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“Macri es hoy un amontonamiento de promesas fracasadas, de frustraciones sin rumbo ni sentido, de soberbia mezclada con impericia, un nuevo gestor impostado en el imperio de la desesperanza”. Julio Bárbaro
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Nacionales - 10-01-2018 / 09:01
APUNTAN A LOS MOYANO, SANTA MARÍA Y ALBERTO ROBERTI

Por miedo a perder más capital político, Macri quiere más sindicalistas presos antes de volver a tratar la reforma laboral

Por miedo a perder más capital político, Macri quiere más sindicalistas presos antes de volver a tratar la reforma laboral
Macri quiere más sindicalistas presos antes de volver a tratar la reforma laboral. En el Gobierno se convencieron que acelerar la reforma laboral para febrero podría traer otro conflicto social. Ahora apuestan a esperar más escándalos judiciales con sindicatos para ablandar a los legisladores. Hubo una idea en el Congreso para dividir la reforma en dos, pero Macri y Triaca la descartaron. Quieren sancionarla como llegó al Senado para dar un mensaje favorable a los supuestos inversores.
Mauricio Macri volverá a la carga con la reforma laboral precarizadora en unos meses -tal vez en marzo-, luego que estallen nuevos escándalos judiciales de sindicalistas, entre los que se menciona a Víctor Santa María, Alberto Roberti, Carlos Quintana y hasta alguno de los Moyano.
 
La idea es generar en la sociedad un clima de condena hacia los dirigentes gremiales, que le quite legitimidad a los planteos que haga el sindicalismo contra la reforma propatronal, cuando se trate.
 
La revisión de la estrategia es producto del aprendizaje de reforma previsional, donde el Gobierno se concentró más en conseguir los votos en el Congreso, que en mirar el impacto de la iniciativa en la sociedad y en los adversarios que podrían capitalizarlo.
 
La decisión de no presentar la reforma en las extraordinarias, como estaba previsto, responde a un cambio de táctica, pero no de objetivo, explicaron fuentes del Gobierno, que igual reconocían que los costos políticos de la iniciativa abrieron un debate profundo en el gabinete.

 
El tema es que el propio Macri es uno de los más interesados en sancionar el proyecto de ley que descansa en el Senado desde noviembre y cuya aprobación le sirve como mensaje a los inversores para promover inversiones, más allá que se trata de una reforma laboral descafeinada que cambia poco en los temas que importan.
 
La idea de apurarlo para febrero no cerraba en las primeras filas del Gobierno, tras las traumáticas sesiones en Diputados para sancionar la reforma previsional antes de Navidad.
 
"Nos concentramos en juntar los votos y no miramos a la sociedad. El kirchnerismo aprovechó la situación y Macri perdió 10 puntos de imagen", explicaron a LPO fuentes del Gobierno.
 
Acelerar la reforma laboral para febrero no tendría un final distinto, o al menos nadie puede garantizarlo. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, fue uno de los que advirtió que era demasiado voluntarista imaginar que en ese mes sería posible conseguir que una reforma tan delicada desde lo simbólico, pasara sin problema por las dos cámaras.
 
En el Gobierno ya hablan incluso de no llamar a sesiones extraordinarias e iniciar la agenda legislativa con el discurso presidencial del 1 de marzo.
 
Una idea de los referentes legislativos de Cambiemos fue dividir la reforma. Proponían reducirla al blanqueo laboral y al fondo compensador, dejar la actualización de la ley de contratos de trabajo para otro momento y sacar agregados menores por decreto.
 
Pero Macri y Triaca prefirieron ir a fondo con la ley y muchos legisladores los apoyaron. "El costo político se va a pagar por tratar la ley, ya no por su contenido. Es un disparate pagarlo en cuotas", sostuvo ante LPO otro legislador de Cambiemos.
 
Además, el contenido del proyecto tampoco tuvo el rechazo de la CGT, aunque el triunvirato no está dispuesto a promocionarla en el Congreso como exige Miguel Pichetto para ponerla en tratamiento.
 
Para ablandar a los legisladores el plan del Gobierno será esperar golpes de impacto con casos de sindicalistas corruptos como los que animaron los últimos meses.
 
El clan Moyano no se quedará afuera, pese a la participación de Jorge Triaca en la inauguración de Sanatorio Antártida, en Caballito. Pronto se supo que era una maniobra de distracción.
 
Por la tarde, el juez de garantías de Lomas de Zamora, Gabriel Vitale, pidió investigar un posible lavado de dinero a Hugo y Pablo Moyano en Independiente.
 
Fue poco después de confirmar la detención del vicepresidente del club, Noray Nakis y Pablo "Bebote" Álvarez, referente de la barrabrava del reciente campeón de la Copa Sudamericana.
 
En el Gobierno aseguran que nadie protegerá a los Moyano en Tribunales, pero que además, pronto estallarán otros escándalos rimbombantes.
 
Uno de los apuntados seria Alberto Roberti, el sindicalista petrolero que es diputado hasta 2019 y que ayudó con el quórum a sancionar la última reforma previsional. Espera que le alcance para no sufrir represalias.
 
En la provincia de Buenos Aires hay otros apuntados, como Hugo Quintana, de UPCN, que fue generoso con Vidal para acordar la paritaria de 2016 pero no estaría dispuesto a apoyar su reforma previsional.
 
En el Gobierno confirmaron además que avanzar contra sindicalistas obscenamente corruptos como los platenses Balcedo y "Pata" Medina, despiertan una adhesión casi unánime y son pura ganancia política.
 
Fuente: La Política Online
 

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16-10-2018 / 19:10
16-10-2018 / 08:10
Primero fue la tormenta, el eufemismo utilizado por el presidente Mauricio Macri para hablar de la crisis sin reconocerse como autor de la misma. Después, en medio de la "tempestad", fue pisoteando una a una las banderas con las que prometió enderezar la Argentina.
 
La pobreza cero, por ejemplo, fue uno de los pilares sobre el que descansó su campaña. Pero hoy, más de 12 millones de argentinos viven en la marginalidad, sobreviven a la intemperie, sin un trabajo que le garantice la comida para ellos y sus hijos, sometidos por un Estado que les arroja limosnas para mantenerlos en su condición de pobres.
 
Más de 12 millones de pobres y otros tantos en vías de serlo: la galopante inflación que la alianza Cambiemos prometió bajar, los tarifazos y la devaluación van empujando a cientos de familias hacia el flagelo de quedar fuera del sistema.
 
No las contiene el Estado, que en la crisis echa a sus trabajadores, sella paritarias a la baja, carga sobre ellos el pernicioso impuesto a las Ganancias que Macri prometió eliminar, y no pueden contenerlas las pymes, castigadas por la suba en todos los costos, la asfixia tributaria, tasas de interés siderales que les impiden financiarse, obligándolas a despedir para no bajar sus persianas.
 
Entre tanto, la miseria cotidiana va engendrando más violencia y la inseguridad va descargando su furia sobre la vida de trabajadores inocentes. Desprotegidos, la muerte puede sorprenderlos a plena luz del día, en cualquier lugar, a cualquiera. Aparece entonces otra bandera traicionada: la de la lucha contra el narcotráfico.
 
Entre tantas, hay otra promesa incumplida, terrible y condenatoria: la erradicación de la corrupción, el saqueo y la delincuencia estatal. El cambio, se dijo, era la llegada de la honestidad y la transparencia a una Argentina asaltada por la inmoralidad. La demagogia, solo aseguró la victoria electoral.
 
Pero a poco de asumir Cambiemos, el espanto se hizo carne: el escándalo del Correo, al intentar perdonarle a esa empresa de los Macri su millonaria deuda con el Estado; el nepotismo en la Casa Rosada; los aportantes truchos a la campaña del Presidente y la gobernadora María Eugenia Vidal que lentamente investiga la Justicia.
 
Y la parentela presidencial -padre, primo, hermano de Macri- involucrada en los negociados de la Patria Contratista que algún día deberán escribirse en los "cuadernos de las coimas M". Para configurar un prontuario que le provoca náuseas hasta a Elisa Carrió, quien asegura haber perdido la confianza en Macri.
 
Finalmente, la bicicleta financiera, motor de la devaluación y fuga de capitales con la que tanto ganó cada uno de los funcionarios que pasó por el Banco Central, camaradas del PRO en las finanzas y entidades bancarias que sacan provecho de la crisis. La banca registró ganancias por $26.143 millones en agosto, un 264% más que el año pasado.
 
La Opinión Popular

15-10-2018 / 16:10
15-10-2018 / 10:10
Este fin de semana la gobernadora María Eugenia Vidal le informo al presidente Mauricio Macri, a través de coincidentes trascendidos en los diarios, que hasta acá llego el amor. Se la puede acusar de demora, no de traición. Vidal pasó a ser víctima propiciatoria en la pirámide azteca del ajuste acordado con el FMI.
 
A principios de este año el ministro Nicolás Dujovne le impidió cerrar la paritaria docente apenas por arriba del 20 por ciento más cláusula gatillo. "Es 15 por ciento sin gatillo", fue la orden fulminante que recibió Federico Salvai, mano derecha de la gobernadora.
 
Luego vino la primera devaluación y el 25 por ciento que pedía Baradel casi sonaba tímido. Pero la inflexibilidad del ministro continuó. Después voló todo por el aire y Vidal terminará el 2018 con más de un mes de paro y probablemente la paritaria sin cerrar. Con este antecedente, nadie sabe en su gobierno como encarar esa negociación crucial en el 2019.
 
"Yo no manejo la macroeconomía", mastica Vidal. Aunque bien mirado el error no fue la indicación de Dujovne, sino su mansedumbre para aceptarla. Es una líder electa, no una funcionaria del Presidente. Pero, Macri dejó correr la denuncia por aportes ilegales contra Vidal e impuso a la provincia el grueso del ajuste.
 
Lo que había decidido -un acuerdo realista con los docentes- era prudente y hubiera ahorrado a los chicos de la provincia un año caótico. Para que se entienda, lo que hizo crisis en Vidal es el modelo de mejor alumna. Las leonas son cualquier cosa, menos buenas alumnas.
 
Entró por el aro y ahora se da cuenta que la política es algo más que hacer lo que quiere Mauricio. Su parábola no es la de colegiala ejemplar que se vuelve estrella del Punk Rock y toma por asalto la dirección del colegio.
 
Vidal se dio cuenta que pasó de niña minada de Macri a gobernadora del distrito que deberá cargar con el grueso del ajuste. En esa decepción se mezcla lo electoral: Un sector muy preciso del establishment la quiere de candidata a presidente.

15-10-2018 / 09:10
El 33º Encuentro de Mujeres realizó su marcha en Trelew, que vibró con una multitud de treinta cuadras (de calles anchas similares a una avenida) que transitó, con cantos y reivindicaciones, en un evento inédito en el lugar.
 
En escuelas, salones de usos múltiples (SUM) y sindicatos se alojaron 29.500 mujeres. Además, se abrió un Facebook solidario para alojamientos compartidos o en casas de familias y toda la disponibilidad hotelera o turística tenía carteles de camas agotadas.
 
La Gendarmería reviso micros y hubo treinta unidades que no dejaron avanzar en Bahía Blanca. Además, hubo pedreadas contra escuelas en las que se alojaban integrantes del Encuentro de Mujeres. Las piedras, en algunos casos, fueron arrojadas por niños y niñas. Pero no se trató de una travesura, sino de una manipulación hacia la infancia que podría provenir de sectores religiosos.
 
Por eso, el canto de la marcha surge como una victoria: "Qué momento, que momento, a pesar de todo, les hicimos el Encuentro". Las intimidaciones no terminaron ahí. Al final de la marcha, un grupo de manifestantes repudiaron a la Iglesia que estaba vallada y custodiado por uniformados con máscaras para tirar gases en el centro de Trelew.
 
El rechazo a la complicidad de la Iglesia católica con la dictadura y la participación y encubrimiento a los curas abusadores se expresaron en cantos. Al cierre, las fuerzas de seguridad tiraron gases lacrimógenos y balas de goma. Se produjeron incidentes en la Municipalidad y la Iglesia. Hubo detenciones.
 
Sin duda, la columna de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito fue una de las más numerosas. Y el reclamo, la gran consigna del feminismo en el 2018, fue reafirmado por el Encuentro Nacional de Mujeres.
 
El reclamo por la separación de la Iglesia y el Estado se hizo sentir más fuerte que nunca con pañuelos naranjas que se sumaron al verde de la Campaña por el aborto legal, seguro y gratuito y con cantos y pintadas contra la influencia de las iglesias en los derechos y deseos de las mujeres y cuerpos gestantes.
 
El glitter verde y violeta, con el brillo en el rostro, los ojos, la piel y los cuerpos multiplicados mostró a las mujeres más que nunca, unidas, diversas, plurales, movilizadas y con capacidad de llegar al sur y gritar tan fuerte que el desierto no puede hacer desaparecer el grito.

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