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“Es falso que si los combustibles aumentan en el mercado internacional tienen que hacerlo en el país. El petróleo que consumimos se extrae y se comercializa en la Argentina y debe estar atado a nuestros propios costos”. Pino Solanas
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Nacionales - 06-01-2018 / 13:01
LA CUENTA CORRIENTE DEL BALANCE DE PAGOS EN APUROS

Cepo en marcha atrás: se venden más autos... importados

Cepo en marcha atrás: se venden más autos... importados
Las 900.942 unidades que la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) informó que se patentaron en 2017, que representan una mejora del 26,9 % en la comparación contra el 2016, contrastan con la caída interanual de 0,1% en la producción, que totalizó 472.158, de acuerdo a lo reportado por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa).
El modelo neoliberal macrista exhibe el bienestar de una porción más alta de la sociedad batiendo récords de viajes por el mundo y comprándole autos importados a las propias terminales, cuyas líneas de producción locales siguen dando para atrás.
 
A nivel de las casas matrices de las empresas podrán estar chochos porque el intercambio con Brasil permite pasar los números del balance de una filial a la otra. Pero para los intereses nacionales no parece buen negocio delegar en el exterior divisas y horas-hombre e importar deudas.
 
Sucede algo parecido con las petroleras: extraen menos y compran más afuera. Después de tanto tarifazo, termina dando pérdida las factura energética, más de US$ 3.000 millones. Así no hay balanza comercial que resista, ni cascos amarillos de construcción que compensen la destrucción de puestos fabriles.
 
Pero volviendo a la canasta automotriz, la rebaja impositiva recién aplicada alcanzó a los modelos más caros, pero en el rango de precios inferior a $ 550 mil las listas fueron corregidas en alza y justo es ahí donde los 10 autos más vendidos en el país por los concesionarios en el segundo mejor año de la década, según ACARA, traen el sello y por supuesto la mano de obra brasileños.

 
El sesgo importador que consolidó la industria automotriz argentina en el 2do año de levantamiento del cepo cambiario trae consecuencias en la cuenta corriente del balance de pagos y en el nivel de empleo fabril. La paradoja es que se haya convertido en el efecto indeseado (para el interés nacional) de un mercado con despachos a plaza de autos 0 km cercanos al récord.
 
Los concesionarios están eufóricos porque venden cada vez más, según la propia visión de Dante Álvarez, presidente de ACARA, quien expresó: "Finalmente superamos las 900.000 unidades, algo que se terminó convirtiendo en una meta impensada pero que el mismo mercado fue estableciendo como objetivo cuando veíamos mes a mes que la demanda era fuerte y sostenida".
 
Después de haber logrado el 2do mejor registro detrás los 955.000 vehículos de 2013 ahora imaginan llegar al millón en 2018.
 
Por la mano contraria transita la actividad en el interior de las terminales. Registraron el cuarto año consecutivo de retroceso luego de que 2013 cerrara con una producción de 791.000 vehículos y aún más lejos del récord de 828.700 registrado en 2011.
 
De todos modos, compensaron el aletargamiento de sus líneas de producción con una entrega de unidades a los concesionarios de 883.802 unidades, que representan un incremento interanual del 22,5%, claro que únicamente 259.000 eran made in Argentina y el 70% restante llegó por container principalmente desde Brasil.
 
Para las empresas en sí significó una mera transferencia en los balances de filiales:  lo que se fabricó en Brasil es lo que faltó en Argentina, lo cual dada la magnitud de cada uno de los mercados resultó una opción corporativa favorable.
 
A pesar de la asimetría, Brasil siguió siendo en 2017 por lejos el principal comprador de los vehículos argentinos, con unas 135.900 unidades, es decir un 64,8% de participación de las ventas externas, bastante por debajo de 80% histórico producto de la crisis que venía arrastrando el vecino país.
 
El repunte se debió a que en Brasil la venta de autos subió 9,23% en 2017 y se recuperó tras 4 años de caídas, con más de 2,23 millones de unidades comercializadas, informó la Federación de Distribuidores de Vehículos (Fenabrave).
 
El resultado que aún está lejos de las 3,8 millones de unidades vendidas en 2012, cuando el sector automotor registró su mejor año e incluyó a Brasil entre los cinco mayores mercados mundiales.
 
Rebaje productivo
 
Entre tanto, en diciembre las terminales automotrices trabajaron por estos lares un promedio de 14 días hábiles, 4 días menos respecto del último mes del año pasado, y produjeron 33.280 unidades, contemplando autos y comerciales livianos, lo cual sumado al receso por vacaciones en cuatro plantas industriales dio como resultado que el volumen de diciembre se ubicara 26,4% por debajo de las 45.228 unidades que se produjeron en noviembre anterior, y 17% por debajo de las 40.087 registradas en diciembre de 2016.
 
Los responsables de la conducción de las fábricas nacionales denunciaron falta de competitividad de los modelos locales debido a una despareja presión impositiva en los costos y a convenios laborales más onerosos que en otros países.
 
La quita del impuesto interno que empezó a regir para los autos que van de $550.000 a $1.200.000 obligó a las empresas a replantear la estrategia comercial y se registraron descuentos que llegaban al 12%. Pero los que están por debajo de esa franja, al revés, tuvieron leves aumentos.
 
Las primeras marcas en definir las nuevas listas de precios luego de trasladar el beneficio impositivo fueron Toyota, Subaru, Isuzu y Mitsubishi.
 
Ford redujo los valores de los modelos que estaban impactados por ese gravamen entre 8% y 9%. Volkswagen lo hizo en el orden del 7% mientras que Mercedes-Benz por debajo de 5%. Hyundai completó su nueva escala de precios, con los modelos que faltaban y los descuentos de la automotriz coreana van del 8% a más del 11%, según publica ámbito.com.
 
También BMW difundió su lista de precios pero los valores de los 0km alemanes se mantienen en dólares en los niveles que regían en diciembre. La explicación de esta decisión tiene que ver con una necesidad de recuperar rentabilidad.
 
A más tardar la semana próxima, las automotrices que aún no fijaron los nuevos precios los darán a conocer. Están considerando la suba del dólar, que licúa las rebajas en dólares cuando las listas se pasan a pesos.
 
Más allá de todo, en las concesionarias son optimistas. "Por la suba del dólar más la quita del impuesto que se está trasladando a los precios, enero va a ser un mes muy bueno por una mayor demanda", señaló a ámbito.com Hernán Dietrich, CEO del Grupo Dietrich, y hermano del ministro de Transporte, Guillo.
 
Pero en cuanto a la integración regional, la pérdida se asumió de este lado de la frontera, con menos trabajo y menos divisas por la caída de la participación de la producción nacional en las ventas totales, las cuales con las cifras de Adefa se ubicaron en un 29,3% frente a la referencia histórica de 50 y 50 con los importados.
 
Fuente: Urgente 24
 

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20-01-2018 / 11:01
Nicolás Caputo, el "hermano de la vida" del presidente Mauricio Macri, vendió la empresa emblema de la familia al Grupo TGLT, propiedad de Federico Weil.
 
En medio de denuncias por preferencias en la polémica adjudicación de obras públicas por parte del gobierno de Cambiemos a Caputo, el blanqueo de 26,5 millones de dólares que realizó el año pasado y luego de haber capitalizado en dos años la empresa en cinco veces su valor, "Nicky" Caputo y el resto de los socios familiares se aleja del negocio de la construcción cediendo en total el 82,32 por ciento en la constructora a otro empresario cercano a Cambiemos.
 
Se trata del vicepresidente de TGLT, Darío Lizzano, quien a través de su fondo de inversión es socio en Genneia de la familia Brito, que se quedó con un parque eólico que tenía en su poder Socma y derivó en una denuncia penal contra Macri.
 
El empresario Nicolás Caputo es el quinto empresario que más ganó en lo que va de la era Macri. Primo hermano del actual Ministro de Finanzas Luis Caputo y amigo íntimo del presidente Macri, su negocio creció sostenidamente en los últimos diez años con obras en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional. La capitalización de la firma se disparó con su amigo del alma en la Jefatura de CABA, primero, y en la Presidencia, después.
 
Con la victoria en ballotage de Macri para presidir la Nación, las acciones de Caputo subieron muy fuerte. De los 6,70 pesos que valían en octubre de 2015 pasaron a 33,90 el mismo mes del año pasado, con un alza de 405,9 por ciento.
 
Desde la asunción de Macri como presidente, Caputo Sociedad Anónima, Industrial, Comercial y Financiera (SAICF) registró una ganancia neta de 143,8 millones de pesos. Pero las denuncias en los últimos dos años de gestión del macrismo no se circunscribieron sólo a ser beneficiado por la obra pública licitada sino que se suma el hecho de haber sido parte del clan presidencial que aprovechó el programa de Sinceramiento Fiscal que lanzó el Gobierno con destino a contribuyentes para blanquear 465 millones de pesos, equivalente a 26,5 millones de dólares.
 
El "hermano de la vida" de Mauricio decidió entonces vender su empresa, en una operación por u$s 109 millones.
 
La Opinión Popular

20-01-2018 / 10:01
Apocalypse now a vuelo de helicóptero con fondo de Simpatía por el diablo, de los Stones. Explosiones y voladuras: la nafta argentina ya es la segunda más cara de la región, sólo detrás de Uruguay, que está entre los diez países del mundo que la tienen más cara. En Estados Unidos está a la mitad. Desde que subió Mauricio Macri subió el cien por ciento.
 
Llamaradas de napalm: con los últimos aumentos del 70 por ciento que se aplicarán entre enero y abril, la electricidad argentina estará entre las diez más caras del mundo y siguen los cortes de luz peor que antes.
 
Incendios y demoliciones: cuando se termine de aplicar el cien por ciento de aumento al transporte público, estará entre los 20 más caros del mundo. En los países donde las tarifas son similares o más caras que en Argentina, el salario promedio es el doble o el triple que aquí.
 
Granadas y metralla, obuses y trazadoras: hay que sumar el 40 por ciento de aumento al gas y el 70 por ciento a los peajes bonaerenses. Los precios se disparan y anuncian paritarias con techo-zócalo del 15 por ciento y sin cláusula gatillo.
 
Dirán que es exagerado pero que le vayan a preguntar a una familia de ingresos medianos o bajos. Es lo más parecido al Infierno, sufrimiento que provocó Cambiemos con los votos que logró en 2015 y en octubre de 2017, muchos de los cuales provinieron de sectores como maestras y jubilados que se erigieron así en artífices de su propia condenación arrastrando al resto de la sociedad.
 
Atenuante: para no espantar ese voto, Cambiemos posdató los aumentos para después de las elecciones de medio término y recién ahora empiezan a sentirse los mordiscones en el salario.
 
Las maestras que votaron a Cambiemos reciben ahora la noticia de que Mauricio Macri anuló la paritaria nacional docente que establecía un piso en todo el país para las paritarias provinciales. Ese voto implicó pérdida de capacidad adquisitiva para sus salarios, pero también funcionó para desfinanciar a la educación pública.
 
Es el gobierno de los Ceos que se formaron en la educación privada que le está dando una clase a esas maestras de cómo se destruye a la educación pública que ellas integran.
 
Los numerosos jubilados que optaron por ese voto se anoticiaron -después de las elecciones- que habían facilitado el camino a Cambiemos para establecer la reforma previsional que modifica el índice de movilidad de sus jubilaciones, pensiones a discapacitados y ex combatientes de Malvinas y la AUH y por lo cual el aumento será menos del que recibían antes.
 
O sea que votaron para que les bajen la cantidad de lo que reciben a fin de mes. Pero la reforma facilitada por sus votos implica también el desfinanciamiento de la ANSES, una condena a mediano plazo. Con los quites legislados, se calcula que para 2022, el sistema tendrá pérdida, dejará de ser autosustentable.

19-01-2018 / 11:01
La compra de dólares para atesoramiento fue el elemento principal de la salida de divisas en 2017. El balance cambiario que entregó ayer el Banco Central indica que el año pasado se registraron compras de moneda extranjera por 47.931 millones de dólares brutos y 22.148 millones en términos netos, es decir, descontando las ventas de billetes en el mercado interno.
 
El documento precisa que en diciembre se perdieron 5515 millones de dólares brutos por compras del sector privado y la fuga fue de 2737 millones en números netos. Se trata de los niveles de fuga más elevados desde agosto de 2009, cuando estalló la crisis financiera internacional.
 
El mes pasado hubo más de un millón de personas (1.040.000) que compraron dólares, cuando en meses anteriores la cantidad de clientes era cercana a los 800.000. El 96 por ciento de los que compraron fueron clientes minoristas.
 
Estos datos ponen en evidencia las consecuencias de la apertura comercial. La industria, por las importaciones, registra un nivel cada vez más deficitario, mientras que los sectores dedicados a la exportación de materias primas siguen siendo los únicos con saldo favorable de comercio. La economía se reprimariza, pierde empleo y capacidad de producir.
 
Las inversiones extranjeras directas sumaron 299 millones de dólares en diciembre y acumularon 2497 millones en el año. La cifra resulta muy baja cuando se la compara contra el ingreso de inversiones de portafolio, que en lugar de tener fines productivos se destina a comprar instrumentos financieros de corto plazo como las Lebac.
 
Este rubro registró una entrada de 1208 millones de dólares el mes pasado y de 15.783 millones en el acumulado del 2017. Esto implica que el país registró la llegada de unas 6 veces más capitales para especular que para invertir en la economía real.
 
En lo que refiere al giro de utilidades, en diciembre las multinacionales enviaron a sus casas matrices 283 millones de dólares y acumularon envíos por 2125 millones en el año. Se trata de otra fuente de pérdida de divisas de la economía local, en la cual se observa una de las fugas de capitales más elevadas en 30 años.
 
Esto se debe a las medidas de desregulación financiera que se tomaron a lo largo del año pasado, para permitirle a distintos sectores comprar moneda en forma ilimitada, entrar y sacar dólares del mercado interno sin tiempos prudenciales y autorizar a los exportadores a dejar de liquidar sus ventas en el país.
 
Por el momento este rojo externo se compensa con un fuerte endeudamiento, que supera los 30 mil millones de dólares.

19-01-2018 / 10:01
Como en sus mejores tiempos, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo juntaron a sindicalistas afines en Mar del Plata y emitieron un duro documento contra el gobierno de Mauricio Macri, que llevarán a sus pares en la próxima reunión del Consejo Ejecutivo de la CGT, prevista para febrero.
 
"Hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, es el resultado de los dos primeros años de Macri", según una frase del documento que se titula la "Declaración de Mar del Plata", en el que los sindicalistas reclaman derogar la reforma previsional, cajonear la laboral, que las paritarias no tengan tope del 15% y eliminar los decretos de Macri.
 
Apuntaron contra el fin de la inembargabilidad de los salarios y la habilitación a crear fideicomisos con Anses ("no queremos timba financiera con plata de jubilados"), que forma parte del megadecreto de Macri. También cuestionaron la anulación de la paritaria docente, por otro decreto.
 
En esta convocatoria se defendieron de la campaña antisindical del Gobierno y buscaron frenar la receta de Cambiemos de "meter en cana" a sindicalistas en momentos críticos u oportunos, en un contexto en el que la imagen del Gobierno decae por despidos, represión o revisión del plan económico. Todos aspectos de la realidad que buscan tapar o disimular en lo posible.
 
El objetivo es mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno. Lo que se busca con este accionar es intimidar a los gremios para frenar las protestas que renacen en la Argentina ante el cierre de empresas, que ha llevado a una creciente desocupación. Se advierte también una campaña destinada a ponerle un freno a las paritarias, a los fines de contener una inflación creciente no resuelta por las autoridades económicas.
 
Dirigentes sindicales con las manos sucias hay unos cuantos. Si han cometido un delito o irregularidad en el manejo de sus sindicatos, el mismo debe ser sometido a los dictámenes de la Justicia, pero eso no significa que se pueda aprovechar esto para avanzar sobre los derechos de los trabajadores, los cuales se alcanzaron a través de décadas de lucha y muchas vidas.
 
El sindicalismo combativo sostiene que la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Macri no hace más que cercenar derechos consagrados de los trabajadores, y que lo que intenta el oficialismo es copiar el modelo chino o el de la India, donde los trabajadores están sometidos a un régimen de semiesclavitud y con nula representación gremial.
 
Si se impone el régimen laboral macrista, quienes terminarán siendo ganadores son los grandes grupos empresarios, y los que acaban perdiendo serán los trabajadores, que verán disminuir sus derechos y sus salarios en forma significativa ante la mirada complaciente del gobierno de Macri hacia las desmesuradas pretensiones empresariales.
 
La Opinión Popular

18-01-2018 / 17:01
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