La Opinión Popular
                  04:34  |  Miércoles 17 de Octubre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Macri es hoy un amontonamiento de promesas fracasadas, de frustraciones sin rumbo ni sentido, de soberbia mezclada con impericia, un nuevo gestor impostado en el imperio de la desesperanza”. Julio Bárbaro
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 11-01-2018 / 19:01
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 12 DE ENERO DE 1869 TIENE LUGAR LA BATALLA DE PASTOS GRANDES

La Última Patriada de Felipe Varela

La Última Patriada de Felipe Varela
Felipe Varela, líder de uno los postreros levantamientos de los caudillos federales del interior, al mismo tiempo que el Chacho Peñaloza y López Jordán, lo hace contra la hegemonía política unitaria conquistada por Buenos Aires en la batalla de Pavón, y libra su último combate, el 12 de enero de 1869, en Pastos Grandes, Salta.
Felipe Varela, líder de uno los postreros levantamientos de los caudillos federales del interior, al mismo tiempo que el Chacho Peñaloza y López Jordán, lo hace contra la hegemonía política unitaria conquistada por Buenos Aires en la batalla de Pavón, y libra su último combate, el 12 de enero de 1869, en Pastos Grandes, Salta.
 
Opuesto al centralismo porteño, a Bartolomé Mitre y a la Guerra del Paraguay, Varela se plantó al gobierno nacional con un reducido ejército de menos de 5.000 hombres, hizo frente a éste en la región andina y cuyana durante varios años. La lucidez del Manifiesto con el que proclamó su oposición a Mitre es una de las expresiones más logradas del ideario federal. Finalmente derrotado, murió exiliado en Chile.
 
Las masas populares que pelearon en las guerras de Independencia, en Ituzaingó contra el Imperio esclavista del Brasil y en la Vuelta de Obligado contra el colonialismo que querían imponernos Francia e Inglaterra, fueron declaradas raza inferior y condenada a la extinción.
 
Mitre y Sarmiento, con expediciones militares punitivas, ahogaron a sangre y fuego las protestas de los pueblos del interior, verdadero núcleo del nacionalismo democrático y federal argentino.
 
El capital británico comenzó entonces el aniquilamiento de las industrias y las artesanías provinciales, la transformación del gaucho en peón de estancia y la incorporación de la Argentina, como país dependiente, al sistema neocolonial dominante de las grandes potencias europeas. Terminaba así la Argentina de las lanzas y faltaba mucho para que comenzara la Argentina de las alpargatas.

  
Por Blas García

12 de Enero de 1869 Felipe Varela. El Combate de Pastos Grandes 

LA ÚLTIMA PATRIADA DE FELIPE VARELA

Despuntaban los primeros días del año 1869. La Guerra de la Triple Alianza , provocada para infligir una derrota categórica e histórica al poderoso Paraguay de don Francisco Solano López, promediaba ya sus cuatro años y medio de duración.

Al tiempo que se desangraba para siempre el orgullo guaraní en los campos de batalla, en Argentina el general Felipe Varela, proveniente de la República de Bolivia, está decidido a jugarse una vez más por el federalismo criollo, muy a pesar de no disponer de un grueso número de gauchos milicianos como en la Batalla del Pozo de Vargas en abril de 1867.

Su salud tampoco era una garantía para llevar a cabo semejante patriada: una maligna tuberculosis empieza tibiamente a manifestársele, pero nada aparenta detener a este honrado hombre argentino.

El caudillo Felipe Varela, aún a costa de su vida, quiere conjugar la teoría con la acción.

Desde Potosí, el 1º de enero de 1868, redacta su famoso Manifiesto a los Pueblos Americanos, sobre los Acontecimientos Políticos de la República Argentina, en los años de 1866 y 67, donde resalta sus embestidas contra el centralismo porteño y, por ende, contra el gobierno de Bartolomé Mitre, al que acusa de no respetar la Constitución Nacional de 1853. -Combatiré hasta derramar mi última gota de sangre por mi bandera y los principios que ella ha simbolizado, expresa el Quijote de los Andes, en una de sus tantas sentencias llenas de coraje y altruismo.

Su último derramamiento en suelo patrio lo hará el 12 de enero de 1869, cuando tiene lugar la Batalla de Pastos Grandes, en la provincia de Salta. Entonces ya ocupaba la presidencia de la nación Domingo Faustino Sarmiento, quien no duda en mandar cuantiosos refuerzos varias semanas antes del enfrentamiento, pues el Coronel Pedro Corvalán intercepta una carta de Varela que tenía instrucciones tácticas dirigidas a su viejo lugartenientes Santos Guayama, que presentaba batalla en la provincia de La Rioja. En la misiva quedaba al descubierto una inevitable entrada que harían las montoneras federales de Felipe Varela por la frontera salteña.

El Teniente Coronel Julio Argentino Roca se pondrá a la cabeza de los refuerzos provenientes de Jujuy y Salta, los cuales ayudarían a las tropas ya apostadas en las cercanías de Pastos Grandes bajo las órdenes del Coronel Corvalán.

Todo presagiaba un final ruinoso para el valiente caudillo Varela aquella jornada de enero de 1869. De hecho lo fue. El parte de la batalla arrojó 5 milicianos muertos y 54 prisioneros del lado del Quijote de los Andes. Varela se dio a la fuga, pues -con muy pocos hombres pudo escapar gracias a sus buenas cabalgaduras, en dirección a Antofagasta. Apenas un puñado de sus mejores oficiales -el Coronel Rodríguez y el Mayor Quiroga, entre otros- lo acompañarán hasta el final de sus días, en tierra extranjera.

Al cruzar la Cordillera de los Andes rumbo a Chile para evitar una muerte segura, Felipe Varela pasa hambre y miseria, mientras su enfermedad lo va consumiendo de a poco. Diez días antes de su muerte, acaecida en junio de 1870, escribe una carta dirigida a su esposa y a su hijo Javier desde Copiapó. -Nada puedo mandar; dispénsenme, estoy pobre, no se agravien conmigo, les suplica.

Fuente:
· Bazan, Raúl / Guzmán, Gaspar H. / Pérez Fuentes, Gerardo / Olmos, Ramón R. - "Felipe Varela. Su Historia", (1975).
· Luna, Félix - "Felipe Varela. Colección Grandes Protagonistas de la Hist. Argentina ", (2000).
· Turone, Gabriel Oscar - La última patriada federal de Felipe Varela, (2007).
Puede consultar también:
· La Confederación Argentina
· Felipe Varela
· Batalla de Pozo de Vargas
· Los "voluntarios" de la Gerra del Paraguay

Ver más "batallas y combates" en el indice: BATALLAS
Se permite la reproducción citando la fuente: www.lagazeta.com.ar

Agreganos como amigo a Facebook
16-10-2018 / 20:10
16-10-2018 / 19:10
El 17 de Octubre de 1945, Juan Perón fue rescatado de la cárcel por la masiva movilización de la clase trabajadora, exponiendo así la falencia del régimen oligárquico antinacional -rapaz y parasitario- y la caducidad de los viejos partidos políticos seudodemocráticos, sobrepasados por el proletariado, que de ahora en más, podía obtener reivindicaciones que ya no se pedían, se reclamaban, porque ya no se confiaba en la buena voluntad de los sectores dominantes sino en la propia fuerza de los trabajadores.
 
Ese día resurge la Argentina profunda, el subsuelo de la Patria sublevado, y reaparece para continuar escribiendo la historia de las masas populares, una secuencia que va desde las lanzas primero -con las montoneras federales del interior-, el voto después -con el radicalismo yrigoyenista- y por último los sindicatos obreros -con el peronismo-. Tres momentos en los que el Pueblo lucha para realizarse con el federalismo, la soberanía política y la democracia social.
 
Como consecuencia de la actuación revolucionaria de las masas populares el 17 de octubre de 1945, el justicialismo llega al poder y produce transformaciones en todos los ámbitos de la realidad del país. La Revolución Nacional, de Eva y Juan Perón, rompió con el modelo semicolonial dependiente, logrando la independencia económica, la justicia social y permitiendo importantes conquistas a los sectores populares. Una Nueva Argentina con el Pueblo de protagonista.

La terrible reacción gorila de la vieja Argentina oligárquica y autoritaria, en el golpe de septiembre de 1955, dan la medida de la trascendencia revolucionaria del peronismo. Cómo los movimientos nacionales antecesores: el federalismo de Rosas y el radicalismo de Yrigoyen; solo se alcanzaron conquistas transitorias y fueron derrotados por la estructura de la injusticia y la dependencia. Revolución y contrarrevolución.
 
A partir de 1955, la exclusión política del peronismo produjo un proceso de Resistencia que ampliaría su perfil. Aglutinó, representó y canalizó a todas las rebeldías y críticas contra el sistema económico, social y político, crecientemente ineficaz y en el cual era el único actor apartado. En esta lucha, el peronismo constituyó el agrupamiento de las fuerzas populares y proletarias, mientras que el régimen militar se identificaba con los intereses de la oligarquía, la burguesía entreguista y los partidos liberales.
 
Todos estos esfuerzos son partes de un mismo combate, en la que todavía no se han alcanzado triunfos definitivos. Corsi e ricorsi, la Patria aparece como un proyecto inacabado que debemos realizarlo plenamente hoy cuando el capitalismo globalizado pretende desembarazarse de las limitaciones que, a lo largo del siglo XX, le impusieran los Estados Nacionales y los movimientos sociales encabezados por la clase trabajadora, para aplicar sus políticas neoliberales de injusticia social.
 
Las medidas económicas del macrismo están inspiradas en el neoliberalismo, que fue establecido durante la Revolución Fusiladora (1955), continuadas por las armas en la dictadura de Jorge Rafael Videla (1976-1983) y por los votos en el gobierno de Carlos Menem (1989-1999). Este tipo de recetas reaccionarias, que aumentan la injusticia quitando derechos sociales y agrandan la dependencia con el fuerte endeudamiento, siempre fracasaron, provocando resistencias populares y revueltas sociales. 


Por eso, como integrantes del Movimiento Nacional y Popular que cambió la historia política argentina, volvemos a levantar, como en 1945, el cuestionamiento del sistema económico-social injusto y la necesidad de dar pelea para cambiarlo.
 
Escribe: Blas García

16-10-2018 / 19:10
15-10-2018 / 19:10
El 16 de octubre de 1798, en Buenos Aires, Virreinato del Río de la Plata, nace Martiniano Chilavert. Fue un militar argentino de destacada participación en la guerra del Brasil y en las guerras civiles entre federales y unitarios. En su última etapa de exilio, al enterarse de la batalla de Vuelta de Obligado (en que una flota anglofrancesa ataca el territorio argentino), aunque opositor político decidido a Juan Manuel de Rosas, en abril de 1846 le ofreció sus servicios. En esto, Chilavert compartía las ideas del general José de San Martín.
 
En el conflicto que enfrentó a Rosas con Justo José de Urquiza y el esclavista Imperio del Brasil, dirigió todas las fuerzas de artillería de la Confederación en la batalla de Caseros, haciendo fuego contra el grueso de las tropas brasileñas hasta agotar la munición. Como se le terminaron las balas, mandó recoger los proyectiles del enemigo que estaban desparramados alrededor suyo y disparó con éstos. Y cuando no hubo nada más que disparar, finalmente la infantería brasileña pudo avanzar y así terminó la batalla.
 
Habiendo tenido ocasión de escapar, permaneció sin embargo fumando tranquilamente al pie del cañón hasta que lo llevaron frente a Urquiza. Allí contestó las insolentes provocaciones del entrerriano y este ordenó su fusilamiento por la espalda (castigo usualmente aplicado a los traidores), pero cuando lo llevaron al sitio de fusilamiento, el 4 de febrero de 1852, Chilavert, tras derribar a quienes lo arrastraban, exigió ser fusilado de frente y a cara descubierta. Se defendió a golpes, pero fue ultimado a bayonetazos y golpes de culata. Su cadáver permaneció insepulto varios días.
 
A los pocos días, Urquiza ordenó el fusilamiento del regimiento completo de Aquino, desde oficiales hasta el último soldado y los colgó de los árboles de Palermo.
 
La Opinión Popular

15-10-2018 / 19:10
Juan Perón había surgido a la vida política dos años antes, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, y había dignificado al obrero otorgando derechos vulnerados desde siempre. Unidos en el odio a Perón y defendiendo sus intereses, el frente oligárquico logra aislarlo, despojarlo de todos su cargos forzando su renuncia y recluirlo en la isla de Martín García. Parecía que una vez más en nuestra historia, los que más tenían, los que hacían las  leyes, los que vivían del trabajo ajeno, imponían su voluntad omnipotente.
 
Pero los trabajadores argentinos reaccionan y en la mañana del lunes 16 de octubre de 1945, los dirigentes de la CGT se entrevistan con presidente Edelmiro J. Farrell, al cual le trasmite su preocupación por la situación del coronel Perón, así como que algunos gremios han empezado a salir a la calle reclamando por su libertad. También le expresan la preocupación reinante en la clase trabajadora ante las versiones de los diarios acerca del nuevo gabinete que estaría integrado por hombres de la oligarquía y del conservadorismo.
 
Por su parte, la Unión Obrera Local- expresión sindical del Partido Comunista-sostiene que"desautoriza las versiones a favor de una huelga inminente lanzadas por un grupo afecto al gobierno desplazado y por elementos nazis que pretenden obstruir el camino de las elecciones libres".
 
A su vez, el Partido Socialista denuncia "la maniobra encaminada a confundir la opinión de los trabajadores y crear factores de perturbación y anarquía...tentativa de los dirigentes entregados a la dictadura implantada por el ex secretario de Trabajo y Previsión".
 
Los partidos de "izquierda" de la oligarquía, más que confundidos, no saben de donde sale esa "chusma" peroniana, como la denominan despectivamente, que nada tiene que ver con el modelo de obrero de sus libros y manuales, pulcro y atildado, con el que están acostumbrados a tratar.
 
A la tarde se conoce la decisión de la Central Obrera: por 16 votos contra 11, "la CGT, en defensa de las conquistas obtenidas y las por obtener y considerando que éstas se hallan en peligro ante la toma del poder por las fuerzas del capital y la oligarquía, declara un Paro General en todo el país por el término de 24 horas, que se hará efectivo el día jueves 18 de octubre, a partir de la cero hora".
 
Comienza así, el devenir histórico por el cual los trabajadores argentinos se introducen por primera vez y para siempre en la escena política nacional, para terminar con la semicolonia pastoril y construir una nación moderna e independiente, y lo hacen con un movimiento popular que tiene como eje al proletariado. En nuestro país nada volvería a ser igual.
 
Escribe Blas García

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar