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“Agraviados en nuestra dignidad, heridos en nuestros derechos, despojados de nuestras conquistas, venimos a alzar en el punto donde otros las dejaron, viejas banderas de la lucha”. CGT de los Argentinos, 1 de mayo de 1968
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Entre Ríos - 14-02-2018 / 08:02
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Diferentes enfoques de Bordet y Urribarri frente a la unidad del PJ nacional

Diferentes enfoques de Bordet y Urribarri frente a la unidad del PJ nacional
ELECCIÓN DE SENDEROS QUE SE BIFURCAN. La necesaria renovación y unidad del PJ está en proceso embrionario; es algo muy preliminar, un intento de coordinación entre dirigentes que representan espacios disímiles dentro de esa fuerza con la intención de preparar el terreno para una convergencia más amplia. En ese sentido el jueves 8 de febrero se realizó un cónclave para poner en marcha un plan de unidad que reunió a representantes de grandes sectores en los que está dividido el justicialismo. Frente a este proceso nacional en marcha, Gustavo Bordet y Sergio Urribarri han tomado caminos diferentes. ¿Urribarri será parte de la renovación en ciernes o se convertirá en una opción ultra K por fuera del justicialismo?
La necesaria renovación y unidad del PJ está en proceso embrionario; es algo muy preliminar, un intento de coordinación entre dirigentes que representan espacios disímiles dentro de esa fuerza con la intención de preparar el terreno para una convergencia más amplia. En ese sentido el jueves 8 de febrero se realizó un cónclave para poner en marcha un plan de unidad que reunió a representantes de grandes sectores en los que está dividido el justicialismo.
 
El gobernador Gustavo Bordet decidió priorizar su gestión en Entre Ríos y no participó del Encuentro por la Unidad. Dirigentes bordetistas argumentan que el mayor aporte que los gobernadores le pueden hacer al peronismo es retener el poder en sus distritos. En este contexto, la prioridad del mandatario provincial es la gestión y retener el gobierno de Entre Ríos el año próximo.
 
El que sí está muy interesado en esta movida nacional dentro del PJ es el ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Urribarri, quien fue uno de los dirigentes del peronismo que participaron del Encuentro. El "Pato" comenzará a recorrer la provincia y el país, "mostrándose" en su anhelo de volver a ser candidato en 2019. A lo que sea porque necesita de fueros, sostienen tanto los más cercanos como los críticos.
 
En este panorama, el justicialismo debe corregir errores, dejando de lado a personajes sospechados de corrupción que lo llevaron a la derrota. La clave de todo estará en la renovación profunda del peronismo, para vencer cualquier alternativa neoliberal que se ponga en el camino.
 
Solo con candidatos "sin prontuarios" podrá conservar y ampliar los votos de los sectores populares, frente a una alianza electoral que puede desgranarse, alentada por el desgaste de las medidas neoliberales de un gobierno nacional improvisado y contradictorio.
 
La Opinión Popular

 
Hay un largo y empinado camino por delante para la unidad del movimiento popular. El panorama que tiene en frente es: un gobierno de ricos y para ricos decidido a practicar ajustes antipopulares; un peronismo en la oposición dividido y debilitado electoralmente; una economía neoliberal mediocre con niveles muy altos de pobreza y exclusión. Y a todo ésto se suma un sindicalismo que enfrenta, como nunca antes, ataques y acusaciones de corrupción.
 
El gobierno de Mauricio Macri le ha prestado sin embargo un invalorable servicio a la renovación del PJ. Hace poco la elección de medio término parecía un espaldarazo definitivo para el proyecto neoliberal del Presidente. El ajuste en la actualización de las jubilaciones dio vuelta el escenario. Desde entonces Macri acentuó un costado autoritario, que sólo había mostrado en algunas ocasiones de su gestión. Tal vez se trate de una reafirmación de identidad de su gobierno.
 
La aceleración del programa de reformas "neocon" (neoconservadoras) era en definitiva una demanda de buena parte de su electorado, probablemente la más firme y genuina. El capital político está para ser usado, se insiste en el gobierno. Pero Macri terminó dilapidándolo y contribuyendo al resurgimiento del peronismo. Está claro que el Presidente no la tiene fácil, pero estos avatares no parecen influir sobre el natural optimismo que anima al PRO.
 
 El peronismo intenta retomar el camino de la unidad

Reunión del peronismo en busca de la unidad
 
El movimiento nacional y popular está dividido en tres sectores. Uno sigue con la experiencia cristinista, que hoy se debate entre la unidad con el PJ en su conjunto o hacer una suerte de nuevo Frepaso. Otro sector, basado en la defensa de un supuesto "republicanismo", aconseja y apoya, más o menos críticamente, al gobierno de derecha. Por último, existe un sector amplio y, sobre todo, dinámico, que quiere construir una alternativa genuinamente peronista y opositora.
 
La renovación y unidad del PJ está en proceso embrionario; es algo muy preliminar, un intento de coordinación entre dirigentes representantes de espacios disímiles en esa fuerza, con la intención de preparar el terreno para una convergencia más amplia. En este sentido el jueves 8 de febrero se realizó un cónclave para poner en marcha un plan de unidad que reunió a representantes de grandes sectores en los que está dividido el justicialismo.
 
La cita fue en la sede de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo del "Encuentro por la Unidad" del PJ es trazar los lineamientos para la construcción de "una nueva mayoría frente a las políticas de ajuste que vive la Argentina". En ese marco se reunieron importantes referentes del peronismo nacional que en las últimas elecciones representaron a los espacios del kirchnerismo, el massismo y el randazzismo. Todos tienen un mismo objetivo: derrotar a Macri en las elecciones presidenciales de 2019.
 
Sin embargo, las diferencias internas en el PJ siguen a la orden del día. "Autocrítica" fue un término ausente en el encuentro que reunió a muchos dirigentes de raíz K, la mayoría en la diáspora. "De autocrítica no se habla. Sí en cambio de 'balance'", apuntó uno de ellos sobre las enseñanzas que dejó la derrota de octubre.
 
La unidad, se ha escuchado después de ese reencuentro, se edificaría sobre una débil promesa: Cristina Fernández desistirá de una candidatura presidencial. Demasiado pronto para un renunciamiento. Nadie se va al mazo antes de la primera mano en el juego del truco.
 
 
Posición de los gobernadores del PJ
 
Son muchos los que con razón dudan sobre la reconstrucción del peronismo a partir de estas bases, los gobernadores del PJ, primero que nadie, por más empeño que ponga el macrismo en "ayudarlos". Por eso, entre los ausentes a la cumbre del reencuentro, estaban ellos. Hay un justicialismo de gestión y otro de oposición, es lo que se deduce en los ámbitos oficialistas nacionales, y operan sobre la interna del PJ.
 
El tucumano Juan Luis Manzur trató de aclarar las decisiones. "Creo que siempre es bueno que se junten y que intercambien opiniones, mirando hacia adelante", dijo sobre la reunión de dirigentes. Pero, inmediatamente, agregó: "creo que el PJ tiene que generar propuestas superadoras para poder transmitirlas a la gente".
 
Manzur manifestó que este año habrá más encuentros de esas características, pero aclaró: "nosotros trabajaremos en la gestión; la política vendrá el año que viene. No es prudente hoy hablar de candidaturas". Su par cordobés, Juan Schiaretti, estaría en lo mismo.
 
Entre los gobernadores peronistas hay una posición dominante: están dispuestos a un acercamiento con el kirchnerismo, pero sin la figura de Cristina y sus más allegados. Aunque hay "matices" entre los diferentes mandatarios, resulta claro que la figura de la ex presidenta es rechazada. Para los gobernadores, la renovación del PJ implica "poskirchnerismo". Y de cara a 2019, el primer paso sería que ellos se consoliden en sus territorios.
 
El salteño Juan Manuel Urtubey, junto a Schiaretti, son los más enfáticos en plantear que el ciclo de Cristina está "agotado como conducción política". También ratifican esa línea Gustavo Bordet; el tucumano Manzur; Rosana Bertone en Tierra del Fuego; Carlos Verna en La Pampa y el riojano Casas.
 
La misma posición tienen el sanjuanino Sergio Uñac y el chaqueño Domingo Peppo, quienes tienen un frente interno abierto en sus respectivas provincias con José Luis Gioja y Jorge Capitanich.
 
Frente a esta situación, el rearmado justicialista no inquieta, por ahora, a la Casa Rosada. Claro está, en la medida que se siga fragmentado el voto de los gobernadores peronistas.
 
Sin gobernadores ni poder territorial real, la "mesa de la unidad" saldrá pronto de gira por el interior con la intención de federalizar la iniciativa, un reflejo tardío de los organizadores, que ahora buscan llevarla a Mendoza, La Rioja o Tucumán. Se los verá en el andar.
 
 
¿Bordet no intervendrá en la interna nacional?
 
En medio de los debates y de las reuniones que distintos sectores del peronismo están realizando a nivel nacional, por ahora, el gobernador Gustavo Bordet decidió priorizar su gestión en Entre Ríos y no participó del Encuentro por la Unidad.
 
Formalmente, y en lo personal, estaría justificada su ausencia porque el mandatario estuvo de gira afuera del país con actividades gubernamentales, pero nadie en el gobierno, ni en el bordetismo, hizo un guiño a esta juntada nacional.
 
Dirigentes bordetistas argumentan que el mayor aporte que los gobernadores le pueden hacer al peronismo es retener el poder en sus distritos. En este contexto, la prioridad del mandatario provincial es la gestión y retener el gobierno de Entre Ríos en los próximos comicios.
 
Los dirigentes más cercanos al gobernador, remarcan esta estrategia: "La prioridad del peronismo de Entre Ríos es ganar en la provincia. Somos peronistas y creemos que el PJ debe volver a ser una opción de poder a nivel nacional. Pero hoy el panorama es complicado y el mayor aporte que pueden hacer los gobernadores es retener el poder en las provincias".
 
La decisión de Bordet de concentrarse en Entre Ríos no fue consensuada con el resto de sus pares de la Liga de Gobernadores del PJ. Si bien el mandatario mantiene contactos con algunos de sus colegas, por el momento no está prevista una nueva reunión de la Liga, en el contexto de movidas internas que se están produciendo, en especial, en CABA y en la provincia de Buenos Aires.
 
Luego de la sanción de las polémicas reformas previsional e impositiva en el Congreso Nacional, hubo muchos problemas entre los mandatarios peronistas y quedó un tanto debilitada la Liga de Gobernadores, que no se reúne desde el 26 de octubre pasado.
 
 
Urribarri intentará continuar con fueros
 
El que sí está muy interesado en esta movida nacional dentro del PJ es el ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Urribarri, que fue uno de los dirigentes del peronismo que participaron del Encuentro de Unidad. De esta manera, anticipó lo que sus íntimos dicen que será una realidad a partir de marzo: el exgobernador volverá a la campaña política concentrándose en el PJ nacional, aprovechando que vive prácticamente en Buenos Aires.
 
En el PJ de Entre Ríos especulan que Urribarri comenzará a recorrer la provincia y el país, "mostrándose" en su anhelo de volver a ser candidato en 2019. Candidato a lo que sea, porque necesita de fueros, sostienen tanto los más cercanos como los críticos. Algunos señalan que podría comenzar a moverse en el sector de los ultra K, para amenazar con enfrentar en la interna a los movimientos que vienen haciendo dirigentes cristinistas, massistas y peronistas. ¿Urribarri será parte de la renovación en ciernes o se convertirá en una opción ultra K por fuera del justicialismo?


Urribarri afirma que su rol hoy es contener el malestar interno del PJ provincial para evitar mermas en las filas de Bordet, como un favor -contención política- para el gobernador. Los bordetistas comienzan a desconfiar de Urribarri y su actuación; sostienen que activa problemas para luego desactivarlos como un "favor" al gobernador.
 
Tampoco convence a los ultra cristinistas esta mediación que intenta construir Urribarri entre ellos y Bordet, mostrándose como Jefe, en los hechos, del cristinismo entrerriano. Sostienen que a la hora de acordar con Bordet va con su lista propia de pedidos y no los del cristinismo.
 
"Urribarri nos atiende y nos dice que tenemos que estar todos juntos, que en el 2019 vamos a discutir espacios de poder, pero lo cierto es que desde que asumió Bordet, cada vez que Urribarri tiene que pedir por funcionarios o candidaturas lo hace para su familia o su grupo más cercano, pero a quienes estamos con Cristina no nos ha dado nada", manifiesta un dirigente de la naciente Unidad Ciudadana de Entre Ríos.
 
Según fuentes de la Casa Gris, Bordet no habló con Urribarri de su futuro político, aunque funcionarios provinciales se animan a pronosticar que Bordet "seguramente" apoyará un nuevo lanzamiento de Urribarri en un cargo que tenga fueros, siempre y cuando el ex mandatario comprometa su apoyo concreto a la reelección en la provincia. El ex gobernador busca estar "protegido" por los resquicios que deja un sistema político que les permitió obrar impunemente.
 
Los más críticos de Urribarri en el bordetismo dicen que el ex mandatario está en baja y que en términos reales no conduce a más de unos cuantos diputados provinciales del PJ, y un puñado de funcionarios de segunda línea, por su cercanía personal.
 
Por último, es conveniente recordar que el resultado de las pasadas elecciones complicó las chances del PJ para las próximas. Si no se revierten las condiciones que llevaron a este resultado, no hay futuro para el peronismo en 2019. Y la derrota, en el PJ, se paga cara.
 
La Opinión Popular
 

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipó lo que ya se daba por descontado. El préstamo stand-by que le ofrece al gobierno de Mauricio Macri (cuyos montos y detalles son guardados bajo siete llaves) está atado a una serie de conocidas instrucciones que deberán inexorablemente cumplir.
 
Estas son reducción del déficit fiscal, disminución de empleados públicos, reducción de jubilaciones y planes sociales, disminución de las transferencias a las provincias y municipios, mayor apertura comercial a las importaciones, liberalización financiera y profundización de las reformas laborales: abaratando el despido, fomentando el empleo temporario y limitando las negociaciones paritarias.
 
Qué decir que ya no se sepa. Esta política de paulatina pérdida de la soberanía y de manos libres al FMI para intervenir en nuestros asuntos internos es una calesita que nos lleva a los viejos lugares del fracaso. Otra vez la sensación de "esto ya lo vivimos": devaluación, inflación más recesión, sin crecimiento y destrucción del aparato productivo. El "mercado" -ese conjunto de atorrantes- manda en el reino de la especulación, mientras comercios, pymes e industrias bajan sus persianas. Es el esplendor de la mala praxis neoliberal.
 
Cuando estaban ensoberbecidos por los focus groups, que los mostraban ganadores hasta 2027 no le daban bola a nadie. De pronto, como una espada de Damocles, aparece el fantasma de la crisis de 2001. La palabra "corralito", tímida, se cuela en las conversaciones y hasta su ideólogo, Domingo Cavallo, vuelve a la fama en los canales de televisión afines al Gobierno.
 
Ahora, ante la crisis, Macri se acordó de los gobernadores del PJ y los convocó, le pidió apoyo o silencio respecto del acuerdo con el FMI. En la reunión, mediante una sutil presión política, sobrevoló el chantaje del recorte de los recursos financieros de la Nación. Pero también la zanahoria de la obra pública y la promesa de "no entorpecer" las aspiraciones reeleccionarias de aquellos gobernadores que aspiran y pueden seguir en su cargo en 2019.
 
Los gobernadores del PJ lo escucharon y comprometieron apoyo, pero ninguno de ellos lo hizo luego en público al retirarse de la Casa Rosada. Ese silencio es político: busca evitar que el Presidente les traslade el costo ante la sociedad de haber recurrido al sometimiento del país a la voluntad absoluta del Fondo Monetario, que equivale prácticamente a la supresión formal del derecho de autodeterminación de nuestro pueblo.
 
Así las cosas, el gobierno de Macri no ha podido articular un nuevo "relato" que le permita recuperar algo de terreno político y de imagen perdida que reflejan todas las encuestas. Lo que ha hecho es: minimizar la crisis, minimizar la duración, minimizar el impacto social y minimizar las exigencias que impondrá el FMI. Un verdadero disparate.
 
La Opinión Popular

13-05-2018 / 10:05
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