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“Si la fuerza material está monopolizada por el régimen, las fuerzas morales, los valores que no se afincan en lo material están de nuestro lado, del lado del pueblo, y la militancia los transformará en fuerza avasalladora”. John W. Cooke
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Nacionales - 06-02-2018 / 13:02
LA MINISTRA DE SEGURIDAD MIENTE ABIERTAMENTE PARA ENCUBRIR EL ACCIONAR REPRESIVO

La macrista Bullrich quiere transformar el gatillo fácil en doctrina

La macrista Bullrich quiere transformar el gatillo fácil en doctrina
MENSAJE DE IMPUNIDAD. Una vez más hubo escandalosas y brutales declaraciones de Patricia Bullrich. Esta vez en una entrevista con Ernesto Tenembaum. Allí, la funcionaria macrista volvió a defender al policía que asesinó un pibe chorro por la espada, Luis Chocobar, avalando su accionar y la doctrina que permite el gatillo fácil. “Chocobar estaba en la persecución de un delito que continuaba y podía utilizar esa arma nuevamente”, afirmó la ministra de Seguridad.
Una vez más hubo escandalosas y brutales declaraciones de Patricia Bullrich. Esta vez en una entrevista con Ernesto Tenembaum. Allí, la funcionaria macrista volvió a defender al policía que asesinó un pibe chorro por la espada, Luis Chocobar, avalando su accionar y la doctrina que permite el gatillo fácil. "Chocobar estaba en la persecución de un delito que continuaba y podía utilizar esa arma nuevamente", afirmó la ministra de Seguridad.
 
Señaló además que "el video que se conoce de la persecución de Chocobar al asesinado Kukoc está mal editado y mal recortado". En defensa del policía que asesinó al joven afirmó que "la acción no es de legítima defensa pero ratifica la mirada que tenemos desde nuestro gobierno hacia la policía y las fuerzas".
 
"Los jueces que hagan lo que quieran, nosotros como política pública vamos a ir en defensa de los policías", afirmó además la ministra que se justificó diciendo que, en su doctrina, la Policía no es culpable en un enfrentamiento". En ese marco, volvió a ratificar "es por eso que el presidente y desde nuestro gobierno avalamos la acción del Chocobar".
 
Según la polémica funcionaria, las nuevas líneas de acción consideran que el accionar  de un policía en un enfrentamiento "no es legítima defensa, es cumplimiento del deber de funcionario público". "Estamos cambiando la doctrina de la culpa hacia la policía, el hecho de considerar que siempre el policía es el culpable, y estamos construyendo la doctrina de que el Estado es quien realiza las acciones para impedir el delito", aseguró Bullrich sobre el nuevo paradigma represivo en declaraciones a Radio Con Vos.
 
Según la ministra, el objetivo del Gobierno es "invertir la carga de la prueba" a favor del policía. "Hay jueces que no lo entienden. Vamos a cambiar el Código Penal para eliminar la figura de legítima defensa para las fuerzas policiales", remarcó Bullrich.
 
Los periodistas afines al gobierno y la derecha salieron a defender al policía Chocobar sin preocuparse primero por saber si el hombre decía la verdad. Ya reivindicaron el derecho del gobierno a reprimir a una guerrilla RAM, de la que ni siquiera se molestaron por demostrar si existe realmente y no es nada más que una excusa.
 
Esa desidia demuestra que en realidad solo están defendiendo políticas represivas que se usan para sostener el empobrecimiento de los sectores populares y el saqueo del Estado por las corporaciones que han tomado el gobierno. Son políticas que necesitan preparar a la sociedad para desplegar la violencia del Estado contra la resistencia a esas injusticias. Si realmente existe una derecha democrática, ésta se ha metido en un camino cada vez más represivo y se aleja de esa definición.
 
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La macrista Bullrich quiere transformar el gatillo fácil en doctrina
 
LA MINISTRA DEFENDIÓ EL ACCIONAR DEL POLICÍA Y DESAFIÓ AL JUEZ QUE LO PROCESÓ: "QUE HAGA LO QUE QUIERA"
 
Tenso cruce de Patricia con Tenembaum por Chocobar: "actuó como debía actuar"
 
Patricia Bullrich protagonizó un tenso cruce radical con el periodista Ernesto Tenembaum, ante quien hizo una cerrada defensa del accionar del policía Luis Chocobar, procesado por dispararle por la espalda a un ladrón.
 
Tras la difusión de un video de las cámaras de seguridad en donde se ve a Chocobar disparando al ladrón cuando este huía y aparentemente no representaba ninguna amenaza, puso en tela de juicio la decisión del Gobierno de llevar al policía a reunirse con Mauricio Macri. Pero tanto Bullrich como Marcos Peña defendieron la decisión.
 
La ministra de Seguridad continuó con la defensa y en todo desafiante reiteró que el policía "actuó como debía actuar", cumpliendo los protocolos. Además, desafió al juez Enrique Velázquez, que procesó y embargó a Chocobar, a "que haga lo que quiera" porque el Gobierno va a defender a la policía como "política pública".
 
"Chocobar actuó de acuerdo a todos los protocolos y manuales que hemos elaborado sobre doctrina policial", aseguró Bullrich, quien le restó importancia a las filmaciones. "A partir de un video mal editado y recortado, se analiza algo que es absolutamente poco profesional. No entienden que Chocobar estaba en la persecución de un delito que seguía, que existía", indicó en Radio Con Vos.
 
"Consideramos desde el Ministerio de Seguridad que la acción realizó el policía no es legítima defensa. Está mal encuadrado el caso. Es una acción de cumplimiento de deber de funcionario público", continuó Patricia.
 
"Este caso ratifica una mirada que tiene nuestro gobierno: las fuerzas de seguridad no son las principales culpables en un enfrentamiento. Estamos cambiando la doctrina de la culpa de la Policía. Y estamos construyendo una nueva doctrina: el Estado es el que realiza las acciones para impedir el delito", afirmó.
 
A lo largo de una extensa charla, Tenembaum le recriminó que entonces "no se puede hacer nada, sólo hay que avalar lo que dice la Policía". "En cualquier país civilizado cuando hay alguien que muere se investiga lo que pasó", explicó. "Lo que no existe es que cada vez que un policía tiene un enfrentamiento es culpable", retrucó Bullrich.
 
"Espere ministra, acá lo que pasó es que un juez designado, a usted le gustará o no el juez, un juez de la nación agarró y dijo 'me parece tal cosa'. Hay una cámara y ese es el recorrido cuando hay la duda de un funcionario público cuando muere una persona en determinadas circunstancias y se investiga", la cruzó el conductor.
 
La ministra le respondió molesta. "¿Sabe lo que pasa Tenembaum? Que mientras la Justicia decide se va construyendo una doctrina policial de convertir al policía en victimario ¿y sabe la consecuencia? Suben los asaltos, suben los crímenes, porque cuando uno baja la barrera y el policía es el victimario y el victimario no lo es, entonces el delito crece", cruzó. "Entonces, el juez que haga lo que quiera. Nosotros como política pública vamos a llevar adelante la defensa de la policía en acción", continuó.
 
El periodista le recordó que también defendió "a ciegas" el accionar de la Prefectura en el caso de Rafael Nahuel, también muerto de un balazo por la espalda. "En el caso Maldonado teníamos razón", respondió la ministra, cambiando el eje. "Más o menos", le dijo Tenembaum. "Ustedes sacan la sentencia de absolución antes que el juez empiece a trabajar", agregó.
 
Fuente: La Política Online

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20-01-2019 / 09:01
Chico conoce chica, la comedia de Hollywood le saca el jugo. Presidente conoce presidente, las Cancillerías y los medios afines abusan del paralelismo: hablan de "química", "empatía", "onda" y otras simplezas. Como en las comedias o en la vida real el primer encuentro puede influir, pero la larga convivencia siempre es crucial.
 
El presidente brasileño, Jair Messias Bolsonaro, recibió a su colega argentino Mauricio Macri en Brasilia. Dos desaires anteriores (ahora dicen) quedaron atrás: Bolsonaro no vino para el G-20, Macri veraneaba cuando asumió su par. Sobreactuaron amistad aunque a Macri (cultor de la doctrina Chocobar) sus asesores le aconsejan no fotografiarse "disparando" con las manos.
 
Objetivamente tienen un destino común, una frontera gigantesca, un intercambio comercial único. Ningún país es soberano del todo, en la aldea global. Pero hay mandatarios o visiones ideológicas que se empeñan en ampliar los márgenes nacionales de decisión. Otros prefieren el alineamiento con los países hegemónicos aunque jamás hablen de dependencia.
 
A los contertulios de Brasilia no los unen el amor ni el espanto, sí intereses  y la subordinación al Departamento de Estado.
 
Como Aníbal Troilo, Estados Unidos nunca se fue de este Sur, pero su política exterior posterior al atentado a las Torres Gemelas permitió un resuello. Coincidió con la llegada de experiencias populares variadas, más o menos radicales pero muchas antagónicas con la herencia neoconservadora de los '90.
 
Prevalecieron la paz y la no intervención en otros Estados, por un lapso prolongado y con una intensidad tal vez sin precedentes. La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) medió exitosamente para frenar sangrientos intentos golpistas contra el presidente boliviano, Evo Morales, y contra el ecuatoriano Rafael Correa que incluso fue secuestrado por fuerzas de seguridad.
 
Las coincidencias políticas gravitaban pero todos los gobiernos cooperaban en un organismo flamante, de nimia institucionalidad cuyas resoluciones exigen unanimidad de los presidentes. O, cuanto menos, inexistencia de vetos así fuera de uno solo.
 
Diplomacia presidencial al rojo vivo que eleva el protagonismo de los mandatarios y confina a las Cancillerías. Néstor Kirchner fue electo presidente del organismo con la anuencia de todos sus integrantes: una sola bolilla negra bastaba para dejarlo afuera.
 
Las derechas autóctonas, con la cooperación recurrente de "la Embajada" de EE.UU. le coparon la parada a Unasur. Cambiaron la correlación de fuerzas mediante golpes de Estado atípicos, novedosos: en Paraguay, Honduras, Brasil y ahora van por Venezuela. Macri y Bolsonaro 2019 se contraponen a Lula da Silva-Néstor Kirchner en 2003. Pasaron cosas, caramba. 

19-01-2019 / 11:01
19-01-2019 / 10:01
Es cada vez mayor la cantidad de personas que se suman a la protesta callejera contra la suba de los servicios públicos que implementa el gobierno de Mauricio Macri. Por cuarto viernes consecutivo, miles de porteños cortaron anoche las avenidas Rivadavia, Corrientes o Cabildo, entre otras, para protagonizar un nuevo "ruidazo" por los padecimientos derivados de las políticas de la alianza Cambiemos. También hubo manifestaciones en el conurbano bonaerense y en ciudades del interior de la provincia.
 
Las quejas por los aumentos de tarifas, por sueldos y jubilaciones cada vez más insignificantes frente a la inflación, se combinaron con reclamos puntuales de docentes por el cierre de las escuelas nocturnas resuelto por el jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.
 
De fondo se alternaba el ya tradicional "Mauricio Macri la puta que te parió", como el menos usual "fuera, fuera, fuera Macri fuera". "Macri son un fracaso como presidente. La inflación es un cáncer. Sos un inepto, le mentís a la gente", se expresa un vecino desde su cartel. "Nos sacaron el Fútbol para Todos para hacer 3000 jardines. ¿Dónde están?", indaga otro.
 
Anoche volvieron a sentirse las cacerolas, los bocinazos y ruidazos en distintas ciudades del país. Se dan después de la segunda marcha de la multisectorial contra los tarifazos que este jueves se realizó en Rosario y que continuará en Mar del Plata y Mendoza. Así como los ruidazos seguirán todos los viernes por la noche.
 
El motivo central de las protestas es el mismo: la crisis económica del modelo neoliberal macrista. La gente se une para marchar o golpear cacerolas, para reclamar por los despidos, los bajos salarios, los aumentos del transporte y de los servicios públicos, porque la plata ya no alcanza.
 
La bronca se acumula de la misma manera que los gastos para llegar a fin de mes. La gente se junta por un reclamo, por una inconformidad que la unifica. Es una queja por el presente, pero con la esperanza de lograr un cambio en el futuro. Protestan porque entienden que quedarse en la comodidad de sus casas se convierte en un silencio cómplice del ajuste macrista.
 
Las protestas continuarán, con mayor o menor presencia en las esquinas de las ciudades, o terminar diluyéndose ante la falta de respuestas positivas. O pueden aumentar, si este año vuelven a golpear los bolsillos populares de manera intolerable. ¿Influirán en las elecciones? Es una pregunta difícil de responder. Por ahora, el ruido sigue. La gente está harta de Macri.
 
La Opinión Popular

18-01-2019 / 09:01
Con Mauricio Macri, se profundizó un fenómeno que había arrancado en la primera mitad del 2018 y que muestra de lleno cuál fue el sector más perjudicado por la crisis económica: los trabajadores asalariados perdieron otra vez participación en el reparto de la torta de ingresos y así se alejan cada vez más del famoso fifty fifty.
 
El fifty-fifty (cincuenta y cincuenta) que impulsó el primer peronismo proponía que trabajadores y empresas se repartieran en partes iguales los ingresos que genera el país.
 
Esta vez la caída de su porción fue de 4,7 puntos durante el tercer trimestre: pasaron de recibir el 50,6% de la torta al 45,9%. Así, volvió a niveles distributivos del 2010.
 
A la par, eso significó un crecimiento de la parte del producto que se quedaron los empresarios, a costa del salario de los trabajadores. Ahí el salto fue casi en espejo y los dueños de las empresas pasaron a recibir el 45,7% del total, lo que implicó un crecimiento de 4,8% puntos.
 
Es decir que el 4% de los que participan en la producción, o sea los empresarios tal como señala el propio Indec, se quedaron con una porción casi idéntica a la del 74% representado por los asalariados.
 
La cuestión del fifty-fifty tiene un poder simbólico fuerte en la Argentina, aunque en los países desarrollados la distribución capital-trabajo es bastante más favorable para los asalariados: la participación asalariada ronda el 60% y durante los 70 giraba en torno al 65%, tal el caso de Estados Unidos.
 
Aunque en 1945 esta proporción era vista como una conquista social, en la actualidad es insuficiente. Para reducir la pobreza y aumentar la equidad es necesario impulsar reformas para que los trabajadores aumenten su participación a niveles más parecidos a los observados en los países desarrollados. Todo lo contrario de lo que está haciendo el gobierno de Mauricio Macri.
 
La Opinión Popular

18-01-2019 / 08:01
Gracias a la política económica neoliberal del inepto gobierno de Mauricio Macri, la inflación mayorista fue de 73,5% en 2018, las más alta desde la crisis de 2002, explicadas ambas por el impacto directo e indirecto de la devaluación de la moneda en sus respectivos momentos.
 
Según informó ayer el Indec, el aumento interanual en el índice de precios mayoristas del año pasado fue consecuencia de la suba de 104,8% de los productos importados, una cifra casi calcada al alza del dólar en 2018, y del incremento de 71,2% en los precios de los bienes nacionales.
 
Así, alcanzó su nivel más alto desde 2002, cuando a la salida de la convertibilidad marcó 77,1%. Entre los rubros relevados que más subieron el año pasado se destaca el petróleo crudo y gas, con el 105,5 por ciento, empujados por el alza del dólar y la cotización internacional de esos commodities.
 
La dolarización de tarifas impactó en manufacturados y energía eléctrica, con un aumento de 67,6%, mientras que la industria automotriz dejó en evidencia la alta participación de componentes importados y unidades terminadas del exterior, dado que los precios de este segmento aumentaron 90,6% promedio.
 
El costo de la construcción, por su parte, fue de 44,8%, impulsado casi en su totalidad por la remarcación en materiales.
 
Esta semana se conoció la cifra oficial de inflación minorista del año pasado, la cual se ubicó en 47,6%, el mayor registro en 27 años, producto de la duplicación en el precio del dólar, los tarifazos y la desregulación de precios sensibles al bolsillo. Sin embargo, el aumento de la inflación mayorista fue 25,9 puntos porcentuales superior que la registrada al público.
 
Esta diferencia se explica por la decisión de absorber márgenes empresarios de algunos sectores, en los que aún había sido posible, para no trasladar todo el aumento ante el actual escenario de recesión económica.
 
No todos los precios fueron trasladados, primordialmente porque, por ejemplo, al almacenero, se le cayó la demanda y hay menos poder adquisitivo. Si sube los precios no vende nada.


Conclusión: con Macri hay inflación para rato. En este 2019, existirá una fuerte inercia inflacionaria, la pesada herencia de 2018. La brecha entre inflación mayorista y minorista deja un arrastre de precios que se irá trasladando a los bolsillos de pueblo y que se sumará a los brutales tarifazos del Gobierno de los Ricos.
 
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