La Opinión Popular
                  13:09  |  Miércoles 19 de Diciembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Cantor que cante a los pobres / Ni muerto se ha de callar / Pues ande vaya a parar el canto / De ese cristiano / No ha de faltar el paisano / Que lo haga resucitar. COPLAS DEL PAYADOR PERSEGUIDO
Recomendar Imprimir
Nacionales - 22-02-2018 / 10:02
NACE UN FRENTE SOCIAL ANTI MACRI

Hugo Moyano: Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país

Hugo Moyano: Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país
#MARCHA21F: FUERTE REVÉS POLÍTICO PARA EL GOBIERNO DE MACRI. Los discursos fueron durísimos. Por caso, el titular de la CTA de los Trabajadores, Hugo Yasky, aseguró que cada vez que los gremios salen a la calle el gobierno "corre presuroso en busca de un juez amigo" para intervenir sindicatos o inventar causas y avisó que "si quieren buscar ladrones les pasamos una dirección: Balcarce 50, es una casa rosada". A su turno, el conductor de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, le pidió a Macri que se dedique a "gobernar para todos los argentinos y no solo para su clase, que es la que se lleva toda la renta nacional". En tanto, el líder de los camioneros, Hugo Moyano, señaló que la concentración representó un mensaje para el presidente "para que no siga llevando políticas que hambrean a la parte más sensible de nuestra sociedad".
El Gobierno de los Ricos quiso menospreciar la masiva movilización de trabajadores  calificándola y circunscribiéndola al "acto de Moyano". Así se encargaron de titular los medios de comunicación: Clarín, La Nación e Infobae, aliados y "pauta dependientes" del macrismo. Sin embargo, la presencia multitudinaria y plural la convirtió en una manifestación opositora en todos sus términos.
 
La mal llamada "marcha de Moyano" fue masiva y contundente. Una noticia pésima para el gobierno de Mauricio Macri. Una verdadera multitud participó de la concentración de trabajadores que convocaron gremios de la CGT, las dos CTA y movimientos sociales y políticos para repudiar las medidas de ajuste salvaje neoliberal y flexibilización laboral que aplica el Gobierno de los Ricos.
 
Los organizadores calcularon 400 mil participantes. El creciente deterioro de las condiciones de vida de las amplias mayorías populares es uno de los motivos de fondo que habilitó el éxito de la movilización. El saqueo a los jubilados inició un proceso declinante para el Gobierno, que el olfato de Moyano terminó empujado a las calles una movilización que concentró la oposición social a Macri.
 
Los discursos tuvieron como denominador común la crítica al modelo económico neoliberal, la persecución a dirigentes sindicales y la necesidad de generar un polo opositor al gobierno conservador de derecha. Cambiemos sumó, a la falta de respuesta de la economía y al creciente descontento social, la pérdida de la calle que nunca tuvo. Y también el desprestigio a los dirigentes sindicales colaboracionistas que quedaron pintados de amarillo fosforescente.
 
No hay que ser un genio de la política para saber quien quedó mejor parado: Si Moyano golpeando sobre las consecuencias del ajuste neoliberal ante ciento de miles de personas o los burócratas sindicales a punto de subirse a un avión para pasear por Europa con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
 
Además, Moyano sumó en la convocatoria a intendentes peronistas: pejotistas y massistas, movimientos sociales, partidos de izquierda, La Cámpora y un sector del movimiento sindical peronista. No es poco para un dirigente que estaba más para jubilarse que para pasar dar estas peleas y que el antiobrerismo de Macri empujó a la oposición activa.
 
El camionero logró sortear sin despeinarse la ofensiva del gobierno de los CEOs para dejarlo en soledad, porque juega un juego distinto a la política electoral, lo suyo es la discusión de poder descarnada en base a demostraciones de fuerza de acción directa. No se somete al voto ni espera validarse en la opinión pública. Se convirtió así en el líder de facto de la resistencia de base social al proyecto de Macri.
 
La Opinión Popular

 
UNA MULTITUD PARTICIPÓ DE LA MARCHA CONVOCADA POR SINDICATOS, MOVIMIENTOS SOCIALES Y PARTIDOS DE LA OPOSICIÓN
  
Cientos de miles de gritos contra el ajuste
 
Desde temprano una gran cantidad de columnas se fueron ubicando en las inmediaciones del palco cuyo principal lugar lo dejaron reservado para el Sindicato de Camioneros. Sin embargo, los movimientos sociales como la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie, la CCC y otras de menor envergadura fueron las que aportaron la mayor cantidad de participantes.
 
Un detalle que da cuenta no sólo del grado de organización que tienen sino que son espacios que se nutren y contienen a aquellos trabajadores que se cayeron del sistema fruto del ajuste.
 
De los gremios que se hicieron presentes el de camioneros fue el que más militancia aportó que llegaron desde diferentes puntos del país para respaldar a su líder. ATE y sobre todo la CTA que conduce Yasky fueron otras de las organizaciones que prevalecieron entre el número de participantes.
 
El peronismo, con mucha presencia kirchnerista, hizo su aporte con la asistencia de buena parte del bloque de diputados nacionales, los principales intendentes del conurbano y dirigentes de las agrupaciones nacionales y provinciales.
 
Una hora antes de que comenzaran los discursos comenzaron a llegar los que luego ocuparon el escenario. El último fue Moyano quien, como de costumbre, llegó acompañado de su hijo Pablo dentro de una ambulancia del sindicato. En esta oportunidad también estuvieron en el móvil su abogado, Daniel Llermanos, y el líder La Alameda, Gustavo Vera.
 
 
Los discursos
  
Poco antes de las 15 y después de entonar el himno se escuchó el primer mensaje contra Macri con el cántico que en las últimas semanas se escuchan en las tribunas de las canchas de fútbol. Luego se acercó al micrófono el único triunviro de la CGT presente, Juan Carlos Schmid, quien reiteró el repudio de los gremios a la rebaja a los jubilados, el reclamo por la derogación de la ley previsional y señaló que el modelo económico vigente lo único que produce es "rico más ricos y pobres más pobres".
 
No dijo que hablaba en nombre de la central obrera pero recordó que el respaldo a la marcha nació del documento rubricado en enero pasado en Mar del Plata donde varios gremios se comprometieron a acompañar las luchas sectoriales sindicales. Más tarde Moyano recordó que dicho documento fue aprobado por el Consejo Directivo de la central obrera.
 
Palazzo se acercó al atril, miró hacia la multitud y afirmó: "Somos cientos de miles". Luego, el principal referente de la Corriente Federal de los Trabajadores repudió las declaraciones de funcionarios del gobierno que presagiaban una movilización violenta: "Violencia es robarle a los jubilados, imponer una nueva ley laboral, quitarle los impuestos a los ricos y cargarlos sobre los trabajadores. Violencia es atacar a las organizaciones sindicales y perseguir a sus dirigentes para silenciarlos. Eso nunca lo lograrán. Estamos acá, de pie y no tenemos miedo", dijo para regocijo de los presentes.
 
El bancario anunció que la marcha también daba cuenta del inicio del "hermoso camino" de la resistencia al gobierno y si bien habló de la necesidad de un movimiento obrero unido se permitió recordar y criticar, aunque sin nombre propios, a los dirigentes que no acompañaron la movilización.
 
Pablo Micheli, de la CTA Autónoma, bregó por la unidad del sindicalismo y afirmó que la marcha es un grito que le exige al gobierno el fin de los despidos, la reincorporación de los despedidos y, sobre todo, para que "paren con el desguace y la entrega del país". Consideró como imprescindible "nacionalizar la lucha" y evaluó que la mejor opción sería "convocar a un paro nacional".
 
Por los movimientos sociales habló Esteban "gringo" Castro que fue el único que hizo referencia al paro de mujeres del próximo 8 de marzo. Anunció la solidaridad total con ellas, convocó a todos a acompañar el paro y aseguró que "ese día los hombres vamos a reemplazar a las mujeres que le dan de comer a los pibes para que no falte ni una sola a esa movilización histórica".
 
Dicho sea de paso, el escenario tuvo una representación ínfima de mujeres donde se vio a Sonia Alesso de Ctera, Sandra Maiorano del Sindicatos de Médicos, Vanesa Siley de judiciales y como locutora ofició Claudia Lazzaro, secretaria de derechos humanos y género de Curtidores.
 
El siguiente fue Yasky que con ímpetu afirmó que "este día va a quedar en la historia como el día de la unidad de los trabajadores y de los que no nos ponemos de rodillas ante un gobierno de patrones". El dirigente gremial y también diputado por el FPV-PJ indicó que muchos de los que fueron sus alumnos cuando era maestro en la escuela pública "tienen más cultura que muchos de los que nos gobierna".
 
El cierre estuvo a cargo de Moyano que dividió su discurso en dos partes. La primera la utilizó para calificar de "disparates" las interpretaciones que ponían como único objetivo de la marcha su defensa por las causas judiciales abiertas en su contra. "No estoy implicado en ningún tema de corrupción, no tengo ninguna denuncia, pero si la tuviera, tengo las suficientes pelotas para defenderme solo", dijo.
 
Luego, adentrándose un poco más en la política destacó la amplia convocatoria de "distintos sectores políticos e ideológicos" y, tal vez retomando lo que antes dijo Palazzo, señaló que se estaba gestando "una nueva resistencia a las políticas de Gobierno" pero advirtió que para nada es un movimiento desestabilizador.
 
A partir de eso es que le pidió a los trabajadores presentes que se preparen para "cuando llegué el momento de expresar la voluntad democrática. Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país porque nos quieren quitar la dignidad a los hombres de trabajo y no lo podemos permitir", dijo y poco después comenzó la desconcentración rápida y sin inconvenientes para pesar de los agoreros.
 
El escenario sindical
  
La movilización tuvo un costado político sindical que mucho tuvo que ver con la interna que vive la CGT con miras a la definición de una nueva conducción. Propios y extraños miraron con detenimiento la composición del escenario donde habló Moyano donde hubo ausencias notorias y no fueron precisamente aquellos sindicalistas que por diferentes razones no acompañaron o se bajaron de la convocatoria.
 
Lo llamativo fue el faltazo de gremialistas que tienen cargo en el Consejo Directivo y que habitualmente se muestran como ultramoyanistas. Uno de ellos fue el titular de Panaderos, Abel Frutos, un habitué de los actos del camionero pero ayer, a la hora de los discursos, tuvo una impostergable reunión con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
 
Tampoco participó Jorge Sola, a la sazón secretario de Prensa de la CGT. Si bien no representan gremios importantes en cuanto a peso real en el movimiento obrero, lo cierto es que por lo menos en el caso del panadero priman los intereses políticos por sobre los sindicales y las lealtades.
 
En cuanto a los presentes también fueron pocos los que tienen un puesto en el Consejo Directivo. Además de Schmid, que evitó todo contacto con la prensa, estuvieron Omar Plaini (canillitas), Julio Piumato (judiciales) y Facundo Moyano (peajes), tal vez demasiado pocos cuando algunos de ellos se entusiasman con disputar la poltrona de la CGT.
 
Por Felipe Yapur
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
Hugo Moyano: Los gorilas no pueden estar más en la conducción del país
Hugo Moyano es más que inteligente: sabe que no logrará impunidad ni detendrá el acoso judicial con el acto de ayer. Pero comprendió también que “abrir el juego” lo recoloca en la lucha sindical, el territorio de sus mejores momentos. Se permitió pedir calma a quienes puteaban a Macri, que igual se sacaron el gusto antes y después. Trazó una divisoria clara entre los aliados posibles y “los gorilas” que atacan la dignidad de los trabajadores, una línea sencilla para comprender y compartir.
19-12-2018 / 09:12
Sin inversores dispuestos a prestarle a la Argentina, el Gobierno de Mauricio Macri suspendió todos los proyectos de infraestructura vial, energética, educativa y ferroviaria que pretendía financiar a través del régimen de Participación Público-Privada (PPP).
 
La virtual clausura del mercado voluntario de deuda, que expresa la disparada en el riesgo país, obligó a abortar el promocionado mecanismo de financiamiento para la obra pública. La infraestructura es el rubro del gasto más castigado por el programa de ajuste que adoptaron las autoridades para acceder al financiamiento del FMI. Los funcionarios macristas aseguraban hasta el mes pasado que las PPP permitirían amortiguar el efecto recesivo del ajuste.
 
El asesor presidencial Gustavo Lopetegui y el titular del Palacio de Hacienda, Nicolás Dujovne, bajaron la persiana al anunciar que la represa Portezuelo del Viento en Mendoza no será licitada bajo el esquema de financiamiento aprobado a fines de 2016 sino que se realizará bajo el esquema tradicional.
 
Al marcar 787 puntos, el riesgo país alcanzó ayer su máximo nivel desde que comenzó la presidencia de Macri. La cifra representa la sobretasa que debería pagar Argentina para financiarse en relación a un activo "libre de riesgo" como son los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
 
Frente al escenario de creciente vulnerabilidad financiera que experimenta Argentina, la dificultad para impulsar obra pública a través de los esquemas de PPP es doble: las empresas privadas tienen dificultades para conseguir el financiamiento que les permita poner en marcha las maquinarias y el sector público no puede colocar bonos en el mercado para cancelar los avances de obra.
 
El gobierno de Macri pretendía financiar 40 proyectos de infraestructura por más de 21.000 millones de dólares en las áreas de energía, minería, transporte, comunicaciones, tecnología, agua y saneamiento, vivienda, salud, justicia y educación.
 
El esquema de PPP fue concebido para permitir que el gobierno se asocie con empresas privadas para realizar las obras. Las compañías que ganan la licitación son quienes quedan a cargo de la gestión del proyecto: subcontratan servicios, compran insumos y toman préstamos en el exterior.
 
Pero ahora no consiguen fondos en el mercado internacional. Los proyectos nacieron condenados a muerte, nadie le quiere prestar. El riesgo país se refleja en las altísimas tasas de interés que debería pagar Argentina pero el problema es que más allá de esos valores hoy no existen financistas dispuestos a prestarle al Gobierno.
 
No es la incertidumbre política de cara a las elecciones sino la creciente vulnerabilidad por la política económica: la recesión, las presiones cambiarias, la fuga de capitales y el elevado nivel de endeudamiento, lo que hacer caer las PPP.
 
La Opinión Popular

19-12-2018 / 08:12
La Corte Suprema no es hoy la que el Gobierno de Mauricio Macri imaginaba. No puede ejercer sobre ella el control que proyectaba cuando alentó el golpe interno para desplazar a Ricardo Lorenzetti de la presidencia. El poder de su sucesor, el ex abogado de Clarín, Carlos Rosenkrantz, es inestable.
 
Lo demuestran los dos grandes hechos ocurridos ayer: la firma de un fallo contrario a la Anses, a favor del jubilado Lucio Orlando Blanco y otros 150.000 en su misma situación, donde Rosenkrantz quedó en la más absoluta soledad, y la difusión de una acordada que limita en forma tajante sus facultades como presidente supremo, al impedirle tomar por su cuenta decisiones administrativas, de manejo presupuestario y de designación de personal.
 
Sobre su evidente soledad y su espíritu poco negociador, se impone una mayoría de tres -difícil de catalogar tan pronto como consolidada-, popularmente conocida como "mayoría peronista", integrada por Horacio Rosatti, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti, que toma ciertas decisiones adversas al macrismo y da señales de autonomía, sin llegar a poner en juego la gobernabilidad. 
 
El fallo favorable a Blanco estaba previsto y se conocía su rumbo, pero no deja de ser un llamado de atención severo hacia el Gobierno aunque no tenga gran impacto económico, teniendo en cuenta que se pagará en dos o tres años y que se ciñe al universo de jubilados que no aceptaron la reparación histórica y siguieron adelante con los juicios contra la Anses.
 
El efecto es político y acota el margen para instrumentar una nueva reforma previsional a medida de las condiciones del FMI. Blanco es un camionero jubilado que reclamaba el cálculo de su haber inicial en base al índice ISBIC (Índice de Salarios Básicos de la Industria y la Construcción).
 
La Corte no sólo le dio la razón sino que aclaró que la misma solución se aplicará automáticamente a los casos análogos: aquellos jubilados a quienes la Anses les impuso otro índice, el Ripte (Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables), que implicaba una reducción sustancial en el cálculo de sus jubilaciones, hasta 50%.
 
El alto tribunal ratificó el ISBIC, que ya había avalado en 2009 y declaró inconstitucionales de oficio las resoluciones de la Anses que lo reemplazaban por el Ripte, por considerar que se arrogó facultades del Poder Legislativo. El fallo pide que el Congreso que dicte una ley con un nuevo índice, algo que difícilmente ocurra.
 
El escenario desconcierta al Gobierno de Macri, que cuando fogoneó la expulsión de Lorenzetti de la presidencia, pensaba en neutralizar su política de agitar las causas de Comodoro Py y conseguir aliados en el máximo tribunal.  Parecieran no conseguir, sobre los jueces supremos, la manipulación anhelada.
 
La Opinión Popular

18-12-2018 / 09:12
18-12-2018 / 09:12
El diputado salteño, Alfredo Olmedo, representante de la derecha más troglodita de la Argentina, se reunió en San Pablo con Jair Bolsonaro, quien encarna la consumación del golpe institucional en Brasil. Recordemos que Bolsonaro fue electo gracias a la prescripción que el Poder Judicial ordenó sobre Lula, que está preso y no permitieron que sea candidato.
 
Olmedo continúa con su peregrina idea de ser "el próximo presidente de Argentina", y ya comenzó a hacer campaña, por ahora en el exterior. Viajó a San Pablo para lograr una reunión, que fue breve, con Bolsonaro que asumirá la presidencia de Brasil este próximo 1° de enero. Las ideas reaccionarias, misóginas y homofóbicas los emparentan.
 
Tan es así que se dan el lujo de correr por derecha a Macri, en relación a las cuestiones de género. El presidente argentino dijo, demagógicamente (luego de la repercusión que tuvo la denuncia de violación a Thelma Fardin) que "el debate de género no tiene vuelta atrás".
 
Ambos derechistas, claro que con más poder por parte del golpista brasileño, opinan, según lo que se encargó de difundir por sus redes sociales el mismo Olmedo que "la familia es la base de la sociedad, el orden a Dios y el respeto".
 
Otro de los temas que tocaron, siempre según las versiones del salteño de la campera amarilla (la prenda de vestir que lo identifica), es sobre la militarización de las ciudades y la impunidad para las fuerzas represivas. En esto sí coinciden con el Gobierno de Macri y su ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
 
Olmedo afirmó que parte de la conversación sobre este tema fueron elogios suyos a la política de atestar de militares las favelas. El halago del diputado por el partido Salta Somos Todos, que forma parte de la alianza Cambiemos, fue la descripción de esa militarización: "desde que ganó Bolsonaro hay guardias en todos lados, casi que te diría que las calles están militarizadas".
 
El diputado de Cambiemos ya había declarado "delincuente abatido, policía premiado". Desde el Ministerio de Seguridad de Argentina, Bullrich debió aplaudir enfervorizada esa frase.
 
Las políticas que el presidente, surgido del golpe institucional, pueda llevar adelante, dependerá principalmente de otros factores. La marcha de la economía internacional, la relación de dependencia colonial a los Estados Unidos y la resistencia del pueblo trabajador, que serán más determinantes que su pensamiento retrógrado.
 
La Opinión Popular

17-12-2018 / 11:12
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar