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Internacionales - 23-11-2017 / 20:11
EFEMÉRIDES POPULARES

En el campo de concentración de Birkenau, las SS destruyen las cámaras de gas para esconder el genocidio nazi

En el campo de concentración de Birkenau, las SS destruyen las cámaras de gas para esconder el genocidio nazi
El campo de concentración de Auschwitz fue un complejo formado por diversos campos de exterminio de la Alemania nazi situado en los territorios polacos ocupados durante la Segunda Guerra Mundial. Comprendía Auschwitz I —el campo original—, Auschwitz II-Birkenau —de concentración y exterminio—, Auschwitz III-Monowitz —campo de trabajo esclavo para la IG Farben— y 45 campos satélite más.
 
Auschwitz II, o Birkenau, es el campo que la mayor parte de la gente conoce como Auschwitz. Allí se encerró a cientos de miles de judíos y allí también se ejecutó a más de un millón de deportados y decenas de miles de gitanos.
 
El objetivo principal del campo no era el mantener prisioneros como fuerza laboral esclava (como era el caso de Auschwitz I y III), sino su exterminio. Para cumplir con este objetivo, se equipó el campo con 4 crematorios con cámaras de gas.
 
Las cámaras de gas de Birkenau fueron destruidas por los nazis de las SS el 24 de noviembre de 1944 en un intento por esconder las actividades del campo a las tropas soviéticas.
 
La Opinión Popular

 
El campo está ubicado en Birkenau, a unos 3 km de Auschwitz I. La construcción se inició en 1941 como parte de la Endlösung (solución final). El campo tenía una extensión de 2,5 km por 2 km y estaba dividido en varias secciones, cada una de ellas separada en campos. Los campos, al igual que el complejo entero, estaban cercados y rodeados de alambre de púas y cercas electrificadas (algunos prisioneros utilizaron las cercas electrificadas para suicidarse). El campo albergó hasta 100 000 prisioneros en un momento dado.
 
Cada cámara de gas podía recibir hasta 2500 prisioneros por turno. El exterminio a gran escala comenzó en la primavera de 1942 como resultado de la aceleración de la solución final tratada en la Conferencia de Wannsee.
 
La mayoría de los prisioneros llegaba al campo en tren, con frecuencia después de un terrible viaje en vagones de carga que duraba varios días, durante el que no se les facilitaba comida ni agua. A partir de 1944 se extendió la vía del tren para que entrara directamente al campo. Algunas veces, al llegar el tren, los prisioneros eran pasados directamente a las cámaras de gas.
 
En otras ocasiones, los nazis seleccionaban prisioneros, frecuentemente bajo la supervisión del SS Hauptsturmführer Dr. Josef Mengele, para ser enviados a campos de trabajo o para realizar experimentación médica. En general los niños, los ancianos y los enfermos eran enviados directamente a las cámaras de gas, las cuales eran coordinadas por el SS Hauptscharführer Otto Moll.
 
Cuando un prisionero superaba la selección inicial, era enviado a pasar un período de cuarentena y luego se le asignaba una tarea o era enviado a alguno de los campos de trabajo anexos.
 
Aquellos que resultaban seleccionados para el exterminio eran trasladados a uno de los grandes complejos de cámaras de gas/crematorio hacia los extremos del campo. Dos de los crematorios (Krema II y Krema III) tenían instalaciones subterráneas, una sala para desvestirse y una cámara de gas con capacidad para miles de personas.
 
Para evitar el pánico, se les informaba a las víctimas que recibirían allí una ducha y un tratamiento desinfectante. La cámara de gas incluso tenía tuberías para duchas, si bien nunca fueron conectadas al servicio de agua. Se les ordenaba a las víctimas que se desnudaran y dejaran sus pertenencias en el vestidor, donde supuestamente las podrían recuperar al final del tratamiento, de manera que debían recordar el número de la ubicación de sus pertenencias.
 
Una vez sellada la entrada, se descargaba el agente tóxico Zyklon B por las aperturas en el techo. Las cámaras de gas en los crematorios IV y V tenían instalaciones en la superficie y el Zyklon B se introducía por ventanas especiales en las paredes. Una vez arrojado el Zyklon B se esperaba unos 25 minutos y se observaba en una mirilla la ausencia de actividad, se procedía a evacuar y ventilar el recinto y se retiraban los cuerpos a un sector para una revisión final.
 
En esta revisión se les extraían los dientes postizos de oro, anillos, pendientes u otros objetos y se revisaban los orificios corporales en busca de joyas. Una vez revisados, los cuerpos eran llevados a una sala de hornos o crematorios anexa por prisioneros seleccionados, llamados Sonderkommandos, donde eran quemados. Una chimenea alta expulsaba los gases hacia la atmósfera.
 
Los alemanes ocuparon Hungría en marzo de 1944; entre mayo y julio de 1944, cerca de 438 000 judíos de Hungría fueron deportados hacia Auschwitz-Birkenau y la mayoría fueron ejecutados allí. Había días en que los hornos no daban abasto y se tenía que quemar los cuerpos en hogueras al aire libre.
 
Familias enteras de gitanos fueron encerradas en una sección especial del campo. Pasaron por las cámaras de gas en julio de 1944, y el 10 de octubre de ese año se procedió a la exterminación de los niños gitanos restantes en Birkenau.
 
El 7 de octubre de 1944, los Sonderkommandos judíos (los prisioneros mantenidos separados del resto y que trabajaban en las cámaras de gas y hornos crematorios) organizaron un levantamiento. Las prisioneras habían logrado extraer explosivos de una fábrica de armas y los utilizaron para destruir parcialmente el crematorio IV y tratar de escapar en la confusión.
 
Los 250 prisioneros fueron capturados e inmediatamente ejecutados. Por otra parte, todos los miembros de los Sonderkommandos eran ejecutados periódicamente y sustituidos por otros nuevos.
 
Fuente: Wikipedia 
 

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08-12-2017 / 20:12
08-12-2017 / 17:12
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La Batalla de Ayacucho fue el último gran enfrentamiento dentro de las campañas terrestres de las guerras de independencia hispanoamericanas (1809-1826) y significó el final definitivo del dominio colonial español en América del sur. La batalla se desarrolló en la Pampa de Quinua o Ayacucho, Perú, el 09 de diciembre de 1824. Alrededor de 80 valientes Granaderos argentinos (los últimos de los 4.000 que cruzaron los Andes con José de San Martín) participaron en la victoria, junto a combatientes colombianos, venezolanos, peruanos y chilenos. 
 
El general venezolano Antonio José de Sucre, a los 29 años, fue el protagonista central de la batalla, al mando de las fuerzas patrióticas, que acometieron directamente a la masa desorganizada de tropas colonialistas que, sin poder formar para la batalla, descendía en hileras de las montañas. Lo acompaña el intrépido general colombiano José María Córdoba, de 25 años, que alzando su sombrero blanco de jipijapa en la punta de su espada, entusiasma a sus hombres lanzándose al combate con el grito: "¡División! ¡De frente! ¡Armas a discreción y paso de vencedores".

La frase lanzada por el general Jacinto Lara al iniciar el combate es menos homérica pero más criolla. Los hombres de Lara eran hijos de los llanos venezolanos y "gente cruda". Su general les dirigió antes de la batalla la siguiente arenga: "¡Zambos del carajo! ¡Al frente están los godos puñeteros! El que manda la batalla es Antonio José de Sucre, que como  ustedes saben, no es ningún cabrón. Conque así, apretarse los cojones y ... ¡a ellos!".
 
Las fuerzas patriotas sumaban 5.780 hombres y los realistas, 9.310 soldados. La victoria americana fue completa. Cayeron prisioneros el virrey José de la Serna con todos sus generales, empezando por José de Canterac y Jerónimo Valdés, con más de 600 oficiales y dos mil hombres de tropa. Más de dos mil muertos (307 patriotas y 1800 realistas) quedaron sobre el campo de Ayacucho donde concluía el poder colonial español en América.

La victoria de los revolucionarios independentistas supuso la desaparición del contingente militar realista español más importante que seguía en pie, sellando la independencia peruana con una capitulación militar que puso fin al Virreinato del Perú. Terminaron así estas guerras de liberación en todo un continente, que había comenzado medio siglo atrás, cuando los yanquis iniciaron las hostilidades contra los ingleses el 19 de abril de 1775.

 
Presencia indestructible de Eva Perón 
Por Blas García

07-12-2017 / 20:12
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