguen de cerca dos proyectos de ley del oficialismo que están en Congreso relacionados con el etiquetado de los productos y los datos que deberán contener tanto desde el punto de vista de lo que tiene sino del tamaño, último dato que en épocas de crisis las empresas suelen utilizar para reducir tamaños para no subir precios.
 
Por  David Cayón y Ezequiel Chabay
 
Fuente: El Cronista
 

Agreganos como amigo a Facebook
21-06-2018 / 19:06
21-06-2018 / 11:06
Así lo señaló en una entrevista por Radio Mitre. "Esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario", agregó el nuevo titular del Banco Central. Para Luis Caputo "no hay mal que por bien no venga". El actual titular del Banco Central y ex ministro de Finanzas está hablando de la corrida bancaria que generó una importante devaluación. Lo que el ex ministro festeja implica, para la clase trabajadora, una persistente caída en su nivel de vida.
 
En una entrevista defendió las medidas que se vienen tomando y "festejó" haber terminado atando la suerte del país a un acuerdo con el FMI. "En el corto plazo estas cosas tienen costo, pero yo creo que de mediano y largo plazo no hay mal que por bien no venga, es lo mejor que nos pudo haber pasado, esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario y esto da mucho mayor certidumbre particularmente con el financiamiento, porque dependemos del financiamiento externo", señaló Caputo.
 
El funcionario también ensayó una suerte de "autocrítica" light. "Hubo algunos errores propios, también hubo problemas políticos", indicó. Renglón seguido agregó que su prioridad "es desarmar la gran pelota de Lebac". Precisamente, esa "gran pelota" fue construyéndose desde el mismo gobierno de Macri y la administración del Banco Central que impulsó la bicicleta financiera a través de ese mecanismo.
 
El titular del Central señaló además que "siempre tuvimos claro que, de alguna manera, había que acelerar más el ritmo fiscal. Lo que pasa es que, como dicen, la política es el arte de lo posible. Entonces, cuando vos tenés minoría en ambas cámaras y no tenés todo el poder necesario, hacés lo que podés".
 
La definición del funcionario confirma que el llamado "gradualismo" fue un resultado de la debilidad política del gobierno para impulsar abiertamente sus brutales planes de ajuste. Lo que el ministro considera un motivo para "alegrarse" implica una creciente caída en el nivel de vida de amplias capas de la población.
 
La devaluación del peso -que ya superó el 50 % en lo que va de 2018- se traslada crecientemente a los precios, golpeando sobre el bolsillo de la clase trabajadora. El titular del Central vuelve a demostrar la "sensibilidad" de banquero y gran empresario. Lo que es una "buena noticia" para él y los millonarios funcionarios del Pro, significa el empobrecimiento creciente para trabajadores y jubilados.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
El Día de la Bandera nos dejó un sabor muy, pero muy, triste. El día fatal llegó. Ayer, el directorio del organismo internacional dio el visto bueno final para el acuerdo Macri-FMI y envió los primeros USD 15.000 millones a las arcas del Gobierno de los CEOs. Esto es lo que nos va a llevar a una situación de dependencia total hacia el Fondo Monetario Internacional, que de ahora en más dictará la política económica para la Argentina. Resignamos nuestra soberanía.
 
Pero, de los USD 32.000 millones, que se supone que el FMI nos va a dar desde acá hasta que el mandato de Mauricio Macri finalice, casi la mitad de ellos, los USD 15.000 millones otorgados ayer, están puestos exclusivamente para empezar a saldar las cuentas. Porque es claro: las deudas que tiene la Argentina superan holgadamente los USD 32.000 millones.
 
Este dinero va a ir exclusivamente al mercado cambiario, a la especulación,como si esto fuera lo más importante, y será direccionado para pagar las deudas que éste Gobierno generó, llamadas Lebacs, llamadas compromisos externos, como lo son los bonos que no eran ni son buenos para el país. Aquí también brilló por su ausencia, lamentablemente, el crecimiento, el trabajo y la producción.
 
Por otra parte, Morgan Stanley Capital International (MSCI), la empresa dedicada a calificar los mercados financieros del mundo, le otorgó la etiqueta de "Economía emergente" a la Argentina y, de este modo, nuestro país dejó de ser un mercado "de frontera", una categoría a la cual se había caído en 2009, cuando el gobierno de Cristina dispuso restricciones al movimiento de capitales externos.
 
Sin embargo, aunque la mona se vista de seda, mona queda. Esto, por su sólo sello, no significa que los "brotes verdes" y la tan esperada "lluvia de inversiones" vayan a llegar a nuestro país. Si la Argentina pretende que el dinero entre a las arcas nacionales las variables tienen que ser claras: mercado robusto e impuestos y tarifas racionales.
 
Por ello, y a la luz de los eventos más recientes que afectan la situación cambiaria del país, el MSCI aclaró que revisará su decisión de reclasificación si las autoridades argentinas introdujeran cualquier tipo de restricciones de acceso al mercado, como el control de capitales o de divisas.
 
Por último, aunque Macri no es muy patriota que digamos, el hecho que no fue ayer a un acto tan importante, como el Día de la Bandera, muestra que este acuerdo neocolonial con el FMI es absolutamente impopular. Macri le tiene miedo a su pueblo. Teme sentir la bronca popular, aunque sería bueno que lo percibiera para entender que tiene que cambiar el rumbo neoliberal en vez de haber tratado de solucionar, con la dependencia del FMI, la crisis de la Argentina.
 
Tal vez, el clamor de tantas marchas, de los paros y de los reclamos, despierte al arco político opositor. Esperemos que no sea tarde, porque 18 meses para elegir un nuevo Presidente no es mucho tiempo, pero sí es mucho para quienes padecen necesidades.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
20-06-2018 / 10:06
La agenda oficial del presidente conservador Mauricio Macri marcaba que hoy a las 9 participaría en el Monumento a la Bandera del tradicional acto en conmemoración a Manuel Belgrano. Sin embargo, a último momento, el titular del PRO de Santa Fe, Federico Angelini, anunció que el mandatario no asistirá para evitar las protestas en su contra.
 
Angelini eligió decir que "se priorizó cuidar la paz". El discurso de Macri hubiera sido el primero tras los cambios en el equipo económico, que no frenaron la corrida ni la devaluación del peso frente al dólar. "Querían empañar el Día de la Bandera. No queremos darle margen a los violentos", fruteó el dirigente del PRO santafecino, al confirmar el faltazo del presidente, que debería haber compartido el acto con la intendenta Mónica Fein y el gobernador Miguel Lifschitz.
 
Luego la noticia fue confirmada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio: "Con motivo de haber recibido notificaciones de los responsables de la seguridad presidencial y del Gobierno de Santa Fe donde se indicaba que se debían reforzar las medidas de seguridad para evitar la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario de organizaciones políticas, se suspenderá mañana la asistencia del Presidente".
 
Las protestas estaban organizadas por sectores que se movilizan y reclaman contra las medidas antipopulares que lleva adelante el gobierno de Macri. Además se preveía la movilización de organizaciones sociales y políticas. Solo dos muestras, entre muchas otras posibles, de rechazo al ajuste en curso que implementa el actual Poder Ejecutivo a favor del gran empresariado y en contra de los trabajadores.
 
El Gobierno de los Ricos viene atravesando tensos episodios, el último que se viralizó, fue la entrega de una banana al jefe de Gabinete, Marcos Peña, tras ser bautizado como "El Gorila del año", lo mismo pasó en el mundial de Rusia, en donde la hinchada argentina realizó cánticos con referencia al precio del dólar.
 
Por supuesto, para evitar este tipo de protestas o "escraches", en un ambiente "poco feliz" que se respira en las últimas semanas por los efectos de la política neoliberal: inflación, tarifazos, acuerdo neocolonial con el FMI, pérdida del poder adquisitivo, etc., el Gobierno de los CEOs decidió "por razones de seguridad", que Macri no viaje a Rosario.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar