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Sociedad e Interés General - 29-11-2017 / 20:11
EFEMÉRIDES POPULARES. EL 30 DE NOVIEMBRE DE 1912 NACE EN EL BARRIO DE FLORES, EN BUENOS AIRES, QUIEN SERÍA UN VERDADERO ARTISTA POPULAR

Hugo del Carril, el legendario intérprete de la Marcha Peronista

Hugo del Carril, el legendario intérprete de la Marcha Peronista
El 30 de noviembre de 1912 nace en el barrio de Flores, en Buenos Aires, quien sería un verdadero artista popular: Hugo del Carril, el legendario intérprete de la Marcha Peronista. Fue un gran director de cine, gran actor, gran guionista, gran cantante argentino y un gran compañero peronista. Por grabar la Marcha padeció la cárcel y pasó a una lista negra en 1955 por orden de la Revolución Libertadora.
Hugo del Carril fue un gran director de cine, gran actor, gran guionista, gran cantante argentino y un gran compañero peronista. 
 
Su militancia y consecuencia lo convirtió en el primer y más celebrado intérprete de la Marcha Peronista. Después del golpe militar de 1955 fue perseguido por el régimen y proscripto de radios y pantallas. 
 
Como cantante deslumbro por su estilo, pero tras grabar la Marcha peronista padeció la cárcel y paso a una lista negra en 1955 por orden de la Libertadora. Como actor y cineasta dejo títulos inolvidables que hablan del sentir de su pueblo. 
 
Fue hombre de convicciones, exigente, integro, jugado. Conoció halagos, fortuna, pero también el fracaso. Se caso tres veces y hasta quedo en la ruina. 
 
Todo un mito, su vida seria como alguna de sus laureadas películas. Hugo Del Carril eligió siempre. Eligió ser el cantor, el brillante cineasta, el romántico seductor, el recio, el quijote peronista, el referente artístico y ético. 
 
Quizás allí descanse buena parte de su valía como hombre autentico que, luego de una vida plena en éxitos y amarguras, a pocos meses de morir eligió soñarse a si mismo. 
 
Ya viejo, cansado y sin voz, Hugo Del Carril se soñaba: -Sueño que canto, solo, sin orquesta ni guitarras. Solo canto.  
 
La Opinión Popular

HUGO DEL CARRIL, UN GRAN ACTOR, UN GRAN DIRECTOR DE CINE, UN GRAN CANTOR POPULAR; UN GRAN COMPAÑERO PERONISTA.
 
Su nombre real era Piero Bruno Hugo Fontana, nació el 30 de noviembre de 1912 en Buenos Aires, Argentina falleció el  13 de agosto de 1989 también en su ciudad.
 
 
Piero Bruno Hugo Fontana, nació en la casa ubicada en San Pedrito 256. 
 
Sus padres, italianos de acomodada posición económica, fueron Orsolina Argentina y Hugo Fontana, nacido en Milán y de profesión arquitecto.  
 
Pero a pesar de las comodidades y la vida holgada que llevaban, la pareja se separo y el pequeño quedo a cargo de una familia amiga formada por Francisco y Alina Faure. 
 
-Yo fui abandonado por mis padres cuando tenia dos años y nunca los perdone, recordaría años después. 
 
-Me crié de casa en casa, rodando. Pero después cuando mis padres estuvieron mal los cuide hasta que murieron. Eso si, jamás fui a visitar su tumba porque nunca los perdone. Yo soy así, decía con pesar.  
 
El joven curso sus estudios secundarios en el Colegio Nacional Mariano Moreno, de donde fue expulsado por sus continuas inasistencias. 
 
Es que se iba al bar de Culpina y Provincias Unidas, donde concurría gente del ambiente artístico, deseoso de probarse como cantor.  
 
En 1927 y con apenas 15 años realizo una de sus primeras presentaciones con los Hermanos Leguizamon, bajo el seudónimo de Pierrot. 
 
Mientras, y para mantenerse, trabajo como operario en una fabrica de jabón y en una cristalería. 
 
A la par incursiono como locutor radial y estribillista. 
 
Por esa época viajo a Pocitos, Uruguay, a visitar a su abuelo, el psicólogo Orsini Bertani, expulsado de Argentina por su militancia anarquista. 
 
Fue una despedida y un primer aprendizaje de lo que significa ser fiel a los ideales.  
 
En 1930 conoció a Roberto Acuña, que integraba el radioteatro Chispazos de tradición, un gran programa muy popular que lo llevo por primera vez a Radio Nacional. 
 
Juntos formaron el dúo Acuña-Del Carril que termino cuatro años después cuando Acuña falleció. 
 
Depresivo, el cantor pensó en abandonar la carrera e incluso asistió a una escuela nocturna para estudiar taquigrafía, pero los amigos lo instaron a continuar, y en 1935 llego a Radio El Pueblo como solista. 
 
Su primer contrato fue por 180 pesos mensuales.  
 
Un año después debuto en Radio El Mundo interpretando Guitarra, guitarra mía. 
 
Trabajando allí conoció a Tito Rivero, que se transformaría en su colaborador musical permanente. 
 
Por esa época, Del Carril rompió su noviazgo con Perla Moreno, una actriz del momento.  
 
En 1937 el cineasta Manuel Romero lo contrato para grabar uno de sus tangos, Tiempos viejos en la película Los muchachos de antes no usaban gomina, donde actuó junto a Enrique Serrano, Mecha Ortiz, Santiago Arrieta y Sabina Olmos. 
 
Por entonces el sello Lumiton lo contrato para filmar tres películas, la primera de ellas La vuelta de Rocha junto a Amanda Ledesma, a la que siguió Tres anclados en Paris y Madreselva. 
 
En esta última conoció a Ana María Martínez, luego llamada Ana María Lynch, con la que vivió una tormentosa relación que fue la comidilla de los sets. 
 
Mientras su fama de galán y actor de temperamento crecían, Del Carril participo en La vida es un tango, La vida de Carlos Gardel y Gente bien.  
 
A esa lista se sumaron: El astro del tango, Confesión, y en 1941 batió record de taquilla con La canción de los barrios, En la luz de una estrella y Cuando canta el corazón.
 
 
 
 Pero su ascendente carrera artística comenzaría en 1943 a mezclarse con su gran pasión: la política. 
 
Ese año filmo La pasión imposible y La piel de zapa, y conoció al por entonces ministro de Guerra, Juan Domingo Perón, a quien entrego una carta del ex presidente mexicano Avila Camacho.  
 
En el '45 se estreno La cabalgata del circo, donde Del Carril besaba a María Eva Duarte.
 
                        
 
-Con ella hablábamos de muchas cosas, pero especialmente de las necesidades de la gente humilde. Ella se sentía predispuesta a esa gente por su origen que jamás negó, decía el actor.  
 
Al año siguiente en México protagonizo Canción desesperada y La noche y tú con singular éxito. 
 
Aquí se lucio interpretando Compadron, Che, papusa, oi y Pobre mi madre querida, leit motiv de la película que luego filmaría. 
 
Durante un viaje a México salio a desmentir su propia muerte. 
 
El rumor, el primero de una larga seguidilla, lo implicaba a el y a su compañera Ana María Lynch, en un accidente de transito.  
 
En 1949 protagonizo, dirigió y produjo Historia del 900, en la que formo pareja con Sabina Olmos. 
 
Ese mismo año grabo la ya legendaria Marcha peronista que le valió el amor incondicional del pueblo peronista, las grandes multitudes, los grasitas de Evita.
 
-La grabe por convicción y por pedido expreso del general Perón, aun sabiendo que seria mas recordado por la marchita que por los tangos que he grabado, diría tiempo después.  
 
Al año siguiente protagonizo El último payador personificando a José Betinotti.
 
En 1952, con Las aguas bajan turbias, su obra maestra,  alcanzo el mayor suceso de su vasta filmografía. 
 
El guión pertenecía al militante comunista Alfredo Varela, que desde la cárcel colaboro con la adaptación.
 
Pero el hombre fuerte de la comunicación del gobierno, Raúl Alejandro Apold, secretario de Prensa y Difusión, cuestiono a Varela por comunista.
 
Del Carril intercedió ante Perón por Alfredo Varela que inmediatamente fue liberado.  
 
-¿Por que esta preso? -pregunto el entonces presidente.  
 
-Por orinar frente a la embajada sovietica -contesto el artista.  
 
Luego de reírse, el general respondió: -Mire, al final somos todos un poco comunistas, si al final lo que buscamos es la justicia social.  
 
En 1953 dirigió y actuó en El negro que tenia el alma blanca. 
 
Dos años después protagonizo Vida nocturna, La Tierra del Fuego y La Quintrala, pero la denominada Revolución Libertadora, que había derrocado al gobierno democrático en 1955, le tomo cincuenta y tres salas de estreno, lo que significo un desastre económico. 
 
Por si esto fuera poco fue detenido para prestar declaración ante la Comisión Investigadora de Cine a la que también asistieron Luis Cesar Amadori y los hermanos Mentasti. 
 
Preso durante 41 días, Del Carril sabía que estaba pagando el precio de su lealtad al peronismo.  
 
En el '56, luego de protagonizar El ultimo perro, y mientras filmaba Mas allá del olvido fue detenido en la penitenciaria de avenida Las Heras y Coronel Díaz, acusado de haber obtenido fondos del estado para financiar La Quintrala. 
 
Esa película había sido vetada por los libertadores. 
 
Posteriormente, un alto jefe militar lo llamo a su despacho y le ofreció reiniciar su actividad artística a cambio de que denigrara públicamente al general Perón. 
 
La respuesta fue contundente e imaginable: -Jamás.  
 
Un año después, protagonizo junto a Gilda Lousek Una cita con la vida. Inmediatamente se los ligo sentimentalmente. 
 
En Montevideo, junto a ella y su madre, Orsolina Bertani de Fontana, sufre una indisposición que hace temer por su vida. 
 
El diagnostico fue preciso: preinfarto, producto de los 80 cigarrillos diarios que fumaba.  
 
Restablecido, en 1960 dirigió y actuó en Culpable. 
 
Por esa época, solo y definitivamente separado de sus antiguos amores, conoció en Sadaic a Violeta Curtois, una joven morocha de tez blanca y dulzura infinita, de la que se enamoro perdidamente. 
 
Al año la convirtió en su esposa. 
 
En 1962 dirigió y protagonizo Amorina y Esta tierra es mía, las dos junto a Tita Merello que, luego de los rodajes, asevero: -Ni sueñen que es fácil trabajar con el. Hugo es muy exigente. Con el hay que ensayar y ensayar, y solo cuando considera que se ha alcanzado el punto ideal, se pasa a filmar. 
 
A fines de ese año Hugo sufrió un accidente automovilístico en la ruta a Tandil. 
 
Nuevamente se hablo de su trágica muerte.  
 
Pero también vendrían tiempos de alegría. 
 
El 3 de mayo de 1963 nació Marcela Alejandra Fontana, primer fruto de su amor con Violeta. 
 
Al año siguiente dirigió y protagonizo La calesita, La sentencia y Buenas noches, Buenos Aires.
 
En esta ultima, el primer musical en colores de Argentina, reunió a figuras como Julio Sosa, Néstor Fabián, Jorge Sobral, Mariano Mores, Virginia Luque, Aníbal Troilo y Beba Bidart, entre otros. 
 
Pero el esfuerzo no es reconocido debido a su pasado político y el Instituto Nacional de Cinematografía lo excluyo de la delegación argentina que se presento en un festival de Acapulco.  
 
El 26 de octubre de 1965 nació su segundo hijo, Hugo Miguel, y apenas un año después llego el turno de la pequeña Amorina.  
 
Cuatro años después Del Carril, que había sido papa nuevamente, esta vez de Eva, fue convocado para protagonizar El día que me quieras, un sentido homenaje a Carlos Gardel. 
 
También concreto dos largometrajes dirigido por Enrique Carreras: Viva la vida y Amalio Reyes, un hombre.  
 
En el '71 firmo contrato de exclusividad con Canal 11 donde encabezo Tango Club. 
 
Al mismo tiempo continúo presentándose en la Carpa del Pueblo, una exitosa idea que compartió con Saulo Benavente. 
 
En el mes de octubre en la Iglesia de la Inmaculada Concepción, de Cabildo y Juramento, Hugo y su esposa Violeta bautizaron a todos sus hijos, apadrinados por Juan Domingo Perón, que en el exilio envió a padrinos sustitutos.  
 
Un año después Hugo del Carril y Tita Merello debutaron en una carpa instalada en Mar del Plata con increíble suceso. 
 
En el '73 protagonizo Siempre fuimos compañeros.
 
Por ese entonces y superada su prohibición política se estreno La mala vida. 
 
En el '75 dirigió Yo mate a Facundo, filme con el que se despidió del cine como director.  
 
En 1976 la sangrienta dictadura militar no le perdono su clara e incondicional identificación con Perón y Evita y además de prohibirlo intento desterrarlo al territorio del olvido.
 
Al dejar su vivienda de Palermo Chico, exclamo: -No puedo estar entre oligarcas y se recluyo en una casona de la calle Cangallo al 1900. 
 
Alimentado por la saña, el régimen hizo circular nuevamente rumores sobre su muerte.  
 
En 1982, luego de años de silencio, confeso sentidamente: -Todas las noches, cuando me acuesto, recorro a mis muertos. La lista es cada vez mas larga, pero los voy evocando lentamente. Recuerdo a cada uno de mis viejos amigos y disfruto de nuevo los momentos felices que pase con ellos. Eso me acerca a Dios, y así, despacito... me quedo dormido.  
 
Con el retorno a la democracia fueron muchos los admiradores que quisieron saber de su vida, y en el '86 con más de dos mil personas como testigos, en el Teatro Presidente Alvear fue nombrado Ciudadano Ilustre de Buenos Aires. 
 
En medio del llanto y la emoción Hugo, junto a sus hijos, alcanzo a decir: -Esta distinción no me pertenece únicamente. Y ustedes saben con quien hubiese querido compartirla y que ya no esta: Violeta. 
 
Su compañera de toda la vida había fallecido el 12 de abril de ese año.  
 
Sin poder superar la perdida de su gran compañera, el 16 de enero de 1988 Hugo Del Carril ingreso a la sala de terapia intensiva del Hospital Privado de Mar del Plata con un complejo cuadro de infarto de miocardio. 
 
Raúl Matera, su amigo y medico, señalo: -Su vida esta supeditada únicamente a su corazón. 
 
La recuperación fue lenta y progresiva, lo suficiente para asistir el 9 de setiembre de ese año a un homenaje que se le realizo en el Luna Park, al cumplirse 50 años de su primera actuación.  
 
Pero el final estaba cerca. 
 
El gran cantor y cineasta murió el 13 de agosto de 1989 a las 19.40 en el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires, a causa de una descompensación cardiaca. 
 
Fue velado como Ciudadano Ilustre en el Salón de los Pasos Perdidos del Concejo Deliberante porteño. 
 
Una multitud de seres anónimos que respeto y agradeció cada uno de sus gestos honorables y éticos lo despidió.  
 
Sus restos descansan actualmente junto a los de su amada Violeta en una bóveda en el cementerio de Olivos.
 
Pero hoy estamos recordando su nacimiento. Morir, moriremos todos. Es la vida lo que se valora y se homenajea.
 
Compañero Hugo Del Carril
¡PRESENTE!
 (Y gracias por tanto amor)
 
Fuente: Nac&Pop

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13-08-2018 / 20:08
El Juicio a las Juntas fue el proceso judicial realizado por la justicia civil (por oposición a la justicia militar) en la Argentina en 1985 por orden del presidente Raúl Ricardo Alfonsíncontra las tres primeras juntas militares de la dictadura autodenominada Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983) debido a las graves y masivas violaciones de derechos humanos cometidas en ese período.
 
En diciembre de 1983, cinco días después de asumir como presidente, Alfonsín sancionó el decreto 158 por el cual ordenaba procesar a las tres juntas militares que dirigieron el país desde el golpe militar del 24 de marzo de 1976 hasta la Guerra de las Malvinas. El mismo día creó una Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep), integrada por personalidades independientes para relevar, documentar y registrar casos y pruebas de violaciones de derechos humanos, y fundar así el juicio a las juntas militares.
 
El juicio tuvo una gran trascendencia internacional y sobre todo para la región, en donde en los países limítrofes como Chile, Uruguay o Brasil, que sufrieron crímenes similares, llevar a los represores ante la justicia fue imposible y nunca condenaron a sus criminales. Jorge Rafael Videla Emilio Eduardo Massera fueron condenados a reclusión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua con la accesoria de destitución. Los demás acusados fueron destituidos de sus cargos.
 
Este juicio, muy importante en la historia mundial, tuvo un alto impacto, tanto político como psicológico, y una trascendencia que puso al presidente Raúl Alfonsín a la vanguardia de su época en derechos humanos.
 
El 14 de agosto de 1998, bajo el Gobierno de Carlos Saúl Menem, los jueces de las más altas instancias deciden "dar carpetazo" (clausurar) a las investigaciones sobre los desaparecidos durante la dictadura. Volverán a abrirse recién durante el Gobierno de Néstor Kirchner.
 
La Opinión Popular

13-08-2018 / 00:08
11-08-2018 / 17:08
El 12 de agosto de 1963, un grupo de la Resistencia Peronista robó el sable corvo del Libertador José de San Martín. La fecha del robo, en celebración de la Reconquista de Buenos Aires, en manos de los ingleses en 1806, no había sido elegida por casualidad.  Fue un golpe de efecto, para revitalizar a la resistencia peronista, que estaba un poco bajoneada. Y lo hicieron sin matar ni herir a nadie.
 
Osvaldo Agosto, el ingeniero Alcides BonaldiLuis Sansoulet, desaparecido durante la dictadura, y un ex oficial de la BonaerenseManuel Gallardo, entraron, redujeron la guardia y fueron derechito a la vitrina que encerraba la reliquia.
 
En el museo dejaron unos folletos con los reclamos: el retorno de Perón, la devolución del cadáver de Evita, ruptura con el FMI, fin de la proscripción del peronismo, castigo a los fusiladores del 56 y libertad a los presos del Plan Conintes de Frondizi
 
Pisó fuerte en la investigación la temible Brigada de Investigaciones de San Martín, a quien ya se le adjudicaba el secuestro, asesinato y posterior desaparición de Felipe Vallese, un joven obrero, dirigente de la JP que había intentado copar un puesto de la Fuerza Aérea.  
 
El ex policía Gallardo fue el primer detenido. Fue torturado y confesó.  El segundo en ser secuestrado y torturado fue Agosto. Para poner fin a los secuestros y torturas, acordaron la devolución de la reliquia al Ejército. La recibió el 28 de agosto, dieciséis días después del robo, el coronel Tomás Sánchez de Bustamante, luego brazo derecho del dictador Alejandro Lanusse
 
La Opinión Popular

11-08-2018 / 17:08
Las Invasiones Inglesas fueron dos expediciones militares fracasadas que el colonialismo británico emprendió en 1806 y 1807 contra el Virreinato del Río de la Plata -perteneciente a la Corona española- con el objetivo de anexarlo.
 
Hubo dos invasiones inglesas al Río de la Plata:
 
La Primera Invasión Inglesa de 1806, en la que las tropas británicas ocuparon la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, y que fueron vencidas el 12 de agosto, 45 días después por un ejército proveniente de Montevideo comandado por Santiago de Liniers, al que se sumaron milicias populares porteñas, proceso conocido como la Reconquista.
 
La Segunda Invasión Inglesa de 1807, en la que las tropas británicas, luego de tomar Montevideo, fueron rechazadas cuando intentaron ocupar Buenos Aires, por las fuerzas defensoras, que se componían de tropas regulares y de milicias urbanas, integradas por población que se había armado y organizado militarmente durante el curso de las invasiones; el proceso conocido como la Defensa.
 
La participación de las milicias populares voluntarias en la Reconquista primero y al año siguiente en la Defensa aumentaron el poder y la popularidad de los líderes criollos militares e incrementaron la influencia y el fervor de los grupos independentistas.
 
Tanto la Reconquista como la Defensa de Buenos Aires ante las Invasiones Inglesas sentaron las bases de un ejército patriota capaz de alzarse contra las tropas realistas y tuvieron un lugar relevante como antecedente inmediato de la Revolución de mayo de 1810 que dio inicio al proceso de Independencia de la Argentina.
 
La Opinión Popular

10-08-2018 / 20:08
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