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¿Hacia dónde vamos?
Por Natalio R. Botana. Historiador y politólogo
“Con la reforma previsional impulsada por el Gobierno de Macri, los jubilados van a perder plata, pero no poder adquisitivo”. Pablo Tonelli, diputado nacional por el PRO.
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Nacionales - 24-11-2017 / 09:11
REFORMA PREVISIONAL MACRISTA

El nivel de vida de los jubilados como variable de ajuste

El nivel de vida de los jubilados como variable de ajuste
Ese "ahorro" en el pago a los jubilados tal vez alcance a lograr un tipo de sustentabilidad: la de los números de la Anses. Sólo tal vez. Lo que es seguro es que otra sustentabilidad se va a ver deteriorada: el nivel de vida de los jubilados.
Lo que realmente subyace en el argumento de la mayoría de los que señalan que la situación actual de las jubilaciones es insostenible, es la lógica según la cual un sistema previsional debe tener un equilibrio en el tiempo entre los ingresos por aportes personales y contribuciones patronales, y lo que se paga por jubilaciones y pensiones.
 
Aunque esa fuera la única manera de concebir la sustentabilidad, tampoco estaría exenta de política. Sencillo: ese equilibrio se puede alcanzar con infinitas combinaciones de niveles de aportes, contribuciones y de valores y escalas de jubilaciones y pensiones. La selección de una de esas alternativas, es tarea de la política.
 
Mucho más condimento político aún, si se acepta que el sistema previsional no necesariamente tiene que estar acotado a los aportes, contribuciones, jubilaciones y pensiones. No hay ninguna razón, que no sea política, para descartar otro tipo de recursos.
 
De hecho, lo que sucede desde siempre es que el sistema no se financia sólo con aportes y contribuciones. Cerca de un 40% de los gastos anuales de la Anses se cubren con fondos derivados de lo que la AFIP recauda por Ganancias, IVA, Combustibles y Cigarrillos. Eso es consecuencia de decisiones políticas adoptadas en su momento.
 
También fueron políticas las decisiones tomadas o impulsadas por el kirchnerismo de incorporar al sistema millones de personas que no estaban en condiciones de jubilarse, y de cargarle a la Anses el presupuesto de la Asignación Universal por Hijo y de los planes Progresar y Conectar Igualdad, que en conjunto representan una nada despreciable décima parte de todas las prestaciones de ese organismo.
 
Podrían haber cubierto esos programas con más impuesto a los grandes patrimonios, y así dotado a esas políticas de mayor progresividad. Pero no lo hicieron. Decisiones políticas. Asimismo, ¿qué fue, si no política, la iniciativa del actual gobierno de promover la ley de Reparación Histórica para cientos de miles de jubilados?
 
Por todo eso, hablar de sustentabilidad en el aire tiene muy poco sentido. Tan poco sentido como sería sostener que la educación pública es deficitaria o no es sustentable porque sólo supone gastos. Nuevamente, aunque sea extremadamente obvio, vale recordar que la educación pública gratuita es consecuencia de la política.
 
Hay palabras que tienen un aire de superioridad. Sutileza, matriz, paradoja, teatro, encrucijada, estridencia, por ejemplo. Por supuesto que es una apreciación subjetiva, pero seguramente cada uno de los que trabajan con la palabra tiene una lista a la que recurrir para reforzar discursos, redacciones o simples charlas. Se las usa para embellecer, para presumir, y también para adornar al argumento con una pincelada de autoridad.
 
En la lista de muchos políticos, economistas y analistas figura la palabra sustentabilidad. La emplean como un comodín que llena vacíos. Que los releva de mayor explicación. Afirman que algo es sustentable, o que no lo es, con la seguridad de una sentencia categórica. Que no requiere justificación. Es indiscutible. La palabra sustentabilidad tiene ese don de superioridad y autoridad que la torna atractiva y funcional.
 
Como actualmente lo demuestra el palabrerío alrededor de la reforma del sistema previsional que impulsa la Casa Rosada. En el discurso de relanzamiento de su gobierno en el CCK tras la victoria electoral, Mauricio Macri dijo: "Tenemos que empezar una discusión adulta y honesta sobre nuestro sistema de jubilaciones. Sabemos que nuestro sistema previsional no es sustentable". Tras el acuerdo con los gobernadores de la semana pasada, Marcos Peña declaró que "el objetivo de los cambios es darle sustentabilidad al sistema previsional".
 
¿A qué sustentabilidad se refieren? ¿Qué es lo que entienden por sustentabilidad? ¿Hay acaso un criterio único para definir la sustentabilidad de un sistema previsional?
 
Ingenuos y desinformados quienes crean que la sustentabilidad se evalúa o se define aplicando alguna técnica o teoría. Como suele suceder con estas cosas, la sustentabilidad de un sistema previsional se determina políticamente. Es una obviedad, pero una obviedad que no está concientizada. Si los jubilados ganan a, b o z, no será como resultado de una fórmula aséptica.
 
Lo inexplicable y paradójico (para usar una de las palabras de la lista), es que quienes dicen estar preocupados por la insustentabilidad del sistema previsional están promoviendo una reforma que conlleva un serio riesgo de desfinanciar a la Anses.
 
Como parte del acuerdo con los gobernadores, que deja como principal ganadora a la bonaerense María Eugenia Vidal, el proyecto de reforma establece que el sistema previsional dejará de percibir algo más de $100.000 millones anuales provenientes de la recaudación de Ganancias, lo que no alcanzaría a ser compensado con la derivación de todo lo que recauda el impuesto al cheque.
 
A esa pérdida se agrega el efecto de la rebaja de contribuciones patronales, que será creciente a medida que la parte del salario que quedará exenta del pago vaya aumentando hasta llegar en el año 2022 a 12.000 pesos (ajustados por inflación).
 
Además hay que tener en cuenta que las cuentas de la Anses van a sufrir otro recorte de ingresos dispuesto por la Corte Suprema; y que la Reparación Histórica generó egresos extras a lo largo de los años sin fondos adicionales que lo cubran de manera sostenida, salvo, por única vez, el impuesto al blanqueo de capitales. No fue ésta una medida sustentable financieramente. Y eso fue una decisión política.
 
El desbalance generado por los cambios que vienen de arrastre y por los que el Gobierno está impulsando ahora, sería en parte neutralizado por el cambio en la fórmula de movilidad jubilatoria, que de entrada le rebanaría entre 6 y 8 puntos (dependiendo de cómo quede la nueva fórmula de indexación) al aumento en los haberes del año próximo. De esa manera se rebajaría lo que los jubilados y pensionados hubiesen cobrado no sólo en 2018, sino hasta el fin de sus días.
 
Ese "ahorro" en el pago a los jubilados tal vez alcance a lograr un tipo de sustentabilidad: la de los números de la Anses. Sólo tal vez. Lo que es seguro es que otra sustentabilidad se va a ver deteriorada: el nivel de vida de los jubilados.
 
Por Marcelo Zlotogwiazda
 
Fuente: Infobae
 
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13-12-2017 / 18:12
13-12-2017 / 11:12
13-12-2017 / 11:12
La mayoría de los diputados del flamante interbloque referenciado en los gobernadores no quiere votar la reforma jubilatoria que les quita 100.000 millones a los jubilados y Cambiemos los necesita para garantizar su sanción, en una sesión que estaba prevista para el miércoles 20 pero podrían adelantar para este jueves.
 
Cambiemos necesita unos 30 diputados aproximadamente para tener mayoría, aún después del recambio legislativo que les permitió aumentar su cantidad de bancas. Sigue necesitando de los peronistas. Ya el massismo le dio la espalda a la reforma, entonces necesita de los gobernadores, los mismos que permitieron que la reforma se apruebe en el Senado. Pero en Diputados su peso es relativo y obliga a cuentas más finas.
 
En Cambiemos hay confianza de llegar a la mayoría pero si Rogelio Frigerio no logra ablandar a los mandatarios en estos días, a Mario Negri y Nicolás Massot no les será tan sencillo.  Lo que le preocupa a Cambiemos son los gobernadores que callan como Urtubey, Bordet, Uñac y Verna cuyos legisladores no estuvieron en la reunión escandalosa de ayer. Incluso algunos de los diputados que responden a esos cuatro mandatarios provinciales ya habrían avisado que no apoyarán la reforma.
 
Según las cuentas que hicieron en Cambiemos, sólo necesitan 23 aliados para abrir la sesión especial y aprobar la reforma neoliberal y dicen tenerlos, pero algunos de los 'contabilizados' están agarrados con alfileres y además el número es muy justo para arriesgarse en el recinto, aunque no sería la primera vez que el macrismo parlamentario corre riesgos que a veces terminaron mal.
 
La Opinión Popular

13-12-2017 / 10:12
En un plenario de comisiones cargado de tensión, discusiones, trifulcas y discursos encendidos de macristas y opositores, Cambiemos logró en Diputados dictamen favorable a la reforma previsional que el Gobierno de Macri pactó con los gobernadores peronistas y que podará entre 75 mil y 100 mil millones de pesos anuales a jubilados, pensionados, discapacitados, asignaciones familiares, beneficiarios de las asignaciones universales por hijo y embarazo, para tapar agujeros financieros de la administración central y la provincia de Buenos Aires.
 
La oposición terminó por unificar un dictamen de rechazo entre el FpV-PJ, el Frente Renovador y los puntanos de Compromiso Federal a los que se sumarían el Movimiento Evita, el FIT y Libres del Sur a los que el oficialismo excluyó de las comisiones de Presupuesto y Previsión Social.
 
Los diputados del interbloque Argentina Federal, que responden a los gobernadores peronistas, casi no participaron del plenario y se reunieron en la búsqueda infructuosa de unificar posiciones. La mayoría de los diputados del flamante interbloque referenciado en los gobernadores no quiere votar la reforma jubilatoria y Cambiemos los necesita para garantizar su sanción.
 
Los ministros de Trabajo, Jorge Triaca, de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el titular de la Anses, Emilio Basavilbaso, serían los únicos oradores en defensa del proyecto oficial. No habría otros, más allá de los diputados que intervinieron. Cambiemos apostó a un trámite súper exprés, aunque no logró esquivar las voces de protesta que había borrado del debate.
 
Triaca comenzó su disertación cuando un numeroso grupo de jubilados y trabajadores de distintos gremios comenzaron a abuchearlo. "Es lo que votó el pueblo argentino unos meses atrás". La respuesta enardeció a la gente que levantó el tono: "atorrante", "ladrón", "traidor", le gritaron. El jefe de los diputados PRO, Nicolás Massot, hizo un discurso provocador contra el kirchnerismo, pero no dedicó una sola palabra a la defensa del proyecto. 
Muy incendiarias sus frases pero no respondió al interrogante: ¿esto es para que los jubilados cobren más o para que cobren menos?

 
Triaca no pudo continuar y un grupo de trabajadores identificado con el Apops (el gremio de la Anses) que reclamaban participación en la discusión se cruzaron con la seguridad de la Cámara. El jefe del bloque del FpV-PJ, Agustín Rossi, en una demostración de buen estado físico, saltó una mesa para interponerse entre los dos grupos y frenar la pelea.
 
En Cambiemos evaluaban anoche si confirmaban que contarían con los votos suficientes, cambiarían la estrategia y convocarían a una sesión este jueves para tratar la reforma previsional. Quieren evitar que la sesión ómnibus del 19 y 20 de diciembre se tope con una masiva marcha que organizaciones de trabajadores, organizaciones sociales y jubilados preparan para esa fecha. En este marco, la perspectiva de un Paro Nacional y una movilización masiva el día que se trate la norma se hace urgente y más que necesaria.
 
La Opinión Popular

12-12-2017 / 16:12
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