La Opinión Popular
                  04:51  |  Viernes 22 de Junio de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
Lo dijo el doctor René Favaloro hace 20 años: “Con el aborto legal no habrá más ni menos abortos, habrá menos madres muertas. El resto es educar, no legislar”.
Recomendar Imprimir
Sociedad e Interés General - 11-11-2017 / 19:11
EFEMÉRIDES POPULARES

Rodolfo Puiggrós, historiador y pensador nacional y popular

Rodolfo Puiggrós, historiador y pensador nacional y popular
El 12 de noviembre de 1980, exiliado en La Habana (Cuba), muere Rodolfo Puiggrós. Fue un periodista, historiador y político, que en 1947 fue expulsado del Partido Comunista (PC) por su posición de apoyo crítico al peronismo. Fundó entonces del Movimiento Obrero Comunista, que se orientó hacia el nacionalismo popular y se vinculó fuertemente al peronismo, y que se disolvió en 1955, perseguido por la Revolución Libertadora.

El 12 de noviembre de 1980, exiliado en La Habana (Cuba), muere Rodolfo Puiggrós. Fue un periodista, historiador y político, que en 1947 fue expulsado del Partido Comunista (PC) por su posición de apoyo crítico al peronismo. Fundó entonces del Movimiento Obrero Comunista, que se orientó hacia el nacionalismo popular y se vinculó fuertemente al peronismo, y que se disolvió en 1955, perseguido por la Revolución Libertadora.
 
Desde 1955 a 1961, participó activamente en la Resistencia Peronista. Y de 1955 hasta 1977 fue un intelectual de la izquierda peronista, que mantenía contactos permanentes con el propio Juan Perón y con diversos sectores del Movimiento. 
 
De sus viajes a Córdoba, para darnos conferencias, recuerdo una larga charla en el lobby de su hotel en 1971. Discutíamos sobre  la nueva experiencia chilena de Salvador Allende, apoyado por la Unidad Popular, y el intento de establecer un Estado socialista usando medios legales. En esa oportunidad Puiggrós predijo una analogía con lo que había ocurrido en España, con el gobierno elegido democráticamente del Frente Popular, y que culminó con 30 años de dictadura de Francisco Franco.
 
En 1973, cuando el peronismo retornó al poder, Puiggrós fue nombrado Rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Amigo y consultor de Juan Perón, éste último escribió el único prólogo que existe de sus libros, para El peronismo y sus causas, tomo que forma parte de su obra Historia Crítica de los Partidos Políticos Argentinos.
 
Por Blas García 

 

Rodolfo José Puiggrós nació en Buenos Aires el 19 de noviembre de 1906 y murió exiliado en La Habana, Cuba, el 12 de noviembre de 1980.

Fue educado como pupilo de los colegios católicos Marín y Lasalle, donde fue compañero de estudios del historiador José María Rosa. Terminados sus estudios secundarios, Puiggrós tomó una posición crítica de la burguesía, influido por cierto anarquismo, que reflejó en una novela inédita y comenzó estudios en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

En 1926 visitó la URSS con su padre y luego de permanecer dos años en Europa, regresó en 1928 y se afilió al Partido Comunista. Participó entonces como conferencista y docente en la Asociación de Intelectuales, Artistas, Periodistas y Escritores (AIAPE), fundada en 1935 y dirigida por Aníbal Ponce, junto a intelectuales como Alberto Gerchunoff, Raúl González Muñón, Emilio Troise, Córdoba Iturburu y Gregorio Bermann. Fue fundador del periódico Brújula, de la revista Argumentos y del periódico El Norte, de Jujuy. En la misma época ejerció la docencia en el Colegio Libre de Estudios Superiores.
 
En 1947 fue expulsado del Partido Comunista PC por su posición de apoyo crítico al peronismo. Fundó entonces del Movimiento Obrero Comunista, que se orientó hacia el nacionalismo popular y se vinculó fuertemente al peronismo, y se disolvió en 1955, perseguido por la Revolución Libertadora.
 
Puiggrós dirigió la publicación de aquel movimiento, el periódico Clase Obrera, que salió desde 1947 hasta 1955. Desde 1955 hasta 1977 fue un intelectual de la izquierda peronista, pero que mantenía contactos permanentes con el propio Perón y con diversos sectores del Movimiento.
 
Desde 1955 a 1961, participó activamente en la Resistencia Peronista a través de la organización Argentinos de Pie, que estaba dentro del Comando de Organizaciones Revolucionarias (COR) del General Iñiguez.

Puiggrós fue periodista, historiador y político. Además de las publicaciones señaladas, trabajó como redactor desde 1935 hasta 1955 en el diario Crítica, y en 1962 fue co-fundador del periódico El Día, manteniendo una columna permanente hasta 1977. Su obra comprendió numerosos libros y artículos sobre historia argentina y latinoamericana y sobre historia de la filosofía.
 
Amigo y consultor de Juan Domingo Perón, éste último escribió el único prólogo que existe de sus libros, para El peronismo y sus causas, tomo que forma parte de su obra Historia Crítica de los Partidos Políticos Argentinos.

En 1973, cuando el peronismo retornó al poder, Puiggrós fue nombrado Rector de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Puiggrós fue fundador y columnista de varios periódicos nacionales y latinoamericanos, entre los cuales se destacan la revista Argumentos, el periódico Clase Obrera y el diario El Día de México. Desde 1962 hasta 1955 fue periodista del diario Crítica. En 1961 se fue a México, donde trabajó en El Día y como profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México hasta 1968, lugares adonde retornó en 1974 cuando se exilió en México. Durante la dictadura militar desarrolló una intensa actividad en derechos humanos y a favor de América Latina.

Fue docente y conferencista en las universidades de La Plata, Buenos Aires, El Salvador, Córdoba, Cuyo y Tucumán, en la Argentina y en la Sorbona (Francia), San Javier (Bolivia), San Marcos (Perú) y especialmente en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde formó numerosos discípulos y sus libros son actualmente bibliografía obligatoria en varias facultades.
 
 
Libros de su autoría 

  • La locura de Nirvo, Buenos Aires, M. Gleizer, 1928.
  • A 130 años de la revolución de Mayo, Buenos Aires, A.I.A.P.E, 1940.
  • De la colonia a la revolución, Buenos Aires, A.I.A.P.E, 1940.
  • La herencia que Rosas dejó al país, Buenos Aires, Problemas, 1940.
  • Mariano Moreno y la revolución democrática argentina, Buenos Aires, Problemas, 1941.
  • El pensamiento de Mariano Moreno (Selección y prólogo), Buenos Aires, Lautaro, 1942.
  • Los caudillos de la revolución de mayo, Buenos Aires, Problemas, 1942.
  • Rosas el pequeño, Montevideo, Pueblos Unidos, 1943.
  • Los utopistas (Selección e introducción), Buenos Aires, Futuro, 1945.
  • Los enciclopedistas (Selección e introducción), Buenos Aires, Futuro, 1945.
  • Historia económica del Río de la Plata, Buenos Aires, Futuro, 1945.
  • La época de Mariano Moreno, Buenos Aires, Partenón, 1949.
  • Historia crítica de los partidos políticos argentinos, Buenos Aires, Argumentos, 1956.
  • Libre empresa o nacionalización de la industria de la carne, Buenos Aires, Argumentos, 1957, 2ª ed., 1973.
  • El proletariado en la revolución nacional, Buenos Aires, Trafac, 1958.
  • La España que conquistó al Nuevo Mundo, México, B. Costa-Amic, 1961.
  • Los orígenes de la filosofía, México, B. Costa-Amic, 1962.
  • Génesis y desarrollo del feudalismo, México, Trillas, 1965.
  • Pueblo y oligarquía, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1965.
  • El yrigoyenismo, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1965.
  • Integración de América Latina, Factores ideológicos y políticos, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1965.
  • Juan XXIII y la tradición de la Iglesia, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1966.
  • Las izquierdas y el problema nacional, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1967.
  • Las corrientes filosóficas y el pensamiento político argentino, Buenos Aires, IPEAL, 1968.
  • La democracia fraudulenta, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1968.
  • El peronismo: sus causas, Buenos Aires, Jorge Álvarez, 1969.
  • Argentina entre golpes, Buenos Aires, Carlos Pérez, 1969.
  • América Latina en transición, Buenos Aires, Juárez Editor. 2 vols, 1969.
  • A dónde vamos, argentinos, Buenos Aires, Corregidor, 1972.
  • La Universidad del Pueblo, Buenos Aires, Ediciones de Crisis, 1974.
 
De la redacción de La Opinión Popular

 

Agreganos como amigo a Facebook
21-06-2018 / 19:06
El 22 de junio de 1986, Diego Maradona, jugando para la Selección argentina, convertiría dos de los goles más recordados de su carrera. En el marco del partido entre Argentina e Inglaterra por los cuartos de final de la Copa Mundial de Fútbol de 1986, en el Estadio Azteca de la ciudad de México, pasados los 6 minutos del Segundo Tiempo, convierte el gol denominado "La mano de Dios", uno de los más polémicos en la historia del deporte.
 
En ese mismo cotejo, a los 10 minutos del Segundo Tiempo, empezando dentro de su propio campo, Maradona eludió a 6 jugadores ingleses (Hoddle, Reid, Sansom, Butcher, Fenwick y al portero Shilton), antes de anotar el gol, que quedó en la historia como el mejor de todos los mundiales.
 
Ese día, los argentinos nos lanzamos a la calle, desenfrenados y lagrimeando. Fue una reacción espontánea e incontenible. El abrazo con uno, el abrazo con otro. Vivimos esa tarde en estado de gracia. Las heridas, a cuatro años de Malvinas, no habían cerrado. No mezclábamos una guerra con un partido de fútbol. Pero desde el lejano México, alguien había interpretado ese deseo de reivindicación, aunque más no fuera con la redonda...y lo había hecho por nosotros.
 
Además, tras una encuesta en el sitio de Internet de la FIFA, durante la Copa Mundial de fútbol de la FIFA del año 2002, en que se elegía el "Gol del Siglo", quedó en el primer puesto. El partido finalmente terminó 2-1 para Argentina, lo que le permitió clasificarse para las semifinales.
 
La Opinión Popular

21-06-2018 / 19:06
Ricardo López Jordán fue uno de los últimos caudillos federales influyentes en la política de nuestro país. Se alzó en armas en tres ocasiones contra el gobierno centralista y unitario porteño, siendo derrotado en sus intentos.

En 1861, en la Batalla de Pavón, López Jordán, Juan Saá Benjamín Virasoro derrotaron a la caballería porteña por completo, mientras la infantería federal fue rechazada. Pero Justo José de Urquiza, sin poner en juego todo su ejército, se retiró del combate.

Todos los federales vieron que Urquiza se había pasado al bando porteño, lo que era cierto: acordó con Bartolomé Mitre que se le permitiría mantener el poder en su provincia, sin intromisiones; pero a cambio abandonaba a la Confederación Argentina a su suerte.

López Jordán jamás perdonó a Urquiza haberse retirado de Pavón y lo culpó que la organización nacional estuviese en manos del centralismo porteño. Durante los años siguientes, los federales del oeste de la Argentina y de Corrientes eran destrozados sin que el jefe del partido federal, Urquiza, interviniera. También una invasión apoyada por Buenos Aires y el Brasil derrocaron al presidente legal del Uruguay y Urquiza no hizo nada.

En la Guerra de la Triple Alianza. Urquiza llamó al pueblo entrerriano a la guerra contra el Paraguay, López Jordán le respondió: "Usted nos llama para combatir al Paraguay. Nunca, general, ese pueblo es nuestro amigo. Llámenos para pelear a porteños y brasileños. Estamos prontos. Éstos son nuestros enemigos."

Terminaba la Guerra del Paraguay; con 10 mil muertos argentinos, Urquiza recibía en su palacio de San José, y con todos lo honores, al presidente Domingo Faustino Sarmiento, el más encarnizado enemigo de los federales. López Jordán preparó la revolución.

Sarmiento tomó la revolución y el asesinato de Urquiza como una provocación en su contra y envió a Entre Ríos un Ejército con veteranos de la Guerra del Paraguay. Nunca declaró al gobierno de López Jordán intervenido (el Congreso Nacional se oponía a esto), directamente dictó un decreto que le declaró la guerra a Entre Ríos como a un país enemigo y decretó a López Jordán y a quienes lo acompañaren reo de rebelión.

López Jordán fue derrotado por fuerzas militares superiormente armadas por el gobierno "civilizador" de Sarmiento. Marchó preso, escapó de la prisión y pidió asilo en Uruguay, hasta fines de 1888, en que gracias a una ley de amnistía, regresó al país radicándose en Buenos Aires. 
 
Pero el 22 de junio de 1889 fue asesinado en las calles porteñas por Aurelio Casas, en una muerte poco clara, donde la sombra de un asesinato por encargo cubre su paso a la inmortalidad. La familia de Urquiza obsequió luego 35.000 pesos a la esposa de Casas.

En 1989, el Gobierno de Jorge Busti decidió, como un acto de estricta justicia histórica, que sus restos retornaran a la Patria Chica entrerriana. El último caudillo federal tuvo que esperar 100 años para volver a su tierra y su memoria aún reclama el justo lugar que el panteón de la historia provincial y nacional le debe a su lucha.

Escribe: Blas García

20-06-2018 / 17:06
El gobierno de José María Guido, un títere tras el cual gobiernan los militares gorilas antiperonistas, de nula base social o política, presidió una época de crisis económica y desorden que los nazis criollos vieron como una oportunidad. La ejecución de Eichmann, el 31 de mayo de 1962, les sirvió de disparador para una serie de treinta ataques antisemitas.
 
El más grave fue el secuestro de Graciela Narcisa Sirota, el 21 de junio de 1962, en Buenos Aires. La chica de 19 años fue golpeada, subida a un auto cuando esperaba el colectivo para ir a la facultad y torturada groseramente con quemaduras de cigarrillos por todo el cuerpo. Para terminar, le grabaron con una navaja una esvástica en el pecho.
 
El grotesco ataque resultó un disparador para la comunidad judía, que llevaba dos años abroquelándose y aprendiendo a defenderse ante una situación en que cada día del año había por lo menos una acción antisemita.
 
Los nazis criollos ya percibían que no era gratis ir a buscar pelea: estaban conociendo la autodefensa de la comunidad, que incluía clases de judo cada vez más masivas, turnos de guardia de voluntarios en las instituciones, universitarios judíos que iban a clase armados y hasta una galería de tiro instalada en la cancha de paleta de Hebraica, en la calle Sarmiento.
 
Cuando se produjo el caso Sirota, la comunidad judía llamó a una huelga de comerciantes para el 28 de junio. El debate interno mostró una mayoría a favor de defender a los judíos atacados más allá de su identidad política, Sirota era simpatizante de izquierda. La huelga resultó una sorpresa porque trascendió por mucho a esa comunidad y se complementó con secundarios enteros vaciados de sus alumnos e infinitas expresiones de apoyo de sectores políticos, gremiales e intelectuales.
 
La Opinión Popular

20-06-2018 / 17:06
19-06-2018 / 19:06
El 20 de junio de 1867 se juega el primer partido de fútbol en la Argentina. El fútbol se radicó en el país a mediados del siglo XIX, de la mano de inmigrantes británicos que llegaban a establecerse aquí, principalmente por la construcción del ferrocarril.
 
En mayo de 1867, los hermanos Thomas y James Hogg invitaron, a través de un aviso en el diario "The Standard", a una reunión para intentar propulsar la práctica del fútbol. El 9 de mayo se fundó el Buenos Aires Football Club, y se organizó el primer partido, disputado el 20 de junio entre blancos y colorados.
 
El partido fue convocado por el Buenos Aires Cricket Club, de blanco, que enfrentó al Buenos Aires Football Club, que vestía de colorado, el primer club de fútbol del país. El encuentro se jugó en los bosques de Palermo, en el lugar donde hoy se encuentra el Planetario, apenas cuatro años después de que se jugara el primer partido de fútbol moderno en el mundo, según las reglas de 1863. Desde entonces y durante varias décadas el fútbol se practicó en los clubes y escuelas fundados por los inmigrantes británicos. Este primer partido se jugó desde la 12:30 hasta las 14:30, y sólo contó con ocho jugadores por equipo. Los blancos resultaron ganadores, por 4 a 0.
 
Ha corrido mucha agua bajo el puente. Hoy día, la Argentina es una de las potencias fútbolisticas del mundo. 2 de los mejores jugadores de fútbol de la historia son argentinos: Diego Armando Maradona y Lionel Messi. La selección de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ganó 2 Copas del Mundo (Argentina 1978 y México 1986), y 3 veces fue subcampeón del Mundo (Uruguay 1930, Italia 1990 y Brasil 2014). 


Argentina ocupó por los menos 2 veces la vicepresidencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA): Carlos Alberto Lacoste y Julio Humberto Grondona. La Argentina ganó el oro en fútbol en los Juegos Olímpicos 2004 y 2008. Y equipos argentinos ganaron 14 Copas Sudamericanas. Los clubes de fútbol argentinos son los que han logrado mayor cantidad de títulos internacionales en el mundo, sumando 69, con 9 Copas Intercontinentales y 24 Libertadores.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar