La Opinión Popular
                  01:38  |  Domingo 23 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 06-01-2018 / 14:01
¿QUÉ ESCONDE EL “COMBATE” A LAS MAFIAS SINDICALES?

El gobierno de Macri recurre a la amenaza de cárcel para negociar con sindicalistas

El gobierno de Macri recurre a la amenaza de cárcel para negociar con sindicalistas
EFECTO “CABALLO” SUAREZ-“PATA” MEDINA-BALCEDO. La detención de dirigentes sindicales es un nuevo aporte al mito del combate a las mafias por parte del Gobierno de Macri. Un circo para tapar el arranque de año con despidos y tarifzos. El objetivo es doble: por un lado apuntalar a uno de los pilares discursivos de la campaña electoral macrista y por otro, mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno para obligarlos a negociar una reforma laboral precarizadora en contra de los trabajadores y a favor de los grandes empresarios.
Dirigentes sindicales con las manos sucias sobran, los hay hasta abajo de las baldosas. El Poder Judicial según parece, los encuentra con mayor frecuencia bajo las numerosas baldosas flojas de la ciudad de La Plata. Manotazo de ahogado para Cambiemos, la receta de "meter en cana" a un sindicalista en momentos críticos u oportunos, es la que va. Ya pasó con el "Pata" Medina en el marco de la campaña electoral.
 
Ahora, el Poder Judicial arremetió contra el empresario mediático y secretario general del Soeme, Marcelo Balcedo, en un contexto en el que la imagen del Gobierno decae. Despidos, represión, revisión del plan económico. Todos estos son aspectos de la realidad que más vale tapar o disimular en lo posible. Qué mejor que el "combate a las mafias", esa supuesta obsesión del macrismo, una especie de lluvia de purpurina mediática con la que los noticieros intentan embellecer la gestión.
 
Cambiemos quizás no tenga muchas ideas pero, cuando una le sale bien, seguro la repite. La del Pata les salió y los medios de comunicación amigos manijearon la supuesta disposición del Gobierno para "combatir" a los sindicalistas mafiosos.
 
El objetivo era doble: por un lado apuntalar a uno de los pilares discursivos de la campaña electoral y por otro, mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno. Como si la CGT necesitara más incentivo para negociar y sostener la tregua con Cambiemos, por las dudas, una apretada a un sindicalista con peso regional y bien sucio como el Pata o Balcedo, no está demás.
 
"La mayoría entró en pánico con el caso Balcedo, están asustados porque sus gremios están flojos de papeles también y por ahora no les tocó". La cruda descripción de uno de los funcionarios macristas con mayor influencia en las decisiones de política sindical permite entender cómo el Gobierno comenzó a reunir voluntades para aprobar, en febrero, la Ley de reforma laboral bajo un método de seducción y presión con los tribunales y las cárceles como telón de fondo.
 
En ese contexto, el macrismo cree que el escenario con sindicalistas detenidos abrió una posibilidad para discutir la reforma. "Vemos una clara división entre aquéllos que vienen jugando bien y los que no, y los vemos sacando su tajada política", describe una fuente de acceso al despacho del ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
 
Esto explica, según la mirada oficial, los problemas que tuvo la conducción de la CGT durante dos años, las divisiones internas, las dudas de muchos de sus integrantes y las grietas que aparecen en el seno de la central obrera.
 
La Opinión Popular

 
En la Casa Rosada dividen a los líderes de la CGT entre los "seducidos" y los opositores. Las negociaciones por la reforma laboral y paritarias tendrá las causas como tema de fondo.
 
En este marco, en el oficialismo ya hablan de aquellos "seducidos" que mantienen línea directa con la Casa Rosada, en especial con el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
 
También, tallan allí Guillermo Dietrich (Transporte), Andrés Ibarra (negocia con estatales) y Alejandro Finocchiaro (batalla con los gremios docentes vinculados al kirchnerismo). La clave de esos apoyos es que la reforma laboral pueda arrancar con mayor consenso que la Ley previsional, que produjo muchos dolores de cabeza.
 
En este escenario los sindicatos vinculados a la energía (la tríada que conforman Oscar Mangone, del gas; Antonio Cassia, de la Federación de los Sindicatos Petroleros y Guillermo Pereyra), así como los beneficiados por la obra pública (José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias, como Gerardo Martínez, de la construcción) son hoy aliados.
 
Los transportistas también: Roberto Fernández, de la UTA (quien se negó a sumarse al paro por la Ley previsional) como el movedizo Omar Maturano (Maquinistas, quien sueña con llegar al triunvirato de la CGT) no causan chispas.
 
UPCN, el gremio estatal por excelencia, tiene en su conductor un hombre que creció a comienzos de 2000 en una alianza con el entonces Compromiso por el Cambio (partido antecesor del PRO). De hecho el "centauro" Rodríguez recibe bromas varias sobre su pasado "macrista". Hoy dialoga cotidianamente con Ibarra.
 
Otros gremios, siempre oficialistas, no chistan: es más, le aseguraron a Triaca que están de acuerdo con debatir la reforma. Entre ellos, Héctor Daer (CGT y Sanidad), el eterno Armando Cavalieri (Comercio), Rodolfo Pignanelli (Smata), Antonio Caló (UOM) y Omar Viviani (Taxistas).
 
Con ellos, el oficialismo pretende darle un marco de consenso a la reforma, que ya ingresó al Senado.
 
Entre los sindicalistas, un caso aparte es el de Juan Carlos Schmid, moyanista del pequeño sindicato de Dragado y Balizamiento. A pesar de su perfil opositor y combativo sus afiliados no olvidan que fue el gobierno macrista el que le aprobó la conformación de su obra social.
 
Del otro lado están los gremios netamente opositores. De ellos, el oficialismo solo espera que se diluya su capacidad de movilización si es que, como pretende, hay consenso para la reforma.
 
Allí aparece un sector del moyanismo, encabezado por Pablo Moyano, junto al bancario Sergio Palazzo y los gremios docentes relacionados con el kirchnerismo, Roberto Baradel a la cabeza. Hoy las cuentas de la obra social de Camioneros están en la mira; mientras que en Educación examinan si se mantiene un "plus especial" que reciben los gremios docentes tras el cierre de cada paritaria. En este grupo aparecen las dos CTA y también un sector de la UOM.
 
Así, el mapa sindical viene agitado. La prisión domiciliaria de Omar "El Caballo" Suárez despertó cierto relax sobre el futuro. Sin embargo, el caso Balcedo volvió a preocupar. Es más, en la Gobernación bonaerense atesoran chats y audios del sindicalista del Soeme extorsionando funcionarios a cambio de una millonaria deuda de pauta publicitaria para sus medios de comunicación. 
 
Otro tema clave, como publicó Clarín, es el que lleva la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, quien armó un decreto que obliga a los sindicalistas que forman parte de los directorios de las obras sociales a presentar sus declaraciones juradas. Tuvo el visto bueno del propio Triaca, y podría ver la luz en un par de semanas.
 
Por ello, hay mucho movimiento en la Superintendencia de Servicios de Salud para reorganizar los sistemas de control para DDJJ. Duro trabajo para el ex jugador de fútbol del ascenso, Sebastián Neuspiller, el médico obstetra y goleador de Fénix que se sumó como segundo del área hace escasos meses.
 
Por Ezequiel Spillman
 
Fuente: Perfil
 

Agreganos como amigo a Facebook
22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

21-09-2018 / 08:09
Un nuevo récord negativo para el gobierno de Mauricio Macri. La caída del consumo y de la actividad económica, los más de 13 millones de pobres que viven despojados de todo, se explican por otro dato negativo: el aumento del desempleo, que en el segundo trimestre del año afectaba a casi dos millones de argentinos.
 
La crisis económica generada por la incapacidad de Macri hizo estragos en el mercado laboral: En porcentajes, la suba de la desocupación asciende al 9,6% de la población económicamente activa, un salto que no se vio en doce años, desde 2006. El empleo registrado viene en caída y se deriva en parte al empleo no registrado (es decir la relación de dependencia en condiciones de informalidad), y el cuentapropismo.
 
El panorama se agrava al contemplar la cantidad de desocupados, subocupados, ocupantes demandantes (quienes tienen que salir a buscar otro empleo porque no sobreviven con el que tienen) y entonces, los argentinos con problemas de empleo trepan a más de 7,5 millones.
 
Es el las mujeres donde se registra un mayor aumento del desempleo, aunque también del empleo, ya que son sobre todo mujeres jóvenes las que salen a buscar trabajo y no lo encuentran. La tasa de desempleo para las mujeres pasó de 9,5 % a 10,8 %, mientras que para los varones pasó de 8,2 % a 8,7 %.
 
La debacle de la economía neoliberal macrista y el presupuesto de ajuste del FMI para enviar señales a los acreedores, empuja de forma acelerada a la desocupación hacia los dos dígitos. Ya el panorama no es sólo pérdida de poder adquisitivo por la inflación y los tarifazos, sino del empleo.
 
El deterioro del empleo que refleja el Indec, es apenas una foto de los primeros impactos de los comienzos de la crisis. Lo peor, de todas formas, es que la mayoría de los especialistas prevé un alza mayor en los próximos trimestres donde anticipan que superará holgadamente los dos dígitos.
 
Es que durante el período entre abril y junio, la mayor parte de la caída económica se dio en el sector agropecuario, el cual no se caracteriza por ser mano de obra intensivo. En cambio, el freno en la actividad del comercio y la construcción -los más demandantes en términos de empleo- comenzará a reflejarse a partir de la próxima medición.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 09:09
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar