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“Es falso que si los combustibles aumentan en el mercado internacional tienen que hacerlo en el país. El petróleo que consumimos se extrae y se comercializa en la Argentina y debe estar atado a nuestros propios costos”. Pino Solanas
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Nacionales - 29-12-2017 / 09:12

Macri reconoció su fracaso en controlar la inflación

Macri reconoció su fracaso en controlar la inflación
El cambio de las metas de inflación es un reconocimiento de la realidad sin mencionarla como corresponde, porque es el fracaso de la estrategia antinflacionaria del Gobierno de Macri. Este año termina con un 24% o 25% de inflación, que es prácticamente la misma que tuvimos durante 2015. Además, el Gobierno busca descomprimir y permitir un deslizamiento del dólar, cierto aflojamiento de la tasa de interés, lo que va a tener un impacto adicional en materia de precios. Lo que ratifica es que, esta política neoliberal, es absolutamente inconsistente y ha llevado a la Argentina a un gran déficit fiscal y un endeudamiento externo brutal.
El 5 de noviembre de 2015, en plena campaña electoral, el entonces candidato, Mauricio Macri, ninguneó el problema inflacionario durante una conferencia de prensa. "Basta de que nos quieran asustar. Nuestro problema no son el cepo o la inflación, que son cosas que se resuelven de manera relativamente fácil si se trabaja desde el primer día con seriedad y no mintiendo", enfatizó.
 
El 13 de enero de 2016, un mes después del cambio de gobierno, el entonces ministro de Economía, Alfonso Prat-Gay, presentó las metas de inflación para el período 2016-2019 e insistió con que la suba de precios no iba a ser un problema. Ese día pronosticó una inflación de 25% para 2016, aunque finalmente terminó siendo del 41%.
 
El presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, ratificó el 26 de septiembre del año pasado el Régimen de Metas de Inflación. "El Banco Central asume el compromiso de afrontar el objetivo para que la tasa de inflación del año próximo sea de entre el 12 y el 17%", aseguró. "La meta inflacionaria sigue siendo de entre el 12 y 17%", sostuvo Sturzenegger el 17 de mayo de este año cuando la mayoría de los analistas ya daba por descartado que pudiera alcanzarse el objetivo.
 
La pauta inflacionaria incluso fue ratificada durante la discusión del presupuesto 2018 que el miércoles aprobó el Congreso, pero horas después el gobierno decidió barajar y dar de nuevo. Ayer, el Gobierno de Macri terminó reconociendo que no podrá cumplir con la meta inflacionaria pautada y que se tardará un año más de lo estipulado para llegar al objetivo final del 5%, que se alcanzaría recién en 2020, un año después que termine este gobierno.
 
En una conferencia de prensa encabezada por el jefe de Gabinete Marcos Peña, acompañado por el ministro de Finanzas, Luis Caputo, el de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular del Banco Central (BCRA), Sturzenegger, se anunció que se actualizaron los cálculos del incremento general de los precios, que no será del 10%, como figuraba en el Presupuesto, sino del 15%.
 
El cambio de las ilusorias metas de inflación es un reconocimiento de la realidad sin mencionarla como corresponde, porque es el fracaso de la estrategia antinflacionaria del Gobierno de Macri. Este año termina con un 24% o 25% de inflación, que es prácticamente la misma que tuvimos durante 2015.
 
Además, el Gobierno busca descomprimir y permitir un deslizamiento del dólar, cierto aflojamiento de la tasa de interés, lo que va a tener un impacto adicional en materia de precios. Lo que ratifica es que, esta política neoliberal, es absolutamente inconsistente y ha llevado a la Argentina a un gran déficit fiscal y un endeudamiento externo brutal.
 
También, la inflación del 15% es poco objetiva. Con los aumentos de combustible, las subas de tarifas de luz y gas, más el incremento del boleto de transporte, es difícil que la inflación no vaya a estar por encima del 19% o el 20% en el curso del año próximo.
 
La Opinión Popular

 
EL GOBIERNO FLEXIBILIZÓ SUS METAS DE INFLACIÓN EN UN RECONOCIMIENTO DEL FRACASO PARA CONTENER LOS PRECIOS
 
Bajar la inflación al final no era tan fácil
 
El Gobierno elevó ayer un 50 por ciento las metas de inflación que se había fijado hasta 2019 en un reconocimiento explícito de las dificultades que enfrenta para contener la suba de precios.
 
Luego de haber incumplido el techo de 17 por ciento de este año, revisó el rango de 8 a 12 por ciento pautado para 2018 y fijar una meta de 15 por ciento, mientras que en 2019 ya no se buscará alcanzar un rango de entre 3,5 y 6,5 de inflación sino de 10 por ciento, postergando para 2020 el ideal oficial de 5 por ciento anual.
 
El anuncio llegó en medio de una corrida contra el peso y la agudizó porque en el mercado dan por hecho que a partir de ahora las tasas de interés serán más bajas, lo que incrementará la presión sobre el dólar.
 
El gobierno tiene reservas suficientes para ponerle freno a cualquier corrida, pero prefirió dejar que la divisa estadounidense se dispare 67 centavos hasta alcanzar un nuevo record de 19,46 pesos. La suba del dólar vuelve más competitiva a la producción nacional, pero le sumará mayor presión a la inflación.
 
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue el encargado de dar a conocer las nuevas metas en una conferencia de prensa ofrecida junto al jefe de Gabinete, Marcos Peña; el ministro de Finanzas, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger.
 
"Tomamos la decisión de hacerlo porque en el punto de partida no teníamos la información que tenemos hoy", se limitó a decir el funcionario, pese a que el gobierno remarcó varias veces que bajar la inflación sería algo sencillo.
 
Dujovne insistió ayer por la mañana en que el cambio de meta no es un cambio de política y al justificar la modificación se limitó a decir que es porque ahora "contamos con más información". A su vez, aseguró que "el proceso de desinflación es realmente muy sólido", afirmación que no se corresponde con el recálculo que se vio forzado a realizar el gobierno.
 
"Cambiar las metas no implica aceptar que haya más inflación", agregó el jefe de Gabinete Marcos Peña. Cuando le preguntaron a Sturzenegger por qué finalmente habían cambiado se limitó a decir que las metas las fija el Gobierno y que el Banco Central se limita a tratar de cumplirlas.
 
"Este es un sendero alternativo", aseguró con respecto a la nueva pauta. "Hay un proceso de desinflación consolidado", agregó el presidente del Central al mostrar un gráfico con la evolución de la "inflación núcleo", ese concepto al que se aferra mientras el índice general de precios le da la espalda. 
 
La decisión de flexibilizar la meta inflacionaria fue interpretada por el mercado como un triunfo de quienes dentro del gobierno pugnaban por tasas de interés más bajas. Por lo tanto, el peso aceleró ayer su devaluación y se disparó 67 centavos acumulando una suba de 10,2 por ciento en apenas 15 días. Ahora se espera que ese ajuste se traslade a precios, como ocurre cada vez que el dólar se dispara. Sturzenegger buscó ayer restarle relevancia a la suba de la divisa estadounidense.
 
"Esas fluctuaciones son parte del sistema. Nos tenemos que acostumbrar. Con el tiempo la gente se va a dar cuenta que eso sube y baja y ese es un incentivo para lograr la desdolarización de la economía argentina. Los argentinos viven en Argentina, cobran en Argentina, compran en Argentina y tendrían que pensar en pesos", aseguró el titular del Central, quien tiene el 66,6 por ciento de su patrimonio declarado en el exterior.
 
Por Fernando Krakowiak
 
Fuente: Página12 
 

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Macri reconoció su fracaso en controlar la inflación
Los anuncios del equipo económico de Nicolás Dujovne dejaron en claro que las metas de inflación perdieron credibilidad y que el Gobierno de Macri no quiere correr el riesgo de un estancamiento económico que conlleva la política monetaria dura. Al "recalibrar" los objetivos, se evidenció un recorte en la autonomía del BCRA. Federico Sturzenegger, el gran perdedor.
20-01-2018 / 11:01
Nicolás Caputo, el "hermano de la vida" del presidente Mauricio Macri, vendió la empresa emblema de la familia al Grupo TGLT, propiedad de Federico Weil.
 
En medio de denuncias por preferencias en la polémica adjudicación de obras públicas por parte del gobierno de Cambiemos a Caputo, el blanqueo de 26,5 millones de dólares que realizó el año pasado y luego de haber capitalizado en dos años la empresa en cinco veces su valor, "Nicky" Caputo y el resto de los socios familiares se aleja del negocio de la construcción cediendo en total el 82,32 por ciento en la constructora a otro empresario cercano a Cambiemos.
 
Se trata del vicepresidente de TGLT, Darío Lizzano, quien a través de su fondo de inversión es socio en Genneia de la familia Brito, que se quedó con un parque eólico que tenía en su poder Socma y derivó en una denuncia penal contra Macri.
 
El empresario Nicolás Caputo es el quinto empresario que más ganó en lo que va de la era Macri. Primo hermano del actual Ministro de Finanzas Luis Caputo y amigo íntimo del presidente Macri, su negocio creció sostenidamente en los últimos diez años con obras en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel nacional. La capitalización de la firma se disparó con su amigo del alma en la Jefatura de CABA, primero, y en la Presidencia, después.
 
Con la victoria en ballotage de Macri para presidir la Nación, las acciones de Caputo subieron muy fuerte. De los 6,70 pesos que valían en octubre de 2015 pasaron a 33,90 el mismo mes del año pasado, con un alza de 405,9 por ciento.
 
Desde la asunción de Macri como presidente, Caputo Sociedad Anónima, Industrial, Comercial y Financiera (SAICF) registró una ganancia neta de 143,8 millones de pesos. Pero las denuncias en los últimos dos años de gestión del macrismo no se circunscribieron sólo a ser beneficiado por la obra pública licitada sino que se suma el hecho de haber sido parte del clan presidencial que aprovechó el programa de Sinceramiento Fiscal que lanzó el Gobierno con destino a contribuyentes para blanquear 465 millones de pesos, equivalente a 26,5 millones de dólares.
 
El "hermano de la vida" de Mauricio decidió entonces vender su empresa, en una operación por u$s 109 millones.
 
La Opinión Popular

20-01-2018 / 10:01
Apocalypse now a vuelo de helicóptero con fondo de Simpatía por el diablo, de los Stones. Explosiones y voladuras: la nafta argentina ya es la segunda más cara de la región, sólo detrás de Uruguay, que está entre los diez países del mundo que la tienen más cara. En Estados Unidos está a la mitad. Desde que subió Mauricio Macri subió el cien por ciento.
 
Llamaradas de napalm: con los últimos aumentos del 70 por ciento que se aplicarán entre enero y abril, la electricidad argentina estará entre las diez más caras del mundo y siguen los cortes de luz peor que antes.
 
Incendios y demoliciones: cuando se termine de aplicar el cien por ciento de aumento al transporte público, estará entre los 20 más caros del mundo. En los países donde las tarifas son similares o más caras que en Argentina, el salario promedio es el doble o el triple que aquí.
 
Granadas y metralla, obuses y trazadoras: hay que sumar el 40 por ciento de aumento al gas y el 70 por ciento a los peajes bonaerenses. Los precios se disparan y anuncian paritarias con techo-zócalo del 15 por ciento y sin cláusula gatillo.
 
Dirán que es exagerado pero que le vayan a preguntar a una familia de ingresos medianos o bajos. Es lo más parecido al Infierno, sufrimiento que provocó Cambiemos con los votos que logró en 2015 y en octubre de 2017, muchos de los cuales provinieron de sectores como maestras y jubilados que se erigieron así en artífices de su propia condenación arrastrando al resto de la sociedad.
 
Atenuante: para no espantar ese voto, Cambiemos posdató los aumentos para después de las elecciones de medio término y recién ahora empiezan a sentirse los mordiscones en el salario.
 
Las maestras que votaron a Cambiemos reciben ahora la noticia de que Mauricio Macri anuló la paritaria nacional docente que establecía un piso en todo el país para las paritarias provinciales. Ese voto implicó pérdida de capacidad adquisitiva para sus salarios, pero también funcionó para desfinanciar a la educación pública.
 
Es el gobierno de los Ceos que se formaron en la educación privada que le está dando una clase a esas maestras de cómo se destruye a la educación pública que ellas integran.
 
Los numerosos jubilados que optaron por ese voto se anoticiaron -después de las elecciones- que habían facilitado el camino a Cambiemos para establecer la reforma previsional que modifica el índice de movilidad de sus jubilaciones, pensiones a discapacitados y ex combatientes de Malvinas y la AUH y por lo cual el aumento será menos del que recibían antes.
 
O sea que votaron para que les bajen la cantidad de lo que reciben a fin de mes. Pero la reforma facilitada por sus votos implica también el desfinanciamiento de la ANSES, una condena a mediano plazo. Con los quites legislados, se calcula que para 2022, el sistema tendrá pérdida, dejará de ser autosustentable.

19-01-2018 / 11:01
La compra de dólares para atesoramiento fue el elemento principal de la salida de divisas en 2017. El balance cambiario que entregó ayer el Banco Central indica que el año pasado se registraron compras de moneda extranjera por 47.931 millones de dólares brutos y 22.148 millones en términos netos, es decir, descontando las ventas de billetes en el mercado interno.
 
El documento precisa que en diciembre se perdieron 5515 millones de dólares brutos por compras del sector privado y la fuga fue de 2737 millones en números netos. Se trata de los niveles de fuga más elevados desde agosto de 2009, cuando estalló la crisis financiera internacional.
 
El mes pasado hubo más de un millón de personas (1.040.000) que compraron dólares, cuando en meses anteriores la cantidad de clientes era cercana a los 800.000. El 96 por ciento de los que compraron fueron clientes minoristas.
 
Estos datos ponen en evidencia las consecuencias de la apertura comercial. La industria, por las importaciones, registra un nivel cada vez más deficitario, mientras que los sectores dedicados a la exportación de materias primas siguen siendo los únicos con saldo favorable de comercio. La economía se reprimariza, pierde empleo y capacidad de producir.
 
Las inversiones extranjeras directas sumaron 299 millones de dólares en diciembre y acumularon 2497 millones en el año. La cifra resulta muy baja cuando se la compara contra el ingreso de inversiones de portafolio, que en lugar de tener fines productivos se destina a comprar instrumentos financieros de corto plazo como las Lebac.
 
Este rubro registró una entrada de 1208 millones de dólares el mes pasado y de 15.783 millones en el acumulado del 2017. Esto implica que el país registró la llegada de unas 6 veces más capitales para especular que para invertir en la economía real.
 
En lo que refiere al giro de utilidades, en diciembre las multinacionales enviaron a sus casas matrices 283 millones de dólares y acumularon envíos por 2125 millones en el año. Se trata de otra fuente de pérdida de divisas de la economía local, en la cual se observa una de las fugas de capitales más elevadas en 30 años.
 
Esto se debe a las medidas de desregulación financiera que se tomaron a lo largo del año pasado, para permitirle a distintos sectores comprar moneda en forma ilimitada, entrar y sacar dólares del mercado interno sin tiempos prudenciales y autorizar a los exportadores a dejar de liquidar sus ventas en el país.
 
Por el momento este rojo externo se compensa con un fuerte endeudamiento, que supera los 30 mil millones de dólares.

19-01-2018 / 10:01
Como en sus mejores tiempos, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo juntaron a sindicalistas afines en Mar del Plata y emitieron un duro documento contra el gobierno de Mauricio Macri, que llevarán a sus pares en la próxima reunión del Consejo Ejecutivo de la CGT, prevista para febrero.
 
"Hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres, es el resultado de los dos primeros años de Macri", según una frase del documento que se titula la "Declaración de Mar del Plata", en el que los sindicalistas reclaman derogar la reforma previsional, cajonear la laboral, que las paritarias no tengan tope del 15% y eliminar los decretos de Macri.
 
Apuntaron contra el fin de la inembargabilidad de los salarios y la habilitación a crear fideicomisos con Anses ("no queremos timba financiera con plata de jubilados"), que forma parte del megadecreto de Macri. También cuestionaron la anulación de la paritaria docente, por otro decreto.
 
En esta convocatoria se defendieron de la campaña antisindical del Gobierno y buscaron frenar la receta de Cambiemos de "meter en cana" a sindicalistas en momentos críticos u oportunos, en un contexto en el que la imagen del Gobierno decae por despidos, represión o revisión del plan económico. Todos aspectos de la realidad que buscan tapar o disimular en lo posible.
 
El objetivo es mostrar a los dirigentes sindicales hasta dónde puede llegar el Gobierno. Lo que se busca con este accionar es intimidar a los gremios para frenar las protestas que renacen en la Argentina ante el cierre de empresas, que ha llevado a una creciente desocupación. Se advierte también una campaña destinada a ponerle un freno a las paritarias, a los fines de contener una inflación creciente no resuelta por las autoridades económicas.
 
Dirigentes sindicales con las manos sucias hay unos cuantos. Si han cometido un delito o irregularidad en el manejo de sus sindicatos, el mismo debe ser sometido a los dictámenes de la Justicia, pero eso no significa que se pueda aprovechar esto para avanzar sobre los derechos de los trabajadores, los cuales se alcanzaron a través de décadas de lucha y muchas vidas.
 
El sindicalismo combativo sostiene que la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Macri no hace más que cercenar derechos consagrados de los trabajadores, y que lo que intenta el oficialismo es copiar el modelo chino o el de la India, donde los trabajadores están sometidos a un régimen de semiesclavitud y con nula representación gremial.
 
Si se impone el régimen laboral macrista, quienes terminarán siendo ganadores son los grandes grupos empresarios, y los que acaban perdiendo serán los trabajadores, que verán disminuir sus derechos y sus salarios en forma significativa ante la mirada complaciente del gobierno de Macri hacia las desmesuradas pretensiones empresariales.
 
La Opinión Popular

18-01-2018 / 17:01
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