Hugo Moyano, la CTA, las CCC, la regionales de la CGT- se opusieron al gobierno del menemismo y su modelo neoliberal.
 
Como en el entonces ascendente MTA que conducía Hugo Moyano, ayer se movilizaron los Camioneros y otros sindicatos cegetistas: Canillitas, el sindicato del Peaje (que conduce otro de los Moyano, Facundo) y varias seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica, entre otros. Del interior llegaron las regionales de la CGT (Rosario, Santa Fe, Mendoza, afectadas por la crisis de empleo industrial).
 
También fueron a la plaza los movimientos sociales de los sectores más vulnerables. La CTEP, el Frente Darío Santillán, la Corriente Clasista y Combativa; y grupos de organizaciones llegadas en su mayor parte desde el Conurbano. Finalmente, los partidos y corrientes sindicales de izquierda marcharon con una columna independiente.
 
La masiva movilización que realizó un conglomerado de sindicatos y organizaciones sociales para rechazar las reformas previsional, fiscal y laboral demostró que son los trabajadores los que hoy están en condiciones de salir a la calle para enfrentar las políticas antipopulares que busca imponer el gobierno de Cambiemos.
 
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Nacionales - 30-11-2017 / 10:11
MASIVA PROTESTA DE LA CORRIENTE FEDERAL, CAMIONEROS Y LAS DOS CTA CONTRA LAS REFORMAS DEL MACRISMO

Se repite la historia: cada vez que hay un gobierno neoliberal lo que hace es ir contra los trabajadores

Se repite la historia: cada vez que hay un gobierno neoliberal lo que hace es ir contra los trabajadores
Un importante acto de trabajadores se desarrollaba mientras el Senado nacional comenzaba a debatir el proyecto de brutal ajuste jubilatorio y el acuerdo fiscal. En la plaza del Congreso los gremios de la Corriente Federal, las dos CTAs y Camioneros –junto a algunos otros sindicatos cegetistas convocados tras la figura del secretario gremial de la CGT, Pablo Moyano- realizaba una masiva protesta contra las reformas neoliberales de Mauricio Macri. Los sindicalistas instaron a los senadores a rechazar el ajuste jubilatorio, que comenzó a tratarse en el Congreso. Marcaron la movilización como el inicio de una nueva etapa para un sector del gremialismo.
Un importante acto de trabajadores se desarrollaba mientras el Senado nacional comenzaba a debatir el proyecto de brutal ajuste jubilatorio y el acuerdo fiscal. En la plaza del Congreso los gremios de la Corriente Federal, las dos CTAs y Camioneros -junto a algunos otros sindicatos cegetistas- realizaba una masiva protesta contra las reformas neoliberales de Mauricio Macri.
 
En medio de la pasividad de la conducción de la CGT, el acto reflejó el malestar que hay en el pueblo trabajador con las medidas económicas del gobierno y puso en la calle a las organizaciones sindicales que en el último mes, en reacción ante la avanzada poselectoral de Cambiemos, acordaron hacer frente común contra el paquete de leyes que amenaza barrer los derechos sociales, para sostener un esquema económico incapaz de mantenerse si no es a través del endeudamiento externo.
 
Estuvieron los gremios de la CTA, que vienen de atravesar los últimos dos años -especialmente los docentes de la Ctera y los estatales de ATE- haciendo marchas, actos, y la batería completa de la protesta. A los docentes, el macrismo les quitó la paritaria nacional, mientras que la administración pública pasó por olas de despidos por una combinación de purgas, desguace de las áreas sociales y recorte del presupuesto.
 
Pero la coordinación de las CTA y la Corriente Federal entre sí, más la suma del sector de Pablo Moyano que ayer se juntó frente al Congreso reflejó un cambio de escenario: una reagrupación de fuerzas. Nueva frente al gobierno de Cambiemos; pero con raíces en la historia, ya que remite al arco sindical que, en los '90 -con el MTA de Hugo Moyano, la CTA, las CCC, la regionales de la CGT- se opusieron al gobierno del menemismo y su modelo neoliberal.
 
Como en el entonces ascendente MTA que conducía Hugo Moyano, ayer se movilizaron los Camioneros y otros sindicatos cegetistas: Canillitas, el sindicato del Peaje (que conduce otro de los Moyano, Facundo) y varias seccionales de la Unión Obrera Metalúrgica, entre otros. Del interior llegaron las regionales de la CGT (Rosario, Santa Fe, Mendoza, afectadas por la crisis de empleo industrial).
 
También fueron a la plaza los movimientos sociales de los sectores más vulnerables. La CTEP, el Frente Darío Santillán, la Corriente Clasista y Combativa; y grupos de organizaciones llegadas en su mayor parte desde el Conurbano. Finalmente, los partidos y corrientes sindicales de izquierda marcharon con una columna independiente.
 
La masiva movilización que realizó un conglomerado de sindicatos y organizaciones sociales para rechazar las reformas previsional, fiscal y laboral demostró que son los trabajadores los que hoy están en condiciones de salir a la calle para enfrentar las políticas antipopulares que busca imponer el gobierno de Cambiemos.
 
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La Corriente Federal, impulsora de la marcha de ayer, dio en el ámbito del empleo privado los conflictos más fuertes en defensa del salario. Como línea interna de la CGT, la Corriente se posicionó en ese lugar prácticamente desde la asunción a la presidencia de Macri, cuando la policía estrenó contra la cabeza de los bancarios el protocolo de seguridad de Patricia Bullrich, al reprimir una manifestación con que La Bancaria objetó el discurso del Presidente al inaugurar las primeras sesiones legislativas de su mandato.
 
En el escenario montado contra las escalinatas del Congreso fue colgada una gigantografía con la consigna "No es reforma, es ajuste. Basta!". Hubo un orador por sector. Abrió Yasky, secretario de la CTA de los Trabajadores, quien denunció que el gobierno "quiere un país sin sindicatos". "No va a haber sindicatos que desaparezcan, lo que va a haber es organización sindical. Vamos a construir unidad junto a los movimiento sociales y defensa al estado de derecho. Vamos por más unidad", dijo.
 
"Venimos a la puerta del Parlamento a decirles sin eufemismos que rechazamos la reforma laboral, la tributaria y la previsional. Venimos a decirle que repudiamos la quita de derechos a los trabajadores, la desfinanciación de la seguridad social y, por supuesto, la insensible e inhumana actitud que tienen de bajarle el poder adquisitivo a los jubilados. Sepan que cuando levanten la mano, con la otra van a estar sacándolo el plato de comida a muchos compañeros que llegan a gatas a fin de mes, para ponérselo a los ricos en impuestos que no van a pagar", dijo a los senadores Sergio Palazzo, el titular de la Corriente Federal, desde el escenario que compartió con Moyano, Hugo Yasky y Pablo Micheli.
 
Palazzo se encargó del tramo más pedagógico, al explicar la reforma, confrontando con los argumentos de la conducción de la CGT. "Si algún compañero dice que no se ha tocado el núcleo duro de los derechos de los trabajadores se equivoca y confunde al resto", planteó. "Sí se afectan cuando se fijan indemnizaciones sean más baratas. Sí se afectan derechos e intereses de los trabajadores cuando se resigna la irrenunciabilidad de los derechos. Sí se afectan derechos cuando antes se le pagaba a los trabajadores una indemnización por haberlos tenido en negro y ahora solamente una multa al Anses. Se los afecta con los programas de pasantías que precarizan el empleo, y como contrapeso o contrapartida lo único que nos dan es un blanqueo escandaloso que le da impunidad a aquellos que sometieron a los trabajadores a la indignidad de no tener seguridad social".
 
Antes que él, Moyano había equiparado las reformas del macrismo a las del menemismo en los '90 y a ley Banelco con que en la presidencia de De la Rúa avanzó en la flexibilizació. Moyano cruzó al triunvirato de la CGT desde ese lugar. "Decían que no teníamos legitimidad para convocar", apuntó.
 
Los dirigentes buscaron un tono fundacional. "No hay destino para los trabajadores si no hay unidad", señaló Micheli. Yasky habló del comienzo de "una etapa distinta". "Esto tiene que ser la cuenta regresiva contra el ajuste. Si no alcanza, seremos capaces de ir a una CGT como fue la CGT de los Argentinos que luchó y no se entregó".
 
La masiva movilización que realizó un conglomerado de sindicatos y organizaciones sociales frente al Congreso para rechazar las reformas previsional, fiscal y laboral demostró que son las organizaciones gremiales las que hoy están en condiciones de sacar a la calle sus afiliados para enfrentar las políticas neoliberales que busca imponer el gobierno de Cambiemos. La marcha, policromática por donde se la mire, fue necesaria para que comience la construcción de un "frontón", como lo definió el bancario Sergio Palazzo, contra el macrismo y aquellos opositores que se muestran demasiado amigables con el Gobierno.
 
Tal vez, y sólo por ahora, no logre modificar la estrategia de la conducción de la CGT, más proclive al diálogo y la negociación pero encendió una luz de alerta. Los que manejan los hilos de la central obrera consideran que lo de ayer tiene un condimento épico pero que no es suficiente ya que lo que está faltando es un correlato partidario o frentista que estos repudios y rechazos se trasladen, por caso, a la arena legislativa.
 
Fuente: Página12
 

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Se repite la historia: cada vez que hay un gobierno neoliberal lo que hace es ir contra los trabajadores
Alesso, Baradel, Palazzo, Yasky y Pablo Moyano, ayer, frente al Congreso.
21-02-2018 / 11:02
21-02-2018 / 11:02
 
En medio de la segunda jornada del paro de 48 horas en la actividad y previo a la movilización del sindicalismo opositor que compartirá con Hugo Moyano, el gremio bancario celebró un fallo judicial que dispuso restituir a entidad sindical la potestad de recaudar el denominado aporte solidario a los trabajadores no afiliados y a la par ordenó a las entidades financieras continuar pagando a su personal los ajustes por inflación determinados en la cláusula gatillo del acuerdo paritario 2017 hasta la firma de un nuevo convenio.
 
La medida cautelar en favor de la Asociación Bancaria (AB), dispuesta por el juez Julián Benito Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 11 de Resistencia, Chaco, será apelada en las próximas horas por el Ministerio de Trabajo, que en enero último había resuelto la nulidad de la cuota solidaria del 1% del salario que el gremio cobrara a unos 45.000 trabajadores no afiliados. En tanto, desde las cámaras empresarias que agrupan a los bancos evitaron ayer anticipar una posición y solo señalaron que evaluarán con sus respectivos asesores letrados el camino a seguir frente la medida judicial.
 
El fallo tuvo lugar en momentos en que la negociación paritaria sectorial está estancada (los bancos ofrecieron una suba salarial de 9% con cláusula gatillo, que fue rechazada por el gremio, que insistió con un reclamo de aumento de 20%) y se profundiza el escenario de conflicto con la amenaza de nuevos paros tras la huelga de 48 horas que culminó ayer. 
21-02-2018 / 11:02
La marcha contra las políticas de ajuste neoliberal del gobierno de Mauricio Macri promete ser multitudinaria. El sector combativo de la CGT y las dos CTA son los convocantes. No será la primera movilización contra la alianza Cambiemos pero abre una nueva etapa político sindical de mayor confrontación contra la política económica que ahoga a trabajadores con la inflación, precariza e incrementa el desempleo.
 
El gobierno de Macri ha intentado por todos los medios desmerecer las razones de la convocatoria como una forma de reducir el caudal de participación popular. El número de gremios que decidieron no participar de la movilización fue difundido por los grandes medios ultra macristas como Clarín, La Nación e Infobae, a modo de presagio negativo de la magnitud de la marcha.
 
Sin embargo, la estrategia macrista sucia anti-Moyano comienza a generar ruido en todo el sindicalismo. En su afán por aislar al líder camionero, el macrismo incurrió en prácticas que el resto de la CGT teme se puedan trasladar al resto de las organizaciones, incluidas las "Macri friendly". El temor compartido por los "gordos", los grandes gremios de servicios e "independientes", colaboracionistas con todos los gobiernos, es que las presiones oficiales sobre el camionero se vuelvan un boomerang contra el resto del sindicalismo.
 
De todos modos y más allá de esta situación gremial, lo real es que el grado de desmoronamiento de la economía llevará no solo a partidos de la oposición, organizaciones de Derechos Humanos sino también a gente sin una afiliación definida a participar de esta concentración.
 
La marcha cuenta con el aval del Consejo Directivo de una CGT en crisis, acordada con las dos CTAs, siendo la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) uno de los principales sindicatos de esas centrales. Además participará la Corriente Federal de Trabajadores, que tiene en Sergio Palazzo de Bancarios uno de sus principales referentes.
 
La Ctera, el gremio mayoritario en docentes a nivel nacional, que en la provincia de Buenos Aires a través de Suteba está iniciando la pelea salarial contra el techo del 15% que propone María Eugenia Vidal en las paritarias, también será de la partida.
 
Los movimientos sociales ligados a la conducción espiritual del Papa Francisco también saldrán a protestar: se trata de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y Barrios de Pie.
 
El peronismo, que intenta superar su crisis con iniciativas de reunificación, sumará columnas desde el conurbano bonaerense: Gustavo Menéndez, que está al frente del PJ en la Provincia de Buenos Aires, convocó a participar. Un sector del PJ apuesta a que una movilización masiva contribuya a consolidar una oposición al Gobierno de Macri para el 2019. La intranquilidad del macrismo, los grandes medios oficialistas y el establishment económico es manifiesta.
 
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20-02-2018 / 18:02
20-02-2018 / 13:02
El "pañuelazo" convocado por la Campaña por el Derecho al Aborto reunió a miles de mujeres y centenares de hombres de distintas generaciones. En redes, #AbortoLegalYa fue tendencia mundial. Protestaron frente al Congreso para exigir la legalización del aborto, por todas las que mueren cada año en procedimientos clandestinos.
 
La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito convocó a una jornada de reclamos en favor a la interrupción del embarazo que incluye un "pañuelazo" frente al Congreso. "Ni muertas ni presas por aborto clandestino. Aborto Legal, una deuda de la democracia", es la consigna bajo la cual la ONG trabaja desde hace 13 años por los derechos de las mujeres.
 
La exigencia es de "aborto legal ya" a los diputados y senadores, que no aprobaron una ley que mejore la situación de las cientos de mujeres que deben someterse a procedimientos clandestinos cada año. Según Amnistía Internacional, en la Argentina se realizan casi medio millón de abortos por año.
 
La socióloga y Directora del Observatorio de Géneros y Políticas Públicas, Victoria Freire, afirmó: "Las mujeres y las identidades disidentes hemos avanzado mucho en visibilidad en el último tiempo y eso es fruto de la enorme lucha que venimos llevando hace décadas. Sin embargo, todavía falta que ese avance en la agenda mediática se materialice en derechos concretos y la responsabilidad de ello lo tienen quienes están sentados en los recintos del Congreso y en la Casa Rosada".
 
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