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Nacionales - 07-03-2018 / 12:03
A PARTIR DE 2020 CONTINÚA EL ROJO PRIMARIO Y SE PROFUNDIZA EL PAGO DE INTERESES

Hasta el FMI es pesimista: estima que el déficit fiscal no bajará más que 4,5% del PBI

Hasta el FMI es pesimista: estima que el déficit fiscal no bajará más que 4,5% del PBI
El Gobierno de Macri confía en que podrá reducir el déficit en los próximos años. Para el FMI, a partir de 2020 continúa el rojo primario y se profundiza el pago de intereses de la excesiva deuda externa.
 
La promocionada obsesión del Gobierno de Mauricio Macri por bajar el déficit fiscal, que confía que va a reducir en los próximos años, podría frenarse en 2020: desde ese momento el rojo (que incluye tanto el primario como también los intereses de la deuda) se iría profundizando nuevamente y llegaría en 2022 a 5,3%.
 
Así lo estima el Fondo Monetario Internacional, para quien, a diferencia del Ministerio de Hacienda, que tanto el déficit primario como el pago de intereses de deuda tendrán una evolución más pesimista.
 
En una análisis de sustentabilidad de la deuda pública argentina elaborada por el FMI, el organismo simuló escenarios de cómo podrían ir moviéndose estas variables.
 
Un punto que resalta es que "dado el alto porcentaje de deuda denominada en moneda extranjera, un shock en el tipo de cambio implica una gran vulnerabilidad". Precisamente, el movimiento del dólar en las últimas semanas se traduce en que se necesitan más pesos para cancelar los pasivos. Ayer, de hecho, volvió a subir pese al intento del Banco Central de ponerle un techo el lunes.
 
No obstante, el Fondo, en su modelo, simula una depreciación real del 50% con un pass through de 0,25 (la primera variable aún no se dio; la segunda, estaría dentro de lo posible para la Argentina) que llevarían a la deuda como porcentaje del PBI al 66% (hoy está en torno al 55%), muy cerca del umbral de 70% por arriba del cual ya se entra en un terreno de "alto riesgo", según califica el Fondo.
 
Además, dentro del escenario del FMI se proyecta una estabilización del déficit primario de en torno a 2%, y no se alcanzaría a dar un superávit. En concreto, hasta el 2019 las estimaciones son iguales que las del Ministerio de Hacienda a cargo de Nicolás Dujovne, de una reducción del rojo que llevaría este año a un peso de 3,2% del PBI y, el próximo, a 2,2%.
 
Sin embargo, en 2020 se empiezan a bifurcar los caminos: mientras el organismo prevé un 1,9% en 2020, el Gobierno lo ve en 1,2%.
 
En 2021 para Hacienda ya habría superávit primario, aunque para el FMI el déficit será de 1,9% del PBI. En la misma línea, en 2022 las cuentas públicas mostrarán otro resultado favorable, según el Gobierno, mientras que para el organismo el rojo primario alcanzaría el 1,8% del PBI.
 
"Los supuestos que plantea el FMI difieren de los de Hacienda en un aspecto crítico: la proyección oficial plantea la mejoría sostenida del resultado primario más allá del 2019 (¿segundo mandato macrista?), por lo que el déficit financiero se reduciría de más de 6% del PBI el año pasado a menos del 2% del PBI hacia 2022", razonó el economista Federico Muñoz, en base a los números plasmados en el Presupuesto 2018.
 
Y agrega que "el Fondo, en cambio, proyecta la estabilización del déficit primario en cerca de 2% del PBI y el aumento persistente de la carga de intereses. Por ello, estiman que el déficit financiero prácticamente no bajaría del 5% del PBI".
 
Dujovne se muestra confiado en conseguir que con su estrategia se logre la reducción del déficit que se propone. "Hemos sobrecumplido la meta en 0,3 puntos porcentuales del PBI y estamos satisfechos", dijo en enero cuando presentó los datos de cómo terminaron las cuentas públicas en 2017.
 
De hecho, en las últimas semanas diferentes funcionarios del Ministerio salieron a respaldar los números que proponen para los próximos años. El domingo pasado fue el turno del secretario de Hacienda, Rodrigo Pena. "Algunos fallan a la hora de explicar razonablemente el método adecuado que usarían para reducir el déficit y el ritmo de endeudamiento", sostuvo en una nota publicada en La Nación.
 
"El déficit financiero de la Nación en 2017 fue de $ 629.050 millones, que equivale al 6,1% de un PBI estimado de $ 10.282.182 millones (...). En 2018 será ligeramente superior al 5% y en 2019 al 4%, y así lo iremos bajando de a un punto por año", agregó Pena en base a las proyecciones oficiales.
 
Por  María Iglesia
 
Fuente: El Cronista
 
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21-06-2018 / 19:06
21-06-2018 / 11:06
Así lo señaló en una entrevista por Radio Mitre. "Esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario", agregó el nuevo titular del Banco Central. Para Luis Caputo "no hay mal que por bien no venga". El actual titular del Banco Central y ex ministro de Finanzas está hablando de la corrida bancaria que generó una importante devaluación. Lo que el ex ministro festeja implica, para la clase trabajadora, una persistente caída en su nivel de vida.
 
En una entrevista defendió las medidas que se vienen tomando y "festejó" haber terminado atando la suerte del país a un acuerdo con el FMI. "En el corto plazo estas cosas tienen costo, pero yo creo que de mediano y largo plazo no hay mal que por bien no venga, es lo mejor que nos pudo haber pasado, esto nos obligó a ir a pedir el crédito al Fondo Monetario y esto da mucho mayor certidumbre particularmente con el financiamiento, porque dependemos del financiamiento externo", señaló Caputo.
 
El funcionario también ensayó una suerte de "autocrítica" light. "Hubo algunos errores propios, también hubo problemas políticos", indicó. Renglón seguido agregó que su prioridad "es desarmar la gran pelota de Lebac". Precisamente, esa "gran pelota" fue construyéndose desde el mismo gobierno de Macri y la administración del Banco Central que impulsó la bicicleta financiera a través de ese mecanismo.
 
El titular del Central señaló además que "siempre tuvimos claro que, de alguna manera, había que acelerar más el ritmo fiscal. Lo que pasa es que, como dicen, la política es el arte de lo posible. Entonces, cuando vos tenés minoría en ambas cámaras y no tenés todo el poder necesario, hacés lo que podés".
 
La definición del funcionario confirma que el llamado "gradualismo" fue un resultado de la debilidad política del gobierno para impulsar abiertamente sus brutales planes de ajuste. Lo que el ministro considera un motivo para "alegrarse" implica una creciente caída en el nivel de vida de amplias capas de la población.
 
La devaluación del peso -que ya superó el 50 % en lo que va de 2018- se traslada crecientemente a los precios, golpeando sobre el bolsillo de la clase trabajadora. El titular del Central vuelve a demostrar la "sensibilidad" de banquero y gran empresario. Lo que es una "buena noticia" para él y los millonarios funcionarios del Pro, significa el empobrecimiento creciente para trabajadores y jubilados.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
El Día de la Bandera nos dejó un sabor muy, pero muy, triste. El día fatal llegó. Ayer, el directorio del organismo internacional dio el visto bueno final para el acuerdo Macri-FMI y envió los primeros USD 15.000 millones a las arcas del Gobierno de los CEOs. Esto es lo que nos va a llevar a una situación de dependencia total hacia el Fondo Monetario Internacional, que de ahora en más dictará la política económica para la Argentina. Resignamos nuestra soberanía.
 
Pero, de los USD 32.000 millones, que se supone que el FMI nos va a dar desde acá hasta que el mandato de Mauricio Macri finalice, casi la mitad de ellos, los USD 15.000 millones otorgados ayer, están puestos exclusivamente para empezar a saldar las cuentas. Porque es claro: las deudas que tiene la Argentina superan holgadamente los USD 32.000 millones.
 
Este dinero va a ir exclusivamente al mercado cambiario, a la especulación,como si esto fuera lo más importante, y será direccionado para pagar las deudas que éste Gobierno generó, llamadas Lebacs, llamadas compromisos externos, como lo son los bonos que no eran ni son buenos para el país. Aquí también brilló por su ausencia, lamentablemente, el crecimiento, el trabajo y la producción.
 
Por otra parte, Morgan Stanley Capital International (MSCI), la empresa dedicada a calificar los mercados financieros del mundo, le otorgó la etiqueta de "Economía emergente" a la Argentina y, de este modo, nuestro país dejó de ser un mercado "de frontera", una categoría a la cual se había caído en 2009, cuando el gobierno de Cristina dispuso restricciones al movimiento de capitales externos.
 
Sin embargo, aunque la mona se vista de seda, mona queda. Esto, por su sólo sello, no significa que los "brotes verdes" y la tan esperada "lluvia de inversiones" vayan a llegar a nuestro país. Si la Argentina pretende que el dinero entre a las arcas nacionales las variables tienen que ser claras: mercado robusto e impuestos y tarifas racionales.
 
Por ello, y a la luz de los eventos más recientes que afectan la situación cambiaria del país, el MSCI aclaró que revisará su decisión de reclasificación si las autoridades argentinas introdujeran cualquier tipo de restricciones de acceso al mercado, como el control de capitales o de divisas.
 
Por último, aunque Macri no es muy patriota que digamos, el hecho que no fue ayer a un acto tan importante, como el Día de la Bandera, muestra que este acuerdo neocolonial con el FMI es absolutamente impopular. Macri le tiene miedo a su pueblo. Teme sentir la bronca popular, aunque sería bueno que lo percibiera para entender que tiene que cambiar el rumbo neoliberal en vez de haber tratado de solucionar, con la dependencia del FMI, la crisis de la Argentina.
 
Tal vez, el clamor de tantas marchas, de los paros y de los reclamos, despierte al arco político opositor. Esperemos que no sea tarde, porque 18 meses para elegir un nuevo Presidente no es mucho tiempo, pero sí es mucho para quienes padecen necesidades.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 10:06
20-06-2018 / 10:06
La agenda oficial del presidente conservador Mauricio Macri marcaba que hoy a las 9 participaría en el Monumento a la Bandera del tradicional acto en conmemoración a Manuel Belgrano. Sin embargo, a último momento, el titular del PRO de Santa Fe, Federico Angelini, anunció que el mandatario no asistirá para evitar las protestas en su contra.
 
Angelini eligió decir que "se priorizó cuidar la paz". El discurso de Macri hubiera sido el primero tras los cambios en el equipo económico, que no frenaron la corrida ni la devaluación del peso frente al dólar. "Querían empañar el Día de la Bandera. No queremos darle margen a los violentos", fruteó el dirigente del PRO santafecino, al confirmar el faltazo del presidente, que debería haber compartido el acto con la intendenta Mónica Fein y el gobernador Miguel Lifschitz.
 
Luego la noticia fue confirmada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio: "Con motivo de haber recibido notificaciones de los responsables de la seguridad presidencial y del Gobierno de Santa Fe donde se indicaba que se debían reforzar las medidas de seguridad para evitar la posibilidad de que se generen disturbios en las calles de Rosario de organizaciones políticas, se suspenderá mañana la asistencia del Presidente".
 
Las protestas estaban organizadas por sectores que se movilizan y reclaman contra las medidas antipopulares que lleva adelante el gobierno de Macri. Además se preveía la movilización de organizaciones sociales y políticas. Solo dos muestras, entre muchas otras posibles, de rechazo al ajuste en curso que implementa el actual Poder Ejecutivo a favor del gran empresariado y en contra de los trabajadores.
 
El Gobierno de los Ricos viene atravesando tensos episodios, el último que se viralizó, fue la entrega de una banana al jefe de Gabinete, Marcos Peña, tras ser bautizado como "El Gorila del año", lo mismo pasó en el mundial de Rusia, en donde la hinchada argentina realizó cánticos con referencia al precio del dólar.
 
Por supuesto, para evitar este tipo de protestas o "escraches", en un ambiente "poco feliz" que se respira en las últimas semanas por los efectos de la política neoliberal: inflación, tarifazos, acuerdo neocolonial con el FMI, pérdida del poder adquisitivo, etc., el Gobierno de los CEOs decidió "por razones de seguridad", que Macri no viaje a Rosario.
 
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