La Opinión Popular
                  06:22  |  Domingo 19 de Agosto de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Tenemos inflación, recesión, desempleo, endeudamiento y riesgo de default. Todo gracias a Macri, que en vez de resolver los problemas de la década K, los potenció. Y encima debemos bancarnos al FMI”. Alberto Fernández
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Entre Ríos - 06-02-2018 / 09:02
PANORAMA POLÍTICO PROVINCIAL

Macri cae en las encuestas y la Justicia avanza sobre Urribarri, ¿podrá Bordet tomar distancia de ambos?

Macri cae en las encuestas y la Justicia avanza sobre Urribarri, ¿podrá Bordet tomar distancia de ambos?
“Los caminos de la vida. No son lo que yo esperaba. No son lo que yo creía. No son lo que imaginaba. Los caminos de la vida. Son muy difíciles de andarlos. Difícil de caminarlos. Y no encuentro la salida”, canta Vicentico. En ese sentido, el Gobernador debería comenzar a construir un camino propio, con real distancia de las presentes políticas neoliberales del macrismo y del pasado cuestionado por corrupción del cristinismo. Para construir una alternativa electoral competitiva Bordet debería tomar distancia de Macri y de Urribarri. ¿Podrá?
En un contexto de caída de la imagen del macrismo, el gobernador Gustavo Bordet debería procurar tomar una distancia prudente para no quedar pegado a la resistencia popular creciente al gobierno de Mauricio Macri. Las políticas neoliberales del Ejecutivo nacional comienzan a encontrar un fuerte rechazo en la sociedad. La marcha del movimiento obrero del próximo 22 de febrero será la primera prueba del año.
 
La reprobación a las políticas del PRO es acentuada en los trabajadores, sectores populares y en los votantes fieles al peronismo. Bordet debería pensar en "peronizar" su gobierno de cara al 2019, para ello tendrá que oxigenar e impulsar cuadros políticos del peronismo en un gobierno donde parece cotizar mejor los perfiles técnicos y sin mucha militancia.
 
La dependencia económica de la provincia endeudada, que heredó el gobernador, parece no darle margen a Bordet para tomar una prudente distancia de Macri, luego de un año de marcado acercamiento con el gobierno de los CEOs. Tampoco parece conveniente la alianza con expresiones neoliberales, reaccionarias y anti populares como las que desatinadamente expresa Mario Moine.
 
Por otro lado, el cristinismo sigue cargando el estigma de la corrupción y continúa planchado en todas las encuestas de opinión. ¿Sergio Urribarri es un contapeso para Bordet? Nada es definitivo, pero hoy parece que resta mucho más de lo que suma a nivel de la opinión pública. 
 
Es posible que Urribarri quisiera hundirse en río Paraná, pero el PRO y la Justicia lo traen a flote todos los días, con los peores titulares. Bordet debería enviar señales claras a la sociedad entrerriana que desea combatir la corrupción y que la suya es una agenda de transparencia y real distancia de personajes cuestionados por todos.
 
El Gobernador debería comenzar a construir un camino propio, con real distancia de las presentes políticas neoliberales del macrismo y del pasado cuestionado por corrupción del cristinismo. Para construir una alternativa electoral competitiva Bordet debería tomar distancia de Macri y de Urribarri. ¿Podrá?
 
La Opinión Popular

Macri cae en las encuestas y la Justicia avanza sobre Urribarri, ¿podrá Bordet tomar distancia de ambos?  

Las últimas encuestas, que llegaron a manos de Mauricio Macri, mostraron que, por primera vez en dos años, Cambiemos comenzó a perder votantes independientes y de sus aliados radicales y 'lilitos', muchos de los cuales los votaron en octubre pasado; y también del llamado 'núcleo duro' macrista, aquellos que hace más de cuatro elecciones que apoyan al PRO.
 
Asistimos así al nacimiento un sentimiento "antimacrista", ya no entre los sectores opositores que sostienen esta posición desde antes de perder las elecciones hace dos años, sino en votantes que rechazaban cualquier candidato K o del peronismo hasta hace 3 meses y le dieron su sufragio a Cambiemos. Ese grupo hoy tienen en claro que no volverán a votar a Cambiemos en 2019 y que no rechazarían una opción peronista siempre y cuando no esté cercana a Cristina Fernández.
 
Es alto el nivel de reprobación a los temas más importantes impulsados por Macri desde mediados de noviembre, por parte de aquellos votantes que se autocalifican como "radicales" (por la UCR) o como "lilitos" (por Elisa Carrio); sobre todo a las reformas Previsional, Laboral y Fiscal, así como al aumento de tarifas, la apertura a las importaciones, los evidentes beneficios a los sectores más ricos de la sociedad, la suba de tasas de interés o la ausencia de explicación serias y racionales de las medidas que se toman.
 
Según los focus groups, este sector de votantes oficialistas descontentos reclaman un candidato no macrista para el 2019 en Cambiemos, dado que aseguran que los tres partidos deben alternarse en la función ejecutiva, es decir, no aceptarían que luego de Macri ocupe la Casa Rosada otro macrista.
 
El votante que se considera "independiente", lo mismo que aquellos radicales y 'lilitos' disconformes, tienen como principal cuestionamiento los casos de corrupción que se denuncian de funcionarios macrista o de familiares de estos funcionarios. Con menor peso surge el rechazo al "ajuste" neoliberal que se lleva adelante, lo que confirma que las denuncias de corrupción tiene un impacto muy profundo entre los votantes del macrismo.
 
Tres mojones tienen la escalada descendente del Gobierno en las encuestas. Según los tracks semanales, el primer escalón fueron las sesiones escandalosas del 14 y 20 de diciembre, con sus batallas campales; las extensas vacaciones de Macri, con la emisión de DNU para gobernar, ambos temas combinados, en segundo lugar; y, por fin, el Caso Triaca y el escándalo del nepotismo macrista.
 
Desde hace varios meses, la fuerza que tenía la denominación identificatoria de la alianza gobernante venía perdiendo sentido, entidad y pertenencia y no servía para diferenciar al macrismo del cristinismo, y surge la frase "kirchnerismo con buenos modales", descalificación que nació de los grupos ultra liberales, y comenzó a calar en el "núcleo duro" del PRO.
 
 
¿Qué papel juega la economía en este escenario? 
 
Las elecciones de octubre pasado se ganaron con la carta del "pasado vs. futuro" en una mano y con el "empezamos a crecer" en la otra. Pero tras semanas de festejo, la sociedad fue a las ventanillas de la Casa Rosada a cobrar por su renovado apoyo. Cobraron, pero con aumentos de tarifas y servicios, más una controvertida reforma jubilatoria.
 
Los "brotes verdes" que empezaron a prosperar en la segunda mitad de 2017, tuvieron una desaceleración desde diciembre. Justo cuando llegaron las malas noticias de aumentos tarifarios y de servicios, más la reforma jubilatoria, el aumento del dólar con la consecuente suba de precios y la promesa de una paritaria con techo bajo. Una consultora cercana al oficialismo, Elypsis, finalizó un estudio que marca una caída de la aprobación del Gobierno del 53 al 39%, de octubre a enero.
 
El peso de la reducción de subsidios, que tiene como contraparte el aumento de las tarifas de los servicios públicos, la liberación del precio de los combustibles y las subas de los servicios privados por impacto de la inflación en sus costos, que recae sobre el bolsillo de las familias de clase media y afecta el consumo de la clase media baja, segmentos sociales que votaron a Cambiemos en 2015 y 2017.
 
El responsable de la complicada situación es el propio Presidente, quien nunca quiso tener un ministro de Economía fuerte, y le dio ese rol a un práctico de la microeconomía como Mario Quintana, el fundador de Farmacity.
 
En un país con la historia reciente de híper inflaciones y mega devaluaciones, no tiene sentido complicar las expectativas económicas, los precios y las paritarias con acciones comunicativas que se parecen más a gritos de enojo de un chico caprichoso frente a su incapacidad de asimilar la frustración frente a los fracasos.
 
Ante este panorama, la Casa Rosada intenta exprimir las últimas "gotas de jugo" que puede dar el clivaje "kirchnerismo" contra "anti kirchnerismo", tratando que ese efecto se mantenga hasta que la economía comience a darle buenas noticias a la Casa Rosada.
 
 
Profundizar la grieta
 
Desde el Gobierno pretenden evitar que el clivaje macrismo / anti macrismo desplace al kirchnerismo / anti kirchnerismo y, al mismo tiempo, intenta mantener la grieta lo más ancha posible, dado que luego de dos años de gestión, muy pocos logros puede mostrar la gestión de Macri y el "mejor equipo de los últimos 50 años".
 
Así, al comenzar febrero, se conforma un triple frente de tormenta para la Casa Rosada: encuestas negativas, descrédito del gradualismo aplicado por parte de inversores extranjeros y endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.
 
 
Chiquilinadas del Gobierno
 
Pero con sobreactuar, ya no alcanza. Tampoco volver a alentar que será mejor "el segundo semestre", ni las soluciones "estéticas", anunciando la modificación de la meta de inflación o echando a todos los familiares de los ministros, menos. Los arranques de enojo de Mauricio no sirven para crear confianza ni fortalecer a Cambiemos, sólo sirven al humor del Presidente, quien precisa descargar la presión que acumula por la frustración con los avances y las evoluciones de sus reformas, además de sus pobres resultados.
 
Ante el fracaso económico, el macrismo reactiva el relato del futuro transparente vs. el pasado corrupto. Este relato no depende tanto de variables financieras, inversiones y expectativas de consumo, sino de su determinación para denunciar por un lado y meter presos a cristinistas por el otro. Es la veta que mejor maneja el macrismo y la que más resultados le dio. Los únicos resultados, dirían sus críticos.
 
Hay que recordar lo que dijo Perón cuando le preguntaron: "General, ¿qué piensa hacer usted para volver al gobierno?". Y él respondió: "Yo no haré nada, todo lo harán mis enemigos".
 
 Macrismo recargado: Moine afirma que el Estado provincial podría manejarse con 20 mil empleados menos

Ya éramos muchos y encima resucitó Moine
 
En ese complicado panorama nacional para el macrismo, y en una falta de timing notable, el ex gobernador, ex empresario de ramos generales y hoy empresario hotelero en Santa Fe, Mario Moine, salió a opinar en las últimas horas que a la provincia de Entre Ríos le sobran 20 mil empleados públicos.
 
Cual clon de Mauricio, al "alien noventista" Moine le saltó el neoliberal que lleva dentro, y sugirió el recorte de empleados estatales en el ámbito provincial. Parece que el autor de la nefasta ley 8.706 ahora cree en el gradualismo y es un soldado más de las huestes ideológicas del macrismo. Un converso tardío.
 
Llamativamente, Moine sigue pensando lo mismo que en 1992 cuando impulsó la ley 8.706 que implicó el despido inmediato de miles de trabajadores del Estado y la mayor protesta gremial de la historia en la provincia, que puso contra las cuerdas a su gestión. Sigue creyendo lo mismo, que al Estado entrerriano le sobran 20 mil agentes. Sus dichos, que no se animan a compartir públicamente ni los más fanáticos de los macristas locales, no hacen más que complicar a la administración de Gustavo Bordet.
 
Le salió a contestar, con los tapones de punta, el Secretario General de ATE, Oscar Muntes. "Hay compañeros que no la vivieron, pero la 8706 y la 9235 fueron leyes del gobierno deMoine que sufrió la provincia de Entre Ríos. Hoy, esta persona sale a decir que sobran trabajadores, como un vocero de Macri haciendo los mandados", indicó. El ex gobernador hizo mutis por el foro.
 
 Acosado por denuncias de corrupción, Urribarri se muestra para las fotos

La Justicia entrerriana avanza con denuncias por corrupción
 
Mientras que el Gobierno nacional se complica en la encerrona auto infligida que ellos mismos se propinan, el Ejecutivo provincial encara un año de transición hacia el decisivo 2019, y la Justicia entrerriana avanza con denuncias por corrupción contra algunos importantes dirigentes peronistas.
 
Al parecer, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Gualeguay confirmó el procesamiento del ex intendente Luis Erro, sus ex secretarios Mariano Iturbe, Mariano Dunat y Pablo Figueroa, y de Carolina Caminos por el supuesto delito de defraudación a la administración pública. La acusación que pesa se funda en la denuncia por la simulación de una licitación para comprar espuma para los carnavales 2013. Los imputados habían sido absueltos en 2015, pero la sentencia fue revisada.
 
En Paraná, el Ministerio Público Fiscal (MPF) elevó a juicio la "causa de la vaca" en la cual se investigan negociaciones incompatibles con la función pública, defraudación a la administración púbica, peculado, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.
 
Los fiscales adelantaron que pedirán una pena de prisión efectiva de 8 años para el ex gobernador Sergio Urribarri, su cuñado Juan Pablo Aguilera y el ex ministro de Cultura, Pedro Báez.
 
El expediente investiga las contrataciones a la imprenta de Aguilera por parte del Ministerio de Cultura y Comunicación Báez para realizar publicidades en la vía pública. Es la primera causa que se eleva a juicio de las que involucra al ex gobernador, su entorno familiar y publicistas ligados a Urribarri.
 
La pesquisa fue calificada en la prensa como "la causa de la vaca", luego que se conociera que numerosas rendiciones para justificar gastos en publicidad eran fotomontajes donde se observa una misma vaca pastando, al costado de una ruta, en todas las presentaciones. Son ingenuos, les falta inteligencia o les sobraba impunidad.
 
Si la Justicia hace su trabajo correctamente va a poder detectar que son muchos los que tienen en sus bolsillos más de lo que corresponde. Los que pasen el escobillón van a tener demasiado trabajo. Aun cuando la Justicia no llegue a nada y no encuentre culpables, las cosas ya no serán las mismas. La fiesta urribarrista ha empezado su final.
 
 
Un fantasma se ausenta de la provincia
 
Un hombre clave se ha convertido en fantasma. Su nombre revolotean por la Casa Gris, su voz se escucha pero su influencia decae. Su figura puede vérsela en Buenos Aires aunque sigue sin aparecer en los lugares donde se lo vio moverse como pez en el agua. Aparece, esporádicamente, en la Cámara baja provincial los días que hay sesión.
 
Cuando se habla de corrupción en Entre Ríos lo primero que se mira es hacia este fantasma que supo tener como padrinos, en el Gobierno K, a Julio De Vido y a un monje negro como José López que no encontró mejor lugar para hacer desaparecer su dinero que en un convento.
 
La Justicia conoce muchas de estas circunstancias. Hasta ahora los fantasmas siguen revoloteando y nadie está tras las rejas. A Gustavo Bordet nunca le gustaron los fantasmas. No les tiene miedo, pero por ahora tampoco los enfrenta. Para algunos, con su paciencia y su parsimonia es capaz de sacar de las casillas al mismísimo Gandhi.
 
 ¿Mauricio Macri exhibirá el olor a podrido de la Administración Cristina?

 
El PJ necesita liberarse del estigma de la corrupción
 
Decíamos la semana pasada que el peronismo necesita imperiosamente liberarse del estigma de la corrupción. Para una amplia franja de la clase media argentina, el repudio a la "corrupción de Estado", que la prédica insidiosa del macrismo identifica sólo con el PJ, es, en términos electorales, similar a lo que fue la condena al "terrorismo de Estado" en el momento de la restauración de la democracia en 1983.
 
Pero, los dirigentes acostumbrados a gobernar la provincia en los últimos tiempos consideraron que como eran denuncias de la oposición debían ser defenestradas por eso, simplemente. No tuvieron intención de buscar la verdad. Así los funcionarios eligieron mirar para otro lado y no combatir la corrupción en la anterior administración. Tienen una oportunidad de cambiar; no está claro si lo van a hacer.
 
Para el Partido Justicialista tema de la corrupción es un problema de los otros. No le preocupa ni al PJ que gobierna en la provincia, ni a los funcionarios ni a los principales referentes políticos. Si en los principales niveles del poder provincial se da prioridad a las viejas amistades, a las relaciones aceitadas antes que a la dureza y a la inflexibilidad que imponen las leyes y las instituciones, estamos mal. "Locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes", es una célebre frase de Albert Einstein.
 
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