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“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
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Nacionales - 01-11-2017 / 09:11

Reforma laboral de Macri: Todo para los empresarios

Reforma laboral de Macri: Todo para los empresarios
El gobierno de Mauricio Macri presentará en las próximas semanas un proyecto al Congreso. Se trata de un texto profundamente reaccionario, flexibilizador y antiobrero que compromete derechos elementales de los trabajadores. Entre las disposiciones que más atacan a los trabajadores se cuentan: 1) Una medida para abaratar los despidos; 2) Exención de la responsabilidad sobre los empleados tercerizados; 3) La posibilidad del empleador de modificar las formas y modalidades de trabajo; 4) Extensión de las formas precarias como las pasantías; 5) Reducción de los plazos para iniciar juicios laborales; 6) Creación de una figura precarizada de "trabajador autónomo económicamente dependiente"; 7) Creación de fondos de desempleo para empleadores para que los empresarios tomen, desvinculen y manipulen las jornadas laborales a gusto y piacere, de manera de formalizar legalmente la precarización.
"Ni la dictadura se animó a tanto", así definió el presidente de la Asociación de Abogados Laboralistas, Matías Cremonte, el borrador de la reforma laboral que impulsa el gobierno del presidente Mauricio Macri. Un proyecto profundamente reaccionario, precarizador y antiobrero que atenta contra derechos elementales de los trabajadores.
 
El texto, que los gremios ya tienen en su poder, sorprendió a los especialistas por su parecido "a reforma la brasileña". "Modifica toda la ley de contratos de trabajo, incluso algunos aspectos que ni (el ministro de Economía de la última dictadura cívico militar) Alfredo Martínez de Hoz se animó a tocar", opinó.
 
Le da posibilidad al empleador de modificar las formas y modalidades de trabajo. Entre los aspectos más peligrosos que propone modificar la ley está el principio actual de irrenunciabilidad, por el cual un trabajador no puede renunciar a lo estipulado en la ley de Contrato de Trabajo, ni en el convenio colectivo ni en el contrato individual, y que con la reforma en debate sí podría hacer. También limita las opciones del trabajador frente al us variandi, cuando el empleador modifica unilateralmente las condiciones de trabajo.
 
"Estas dos modificaciones legalizan las condiciones para no perder el trabajo. Así como la desocupación es un condicionamiento a la baja, porque uno tiene miedo de perder el empleo, estas reformas también te condicionan. Ahora va a ser válido que renuncies a las condiciones que ya habías pautado en el contrato individual y no podrás recurrir a la Justicia para restituir las condiciones" originales, explicó Cremonte.
 
Reducción de los plazos para iniciar juicios laborales. La reforma también acorta de 2 años a 1 la prescripción de los reclamos laborales -la dictadura la había acotado de 4 a 2 años- y elimina la responsabilidad solidaria en la tercerización o subcontratación de algunos rubros como las tareas de limpieza, seguridad y mantenimiento, entre otras.  
 
"Si durante cinco años no te pagaron horas extras, ahora podrás reclamar sólo por un el último año. Cuando el empresario, o cualquier trabajador, tiene hasta diez años para reclamar una deuda. Esta reforma deja a los trabajadores con menos derechos que cualquier otro ciudadano", sostuvo Cremonte.
 
Crea una figura precarizada de "trabajador autónomo económicamente dependiente". El proyecto también acota las indemnizaciones, crea la figura del trabajador autónomo o independiente -por fuera del vínculo laboral-, permite el blanqueo de trabajadores en negro con la respectiva condonación de deuda, elimina las horas extras y reduce las multas ante el despido de un trabajador no registrado.
 
Son medidas para abaratar los despidos. No hay nada que favorezca la creación del empleo, beneficia la destrucción del empleo, y sin consecuencias. Es una ley hecha a medida de los grandes empresarios, una transferencia directa del salario a la rentabilidad empresarial. De los pobres a los ricos.
 
La Opinión Popular

 
UN INFORME DEL CEPA SOBRE LOS EFECTOS QUE TENDRÁ LA REFORMA LABORAL
 
Una lista de damnificados
 
La baja del llamado costo laboral no puede hacerse sin costo. Según el cálculo del Centro de Economía Política Argentina, con la reducción de las contribuciones patronales el sistema de seguridad social dejará de recibir, a los niveles salariales de hoy, unos 42 mil millones de pesos: esto es un 11 por ciento de lo que se está recaudando.
 
En este marco, el CEPA apunta como llamativo que el Gobierno impulse la reducción de las jubilaciones en el orden de los 112 mil millones de pesos (a través de la modificación del índice de actualización) y al mismo tiempo promueva un recorte de las contribuciones patronales de 42 mil millones.
 
"Este escenario implica que no se reduzca el déficit fiscal tal como pretende el Gobierno; pero a la vez, que sean los jubilados quienes transfieran ingresos en favor de las empresas beneficiadas con la medida", advierten.
 
En su análisis sobre el "borrador" de reforma laboral presentado por el gobierno a la CGT, Hernán Letcher y Julia Strada hacen además una lectura sobre el impacto social de la reforma.
 
Ya que el otro camino para abaratar los costos empresarios pasa por desarmar una serie de protecciones a los trabajadores, puede anticiparse quiénes quedarán más expuestos: los empleados tercerizados y los jóvenes que buscan ingresar al mercado laboral.
 
Pero también está la rebaja de las indemnizaciones, que permitirá despedir más barato. En otras palabras, del primero al último de sus integrantes, todo el conjunto de los que viven de su trabajo quedará afectado.
 
"Una de las características que tiene esta reforma es que no segmenta ni por tamaño de empresa ni por la edad del trabajador, ni por otras características como la formación del empleado: es universal", explicó Letcher a PáginaI12.
 
"En los '90 se hizo igual. En todas las épocas, las modificaciones universales, que atraviesan absolutamente a todos, se hacen de esta manera porque benefician a los grandes. Los grandes son los que menos posibilidades tienen de evadir aportes y contribuciones, con lo cual la eximición del pago los beneficia abiertamente. De hecho, la ley anterior (para promover el blanqueo de empleados en negro), que es una norma de diciembre de 2014, del kirchnerismo, diferenciaba los beneficios a los empleadores según su tamaño. Incluso la ley de Primer Empleo (que promovió el macrismo pero logró ser frenada) también tuvo eso. Tenía una característica adicional que era la de darle un subsidio para las contribuciones, pero mantenía la segmentación y favorecía también a las empresas que estaban en el Plan Belgrano (lanzado al inicio de la presidencia de Mauricio Macri para desarrollar el norte del país). En cambio ninguna de estas cosas, ni la ubicación geográfica, ni el tamaño de la empresa, ni las características del trabajador, se tienen en cuenta en esta reforma, con lo que no se salva nadie".
 
El empeoramiento de la situación de los tercerizados se deduce teniendo en cuenta que el proyecto actual propone modificar el artículo 30 de la Ley de Contrato de Trabajo. El artículo original sostiene que hay responsabilidad solidaria de la empresa principal sobre el cumplimiento de las obligaciones de los contratistas.
 
"Esto se modifica, y en el proyecto borrador alcanza con que la empresa principal cumpla con el requisito de controlar a la contratista e informe a la autoridad competente. Con ello, queda eximida de solidaridad. Dicho de otro modo, si la contratista incumple frente a un accidente laboral, con un despido, o un incumplimiento salarial, la empresa principal no se hará cargo del reclamo. Esto es importante porque que muchas empresas que tercerizan trabajadores suelen no tener la solvencia suficiente (son más pequeñas y tienen menor espalda financiera), lo que otorga carta blanca para aprovechar esta situación", apunta el informe.
 
En mercado laboral argentino, las empresas grandes usan la tercerización como mecanismo de abaratamiento. Hay además conocidos casos en que crean empresas derivadas de ellas mismas. Con la reforma, si después si quiebran o cierran, la tercerizadora podrá no hacerse cargo de nada.
 
Como nueva forma de precarización laboral, el llamado "sistema de prácticas formativas" es una vuelta de tuerca de las pasantías. "Esta propuesta extiende de algún modo el contrato a prueba a un año pero además permite hacerlo sin aportes ni contribuciones", marca el informe.
 
El trabajo del CEPA hace un repaso de la historia reciente. Recuerda por ejemplo que la reducción de cargas patronales tuvo su aplicación en la Argentina sin los resultados esperados.
 
"En los considerandos del decreto de diciembre de 1993 de Carlos Menem y Domingo Cavallo, que inició una serie de recortes drásticos de aportes y contribuciones, se argumentó que esas medidas establecerían 'las bases para un crecimiento sostenido de la actividad y los niveles de ocupación'. Las contribuciones patronales totales al sistema pasaron del 33 por ciento en 1994, al 17,8 por ciento (promedio) en el 2000".
 
Sin embargo, lejos de favorecer la creación de empleo, lo que hubo fueron picos en la tasa de desocupación y precariedad laboral. En 1994 se llegó a un 19,4 por ciento de desocupados. Hacia el año 2001 la informalidad trepaba al 50 por ciento. En 2004 la Encuesta Permanente de Hogares indicó uno de los picos más altos: 53,8 por ciento de asalariados sin aportes jubilatorios.
 
"En todo el período entre 1991 y 2001 los principales indicadores sociales y laborales fueron negativos, con preocupantes resultados en la tasa de empleo (caída al 34,5 por ciento hacia el final de la década), de desempleo (del 6 al 18 por ciento), de subempleo (del 7,9 al 16,3 por ciento), de población pobre (de 21,5 al 31,5 por ciento), población indigente (del 3,0 al 12,2 por ciento), y del salario real (con una caída cercana a los 7 puntos porcentuales)".
 
Por Laura Vales
 
Fuente: Página12
 

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22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

21-09-2018 / 08:09
Un nuevo récord negativo para el gobierno de Mauricio Macri. La caída del consumo y de la actividad económica, los más de 13 millones de pobres que viven despojados de todo, se explican por otro dato negativo: el aumento del desempleo, que en el segundo trimestre del año afectaba a casi dos millones de argentinos.
 
La crisis económica generada por la incapacidad de Macri hizo estragos en el mercado laboral: En porcentajes, la suba de la desocupación asciende al 9,6% de la población económicamente activa, un salto que no se vio en doce años, desde 2006. El empleo registrado viene en caída y se deriva en parte al empleo no registrado (es decir la relación de dependencia en condiciones de informalidad), y el cuentapropismo.
 
El panorama se agrava al contemplar la cantidad de desocupados, subocupados, ocupantes demandantes (quienes tienen que salir a buscar otro empleo porque no sobreviven con el que tienen) y entonces, los argentinos con problemas de empleo trepan a más de 7,5 millones.
 
Es el las mujeres donde se registra un mayor aumento del desempleo, aunque también del empleo, ya que son sobre todo mujeres jóvenes las que salen a buscar trabajo y no lo encuentran. La tasa de desempleo para las mujeres pasó de 9,5 % a 10,8 %, mientras que para los varones pasó de 8,2 % a 8,7 %.
 
La debacle de la economía neoliberal macrista y el presupuesto de ajuste del FMI para enviar señales a los acreedores, empuja de forma acelerada a la desocupación hacia los dos dígitos. Ya el panorama no es sólo pérdida de poder adquisitivo por la inflación y los tarifazos, sino del empleo.
 
El deterioro del empleo que refleja el Indec, es apenas una foto de los primeros impactos de los comienzos de la crisis. Lo peor, de todas formas, es que la mayoría de los especialistas prevé un alza mayor en los próximos trimestres donde anticipan que superará holgadamente los dos dígitos.
 
Es que durante el período entre abril y junio, la mayor parte de la caída económica se dio en el sector agropecuario, el cual no se caracteriza por ser mano de obra intensivo. En cambio, el freno en la actividad del comercio y la construcción -los más demandantes en términos de empleo- comenzará a reflejarse a partir de la próxima medición.
 
La Opinión Popular

20-09-2018 / 09:09
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