Fernando "Pino" Solanas y Octavio Getino.
 
Su primera película fue realizada en 1968 y titulada El camino hacia la muerte del viejo Reales, donde representó la explotación los trabajadores de la caña de azúcar. Perseguido por la dictadura de OnganíaVallejo se exiló a Roma y terminó la película allí.
 
A pesar de que la película ganó varios premios en el extranjero, fue censurado en Argentina en 1972, y se difundió en las redes clandestinas. Sólo reapareció legalmente debido a un decreto aprobado por Juan Perón después de su regreso en 1973 a la Argentina.
 
Vallejo regresó del exilio después del regreso de Perón, pero se vio obligado de nuevo al exilio después de una bomba colocada por el Anticomunista Argentina Alianza (AAA) explotó en su casa en diciembre de 1974. Se exiló en Panamá, y más tarde a España, debido al peligro que corría en su país durante la última dictadura argentina.
 
En 1979 creó en Madrid una escuela de cine por la que pasaron 150 alumnos durante los tres años que estuvo abierta. Durante ese período escribió "Un camino hacia el cine".
 
Lo importante es que Gerardo sigue vivo no sólo en el recuerdo sino por sus inolvidables imágenes.
 
La Opinión Popular
'/> Gerardo Vallejo, de Cine Liberación / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  01:04  |  Martes 16 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Pocas veces he visto un gobierno con tanta capacidad de destrucción como éste gobierno de derecha de Macri”. Jorge Busti, ex Gobernador de Entre Ríos
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 06-02-2018 / 18:02
EFEMÉRIDES POPULARES

Gerardo Vallejo, de Cine Liberación

Gerardo Vallejo, de Cine Liberación
El 07 de febrero de 2007, fallece en Buenos Aires, Gerardo Vallejo. Fue un director y guionista argentino de cine. Estuvo muy relacionado con el cine argentino tanto como director como guionista, actor, productor, etc. Había iniciado su carrera a mediados de los '60 en el grupo Cine Liberación, junto a Fernando "Pino" Solanas y Octavio Getino. En la imagen: Gerardo Vallejo, Pino Solanas, Juan Domingo Perón y Octavio Getino en Puerta de Hierro, Madrid, 1970.
El 07 de febrero de 2007, a los 65 años, a causa de un cáncer pulmonar, fallece en Buenos Aires, Gerardo Vallejo. Fue un director y guionista argentino de cine.
 
En 1965 se recibió de director de cine documental en el Instituto de Cinematografía de la Universidad Nacional del Litoral, que dirigía Fernando Birri. Estuvo muy relacionado con el cine argentino tanto como director como guionista, actor, productor, etc. Había iniciado su carrera a mediados de los '60 en el grupo Cine Liberación, junto a Fernando "Pino" Solanas y Octavio Getino.
 
Su primera película fue realizada en 1968 y titulada El camino hacia la muerte del viejo Reales, donde representó la explotación los trabajadores de la caña de azúcar. Perseguido por la dictadura de OnganíaVallejo se exiló a Roma y terminó la película allí.
 
A pesar de que la película ganó varios premios en el extranjero, fue censurado en Argentina en 1972, y se difundió en las redes clandestinas. Sólo reapareció legalmente debido a un decreto aprobado por Juan Perón después de su regreso en 1973 a la Argentina.
 
Vallejo regresó del exilio después del regreso de Perón, pero se vio obligado de nuevo al exilio después de una bomba colocada por el Anticomunista Argentina Alianza (AAA) explotó en su casa en diciembre de 1974. Se exiló en Panamá, y más tarde a España, debido al peligro que corría en su país durante la última dictadura argentina.
 
En 1979 creó en Madrid una escuela de cine por la que pasaron 150 alumnos durante los tres años que estuvo abierta. Durante ese período escribió "Un camino hacia el cine".
 
Lo importante es que Gerardo sigue vivo no sólo en el recuerdo sino por sus inolvidables imágenes.
 
La Opinión Popular

Filmografía
 
"El camino hacia la muerte del viejo Reales", 1968
"Testimonios de Tucumán" 1972/74. Serie de 24 cortometrajes para Canal 10.
"Reflexiones de un salvaje", 1978. España.
"El rigor del destino", 1985. Rodada en Tucumán.
"Con el alma", 1995. Rodada en Tucumán.
"El inocente" (inconclusa), sobre una novela de Julio Ardiles Gray, 2000
"Martín Fierro, el ave solitaria", 2006
 
 
Pino Solanas habla de Gerardo Vallejo
 
Yo recuerdo a Gerardo como compañero y militante de aquellos años de resistencia, de nuestros años jóvenes en el cine, lo recuerdo como amigo hermano, y lo recuerdo como el gran realizador que fue.
 
Lo conocí a través de su talento cinematográfico.
 
El había cursado en la Escuela Documental de Santa Fe y desembarcó en Buenos Aires con un cortometraje notable llamado Las cosas ciertas.
 
Ahí nace nuestra relación y nuestra amistad.
 
Lo invité a integrarse al proyecto que en ese momento estaba poniendo en marcha, que era La hora de los hornos, y junto con él, Octavio Getino, Tito Ameijeiras, Jorge Díaz, Rubén Salguero, Carlos Mazar, Cacho Taborda y Juan Carlos Desanzo, entre otros, conformamos el Grupo Cine Liberación que nació con el proyecto de este largo documental.
 
Aquellos años fueron de un gran desafío y de una ética extraordinaria porque no sólo hacíamos un film contra todas las prohibiciones.
 
Recordemos que era la época de la dictadura de Onganía.
 
Producimos La hora de los hornos y después El camino hacia la muerte del Viejo Reales, que fue el primer documental de Gerardo. Es un largometraje basado en una familia de trabajadores del azúcar en Acheral.
 
Notable y para mí una de las grandes películas argentinas de los años '70, reconocido con dos grandes premios internacionales: el de Pésaro (Italia) y el de Mannheim (Alemania).
 
Esta película es uno de los grandes antecedentes del cine testimonial social, donde el documental y la ficción se entrecruzan.
 
También Gerardo realizó una tarea de cineasta militante muy importante en Tucumán con una serie llamada Testimonios de Tucumán, que eran testimonios sociales muy importantes.
 
Después incursionó, ya de lleno en la ficción, en España y luego en la Argentina.
 
Vallejo le ha aportado al cine argentino una mirada de una gran sensibilidad social, pero sobre todo una mirada crítica desde el interior del país, fiel a la tradición iniciada por Birri con Tire Die.
 
En Gerardo se mezcla la fina mirada de un gran documentalista junto a una fuerte imaginación poética.
 
El Vallejo militante, del compromiso social, de los años duros de la dictadura, pagó un alto precio porque eso le costó la persecución y el exilio y ser agredido con una bomba en su casa de Tucumán. Y en el año '75 comienza su exilio yendo a Panamá y filmando, inclusive, con Torrijos.
 
Su gobierno le abre las puertas y filma varios documentales en Panamá. El exilio lo lleva luego a España, donde transcurre la mayor parte. Allí enseña y hace dos largometrajes.
 
La vida de Gerardo fue muy sufrida, porque su compromiso social expresado en el cine lo pagó con todos esos exilios y persecuciones.
 
Tampoco le fue fácil el regreso.
 
Al Gerardo amigo y compañero todos lo recordaremos por su generosidad, por su afecto, y su permanente humor tucumano.
 
Su permanente humor tucumano luchando con su fuerte carga melancólica: pensemos que Gerardo en las últimas décadas vivió fuera de su Tucumán natal.
 
Ha sido un gran padre, con cinco hijos.Y estaba ya enfermo desde hacia varios meses.
 
Hablé la semana anterior a su muerte con él y Gerardo de ninguna manera imaginaba que sus días estaban contados. También lo llamó Fernando Birri desde Roma y a los dos nos dio la impresión de que todavía había Gerardo para rato. Yo le dije:
 
-Te quiero visitar porque tengo una buena botella vino.
 
-Esta semana no, vení la que viene y nos machamos -me contestó en broma.
 
Hicimos todo lo posible para cumplir el mayor deseo de Gerardo de poder reunirse con todos sus hijos. Es como si hubiera esperado la llegada de ellos, porque cuarenta y ocho horas después falleció.
 
Lo importante es que Gerardo seguirá vivo no sólo en el recuerdo sino por sus inolvidables imágenes.
 
Fuente: Nac & Pop

Agreganos como amigo a Facebook
15-10-2018 / 19:10
El 16 de octubre de 1798, en Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata, nace Martiniano Chilavert. Fue un militar argentino de destacada participación en la guerra del Brasil y en las guerras civiles entre federales y unitarios. En su última etapa de exilio, al enterarse de la batalla de Vuelta de Obligado (en que una flota anglofrancesa ataca el territorio argentino), aunque opositor político decidido a Juan Manuel de Rosas, en abril de 1846 le ofreció sus servicios. En esto, Chilavert compartía las ideas del general José de San Martín.
 
En el conflicto que enfrentó a Rosas con Justo José de Urquiza y el esclavista Imperio del Brasil, dirigió todas las fuerzas de artillería de la Confederación en la batalla de Caseros, haciendo fuego contra el grueso de las tropas brasileñas hasta agotar la munición. Como se le terminaron las balas, mandó recoger los proyectiles del enemigo que estaban desparramados alrededor suyo y disparó con éstos. Y cuando no hubo nada más que disparar, finalmente la infantería brasileña pudo avanzar y así terminó la batalla.
 
Habiendo tenido ocasión de escapar, permaneció sin embargo fumando tranquilamente al pie del cañón hasta que lo llevaron frente a Urquiza. Allí contestó las insolentes provocaciones del entrerriano y este ordenó su fusilamiento por la espalda (castigo usualmente aplicado a los traidores), pero cuando lo llevaron al sitio de fusilamiento, el 4 de febrero de 1852, Chilavert, tras derribar a quienes lo arrastraban, exigió ser fusilado de frente y a cara descubierta. Se defendió a golpes, pero fue ultimado a bayonetazos y golpes de culata. Su cadáver permaneció insepulto varios días.
 
A los pocos días, Urquiza ordenó el fusilamiento del regimiento completo de Aquino, desde oficiales hasta el último soldado y los colgó de los árboles de Palermo.
 
La Opinión Popular

15-10-2018 / 19:10
Juan Perón había surgido a la vida política dos años antes, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, y había dignificado al obrero otorgando derechos vulnerados desde siempre. Unidos en el odio a Perón y defendiendo sus intereses, el frente oligárquico logra aislarlo, despojarlo de todos su cargos forzando su renuncia y recluirlo en la isla de Martín García. Parecía que una vez más en nuestra historia, los que más tenían, los que hacían las  leyes, los que vivían del trabajo ajeno, imponían su voluntad omnipotente.
 
Pero los trabajadores argentinos reaccionan y en la mañana del lunes 16 de octubre de 1945, los dirigentes de la CGT se entrevistan con presidente Edelmiro J. Farrell, al cual le trasmite su preocupación por la situación del coronel Perón, así como que algunos gremios han empezado a salir a la calle reclamando por su libertad. También le expresan la preocupación reinante en la clase trabajadora ante las versiones de los diarios acerca del nuevo gabinete que estaría integrado por hombres de la oligarquía y del conservadorismo.
 
Por su parte, la Unión Obrera Local- expresión sindical del Partido Comunista-sostiene que"desautoriza las versiones a favor de una huelga inminente lanzadas por un grupo afecto al gobierno desplazado y por elementos nazis que pretenden obstruir el camino de las elecciones libres".
 
A su vez, el Partido Socialista denuncia "la maniobra encaminada a confundir la opinión de los trabajadores y crear factores de perturbación y anarquía...tentativa de los dirigentes entregados a la dictadura implantada por el ex secretario de Trabajo y Previsión".
 
Los partidos de "izquierda" de la oligarquía, más que confundidos, no saben de donde sale esa "chusma" peroniana, como la denominan despectivamente, que nada tiene que ver con el modelo de obrero de sus libros y manuales, pulcro y atildado, con el que están acostumbrados a tratar.
 
A la tarde se conoce la decisión de la Central Obrera: por 16 votos contra 11, "la CGT, en defensa de las conquistas obtenidas y las por obtener y considerando que éstas se hallan en peligro ante la toma del poder por las fuerzas del capital y la oligarquía, declara un Paro General en todo el país por el término de 24 horas, que se hará efectivo el día jueves 18 de octubre, a partir de la cero hora".
 
Comienza así, el devenir histórico por el cual los trabajadores argentinos se introducen por primera vez y para siempre en la escena política nacional, para terminar con la semicolonia pastoril y construir una nación moderna e independiente, y lo hacen con un movimiento popular que tiene como eje al proletariado. En nuestro país nada volvería a ser igual.
 
Escribe Blas García

15-10-2018 / 07:10
Encabezando la reacción oligárquica, el general Eduardo Jorge Ávalos y el almirante Héctor Vernengo Lima, de Ejército y Marina respectivamente, pidieron al presidente Edelmiro J. Farrell que destituyese a Juan Perón por su política popular y obrerista. Este fue detenido y llevado a la isla prisión de Martín García.
 
El 15 de octubre de 1945, el capitán Miguel Ángel Mazza, médico y amigo personal de Perón, entrevista al presidente Farrell y le entrega su informe acerca del deterioro de la salud de Perón"lo cual obliga imprescindible e impostergablemente a un examen clínico y de laboratorio en un ambiente hospitalario". Farrell asiente, en principio, a la solicitud, pero envía a Mazza para que formule la misma petición ante el ministro de Guerra, general Ávalos.
 
El médico sabe que su argumento es un arma poderosa: las Fuerzas Armadas no pueden cargar con la responsabilidad, frente al pueblo, de que Perón enferme gravemente, con peligro de muerte, a causa de su detención, la cual, según los informes oficiales, procura protegerlo ante amenazas contra su vida.
 
Horas después, ya en su consultorio, Mazza es citado por el almirante Vernengo Lima quien opone reparos a lo que considera excesiva buena voluntad de Farrell. A la Armada le disgusta la posibilidad de flexibilizar el control sobre Perón y además, mantiene dudas acerca de la veracidad de la información médica. El traslado de Perón provoca diversas reuniones y tarda en definirse.
 
Por su parte, la embajada yanqui celebra la detención de Perón: "Perón está fuera del juego políticamente hablando, sin apoyo palpable en el Ejército y muy poco del sector gremial colaboracionista".
 
Pero los imperialistas yanquis se equivocan. Disconformes con la medida, amplios sectores populares comienzan a movilizarse en todo el país para exigir y reclamar la libertad del que comenzaba a ser su Líder. Lo hicieron como clase obrera, utilizando el medio de lucha de los proletarios: la paralización de actividades.
 
El 15 de octubre se declara la huelga revolucionaria por tiempo indeterminado en todos los ingenios tucumanos. Asimismo, en Berisso, al impulso combativo de Cipriano Reyes, los trabajadores de la Carne comienzan a movilizarse. Y la cúpula de la Central Obrera, ante los reclamos de los gremios del interior, convoca al Comité Central Confederal para el martes 16 de octubre, a las 18 horas, en Buenos Aires, organismo al cual proponen declarar una huelga general en todo el país.
 
Va madurando el histórico 17 de octubre.
 
Escribe Blas García

Las jornadas de Octubre: Hasta el 18 de octubre, relataremos, día por día, los acontecimientos y eventos más importantes acaecidos en octubre de 1945, y que culminarán en el histórico 17.

13-10-2018 / 18:10
13-10-2018 / 17:10
El 14 de octubre de 2001 se realizaron en nuestro país elecciones legislativas para renovar las Cámaras de Senadores y de Diputados de la Nación. Sin embargo, no había entusiasmo en la sociedad. La crisis económica arreciaba y el riesgo país se elevaba por las nubes. Nuevamente al frente de la economía, Domingo Cavallo confirmaba que sus políticas sólo servían para prohijar operaciones de saqueo, y que en su arcón de los milagros no guardaba la fórmula mágica para evitar el inminente default de una deuda externa que por entonces parecía impagable.
 
Las provincias recurrían a la Justicia para obtener el pago de la coparticipación atrasada. Hacía rato que la Alianza se había fracturado y el presidente Fernando De la Rúa en cada participación mediática se afanaba por consumir los últimos residuos de confianza que guardaba una sociedad que había despertado de golpe de la fantasía menemista de la pizza con champagne, el dólar barato y las relaciones carnales con EE.UU.
 
Aunque las elecciones ofrecían la oportunidad de recambiar el funcionariado político, de modificar la composición de del Senado condenado por la opinión pública entre las denuncias de Moyano, la tarjeta Banelco del ministro Flamarique y la renuncia del vicepresidente Chacho Álvarez, los grandes medios habían adoptado una estrategia que instigaba al ejercicio del denominado "voto bronca", la abstención o la anulación del voto.
 
El oligopolio Clarín había definido la agenda e impuesto la clave; y la mayoría de los medios le sirvieron como caja de resonancia y competían entre sí para ver quién sugería la leyenda más ingeniosa para introducir en los sobres electorales: "Todos prometen. Nadie cumple. Vote a Nadie"; "Vote a Clemente: a lo mejor no roba porque no tiene manos"; "Vote a las prostitutas: votar a sus hijos no dio resultado". 
 
Ante tanta creatividad, la feta de salame sugerida por Eduardo Feinmann desde la pantalla de América TV se destacaba. ONG, asociaciones, partidos políticos ubicados en los extremos del mapa electoral, a derecha y a izquierda, celebraban el colapso de las instituciones republicanas. Dos meses después, el 19 y 20 de diciembre, ese planteo anti político dejaba paso a la represión y la muerte.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar