La Opinión Popular
                  05:15  |  Miércoles 18 de Julio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Quienes votaron a Macri aceptaron sacrificarse hoy para estar mejor mañana, pero están cada vez más descreídos. Ahora, lo que va a quedar va a ser peor que lo que dejó Menem”. Beatriz Sarlo
Recomendar Imprimir
Nacionales - 06-01-2018 / 14:01
¿QUÉ ESCONDE EL “COMBATE” A LAS MAFIAS SINDICALES?

El gobierno de Macri recurre a la amenaza de cárcel para negociar con sindicalistas

El gobierno de Macri recurre a la amenaza de cárcel para negociar con sindicalistas
EFECTO “CABALLO” SUAREZ-“PATA” MEDINA-BALCEDO. La detención de dirigentes sindicales es un nuevo aporte al mito del combate a las mafias por parte del Gobierno de Macri. Un circo para tapar el arranque de año con despidos y tarifzos. El objetivo es doble: por un lado apuntalar a uno de los pilares discursivos de la campaña electoral macrista y por otro, mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno para obligarlos a negociar una reforma laboral precarizadora en contra de los trabajadores y a favor de los grandes empresarios.
Dirigentes sindicales con las manos sucias sobran, los hay hasta abajo de las baldosas. El Poder Judicial según parece, los encuentra con mayor frecuencia bajo las numerosas baldosas flojas de la ciudad de La Plata. Manotazo de ahogado para Cambiemos, la receta de "meter en cana" a un sindicalista en momentos críticos u oportunos, es la que va. Ya pasó con el "Pata" Medina en el marco de la campaña electoral.
 
Ahora, el Poder Judicial arremetió contra el empresario mediático y secretario general del Soeme, Marcelo Balcedo, en un contexto en el que la imagen del Gobierno decae. Despidos, represión, revisión del plan económico. Todos estos son aspectos de la realidad que más vale tapar o disimular en lo posible. Qué mejor que el "combate a las mafias", esa supuesta obsesión del macrismo, una especie de lluvia de purpurina mediática con la que los noticieros intentan embellecer la gestión.
 
Cambiemos quizás no tenga muchas ideas pero, cuando una le sale bien, seguro la repite. La del Pata les salió y los medios de comunicación amigos manijearon la supuesta disposición del Gobierno para "combatir" a los sindicalistas mafiosos.
 
El objetivo era doble: por un lado apuntalar a uno de los pilares discursivos de la campaña electoral y por otro, mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno. Como si la CGT necesitara más incentivo para negociar y sostener la tregua con Cambiemos, por las dudas, una apretada a un sindicalista con peso regional y bien sucio como el Pata o Balcedo, no está demás.
 
"La mayoría entró en pánico con el caso Balcedo, están asustados porque sus gremios están flojos de papeles también y por ahora no les tocó". La cruda descripción de uno de los funcionarios macristas con mayor influencia en las decisiones de política sindical permite entender cómo el Gobierno comenzó a reunir voluntades para aprobar, en febrero, la Ley de reforma laboral bajo un método de seducción y presión con los tribunales y las cárceles como telón de fondo.
 
En ese contexto, el macrismo cree que el escenario con sindicalistas detenidos abrió una posibilidad para discutir la reforma. "Vemos una clara división entre aquéllos que vienen jugando bien y los que no, y los vemos sacando su tajada política", describe una fuente de acceso al despacho del ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
 
Esto explica, según la mirada oficial, los problemas que tuvo la conducción de la CGT durante dos años, las divisiones internas, las dudas de muchos de sus integrantes y las grietas que aparecen en el seno de la central obrera.
 
La Opinión Popular

 
En la Casa Rosada dividen a los líderes de la CGT entre los "seducidos" y los opositores. Las negociaciones por la reforma laboral y paritarias tendrá las causas como tema de fondo.
 
En este marco, en el oficialismo ya hablan de aquellos "seducidos" que mantienen línea directa con la Casa Rosada, en especial con el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana, y con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.
 
También, tallan allí Guillermo Dietrich (Transporte), Andrés Ibarra (negocia con estatales) y Alejandro Finocchiaro (batalla con los gremios docentes vinculados al kirchnerismo). La clave de esos apoyos es que la reforma laboral pueda arrancar con mayor consenso que la Ley previsional, que produjo muchos dolores de cabeza.
 
En este escenario los sindicatos vinculados a la energía (la tríada que conforman Oscar Mangone, del gas; Antonio Cassia, de la Federación de los Sindicatos Petroleros y Guillermo Pereyra), así como los beneficiados por la obra pública (José Luis Lingeri, de Obras Sanitarias, como Gerardo Martínez, de la construcción) son hoy aliados.
 
Los transportistas también: Roberto Fernández, de la UTA (quien se negó a sumarse al paro por la Ley previsional) como el movedizo Omar Maturano (Maquinistas, quien sueña con llegar al triunvirato de la CGT) no causan chispas.
 
UPCN, el gremio estatal por excelencia, tiene en su conductor un hombre que creció a comienzos de 2000 en una alianza con el entonces Compromiso por el Cambio (partido antecesor del PRO). De hecho el "centauro" Rodríguez recibe bromas varias sobre su pasado "macrista". Hoy dialoga cotidianamente con Ibarra.
 
Otros gremios, siempre oficialistas, no chistan: es más, le aseguraron a Triaca que están de acuerdo con debatir la reforma. Entre ellos, Héctor Daer (CGT y Sanidad), el eterno Armando Cavalieri (Comercio), Rodolfo Pignanelli (Smata), Antonio Caló (UOM) y Omar Viviani (Taxistas).
 
Con ellos, el oficialismo pretende darle un marco de consenso a la reforma, que ya ingresó al Senado.
 
Entre los sindicalistas, un caso aparte es el de Juan Carlos Schmid, moyanista del pequeño sindicato de Dragado y Balizamiento. A pesar de su perfil opositor y combativo sus afiliados no olvidan que fue el gobierno macrista el que le aprobó la conformación de su obra social.
 
Del otro lado están los gremios netamente opositores. De ellos, el oficialismo solo espera que se diluya su capacidad de movilización si es que, como pretende, hay consenso para la reforma.
 
Allí aparece un sector del moyanismo, encabezado por Pablo Moyano, junto al bancario Sergio Palazzo y los gremios docentes relacionados con el kirchnerismo, Roberto Baradel a la cabeza. Hoy las cuentas de la obra social de Camioneros están en la mira; mientras que en Educación examinan si se mantiene un "plus especial" que reciben los gremios docentes tras el cierre de cada paritaria. En este grupo aparecen las dos CTA y también un sector de la UOM.
 
Así, el mapa sindical viene agitado. La prisión domiciliaria de Omar "El Caballo" Suárez despertó cierto relax sobre el futuro. Sin embargo, el caso Balcedo volvió a preocupar. Es más, en la Gobernación bonaerense atesoran chats y audios del sindicalista del Soeme extorsionando funcionarios a cambio de una millonaria deuda de pauta publicitaria para sus medios de comunicación. 
 
Otro tema clave, como publicó Clarín, es el que lleva la titular de la Oficina Anticorrupción, Laura Alonso, quien armó un decreto que obliga a los sindicalistas que forman parte de los directorios de las obras sociales a presentar sus declaraciones juradas. Tuvo el visto bueno del propio Triaca, y podría ver la luz en un par de semanas.
 
Por ello, hay mucho movimiento en la Superintendencia de Servicios de Salud para reorganizar los sistemas de control para DDJJ. Duro trabajo para el ex jugador de fútbol del ascenso, Sebastián Neuspiller, el médico obstetra y goleador de Fénix que se sumó como segundo del área hace escasos meses.
 
Por Ezequiel Spillman
 
Fuente: Perfil
 

Agreganos como amigo a Facebook
17-07-2018 / 10:07
En una carta dirigida a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, un amplio conglomerado opositor le advierte al Fondo Monetario Internacional (FMI) que la deuda pactada entre el organismo y el gobierno de Mauricio Macri es considerada "odiosa o execrable" en términos jurídicos y que agotará todos los mecanismos parlamentarios y judiciales para desconocerla.
 
En la misma semana en que Lagarde visitará la Argentina para reunirse con el Presidente, Mauricio Macri, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, el organismo difundió un nuevo informe en el que vaticina una baja en el crecimiento de América Latina, impulsado, entre otros motivos, por la crisis que atraviesa la Argentina. 
 
Los números fríos del FMI recortaron las previsiones de crecimiento económico de la región al 1,6% en 2018 y al 2,6% en 2019, cuatro y dos décimas menos, respectivamente, que lo calculado en abril. En lo que respecta al caso argentino, el FMI puntualizó que "las menores estimaciones reflejan perspectivas más difíciles para economías clave, debido a la constricción de las condiciones financieras y el ajuste necesario de las políticas".
 
El argumento, cínico, perverso, es similar al utilizado por el presidente Macri: "Sufrir hoy, para estar mejor mañana", mientras vemos cómo ese "mañana" nunca llega y la promesa de ese futuro paradisíaco se aleja un poco más, hasta esfumarse. Como si estuviéramos condenados a vivir de prestado, entre la miseria y la dependencia, de rodillas ante el "verdugo" que propone más ajuste y lo disfraza de "necesario".
 
Más bien, habría que decir que nacimos bendecidos en una tierra rica en reservas de agua dulce, con gente dedicada y dispuesta al trabajo, tierra fértil en la que crece lo que tiremos. Y en cambio, desde el gobierno de Macri prefieren sembrar corrupción, miseria, entregar nuestros recursos al mejor postor, poniéndonos de rodillas ante el FMI, que promociona como "necesarias" paritarias del 8%, que promueve despidos y tarifazos.
 
El conglomerado opositor sostiene que, de acuerdo a la Constitución Nacional, le corresponde al Congreso "contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación" y "arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación".
 
Pero nadie podría acusar de traidor al diablo. La traición, si cabe, viene de aquellos representantes que la mayoría de los argentinos eligió para defender sus intereses y hoy nos ponen de rodillas bajo el yugo de un diablo que nadie votó.
 
La Opinión Popular

16-07-2018 / 16:07
16-07-2018 / 09:07
La industria sufrió un fuerte retroceso en mayo según las estadísticas que reveló la Unión Industrial Argentina (UIA) y que difundirá en las próximas horas. El nivel de actividad fabril cayó por debajo del -2% en la comparación interanual, situación que se verá agravada ante un escenario de crisis generalizada que se observará desde junio en adelante, con sectores clave en pleno descenso, lo que provocará que la producción manufacturera termine el año con un promedio de cero crecimiento.
 
A contramano de esa realidad y sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea con más recesión, devaluación e inflación, el presidente Mauricio Macri, desde la nube de gas en que vive, se empeña en afirmar que "vamos por el camino correcto" hacia "un país pujante e inclusivo".
 
"De eso se trata el cambio que vine a proponerles desde el primer día: de construir una Argentina más justa, transparente, donde se dice la verdad y se trabaja con las manos limpias", dijo ayer Macri aferrándose a la letanía de ese inasequible país virtual, tan distinto de la realidad con la que se convive a diario.
 
Hablan por él y sus "manos limpias", el millonario escándalo por la millonaria deuda (que se niega a pagar) del Correo Argentino, una de sus tantas empresas; o la cantidad de funcionarios (él incluido) con empresas fantasmas en paraísos fiscales para facilitar el lavado de dinero; o las denuncias que salpican a su alfil bonaerense, la gobernadora Mariu Vidal, por solo citar algunos casos.
 
Sin autocrítica frente a la crisis que cada día golpea a cinco de cada diez chicos que viven en la pobreza, que no comen como corresponde y vastos sectores de la clase media que son empujados a la miseria. Mientras se acepta el brutal ajuste que impone el FMI, sin proponer un plan económico que cambie el rumbo neoliberal, con empleo y producción capaz de reactivar la economía.
 
En la misma línea se pronunció el jefe de Gabinete, el inútil Marcos Peña, al postular que, pese a la "economía más fría" y "recesiva" de los próximos meses, lo que se viene tras la "tormenta" es un camino de "crecimiento y desarrollo". Son metáforas de un país virtual. La pregunta sobreviene: ¿En qué mano esconderá Macri la varita mágica que no la vemos?
 
La Opinión Popular

15-07-2018 / 11:07
Por más maquillaje que intente ponerle, el ajuste que el FMI le impuso a Mauricio Macri se concretará recortando gasto público (social, si se puede), salarios de estatales, subsidios. Despidos, reducción de áreas, imposiciones simétricas a las provincias. La "fiesta" la pagarán los laburantes, los humildes, las clases medias en descenso, las Pymes. El resto es fulbito para la tribuna.
 
El macrismo ni siquiera amaga o maquina mejorar un poco la recaudación impositiva. El poder fáctico aliado (banca internacional, exportadores agropecuarios, petroleras, concesionarias de energía o gas) lo hiere con fuego amigo. El Gobierno no les pide una pequeña ayuda a los amigos: que aporten un diezmo al "sacrificio colectivo", ajeno a las clases dominantes.
 
Tal vez el torniquete del FMI fuerce al macrismo a revisar el fundamentalismo fiscal pro establishment, hasta hoy cedieron a las presiones de los aliados fácticos, casi gozosamente, como en la reunión con la Mesa de Enlace del campo.
 
Todo se le hubiera facilitado a Macri suponiendo que la Selección Argentina hubiera estado hoy domingo en la Final del Mundial con Lionel Messi a la cabeza y que a su vez combinaba perfectamente con el inicio de las vacaciones de invierno, que el  Gobierno lo imaginaba como real.
 
En ese marco, pretendía avanzar con el ajuste, principalmente en el recorte de empleados públicos, y cumplir la letra chica del acuerdo con el FMI firmado hace un mes, que estima un achique del 30% del personal dependiente del estado.
 
A esto hay que sumarle a un contexto de país en el que  el empleo genuino no funciona como consecuencia de la inflación y la brutal caída del consumo y con la imposibilidad de que las pymes puedan crecer por la falta de créditos, siendo este país el que paga en la actualidad la tasa de interés más alta a nivel mundial
 
Ese combo explosivo hará que la economía actual siga teniendo consecuencias letales. Nos gustaría decir que "lo peor ya pasó", que va a crecer el empleo y los salarios, como afirman los periodistas militantes del macrismo, pero no solo será un sueño que se esfumará inmediatamente como de Messi levantando la Copa en Moscú. 
Terminó el Mundial que no sirvió de cortina de humo ni de freno al conflicto. En esas ligas, como en tantas otras, las penas son de nosotros y las vaquitas son ajenas.


La Opinión Popular

15-07-2018 / 10:07
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar