Daer llegó a decir que en caso de que el gobierno insista con su proyecto tal como lo remitieron y que el Congreso no las anule, entonces evaluarían tomar "acciones sindicales". Daer minutos después se retiró ofuscado, luego de que les preguntaran la razón por la que la CGT había realizado paros en el gobierno anterior por el impuesto a las Ganancias y ahora "dudan" de tomar alguna medida.
 
Así las cosas, es necesario hacer un llamado a todos los que se oponen a la reforma, para salir a enfrentarla de forma urgente mediante una gran movilización. El planteo de salir a las calles cuando la reforma ya esté por aprobarse no va a permitir frenarla.
 
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Nacionales - 10-11-2017 / 08:11
REPUDIO UNÁNIME A LAS REFORMAS NEOLIBERALES DE MACRI

La CGT rechaza cambios a la Ley de Contrato de Trabajo y la baja de jubilaciones

La CGT rechaza cambios a la Ley de Contrato de Trabajo y la baja de jubilaciones
En la reunión se esbozó la necesidad de medidas sindicales para actuar en caso de que el proyecto pueda superar el escollo parlamentario, además un mayor trabajo con las regionales de la CGT para homogeneizar la posición sindical e incluso ordenar al equipo de abogados de la central obrera para que actúen de manera coordinada contra los ataques judiciales a los dirigentes gremiales e incluso contra las operaciones mediáticas.
Sin llegar a patear el tablero, el consejo directivo en pleno de la CGT se endureció y decidió rechazar de plano el intento del gobierno de Mauricio Macri de modificar la Ley de Contrato de Trabajo (LCT) que incluye el megaproyecto de precarización laboral, un plan que ataca duramente derechos y conquistas de los trabajadores.
 
Los sindicalistas definieron este punto como "innegociable" por entender que, por un lado, significa la destrucción de la legislación que protege al trabajador de los abusos patronales. Pero también que forma parte de una escalada del Gobierno que avanza sobre el sindicalismo como objetivo final terminar con el peronismo.
 
Además, la CGT le envió una señal a los gobernadores peronistas. Fue al manifestar su rechazo a los cambios propuestos a la LCT y una eventual baja de las jubilaciones, que ya son miserables, derivada de la modificación prevista de su fórmula de actualización, generando un ahorro de $100.000 millones que compensaría el Fondo del Conurbano para María Eugenia Vidal. Puntos clave de la reforma laboral y previsional que, junto con las medidas impositivas, el Gobierno negocia en paralelo con las provincias y los empresarios.
 
A pesar de que la negativa es rotunda, durante la conferencia de prensa posterior los triunviros Héctor Daer, Carlos Acuña y Juan Carlos Schmid reconocieron que no está cerrado el camino de diálogo con el gobierno. Y es que la negativa del Consejo Directivo no incluye los tres ítems que habían estado conversando con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana: blanqueo laboral, capacitación permanente y agencia de salud.
 
En ese sentido, Daer dio a entender que habían sido, por lo menos, engañados porque nunca se había hablado de la reforma de la LCT. El titular del gremio de Sanidad buscó ser tajante al afirmar que "la CGT no aceptará cambios respecto de la filosofía del trabajo, la política de 'deslaborización', el banco de horas por un año, que impedirá el pago de las extras, el cálculo de las indemnizaciones y las pasantías".
 
Daer llegó a decir que en caso de que el gobierno insista con su proyecto tal como lo remitieron y que el Congreso no las anule, entonces evaluarían tomar "acciones sindicales". Daer minutos después se retiró ofuscado, luego de que les preguntaran la razón por la que la CGT había realizado paros en el gobierno anterior por el impuesto a las Ganancias y ahora "dudan" de tomar alguna medida.
 
Así las cosas, es necesario hacer un llamado a todos los que se oponen a la reforma, para salir a enfrentarla de forma urgente mediante una gran movilización. El planteo de salir a las calles cuando la reforma ya esté por aprobarse no va a permitir frenarla.
 
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La CGT se endurece y se niega a discutir cambios a la Ley de Contrato de Trabajo
 
Mantener abierta la mesa de negociación con el Gobierno y a la par consolidar algunas garantías políticas que le ofrezcan cierto paraguas para frenar los cambios laborales que consideran inaceptables.
 
Esa estrategia por partida doble definió ayer el consejo directivo de la CGT en el marco de un encuentro en el que, tras analizar puntualmente el contenido de la reforma propuesta por la Casa Rosada, la entidad advirtió su abierto rechazo a las modificaciones planteadas sobre la Ley de Contrato de Trabajo. "Tal como está (la reforma) no la acompañamos. Hay temas imposibles de aceptar que tienen que ver con cuestiones de fondo", afirmó a este diario el dirigente Héctor Daer, uno de los miembros del triunvirato que conduce la central obrera.
 
Daer ratificó la voluntad del sindicalismo de continuar con la ronda de conversaciones con el Ministerio de Trabajo para frenar los cambios a la LCT que los gremios consideran "inaceptables" (está previsto un nuevo encuentro con Jorge Triaca el próximo lunes), y rechazó que el Gobierno vaya a enviar al Congreso el proyecto sin consenso al advertir que "no tiene los votos para aprobarlo"
 
En ese sentido, los líderes cegetistas apuestan a avanzar en el armado de un frente común con gobernadores y senadores del PJ. Con ese objetivo el triunvirato compartió una cena con el tucumano Juan Manzur el miércoles por noche, y previamente había compartido charlas por separado con el sanjuanino Sergio Uñac y el titular de la bancada del PJ en la Cámara alta, Miguel Pichetto.
 
La ronda para aceitar los respaldos políticos continuará en los próximos días con encuentros por separado con diversos caciques provinciales peronistas en la apuesta de culminar con una gran foto conjunta en un plazo de diez días. "Necesitamos un gesto contundente de fortaleza para dar la pelea", justificó un referente de la primera línea cegetista.
 
En tanto, otro de los triunviros, Juan Carlos Schmid, insistió en que si el Gobierno aspira a consensuar la reforma "tiene que hacer importantes modificaciones y desechar otras cosas". Así Schmid se sumó a Daer en el objetivo de ratificar la continuidad del diálogo con Triaca, lo que significó un revés para los sectores cegetistas más críticos, enrolados en el moyanismo, que reclamaban a la conducción sindical su salida de la mesa de negociaciones.
 
La posición esgrimida ayer por la central obrera supone un ejercicio por mostrar públicamente una actitud de endurecimiento que le permita ganar tiempo y, en paralelo, sumar aliados políticos para negociar con mayor fortaleza las modificaciones en la legislación laboral.
 
En reserva, los gremialistas reparten el contenido de la reforma en tres partes: una serie de artículos compartidos con el Gobierno (blanqueo laboral, capacitación y la Agnet), otro grupo de propuestas sobre las que reclaman algunas modificaciones (indemnizaciones) y un tercer paquete que interpretan de innegociable, entre los que sobresalen los cambios en la filosofía del derecho laboral, la limitación de la responsabilidad solidaria en las tercerizaciones, la incorporación de nuevas categorías laborales y el banco de horas, entre otros.
 
Por  Elizabeth Peger
 
Fuentes: El Cronista, Página12, iProfesional y La Opinión Popular
 

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La CGT rechaza cambios a la Ley de Contrato de Trabajo y la baja de jubilaciones
La cúpula de la central obrera rechazó hoy de plano los cambios propuestos por la Casa Rosada a la Ley de Contrato de Trabajo, a la que calificó como "innegociable", y, al referirse a la reforma previsional, denunció que "las modificaciones a la fórmula de movilidad jubilatoria por inflación futura generarían un ahorro que el Gobierno procura utilizar para compensar el Fondo del Conurbano".
21-01-2018 / 21:01
21-01-2018 / 19:01
21-01-2018 / 11:01
A Marcos Peña, el jefe de Gabinete, le endilgan culpabilidades varias, entre ellas la indiferencia u hostilidad papal. Sea por episodios ocurridos cuando Macri era intendente y Bergoglio era Bergoglio, como la ley igualitaria, o por otros de esta fase presidencial.
 
Sin embargo, el accidentado pasado porteño no ha sido decisivo: cuando fue elegido papa, Francisco recibió a Macri con más simpatía que a Cristina, se alegró de fotografiarse con la hija menor, Antonia. Luego se invirtieron los roles, la dama superó al ingeniero, pontífice con corazón sensible ante una viuda plañidera.
 
Desde entonces llovieron las imputaciones sobre Peña y el enojo del Vaticano, hasta contradictorias: unos le atribuyen pertenencia al Opus Dei (dominante fracción religiosa opuesta y en guerra con la Compañía de Jesús a la que pertenece Francisco) y, otros, una inclinación ateísta imperdonable para la Iglesia, que prefiere a quienes depositan su fe en cualquier Dios antes que a los pacíficos descarriados no creyentes en el más allá.
 
Para Macri es un misterio inexplicable esa apatía demostrada por el Papa, y a sus amigos les confesó que no le pudo sacar siquiera una sonrisa en su última entrevista. Ni haciendo un número vivo.
 
Estas relaciones importan por la ruptura manifiesta entre lo que el Papa considera liberalismo, plata y patronal, representado por Macri, según él (también por el electo Sebastián Piñera, al que apenas saludó fría y protocolarmente en Chile), y una doctrina social cristiana contraria al mercado, de fuerte contenido estatista, más dedicada a socorrer pobres caritativamente.
 
Por lo tanto, con Peña o sin Peña enfrente, difícil que la distancia se acorte entre el Gobierno y el Vaticano.

21-01-2018 / 10:01
La moda periodística de este verano es preguntarse por qué no viene el papa Francisco a la Argentina. El género admite ricas y variadas posibilidades.
 
Clarín trabaja una vertiente surrealista: trata de inducir la interpretación de que la iglesia católica argentina repudia a quienes usan a Francisco para una política conflictiva contra el gobierno de Macri, lo que claramente contradice el texto del documento episcopal al respecto.
 
Morales Solá en La Nación incorpora un matiz: les aconseja a los macristas que no le adjudiquen al Papa enemistad con Macri e incorpora una lectura histórica que permite inferir una excelente relación entre ambos, convenientemente sazonada por la demostración del encono que, en cambio, separaría al pontífice de Cristina.
 
La lectura del mensaje Evangelium Gaudium y de la encíclica Laudato sii permite adentrarse en la esencia del mensaje que el Papa ha colocado en el centro de su misión pastoral como jefe de la iglesia, y pensar la cuestión de su no visita al país a partir de ahí.
 
¿Cuál es el hilo común de todo ese sistema de señales que emite el Papa? Sin duda se trata de la construcción de un jalón de la doctrina social de la iglesia orientado al mundo de nuestros días. Esa doctrina, nacida con la encíclica Rerum Novarum, promulgada por León XIII en 1891, tuvo en sus orígenes el propósito de intervención en la cuestión de las relaciones entre el trabajo y el capital.
 
Tanto en sus vertientes más conservadoras, como en las más progresistas, el catolicismo puso la cuestión de la explotación del trabajo en el centro de su preocupación, estuviera ésta guiada por el temor a la rebelión obrera o por la solidaridad con los que sufren la injusticia de esa explotación. Sus interlocutores son los pobres, los perseguidos, los discriminados.
 
Los comunicadores críticos del Papa -los que dicen lo que los poderosos de la Argentina piensan pero no quieren decir- han armado su propio relato o, mejor dicho, han elaborado un modo de incluir al Papa en el relato general de la historia reciente del país.
 
Francisco es peronista. En consecuencia no está conforme con que Macri gobierne el país. Su rechazo a visitarnos sería así una forma de molestar al presidente, de demostrarle su antipatía, de intervenir políticamente en su contra.
 
¿Es efectivamente política la conducta del Papa? Claro que sí: colocarse en este momento del mundo como un crítico de la globalización neoliberal, afirmar que el capitalismo es la cultura del descarte, que "esta economía mata", que el derrame de las riquezas desde la cúpula híper concentrada del capital hacia las clases populares es una visión farsesca y que tal cosa no ha ocurrido nunca ni puede ocurrir...todas esas son definiciones claramente políticas.
 
Pero reducir a Francisco al lugar de un operador político argentino sería pura ignorancia si no fuera, como es, ocultamiento y manipulación. 

20-01-2018 / 17:01
Los referentes legislativos de Cambiemos retornaron de sus vacaciones esta semana y volvieron a las playas con una certeza: será difícil dar grandes batallas en el Congreso este año, tras la traumática sanción de la reforma previsional.
 
"Sólo tendremos leyes con debates abiertos y participativos", fue la consigna que los diputados Emilio Monzó y Mario Negri y los senadores Luis Naidenoff y Federico Pinedo le comunicaron a sus pocos pares que atendían el martes. Venían de escucharla en la Casa Rosada, en la primera reunión de gabinete ampliada del año. La próxima será en un mes, ya en el retiro espiritual de Chapadmalal.
 
Entretanto, Mauricio Macri echó leña al fuego con nuevos DNUs que enfurecieron al peronismo dialoguista, mote asignado a los bloques referenciados en los gobernadores que le ayudaron estos años a tener leyes, aunque no tanto como él hubiera querido.
 
Desde sus casas o sus remansos vacacionales, los peronistas no K cruzaron llamadas que derivaron en un comunicado del Bloque Justicialista en contra del megadecreto de reforma del Estado. Ya hablan de una mini cumbre informal en Salta, donde trabaja full time Pablo Kosiner, jefe del BJ, artífice de los avatares de la reforma previsional en Diputados.
 
Macri quiere que los legisladores no sean protagonistas y sólo debatan leyes con amplios consensos y sin riesgos. Y está dispuesto a resolver los temas cruciales por decreto. En Cambiemos admiten que Mauri no se acostumbró a la negociación permanente y prefiere ignorarlos todo lo posible.

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