La Opinión Popular
                  06:22  |  Domingo 19 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Tenemos inflación, recesión, desempleo, endeudamiento y riesgo de default. Todo gracias a Macri, que en vez de resolver los problemas de la década K, los potenció. Y encima debemos bancarnos al FMI”. Alberto Fernández
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Entre Ríos - 20-02-2018 / 17:02
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Bordet le propinó a Urribarri un sermón de cuerpo presente

Bordet le propinó a Urribarri un sermón de cuerpo presente
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Urribarri, del discurso de Bordet en la Asamblea Legislativa, en donde el gobernador le recriminó que le dejó más deudas que haberes. En la imagen: Bordet, Bahl y Urribarri.
El sermón en la misa de cuerpo presente es la que se dice estando el cadáver del difunto expuesto y preparado para llevarlo después al entierro. Es lo que escuchó el ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Urribarri, del discurso de Bordet en la Asamblea Legislativa, en donde el gobernador le recriminó que le dejó más deudas que haberes.
 
El repaso del mandatario fue contundente: la batería de anuncios fue un examen que puso blanco sobre negro de cómo heredó Bordet la provincia de manos de Urribarri. Garantizar el agua potable, caminos, puertos y una inversión en energía, y el arreglo de la Caja de Jubilaciones, son metas que apuntan a corregir lo que no se hizo en el gobierno anterior.
 
La construcción de las defensas sur y norte en Concordia y Concepción del Uruguay son obras emblemáticas de un trabajo articulado entre Nación y provincia, botón de muestra de que hay cosas que se pudieron hacer, pero que nunca se hicieron a pesar de esos años de bonanza y de la estrecha relación de Urribarri con el gobierno de Cristina.
 
Sin darse por aludido, Urribarri puso esa extraña cara que ponen los perritos cuando "le hacen el amor", e imperturbable seguía el repaso de los problemas, que no son otra cosa que las grandes deudas de su gestión y lo que quedó sin saldar de su "sueño entrerriano", del que ahora deberá dar explicaciones ante la Justicia.
 
En la Asamblea, Urribarri sintió el sabor áspero del ostracismo. El tiempo que prometió Bordet en su discurso, es un futuro que para Urribarri es cada vez más incierto. Por ahora respira tranquilo, ya que cuenta con los votos necesarios como para garantizar sus fueros.
 
Para Urribarri, éstas no fueron las únicas horas adversas de la semana. La Justicia provincial dispuso un embargo de 26 millones de pesos, en el marco de la causa que investiga el desvío de publicidad oficial, entre 2010 y 2015, en beneficio de empresas ligadas a su cuñado, Juan Pablo Aguilera, por un monto que supera los 24 millones de pesos. Ante una acusación cuyo primer efecto fue el escándalo, el ex gobernador eligió victimizarse, una respuesta de manual para estos casos, pero que no tiene validez siempre.
 
La noticia despertó el interés por el nuevo rumbo que tomó la interna del PJ provincial, con el gobernador fortalecido dentro del Partido y un proyecto de continuidad, y el ex gobernador reculando en chancletas. Tal vez no sea esto definitivo, pero se generó un nuevo clima de transición.
 
Fue llamativo el silencio, tanto del gobernador como del vice, frente a la denuncia que involucró al padrino político de ambos. Las lealtades se miden en las malas porque en las buenas es fácil acompañar. Y Urribarri quedó más solo que loco malo, justo en el momento en que buena parte de la dirigencia nacional del PJ se encamina a la unidad.
 
La necesidad de candidatos para el 2019 con el sello "libre de denuncias", en un partido donde varios de sus referentes tuvieron o tienen que dar explicaciones en la Justicia, hoy es fundamental.
 
La Opinión Popular

 De vuelta de España, otro descanso de Macri

Panorama nacional

 
El gobierno de Mauricio Macri ha tomado en las últimas semanas decisiones de carácter impopular que, sumado a los escándalos del ministro de Finanzas, Luis Caputo, del subsecretario general de la presidencia, Valentín Díaz Gilligan, además de otras revelaciones sobre una ex funcionaria hermana del ministro de Trabajo Jorge Triaca y el caso del ministro Luis Etchevehere, han generado un marcado declive en la imagen del Presidente, incluso en los niveles de aprobación de su gestión, de acuerdo con encuestas conocidas días atrás.
 
La Administración Macri tiene dos talones de Aquiles: cuando la acusan de ser 'Gobierno de ricos', y cuando le encuentran falta de transparencia o "conflicto de intereses" como llaman ahora a la corrupción. En ambos casos, el liderazgo moral que reclama, entra en crisis y tambalea su credibilidad. Siempre intenta reaccionar como si no ocurriese nada pero eso está erosionando su base de sustentación.
 
De todos modos, aunque el macrismo muestra síntomas prematuros de agotamiento, en la Casa Rosada confían en que el primer mandatario logre revertir esa caída en lo que resta del año, acertando en las políticas económicas que vaya a impulsar, para de ese modo encarar mejor armado el 2019 en el que irá en busca de una reelección.
 
La serenidad que intenta transmitir el Gobierno choca contra indicadores negativos: un "rojo" récord en la balanza comercial de 8.500 millones de dólares, metas inflacionarias que nadie cree ni toma en cuenta, un déficit de cuenta corriente situado en el 5% del producto interno bruto (PIB) y la caída de la cotización de los bonos. Todo en el marco de una política improvisada que está demoliendo a la clase media.
 
Cumplir con su postergada promesa de moderar la inflación, fortalecer el poder adquisitivo del salario, promover una mejora sostenida de la economía en general y de los niveles de consumo y de producción industrial en particular, así como conseguir que efectivamente disminuya la pobreza en la Argentina, son desafíos exigentes que el Gobierno no quiere ni puede cumplir.
 
Mientras tanto, la incesante toma de deuda para financiar gastos corrientes, pero también vencimientos de compromisos de pago contraídos en moneda extranjera, junto con los pésimos resultados del proyecto económico neoliberal que impulsa la Casa Rosada se han convertido, en los últimos tiempos, en la argumentación predilecta de quienes auguran un final apocalíptico para Macri y su gestión.
 
Cada vez son más los economistas y consultores que anuncian inminentes cataclismos. Una clara señal que sectores poderosos que cuestionan el gradualismo empezaron a apretar al Gobierno exigiéndole que pase del gradualismo al shock, de un plumazo. Muchos economistas ortodoxos salen del clóset y disparan a quemarropa. Y no evitan las predicciones catastróficas.
 
El Gobierno no acierta en el ordenamiento mínimo de la economía. El problema es que la mesa chica, a la que se ató el Presidente, prefiere anestesiarse con su propia versión idílica de la economía y del peronismo, al que describe dividido y paralizado.
 
 Los gobernadores ponen un freno en el PJ al alineamiento con Cristina Fernández

Los peronistas, de repente, se avivaron que Macri flaqueaba
 
En diciembre mismo la fortaleza de Macri comenzó a ceder. En enero se desvanecía el respeto a su gobierno. Crecía, junto a los precios, la subestimación. Y descendía lo que más cuidaban, la imagen. De pronto Macri comienza a pegarse balazos en los pies: insiste en el reposo vacacional, con sistemática continuidad.
 
De repente, los peronistas debieron darse cuenta que Macri comenzaba a fallar. Entonces un "pejotista" para nada republicano, dijo: "Si nos juntamos, estos fueron". Un atributo de los peronistas es el olfato sensibilizado. Les facilita captar exactamente la pérdida de poder de quien lo detenta. Huelen la debilidad.
 
Como es evidente que la ortodoxia económica quiere noquear al gradualismo, peronistas y kirchneristas comienzan a saltar sobre la cabeza del gobierno debilitado. Están convencidos de que la caída del ajuste gradual derribará también a Macri.
 
 
La pelea de Moyano con Macri
 
La pelea de Hugo Moyano con Macri forma parte de esta trama. Como Cristina ya no alcanza para cubrir la representación del Mal, el Gobierno necesita encontrar otra imagen que la reemplace. Y ahí estaba Moyano, casi retirado, en pantuflas y frente al televisor. La pelea con el camionero fue el tema de la semana.
 
En la mitad del mandato presidencial de Macri, la movilización de trabajadores marcará el máximo punto de conflicto de su administración con el histórico dirigente sindical, cabeza de facto, hoy por hoy, de la oposición a las políticas del "reformismo permanente" o gradualismo de la alianza conservadora.
 
Las dos CTA con Hugo Yasky y Pablo Micheli, los movimientos sociales con el protagonismo de Juan Grabois también estarán en la marcha, privilegiando el sentir popular sobre cualquier circunstancia que los diferencie de Moyano.
 
Será una convocatoria multitudinaria en proporción directa a la preocupante situación económica y social que sufren los argentinos, a pesar de la presión mediática que ejecuta Cambiemos, a través de Clarín, La Nación e Infobae, con metodologías similares a la de los tiempos K.
 
"Macri gobierna tan mal que caerá antes de terminar el mandato", afirman muchos sindicalistas, cristinistas, kirchneristas y peronistas, con excepción de algunos gobernadores. Por eso vuelven a aglutinarse; plantean la unidad peronista con el kirchnerismo adentro, sin el liderazgo ni la postulación presidencial de Cristina, pero con un blindaje judicial para dejarla fuera del alcance de los magistrados que la investigan.
 
 Bordet le propinó a Urribarri un sermón de cuerpo presente

Bordet habló ante la Asamblea Legislativa
 
Con este panorama nacional complicado, el gobernador Gustavo Bordet dejó inaugurado el 139º período de sesiones ordinarias de la Legislatura, cumpliendo con lo dispuesto en el artículo 105 de la Constitución Provincial. Brindó un discurso ante la Asamblea Legislativa, dando cuenta de los actos de gobierno y las proyecciones para 2018.
 
"Este no es un año electoral y queremos trabajar con tiempo, despejando cualquier oportunismo de un calendario, sobre una nueva ley electoral para la provincia. Hay que avanzar hacia sistemas más modernos; yo hago una propuesta pero quiero buscar consensos. No hay que tener miedo a someterse a la voluntad popular", dijo e instó a que la norma "aglutine el interés de los entrerrianos por sobre el interés de los partidos políticos".
 
Además, anunció que enviará el proyecto para instaurar los juicios por jurados en la provincia, así como una nueva ley de procedimientos administrativos y la modernización del Patronato de Liberados.
 
Las reformas prometidas por Bordet serán parte central de su agenda política para este año. No se puede predecir con certeza como reaccionará la oposición ante los proyectos, aunque se muestra predispuesta pero seguramente pondrá condiciones. Otro tema que hace mucho ruido es la reforma política, sobre todo hacia dentro del PJ, donde esperan que Bordet brinde explicaciones y haga consultas. La letra chica aun no parece estar escrita.
 
Para los peronistas, la reforma política resulta clave para dos cosas. En primer lugar para garantizar un dispositivo electoral claro, que contenga, entre otras cosas, la posibilidad de desdoblar las elecciones. Por otro lado, resulta imprescindible para construir nuevas reglas de juego que permitan una interna amplia, en que participen todos los sectores, incluso los afines a Cristina que parecen hoy distantes de Bordet.
 
Con todos adentro, y con la posibilidad de adelantar, los peronistas se armarán de algunas certezas más para el 2019. Al contrario, con elecciones conjuntas y en la diáspora interna que culmine con Unidad Ciudadana por fuera del Partido, el PJ se sumerge en el terreno de los ensayos electorales y los experimentos de sociología política con consecuencias y desenlaces impredecibles.
 
En otro orden, Bordet adelantó que estará convocando a los gremios docentes para debatir paritarias, y sostuvo: "Quiero decirles que mantendremos la firme voluntad de negociación y acuerdos que hemos tenido siempre, en el marco del respeto. Estamos dispuestos a charlar hasta encontrar ese punto de acuerdo, pero tiene que encontrarse con racionalidad y madurez, con los niños en las aulas, que no pierdan días de clases".
 
 
Opinión de Jorge Busti
 
Por su parte, el ex gobernador Jorge Busti opinó que "hay muchas cosas para hablar pero de cualquier manera quiero destacar lo que me parece lo más importante. Yo intenté en mi segunda gestión, en abril de 1997, y en la tercera gestión, en 2004, pero me parece que lo del juicio por jurado, la participación popular en las decisiones judiciales, sobre todo en los delitos más aberrantes, es algo revolucionario y que funciona bien en Córdoba, en Buenos Aires".
 
"Quizás cuando yo lo planteaba no había esos antecedentes pero ahora lo están y hacen que sea un avance. Es necesario que el ciudadano común participe en las decisiones judiciales. En última instancia el jurado dice si la persona es culpable o inocente y el que da la pena es el juez".
 
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