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Nacionales - 28-02-2018 / 09:02
LA JUGADA DEL GOBIERNO PARA DISTRAER EL MALHUMOR POR LA INFLACIÓN ES AGITAR DEBATES POLÉMICOS

Remarcan precios por suba del dólar, tarifas y combustibles

Remarcan precios por suba del dólar, tarifas y combustibles
ANTE LA FALTA DE BUENAS NOTICIAS ECONÓMICAS, EL GOBIERNO DE MACRI SE DISPUSO A INSTALAR EL DEBATE DE TEMAS TABÚ HASTA EL MUNDIAL. Las grandes cadenas de supermercados acusan a los fabricantes, que a su vez alegan que los costos no paran de subir. Los ajustes llegan a ser de hasta el 6% en apenas un par de semanas. El Gobierno no interviene, a la espera de que sea la propia demanda la que ponga límites. En medio de tantos interrogantes sobre porqué suben los precios, hay una sola certeza: la peor parte siempre se la llevan los salarios de los trabajadores.
Desde hace más de dos años que el gobierno de Mauricio Macri promete dominar la inflación, y no lo ha conseguido. Febrero ha resultado un mes terrible en cuanto al deslizamiento de los precios, que no sólo no detienen su marcha, sino que el valor de los productos que componen las Canastas Básicas, aumentan por encima del promedio.
 
Según la medición del INdEC de enero, en los últimos 12 meses los precios al consumidor crecieron un 25%. Sin embargo el valor de la Canasta Básica Total para una familia de dos adultos y dos niños pequeños -según el relevamiento realizado por el Índice Barrial de Precios en 420 comercios del conurbano bonaerense- subió en el mismo período un 27%.
 
En el rubro Alimentos entre los productos que más aumentaron, continúan estando muy por encima de la media general algunos que son indispensables en las dietas básicas, como las frutas, verduras y lácteos. Así, desde enero del año anterior el tomate se subió un 80%, las naranjas 66%, mandarinas 60%, papas 50%, quesos y yogures 33%, leche fluida 30%, carne picada 28%.
 
Sin embargo los incrementos más importantes se dieron en las tarifas, naftas y servicios de telefonía -entre otros- que van dejando su marca ascendente en los gastos de cotidianos. Según el INdEC, a lo largo de 2017, el rubro, vivienda, agua, electricidad, gas y otros subió un 54,9%, Comunicación +32,6%, Educación +29,7%, Salud +27,1%.
 
La política de metas de inflación, del gobierno de Macri, ha fracasado rotundamente. La inflación de 2016 superó a la meta máxima en 11,7 a 16,1 puntos porcentuales, según los índices que se considere. La inflación de 2017 lo hizo en 6,9 a 9,1 p.p., y las perspectivas para 2018 no son alentadoras, aún después que el propio gobierno incrementó la meta del 12 al 15%.
 
Ante este panorama, el Presidente sólo responde que hay que esperar al segundo semestre cuando no ocurran tantos incrementos de tarifas. Sin embargo, la credibilidad en la economía neoliberal de Macri ha descendido notablemente por los fracasos en frenar la inflación. Y el escenario puede resultar aún peor.
 
En este contexto, el Gobierno busca instalar una serie de temas de alto impacto emotivo y político en su desesperación por tapar la inflación. El primer tema tabú fue el caso del policía Luis Chocobar, recibido por el propio Macri, con el que Gobierno instaló el debate por la pena de muerte y la justicia por mano propia.
 
Tras la marcha de Hugo Moyano y en medio de las puteadas contra Macri en las canchas de fútbol, el Gobierno instaló el debate sobre el aborto. Pero, el propio Macri se encargó de pedirles a sus legisladores que alarguen el debate. El objetivo es ganar tiempo hasta el Mundial de fútbol y que la sociedad se olvide del tema de la inflación hasta que la Selección termine su participación en la competencia en Rusia.
 
La Opinión Popular

 ANTE LA FALTA DE BUENAS NOTICIAS ECONÓMICAS, EL GOBIERNO SE DISPUSO A DEBATIR TEMAS TABÚ HASTA EL MUNDIAL
 
Agitar debates polémicos, la jugada del gobierno para distraer el malhumor por la inflación
 
El Gobierno se dispuso a agitar el debate de temas tabú para sacar de la agenda el conflicto más acuciante al que no le encuentra la vuelta: la inflación. La secuencia es contundente: Chocobar, Aborto, Inmigrantes.
 
Como explicó LPO, la combinación de suba del dólar, suba de tarifas, desancle de expectativas de inflación, baja de la tasa de interés y mayor "temperatura" de la calle golpeó fuerte a la inflación de febrero y la aceleró al 2,5% mensual. Por eso, los analistas ya anticipan que este año Federico Sturzenegger tampoco logrará cumplir la nueva meta que le Casa Rosada elevó al 15% anual.
 
En este escenario, el titular del Banco Central desoyó las presiones de Mario Quintana y se negó a bajar la tasa de interés de referencia, sumándole inconsistencias a un programa económico que ya viene bastante destartalado. La determinación escenificada en la conferencia de prensa de fin del año pasado en la que la Casa Rosada sometió a Sturzenegger al nuevo diseño que impuso Quintana, básicamente era un poco más de inflación a cambio de crecimiento.
 
Ese giro hoy quedó a medio camino ante la resistencia sorda del presidente del Central y el macrismo se encuentra en el peor de los mundos: se le dispararon las expectativas de inflación, pero al mismo tiempo cayó la proyección de crecimiento que consultoras respetadas como Elypsis ubican en torno al 2 por ciento, bien abajo del 3,5 por ciento que Cambiemos plasmó en su presupuesto para este año.
 
La idea del vicejefe de Gabinete de forzar una devaluación que ubique al dólar en torno a los 23 pesos para que recupere competitividad la producción, también tuvo que abandonarse a mitad de camino por el recrudecimiento inflacionario.
 
En ejemplo de este efecto fue la disparada de la inflación mayorista en enero, que alcanzó un alarmante 4,6%, golpeando fuerte a los comercios, que se ven en la encrucijada de trasladarla a precios y perder ventas o absorber los mayores costos y entrar en riesgo de quiebra. La inflación pasó así a ocupar el centro de las preocupaciones reales de una amplia mayoría de la población.
 
Según los datos de la dirección de estadísticas de la Ciudad, que se adelantan cada mes a los del Indec, una familia debe percibir mensualmente unos 17.096 pesos para no ser pobre. Mientras que necesita 21.862 para no pertenecer a un sector vulnerable.
 
Este deterioro de las expectativas económicas está golpeando fuerte a la administración de Macri, según confirman varios sondeos. El último conocido, de la consultora Query, revela que la inflación ya es el segundo problema más importante para los argentinos, detrás de otro problema económico: la desocupación.
 
Un 24 por ciento de los encuestados respondió que la suba de precios es el tema que más los preocupa, apenas por debajo de la falta de empleo con el 29 por ciento. Es decir, los temas económicos concentran más de la mitad de las inquietudes de la población.
 
Detrás viene la inseguridad, con el 20% y en cuarto lugar la corrupción, con sólo el 15 por ciento. No es un dato menor ese cuarto lugar habida cuenta que la cúpula de Cambiemos transitó la primer mitad del mandato de Macri -y aún lo hace-, apalancada en el discurso de lucha contra la corrupción y las mafias.
 
La encuesta arrojó otro valor preocupante para la Rosada: las expectativas sobre el futuro de la economía son bajísimas. Sólo el 24 por ciento cree que estará en una mejor situación económica el año que viene.
 
En este contexto, y en una jugada de riesgo por el impacto ante su propia base electoral, el Gobierno instala desde hace semanas una serie de temas de alto impacto emotivo y político que revelan un punto de desesperación por copar la agenda.
 
El primer tema tabú fue el caso del policía Luis Chocobar, recibido en la Rosada por el propio Macri, con el que Gobierno se atrevió a dejar correr el debate por la pena de muerte, la justicia por mano propia y provocó así a los sectores progresistas y de izquierda.
 
Tras la marcha de Hugo Moyano y en medio del fenómeno inesperado de los cantitos contra Macri en las canchas de fútbol, el Gobierno instaló el debate sobre el aborto, lo que esta vez fue tomado como una provocación para la centroderecha. El propio Macri se encargó de pedirles a sus legisladores que estiren el debate.
 
Apenas días después, la Rosada propuso debatir la prohibición de la salud y educación gratuita para extranjeros, en otro guiño a los sectores reaccionarios y otra provocación para los progresistas.
 
El objetivo de instalar estas polémicas es ganar tiempo hasta el Mundial de fútbol, cuando la sociedad argentina deja en el freezer la agenda que monopoliza las comidas familiares hasta que la Selección termina su participación en la competencia.
 
Esta estrategia tiene un costo: ya está causando rispideces con los propios diputados y senadores de Cambiemos. "Se sacan todo de encima y lo mandan acá", se quejan en el interbloque oficialista en la Cámara Baja.
 
En un sector de Cambiemos no cayó bien que Peña lanzara sin preaviso el debate sobre la prohibición de salud gratuita para extranjeros. "Es una discusión que genera desgaste y no trae ningún beneficio, lo tienen que discutir las provincias fronterizas", aseguraron a LPO en el Congreso.
 
Fuente: La Política Online
 

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19-12-2018 / 09:12
Sin inversores dispuestos a prestarle a la Argentina, el Gobierno de Mauricio Macri suspendió todos los proyectos de infraestructura vial, energética, educativa y ferroviaria que pretendía financiar a través del régimen de Participación Público-Privada (PPP).
 
La virtual clausura del mercado voluntario de deuda, que expresa la disparada en el riesgo país, obligó a abortar el promocionado mecanismo de financiamiento para la obra pública. La infraestructura es el rubro del gasto más castigado por el programa de ajuste que adoptaron las autoridades para acceder al financiamiento del FMI. Los funcionarios macristas aseguraban hasta el mes pasado que las PPP permitirían amortiguar el efecto recesivo del ajuste.
 
El asesor presidencial Gustavo Lopetegui y el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne, bajaron la persiana al anunciar que la represa Portezuelo del Viento en Mendoza no será licitada bajo el esquema de financiamiento aprobado a fines de 2016 sino que se realizará bajo el esquema tradicional.
 
Al marcar 787 puntos, el riesgo país alcanzó ayer su máximo nivel desde que comenzó la presidencia de Macri. La cifra representa la sobretasa que debería pagar Argentina para financiarse en relación a un activo "libre de riesgo" como son los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
 
Frente al escenario de creciente vulnerabilidad financiera que experimenta Argentina, la dificultad para impulsar obra pública a través de los esquemas de PPP es doble: las empresas privadas tienen dificultades para conseguir el financiamiento que les permita poner en marcha las maquinarias y el sector público no puede colocar bonos en el mercado para cancelar los avances de obra.
 
El gobierno de Macri pretendía financiar 40 proyectos de infraestructura por más de 21.000 millones de dólares en las áreas de energía, minería, transporte, comunicaciones, tecnología, agua y saneamiento, vivienda, salud, justicia y educación.
 
El esquema de PPP fue concebido para permitir que el gobierno se asocie con empresas privadas para realizar las obras. Las compañías que ganan la licitación son quienes quedan a cargo de la gestión del proyecto: subcontratan servicios, compran insumos y toman préstamos en el exterior.
 
Pero ahora no consiguen fondos en el mercado internacional. Los proyectos nacieron condenados a muerte, nadie le quiere prestar. El riesgo país se refleja en las altísimas tasas de interés que debería pagar Argentina pero el problema es que más allá de esos valores hoy no existen financistas dispuestos a prestarle al Gobierno.
 
No es la incertidumbre política de cara a las elecciones sino la creciente vulnerabilidad por la política económica: la recesión, las presiones cambiarias, la fuga de capitales y el elevado nivel de endeudamiento, lo que hacer caer las PPP.
 
La Opinión Popular

19-12-2018 / 08:12
La Corte Suprema no es hoy la que el Gobierno de Mauricio Macri imaginaba. No puede ejercer sobre ella el control que proyectaba cuando alentó el golpe interno para desplazar a Ricardo Lorenzetti de la presidencia. El poder de su sucesor, el ex abogado de Clarín, Carlos Rosenkrantz, es inestable.
 
Lo demuestran los dos grandes hechos ocurridos ayer: la firma de un fallo contrario a la Anses, a favor del jubilado Lucio Orlando Blanco y otros 150.000 en su misma situación, donde Rosenkrantz quedó en la más absoluta soledad, y la difusión de una acordada que limita en forma tajante sus facultades como presidente supremo, al impedirle tomar por su cuenta decisiones administrativas, de manejo presupuestario y de designación de personal.
 
Sobre su evidente soledad y su espíritu poco negociador, se impone una mayoría de tres -difícil de catalogar tan pronto como consolidada-, popularmente conocida como "mayoría peronista", integrada por Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, que toma ciertas decisiones adversas al macrismo y da señales de autonomía, sin llegar a poner en juego la gobernabilidad. 
 
El fallo favorable a Blanco estaba previsto y se conocía su rumbo, pero no deja de ser un llamado de atención severo hacia el Gobierno aunque no tenga gran impacto económico, teniendo en cuenta que se pagará en dos o tres años y que se ciñe al universo de jubilados que no aceptaron la reparación histórica y siguieron adelante con los juicios contra la Anses.
 
El efecto es político y acota el margen para instrumentar una nueva reforma previsional a medida de las condiciones del FMI. Blanco es un camionero jubilado que reclamaba el cálculo de su haber inicial en base al índice ISBIC (Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción).
 
La Corte no sólo le dio la razón sino que aclaró que la misma solución se aplicará automáticamente a los casos análogos: aquellos jubilados a quienes la Anses les impuso otro índice, el Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), que implicaba una reducción sustancial en el cálculo de sus jubilaciones, hasta 50%.
 
El alto tribunal ratificó el ISBIC, que ya había avalado en 2009 y declaró inconstitucionales de oficio las resoluciones de la Anses que lo reemplazaban por el Ripte, por considerar que se arrogó facultades del Poder Legislativo. El fallo pide que el Congreso que dicte una ley con un nuevo índice, algo que difícilmente ocurra.
 
El escenario desconcierta al Gobierno de Macri, que cuando fogoneó la expulsión de Lorenzetti de la presidencia, pensaba en neutralizar su política de agitar las causas de Comodoro Py y conseguir aliados en el máximo tribunal.  Parecieran no conseguir, sobre los jueces supremos, la manipulación anhelada.
 
La Opinión Popular

18-12-2018 / 09:12
18-12-2018 / 09:12
El diputado salteño, Alfredo Olmedo, representante de la derecha más troglodita de la Argentina, se reunió en San Pablo con Jair Bolsonaro, quien encarna la consumación del golpe institucional en Brasil. Recordemos que Bolsonaro fue electo gracias a la prescripción que el Poder Judicial ordenó sobre Lula, que está preso y no permitieron que sea candidato.
 
Olmedo continúa con su peregrina idea de ser "el próximo presidente de Argentina", y ya comenzó a hacer campaña, por ahora en el exterior. Viajó a San Pablo para lograr una reunión, que fue breve, con Bolsonaro que asumirá la presidencia de Brasil este próximo 1° de enero. Las ideas reaccionarias, misóginas y homofóbicas los emparentan.
 
Tan es así que se dan el lujo de correr por derecha a Macri, en relación a las cuestiones de género. El presidente argentino dijo, demagógicamente (luego de la repercusión que tuvo la denuncia de violación a Thelma Fardin) que "el debate de género no tiene vuelta atrás".
 
Ambos derechistas, claro que con más poder por parte del golpista brasileño, opinan, según lo que se encargó de difundir por sus redes sociales el mismo Olmedo que "la familia es la base de la sociedad, el orden a Dios y el respeto".
 
Otro de los temas que tocaron, siempre según las versiones del salteño de la campera amarilla (la prenda de vestir que lo identifica), es sobre la militarización de las ciudades y la impunidad para las fuerzas represivas. En esto sí coinciden con el Gobierno de Macri y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
 
Olmedo afirmó que parte de la conversación sobre este tema fueron elogios suyos a la política de atestar de militares las favelas. El halago del diputado por el partido Salta Somos Todos, que forma parte de la alianza Cambiemos, fue la descripción de esa militarización: "desde que ganó Bolsonaro hay guardias en todos lados, casi que te diría que las calles están militarizadas".
 
El diputado de Cambiemos ya había declarado "delincuente abatido, policía premiado". Desde el Ministerio de Seguridad de Argentina, Bullrich debió aplaudir enfervorizada esa frase.
 
Las políticas que el presidente, surgido del golpe institucional, pueda llevar adelante, dependerá principalmente de otros factores. La marcha de la economía internacional, la relación de dependencia colonial a los Estados Unidos y la resistencia del pueblo trabajador, que serán más determinantes que su pensamiento retrógrado.
 
La Opinión Popular

17-12-2018 / 11:12
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