La Opinión Popular
                  11:37  |  Miércoles 23 de Mayo de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
"Con la quita de retenciones a la minería y a la soja se ha beneficiado a sectores que estaban en mejores condiciones de afrontar un ajuste y no a los jubilados o los trabajadores”. Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza
Recomendar Imprimir
Nacionales - 13-01-2018 / 08:01
PANORAMA POLÍTICO

El macrismo y el pus del fascismo

El macrismo y el pus del fascismo
Las expresiones de Eduardo Feinmann, Fernando Iglesias y Federico Andahazi (arriba) fueron más conocidas. Pero son personas que trabajan para provocar, es su capacidad, con eso obtienen la repercusión que buscan y que no logran como periodista, legislador, ni escritor. Son expresiones que denigran al que las emite. El que dice en un twitt que “mata villeros terroristas”, es el policía de la Federal, Dante Barisone (abajo) que, ese mismo día, arrolló alevosamente con su moto a un cartonero que yacía en el suelo.
"Pedazo de h de p!!! Deberías morirte como un perro. Traidor a la Patria!! Si no te gusta que te atiendan los médicos argentinos, reventá, es lo menos que merecés. Lakra inmunda!!". Otro: "Esas cara de moishes que están en la foto, dan asco!!!!!!!!!! cuánta razón tienen cuando les llaman raza inferior...". Otro cuelga en su FB el himno de las SS hitlerianas y su colega, cuando un amigo le pregunta a qué se dedica, responde: "mato terroristas villeros".
 
Las dos primeras circularon por facebook y fueron leídas en los comentarios de la nota que publicó Clarín esta semana sobre la prohibición a Héctor Timerman cuando debía viajar a Estados Unidos para continuar su tratamiento contra el cáncer.
 
El de las SS es un posteo de Martín Luna, el policía de la Ciudad que arrojó gas pimienta a un jubilado que caminaba solo en las cercanías de la marcha del 18 de diciembre. Y el que dice en un twitt que "mata villeros terroristas", efectivamente es el policía de la Federal, Dante Barisone que, ese mismo día, arrolló alevosamente con su moto a un cartonero que yacía en el suelo.
 
Son más que locos sueltos. Son más que expresiones aisladas. Son el síntoma, la fiebre, el pus de un proceso de infección que afecta a todo el cuerpo social. Es más que la disputa entre dos fuerzas políticas, entre el macrismo y el kirchnerismo, es más que parte de una campaña.
 
Los textos permitidos por el diario de mayor circulación en su portal, los escritos compartidos públicamente por dos integrantes de las fuerzas de seguridad que fueron sorprendidos en agresiones cobardes, desbordados por el odio, inflamados por un sentimiento de poder e impunidad sobre el débil, esos escritos y esos textos están hablando de procesos subterráneos que buscan hacer raíz y convertirse en pilar de un nuevo porvenir.
 
Las expresiones de Eduardo Feinmann, Fernando Iglesias y Federico Andahazi fueron más conocidas. Pero son personas que trabajan para provocar, es su capacidad, con eso obtienen la repercusión que buscan y que no logran como periodista, legislador, ni escritor. Son expresiones que denigran al que las emite.
 
Igual de denigrantes pero aún más inquietantes son las que se reprodujeron en las redes, a las que el diario más influyente del país les da entidad cuando las admite, y las expresiones públicas, abiertamente intolerantes y racistas, de agentes policiales. Se pueden publicar, se pueden difundir, lo que da cuenta de una razón que ya es aceptada como parte sana de un sentido común que busca ordenar a la sociedad.
 
Resulta por lo menos sobrecogedor, sin un átomo de exageración ni la más mínima intención de profecías apocalípticas, pero esas expresiones que se han naturalizado y hasta estimulado, que se aceptan con tanta parsimonia, han llevado a la humanidad a la cima de sus peores tragedias. Es la esencia del pensamiento racista y autoritario, es un policía de la ciudad que difunde el himno de las SS.

 
Muchos lo minimizarán hasta que sean arrastrados por el mismo odio convertido en sentido común y se convertirán en odiados u odiadores, en agresores o víctimas, en el jubilado que camina solo y en el policía acorazado que pasa por allí, se baja de su moto y le rocía la cara con gas pimienta, porque sí, porque le da la gana y porque puede.
 
Este gobierno introdujo la novedad de espiar el facebook de los trabajadores estatales para investigar sus posiciones políticas, detectar a los disidentes y despedirlos si fuera necesario. Hay un servicio de inteligencia que se dedica a espiar en las redes. Fue una novedad cuando lo empezó a aplicar el gobierno de Cambiemos. Ya no.
 
Hubo muchos casos de abusos en la represión del 18 de diciembre. Pero estos dos fueron filmados. El que gasea al jubilado y el que ve a un cartonero tirado en el suelo y le pasa por encima con la moto. Este último escribió que se dedica a "matar villeros terroristas" y lo hace, usando el uniforme y la moto que le provee la sociedad. Y el gobierno que vigila las redes lo permite y es probable que hasta los ascienda.     
 
Los dos que fueron sorprendidos cometiendo abusos, también coincidían cuando escribían sus pensamientos. Detrás de los abusos hay una ideología, el gas y la moto representan para ellos un concepto claro. Para que exista esa coincidencia tiene que haber una enseñanza común, un común denominador que les inspira esas convicciones. Si los dos que fueron sorprendidos expresan los mismos pensamientos, es lógico que muchos otros de sus camaradas tengan mensajes de este tono. Deja de ser coincidencia.
 
Nadie nace escuchando himnos nazis o deseando matar villeros y se mete a la policía para hacerlo. Es lógico pensar que eso está siendo inculcado en los integrantes de las fuerzas de seguridad. En vez de un ideario democrático, de servicio ciudadano, se les baja un discurso de supremacía, autoritario, y de impunidad, donde el disidente es presentado como un ignorante que no merece expresarse o como un traidor a la patria que merece ser exterminado.
 
Y al final, ese muchacho encuentra puntos en común con las SS o el otro deduce que su deber es matar villeros. Son miembros de las fuerzas de seguridad. Y al final, en vez de defender a la patria, terminan defendiendo a los ricos que gobiernan, y atacando a los jubilados y a un cartonero que vive en la calle, la persona más vulnerable y abusada. Se convierten en matones.
 
A medida que las raíces se afirman, las consecuencias de ese sentido común se extienden. Las reacciones por lo de Timerman tienen esa connotación. Hay una carga antisemita en la reacción que, paradójicamente, es alimentada por los directivos de la misma colectividad que acusan al ex canciller de traición.
 
No es que no están de acuerdo o que rechazan el memorándum. Sin intermedios pasan a la palabra traición. Muchos de ellos coincidieron con esta andanada en parte antisemita que justifica la condena a muerte del ex canciller.
 
Usan la palabra "traición", pero son los mismos que defienden a Rubén Beraja y los funcionarios menemistas que desviaron la investigación del atentado a la AMIA. Para los familiares de las víctimas del atentado, los verdaderos traidores son los que obstruyeron la investigación. No es casual que sean ellos -o parte de ese grupo- los que acusan a Timerman y a los demás ex funcionarios kirchneristas.
 
Pero sólo una parte de las reacciones lo hizo con esa carga antisemita. Sería exagerado afirmar lo contrario. La esencia de esas reacciones, tan preocupantes como el antisemitismo, es la insensibilidad y el odio, el desprecio por la vida. Personas que escriben deseándole la muerte a otra.
 
Los familiares de los desaparecidos y torturados, de los secuestrados, violados y asesinados, de los nietos apropiados durante la dictadura, nunca tuvieron siquiera una expresión parecida. Y ellos tendrían, por lo menos, un motivo considerable para hacerlo.
 
Nunca se escucharon esas expresiones que ahora explotaron como una pústula madura que fue creciendo bajo la piel. Son paradojas entrecruzadas en un país que ya fue desangrado porque esa pústula de odio justifica y representa el horror de la dictadura que a su vez es lo que siempre han rechazado los familiares de las víctimas.
 
Porque mientras a Timerman enfermo de cáncer se le impedía viajar a Estados Unidos a recibir el tratamiento para su padecimiento, Miguel Etchecolatz salía de la cárcel, beneficiado por la prisión domiciliaria, para alojarse en un chalet en Mar del Plata. Durante la dictadura, Etchecolatz fue el que torturó a Jacobo Timerman, padre del ex canciller.
 
Son paradojas aparentes, porque, con mínimas excepciones, el odio aparece siempre del mismo lado. El tiempo teje el tapiz de la historia. Es la memoria donde aparecen paisajes similares. Es un fenómeno amenazante, una repetición de desgracias.
 
Nunca es un fenómeno de la naturaleza ni de la condición humana. Esos paisajes anticipativos que están en la memoria demuestran que hay responsables de carne y hueso y que las acciones y las ideas de esos protagonistas también se repiten en función de sus intereses.
 
La única forma de evitar esa reedición de tragedias está en la misma sociedad que sufrirá las consecuencias. Una sociedad que hasta ahora evidencia que ha incorporado o se ha enriquecido de manera muy despareja con el período democrático más largo de su historia.
 
Es difícil saber si le alcanzará. Y en cualquier país, la única esperanza de no regresar al pasado autoritario está en sus reservas democráticas. Ninguna fuerza política, ningún gobierno, tiene derecho a inculcar el odio y la violencia para confrontar con sus adversarios o disidentes.
 
Por Luis Bruschtein
 
Fuente: Página12
 

Agreganos como amigo a Facebook
23-05-2018 / 09:05
23-05-2018 / 08:05
La oposición logró emitir dictamen del proyecto de ley que retrotrae los valores de las tarifas de servicios públicos a noviembre de 2017, en tanto el macrismo firmó otro dictamen para debatir un proyecto de ley que baja el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las boletas de electricidad, gas y agua para usuarios residenciales.
 
Tras seis horas de discusión en el plenario de las comisiones de Derechos y Garantías, de Presupuesto y Hacienda y de Minería y Energía, finalmente los proyectos quedaron habilitados para ser sometidos a votación en la sesión del 30 de mayo. 
 
La prioridad la tendrá el dictamen opositor, que logró la mayoría y que, de sancionarse, el gobierno de Mauricio Macri vetará pagando las consecuencias de ese costo político. Deberá hacerlo en soledad, pues el Ejecutivo sufrió ayer el primer plantazo, luego de que los gobernadores se ausentaran del debate en comisión, pese a que el oficialismo trató de convencerlos para que acompañaran.
 
Entonces, Cambiemos propuso incorporar las modificaciones solicitadas por Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti pero no encontró el eco esperado en el peronismo dialoguista, aunque logró marcarle una fisura importante al bloque de Ángel Pichetto, que tuvo que soportar que cuatro senadores -alineados con la estrategia de la Casa Rosada- votaran en disidencia.
 
Pichetto supo que Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador, se había ido a su despacho y lo mandó a buscar para que al menos firmara en disidencia. Lo mismo hicieron el jujeño Guilermo Snopek, el correntino Carlos Espínola y el catamarqueño Dalmaso Mera, primo del mandatario de Salta.
 
Si Cambiemos logra una alianza con los partidos provinciales, este cuarteto de senadores y algunos más de Argentina Federal podrían alcanzarle para impedir la sanción de la ley en la sesión del miércoles 30, un objetivo de Macri que hasta hace unas semanas se conformaba con vetar la ley. Pero luego entendió que era una pésima señal en medio de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
Los dadores voluntarios de gobernabilidad, algunos senadores y gobernadores peronistas, los mismos que garantizaron los votos necesarios para la aprobación de la mal llamada reforma previsional, pueden ser la llave para que la imagen de Macri y del Gobierno en su conjunto no siga cayendo.
 
La Opinión Popular

23-05-2018 / 07:05
22-05-2018 / 20:05
El paro total del servicio en las líneas E y H había sido convocado hasta las 12 del mediodía en el marco de un plan de medidas iniciado hace varias semanas, en repudio al aumento paritario del 15% pautado por Metrovías y la UTA. Sin embargo, el Gobierno macrista porteño intentó sabotear el derecho de huelga y envió a la policía a los andenes. Hubo empujones, golpes, balas de goma y 20 trabajadores del subte detenidos, entre ellos el líder de Metrodelegados, Néstor Segovia.
 
Tras las detenciones, los trabajadores de subterráneos declararon un paro por tiempo indeterminado en reclamo de la libertad de los arrestados, en rechazo a la represión y por la reapertura de la paritaria que el Gobierno porteño firmó con la UTA. Antes de la anunciada conferencia de Horacio Rodríguez Larreta, prevista para las 16,45, la policía local reprimió a quienes reclamaban la libertad de los detenidos.
 
"A partir del mediodía paran todos los subtes", afirmó a los gritos Roberto Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro, luego de que la Policía de la Ciudad desocupara a la fuerza los andenes de la Línea H donde los trabajadores mantenían una protesta y detuviera a 16 trabajadores. Los detenidos fueron llevados a la fiscalía contravencional de Combate de los Pozos al 100 y a la comisaría 30, donde la policía reprimió a quienes fueron a reclamar su liberación.
 
"Nos tiraron balas de goma", avisó otro de los metrodelegados, cuando la medida de fuerza recién había comenzado en las líneas E y H. "Estamos rodeados por la policía. Hubo incidentes, empujones y balazos de goma. Lo que están tratando de hacer es aberrante, porque están intentado impedir que usemos nuestro derecho constitucional a protestar y hacer huelga. Nos están queriendo sacar de nuestros puestos de trabajo a la fuerza", sostuvo Claudio Dellacarbonara desde la Línea H.
 
La tensión entre la policía y los metrodelegados fue escalando y terminó con los efectivos avanzando a la fuerza sobre los trabajadores. En los videos que grabaron los propios delegados del subte se escuchan los tiros y se ve a los uniformados ocupar las vías y empujar a los operarios para llevarlos fuera del andén. 
 
La empresa Metrovías, concesionaria del servicio, aclaró que "los telegramas de suspensión ya ascienden a 114" y están originados en lo que califica como "acciones ilegales tales como la ocupación de instalaciones, apertura de puertas de emergencia y/o la liberación de molinetes". En el texto advirtió que "en caso de reiterar esta inconductas laborales, las mismas darán lugar a sanciones más severas".
 
La Opinión Popular

22-05-2018 / 09:05
La convocatoria de Mauricio Macri a los gobernadores del PJ para opinar sobre el proyecto tarifario fracasó en su intento de convocar a alguno de ellos y el peronismo, liderado en el Senado por Miguel Pichetto, promoverá la firma del dictamen contra el tarifazo, ante la ausencia de una "propuesta superadora" por parte del Gobierno.
 
De esta manera se convertiría en ley la media sanción de Diputados que declara la emergencia tarifaria, retrotrae las tarifas de luz, gas y agua a noviembre de 2017, propone estabilizarlas por un año y ata los futuros aumentos al índice de variación salarial para los hogares y al índice de precios mayoristas para pymes, cooperativas y empresas recuperadas.
 
Pichetto anticipó que en el plenario de comisiones se firmará la iniciativa opositora tal como llegó desde Diputados. El Ejecutivo tiene tiempo hasta esta tarde para presentar un proyecto superador al opositor, pero hasta anoche la intransigencia del Gobierno no claudicaba y esa iniciativa no aparecía.
 
Esto sucede en circunstancias en las que los gobernadores le darían la espalda al Gobierno de Macri. Fracasó así el apriete sobre los mandatarios provinciales del PJ. Es un portazo al Gobierno, que esperaba contar con el apoyo de los gobernadores del PJ para evitar que la iniciativa sea tratada, aprobada en el Senado y luego tener que vetarla.
 
Los mandatarios provinciales no quieren quedar pegados a ese alto costo político. "Que lo pague el Gobierno de Macri", dicen, conscientes de que en poco tiempo más comienza la cuenta regresiva de cara a las elecciones 2019.
 
Un hartazgo similar subyace entre quienes padecen los desatinos de Cambiemos que hoy se enfrenta a una encrucijada difícil de sortear. Cumplir con los condicionamientos del FMI: bajar el déficit a fuerza de ajuste y tarifazos desmedidos, entre otras medidas. Aceptar una reducción en el valor de las tarifas, aunque ello demore la baja del gasto público que demanda el Fondo. O vetarla y enfrentar las consecuencias. 
 
"El tarifazo no se toca", es el mensaje que el macrismo quiera ratificar en el marco de las negociaciones con el FMI. Semanas atrás, en el entorno presidencial daban por descontado que, de sancionarse la iniciativa opositora, el Presidente la vetaría.
 
Pero el escenario de enorme descontento social contra el brutal tarifazo, tras la devaluación y la creciente inflación, se ha empeorado y ahora el Gobierno parece entrampado en su propia telaraña, esquivando balas que le pican muy cerca.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar