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“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
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Nacionales - 12-11-2017 / 08:11

Lo que Macri negocia debajo de la mesa

Lo que Macri negocia debajo de la mesa
ÚLTIMA REUNIÓN DE MACRI CON GOBERNADORES. Al primer paso concreto lo dieron el jueves, cuando los gobernadores escucharon los detalles de una propuesta que apunta a solucionar algunos problemas históricos de la relación Nación-Provincias. Entre ellos, el reclamo de Buenos Aires por el llamado Fondo del Conurbano, que llegó a la Corte Suprema de Justicia y amenazaba con provocar mayores desequilibrios en el financiamiento de todos los distritos.
Con presiones y resistencias, acuerdos de conveniencia y no pocos enojos, las reformas tributaria, previsional y laboral que propuso Mauricio Macri en su discurso del 30 de octubre, le van dando forma a un gran debate nacional que involucra a funcionarios, gobernadores, legisladores, empresarios, sindicalistas, jueces y dirigentes sociales.
 
Las mayores resistencias a lo propuesto por el Presidente vendrán sin dudas del sector sindical. Hasta los dirigentes gremiales menos radicalizados, han dicho que están a favor de hacer una reforma para blanquear a los trabajadores en negro, pero que no admitirán que se toque la Ley de Contrato de Trabajo, una histórica conquista del sindicalismo peronista.
 
Los empresarios aceptan ese blanqueo que implica más aportes patronales, pero exigen que se modifique el cálculo de las indemnizaciones y otras cuestiones que establece aquella ley.
 
Parece un callejón sin salida, pero en el Gobierno creen que desde las posiciones de máxima se puede llegar a un acercamiento, mientras se flexibilizan por sectores otros aspectos de las relaciones laborales que consideran necesarios para facilitar la inversión y el crecimiento económico.
 
Son tantas las vertientes ideológicas y políticas que tiene hoy el sindicalismo argentino, que siempre habrá una representación de trabajadores dispuesta a movilizarse y resistir en las calles el plan del macrismo.

 
A los habitantes de la Casa Rosada les gusta decir que "cambiar pasado por futuro" no será una tarea sencilla, pero se sienten respaldados por el apoyo electoral que recibieron en las recientes legislativas.
 
Al primer paso concreto lo dieron el jueves, cuando los gobernadores escucharon los detalles de una propuesta que apunta a solucionar algunos problemas históricos de la relación Nación-Provincias. Entre ellos, el reclamo de Buenos Aires por el llamado Fondo del Conurbano, que llegó a la Corte Suprema de Justicia y amenazaba con provocar mayores desequilibrios en el financiamiento de todos los distritos.
 
No escapa a cualquier observador que el Gobierno hizo uso de muñeca política para enfrentar el tema de las provincias. Comenzó anunciando la creación de impuestos internos -al vino, a las bebidas azucaradas, al champán, etcétera- para notificar a los gobernadores que estaba decidido a todo si no recibía el apoyo esperado y los votos necesarios para todas las reformas.
 
Esa presión incluyó, como detalle, una advertencia no pública a la interna mendocina de Cambiemos. El gobernador Alfredo Cornejo tomó debida nota del meta-mensaje y la producción de vino no tendrá el gravamen.
 
Otra oportuna operación de contenido político fue la formación de la comitiva que viajó a Nueva York con el Presidente. Los gobernadores peronistas Juan Schiaretti de Córdoba; Gustavo Bordet de Entre Ríos; Sergio Uñac de San Juan y el socialista Miguel Lifschit de Santa Fe, senadores y diputados oficialistas, y de una parte de la oposición como el PJ no kirchnerista y el Frente Renovador.
 
 
¿Quién paga?
 
Macri tuvo tiempo para explicarles a todos ellos el sentido y las características de las reformas que busca y, en general, hubo coincidencias que el Gobierno considera fundamentales para cuando deban definirse en el Congreso.
 
El tema de la coparticipación federal ya vino casi cocinado de ese viaje y, según fuentes confiables, terminó de abrocharse el jueves muy temprano -antes de la reunión plenaria- en el Ministerio del Interior con un par de gobernadores y el jefe de la bancada peronista del Senado, Miguel Pichetto.
 
Todos los sectores, tanto políticos como económicos, admiten que el sistema previsional, tal como está, es una bomba de tiempo que tarde o temprano estallará. Macri propone una modificación de la fórmula con la que se reajustan cada 6 meses las jubilaciones, para hacerla trimestral y solamente con la inflación.
 
La cuestión es muy sensible porque afectará a los jubilados, pero la proporción de trabajadores activos que aportan y los pasivos que cobran hace imposible financiar el sistema.
 
En el corto plazo al Gobierno le interesa obtener del cambio de fórmula los recursos para -entre otras cosas- no seguir endeudándose en el exterior.
 
El argumento político que hace pensar al peronismo no K, es que si esa fuerza se reorganiza y aspira a disputar el poder en 2019 o 2023, es mejor tener ya resuelta la situación previsional. "Nos conviene que al costo político de modificar las jubilaciones lo pague ahora Macri y no después nosotros", reflexiona en privado un gobernador peronista.
 
Pero claro, una cosa es admitir la realidad del sistema, y otra propiciar que los legisladores partidarios se avengan a votar a favor de la reforma en el Congreso. De todos modos, el Gobierno avanza sobre ese punto y no parece tener a mano otras alternativas menos costosas para todos.
 
 
Los compañeros
 
"Nuestro límite es la posibilidad de la ruptura de la paz social" afirma un funcionario que, no obstante, confía en que el diálogo y la negociación jugarán un papel importante en la definición de los cambios laborales.
 
Además de una nueva normativa en esa materia, lo que propone el Gobierno es el cambio de una cultura que tiene un particular arraigo en el gremialismo argentino.
 
Es evidente que en estos tiempos muchas de las que se consideraron conquistas para los trabajadores pasaron a desfavorecerlos por las modernas características que tiene la producción.
 
Habrá una larga discusión al respecto con un gobierno que interpreta el triunfo electoral como un mandato de la voluntad de la sociedad de buscar otros caminos.
 
El debate está abierto y más temprano que tarde veremos si estamos ante una oportunidad o un nuevo intento frustrado.
 
Por Carlos Sacchetto - Corresponsalía Buenos Aires
 
Fuente: losandes.com
 

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21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

21-09-2018 / 08:09
Un nuevo récord negativo para el gobierno de Mauricio Macri. La caída del consumo y de la actividad económica, los más de 13 millones de pobres que viven despojados de todo, se explican por otro dato negativo: el aumento del desempleo, que en el segundo trimestre del año afectaba a casi dos millones de argentinos.
 
La crisis económica generada por la incapacidad de Macri hizo estragos en el mercado laboral: En porcentajes, la suba de la desocupación asciende al 9,6% de la población económicamente activa, un salto que no se vio en doce años, desde 2006. El empleo registrado viene en caída y se deriva en parte al empleo no registrado (es decir la relación de dependencia en condiciones de informalidad), y el cuentapropismo.
 
El panorama se agrava al contemplar la cantidad de desocupados, subocupados, ocupantes demandantes (quienes tienen que salir a buscar otro empleo porque no sobreviven con el que tienen) y entonces, los argentinos con problemas de empleo trepan a más de 7,5 millones.
 
Es el las mujeres donde se registra un mayor aumento del desempleo, aunque también del empleo, ya que son sobre todo mujeres jóvenes las que salen a buscar trabajo y no lo encuentran. La tasa de desempleo para las mujeres pasó de 9,5 % a 10,8 %, mientras que para los varones pasó de 8,2 % a 8,7 %.
 
La debacle de la economía neoliberal macrista y el presupuesto de ajuste del FMI para enviar señales a los acreedores, empuja de forma acelerada a la desocupación hacia los dos dígitos. Ya el panorama no es sólo pérdida de poder adquisitivo por la inflación y los tarifazos, sino del empleo.
 
El deterioro del empleo que refleja el Indec, es apenas una foto de los primeros impactos de los comienzos de la crisis. Lo peor, de todas formas, es que la mayoría de los especialistas prevé un alza mayor en los próximos trimestres donde anticipan que superará holgadamente los dos dígitos.
 
Es que durante el período entre abril y junio, la mayor parte de la caída económica se dio en el sector agropecuario, el cual no se caracteriza por ser mano de obra intensivo. En cambio, el freno en la actividad del comercio y la construcción -los más demandantes en términos de empleo- comenzará a reflejarse a partir de la próxima medición.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 09:09
20-09-2018 / 08:09
El segundo trimestre marcó el comienzo de una recesión cuyo final nadie se anima a arriesgar. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este miércoles los datos del nivel de actividad económica del país, que se registraron durante el segundo trimestre de 2018.
 
La estimación provisoria del producto interno bruto (PIB), en el segundo trimestre de 2018, disminuyó 4,2% con relación al mismo período del año anterior. El PIB desestacionalizado del segundo trimestre de 2018, con respecto al primer trimestre de 2018, arrojó una variación de -4,0%.
 
La fuerte devaluación que sufrió la Argentina hizo estragos en la economía y obviamente el nivel de actividad cayó estrepitosamente. De hecho, esta cifra se potencia mucho más, si se toma en cuenta que el primer trimestre del año había dado un crecimiento interanual del 3,9 por ciento.
 
Este resultado es explicado en gran parte por el efecto sequía en el campo, con la consecuente caída de las exportaciones (-7,5 %). Sin embargo, el plan de reducción del gasto público generó una caída del consumo público de 2,1 %, entre otros.
 
Estos números indica el comienzo de varios trimestres negativos. Esto se halla expresado en los cálculos del Presupuesto 2019, que establece una caída de más del 2 % en 2018 y de 0,5 % en 2019. Con esos datos, lo único que puede esperarse en 2018 son dos trimestres más de fuertes caídas en la actividad. De hecho, ya se habla de un porcentaje de - 6 % para el III trimestre.
 
El mayor deterioro económico se explica por el recorte de poder adquisitivo a partir de la aceleración inflacionaria, con impacto en las ventas en el mercado interno y, por consiguiente, en el empleo. En cambio, el Indec midió una mejora del 8,7% en el sector de la intermediación financiera, que es uno de los grandes favorecidos, junto a las empresas de servicios públicos, por la política económica macrista.
 
A esto hay que agregar una serie de debilidades generadas o amplificadas por la gestión de Cambiemos, como por ejemplo la libertad total para la fuga de capitales, el sobreendeudamiento, la apertura comercial y la eliminación de restricciones a la liquidación de divisas.
 
El Gobierno de los Ricos, con "el mejor equipo de los últimos 50 años", no da pie con bola y los próximos resultados serán peores ya que incluirán el efecto de la mega devaluación y de la recesión económica.
 
La Opinión Popular

19-09-2018 / 08:09
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