kirchnerismo.
 
El ex ministro de Economía durante la mayor parte del gobierno de Carlos Menem y en el final de la gestión de Fernando De la Rúa defendió su política económica, minimizó la dramática situación social de 2001 y atribuyó su pésima imagen entre amplios sectores de la sociedad al resultado de un "engaño". "Hay una gran coincidencia entre la economía de Macri y la de los  90", definió Cavallo en un reportaje con el diario El País, de España.
 
Del corralito de 2001, la crisis social, la estafa de las AFJP, la explosión de endeudamiento y los negocios que facilitó a sus amigos banqueros no dijo nada.
'/> Cavallo aseguró que la política económica de Macri se asemeja a la que él aplicó con Menem / La Opinión Popular
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                  18:29  |  Lunes 24 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
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“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
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Nacionales - 10-10-2017 / 15:10
“LOS QUE ESTÁN HOY TRABAJARON CONMIGO”

Cavallo aseguró que la política económica de Macri se asemeja a la que él aplicó con Menem

Cavallo aseguró que la política económica de Macri se asemeja a la que él aplicó con Menem
El responsable de la estatización de la deuda en la dictadura, el 1 a 1 y el corralito aseguró que existe continuidad entre su política y la de Macri. “Lo veo muy orientado”, dijo, y aseguró que habrá un ajuste después de las elecciones porque “si lo posterga le puede explotar en sus manos”.
 
Domingo Cavallo elogió la política económica de Mauricio Macri, equiparó las medidas del actual Gobierno con las decisiones adoptadas en los 90 y contó que todos los que están al mando de la economía nacional trabajaron con él en algún momento.
 
En base a su experiencia, pronosticó que el Gobierno hará un ajuste después de las elecciones y que la historia recordará a Cambiemos como una continuidad de los '90 y de la Alianza, que apenas habría sufrido una interrupción con el kirchnerismo.
 
El ex ministro de Economía durante la mayor parte del gobierno de Carlos Menem y en el final de la gestión de Fernando De la Rúa defendió su política económica, minimizó la dramática situación social de 2001 y atribuyó su pésima imagen entre amplios sectores de la sociedad al resultado de un "engaño". "Hay una gran coincidencia entre la economía de Macri y la de los  90", definió Cavallo en un reportaje con el diario El País, de España.
 
Del corralito de 2001, la crisis social, la estafa de las AFJP, la explosión de endeudamiento y los negocios que facilitó a sus amigos banqueros no dijo nada.
 
La crisis de un sistema económico y social que arrastró un profundo giro en la política es un proceso histórico complejo, cuya comprensión no puede limitarse a una causa ni a una persona. Sin embargo, hay hombres y mujeres que encarnan experiencias que los superan.
 
Cavallo es la cara del período económico del "1 a 1", del boom del consumo financiado y del turismo al exterior mientras se generaba una destrucción irrecuperable del aparato industrial, se liquidaban capacidades acumuladas en el país durante décadas, se disparaban el desempleo y la desigualdad social y se engendraba un desequilibrio macroeconómico que terminó en el estallido de 2001.
 
"A Mauricio Macri lo veo muy orientado. Argentina debe insertarse en la economía mundial y no tratar de aislarse, como hizo entre 2002 y 2015. Lo primero que hizo Macri fue anunciar que Argentina volvía al mundo. Ahora bien, Macri heredó desequilibrios enormes en la economía, de los cuales la población no era y no es consciente", comenzó Cavallo la entrevista que brindó al diario español.
 
Consultado sobre la sintonía del actual gobierno con sus políticas, Cavallo consideró que "si usted le pregunta eso al Gobierno, le dirá que absolutamente no. Pero hay una gran coincidencia en el sentido de que el gobierno de Macri quiere volver a tener una moneda estable y una economía con baja inflación, como tuvimos en los 90. En los 90 pasamos de una economía cerrada, igual de la que heredó Macri, y la transformamos en una economía abierta. Por eso vinieron tantas inversiones y hubo ocho años consecutivos de crecimiento vigoroso, a tasas del 8 y 9 por ciento, con inflación prácticamente en cero".
 
En rigor, los años de crecimiento fueron la mitad y a tasas menores, mientras que el Efecto Tequila a fines de 1994 y la crisis del sudeste asiático desde 1997 hundieron al PIB.
 
Una de las novedades de las últimas jornadas del Banco Central el mes pasado fue la realización de una cena de agasajo a algunos invitados selectos, entre los cuales estuvo Cavallo, quien fue jefe del actual titular del BCRA, Federico Sturzenegger, en 2001 y juntos fueron imputados en la causa del Megacanje. Cavallo fue en 1982 presidente del Central para diseñar la estatización de la deuda privada sobre el final de la última dictadura (ver aparte).
 
En el reportaje publicado ayer, Cavallo dijo que "los actuales funcionarios no me consultan, pero escribo un informe todos los meses, se los envío y sé que lo leen. Todos los que están en el gobierno trabajaron en algún momento conmigo, salvo los que son muy jóvenes. Macri también tuvo mucha relación conmigo, él como empresario y yo como ministro".
 
En relación al futuro inmediato, Cavallo advirtió que "Jaime Durán Barba será un buen estratega de campaña pero es un muy mal consejero de gobierno. Las cosas que hay que hacer hay que hacerlas, porque si no agrava más los problemas hacia el futuro". "¿Cree que Macri lo hará después de las elecciones?", le preguntó el cronista. "Yo creo que sí. Si lo posterga le puede explotar en sus propias manos. Macri quiere realmente resolver el problema de los argentinos, mientras que los Kirchner tenían como único objetivo el poder perpetuo, y el dinero", respondió el ex funcionario.
 
"La historia dirá que lo de ahora entronca con la apertura de los 90. Si le va bien a Macri, que espero que le vaya bien, cuando se escriba la historia los 12 años de los Kirchner serán una pausa en un proceso de integración de Argentina al mundo. Hacen bien los macristas en decir que son completamente diferentes a los 70, los 80 y los 90, nadie quiere comprar las críticas del pasado. Pero en Argentina hay suficiente gente inteligente y cuando escriban la historia, van a valorar los aportes que yo hice y criticarán mis errores", reflexionó Cavallo.
 
Del corralito de 2001, la crisis social, la estafa de las AFJP, la explosión de endeudamiento y los negocios que facilitó a sus amigos banqueros no dijo nada.
 
 Fuente: Página12
 
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23-09-2018 / 12:09
Las plantas automotrices de Córdoba y Santa Fe ofrendaron al descontento general 5.500 operarios suspendidos por culpa de la recesión, que en el caso de la industria textil ya acumula 13 meses de trabajo destruidos, entre la competencia importada previa a la devaluación y la caída de las ventas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de la población.
 
En este contexto es que INdEC registra en su último reporte que la desocupación alcanzó al 9,6% de una clase económicamente activa engrosada porque muchas mujeres tuvieron que salir a buscar algún refuerzo a las arcas hogareñas, castigadas por la inflación localizada en su costo de vida (alimentos, combustibles, transporte, servicios públicos, cuotas de salud y educación privadas).
 
En ese marco, las centrales sindicales convocan a un paro la semana próxima que comenzaría el lunes al mediodía con la convocatoria de la CTA y el martes se sumaría la CGT con un paro sin movilización y sin un plan de lucha.
 
El secretario general de Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, confirmó que los sindicatos del sector se sumarán al paro decretado por la CGT. "Cada vez hay más fábricas cerradas y falta trabajo. La situación cada vez se complica más. No hay dialogo y eso nos lleva a una medida de fuerza", justificó el dirigente de los colectiveros.
 
En tanto, el titular de Camioneros, Hugo Moyano, advirtió sobre "el desastre" que está provocando el Gobierno y destacó que ninguno de los funcionarios macristas "sabe lo que es que te falte un plato de comida".
 
El paro general afectará a la mayoría de las actividades y servicios en todo el país. El transporte público, el de mercaderías, la atención en dependencias públicas, la apertura de comercios, la actividad financiera, el dictado de clases en las escuelas, el funcionamiento de centros médicos, la recolección de basura y la provisión de combustibles serán algunas de las actividades afectadas por la medida de fuerza.
 
Con lo cual se espera un paro contundente y una jornada con muy poco movimiento.
 
La Opinión Popular

23-09-2018 / 10:09
El desempleo en los grandes conglomerados urbanos rasguña el 10 por ciento según guarismos oficiales del segundo trimestre. Superará los dos dígitos, todo lo indica. Agravarán el cuadro la inflación colosal de julio y agosto, la superior que se espera para septiembre, el traslado a precios de aumentos de tarifas y combustibles. Hay que remontarse décadas atrás para encontrar precedentes tan tremendos.
 
El contorno de la caída del empleo se conoce: acentuado en el Conurbano bonaerense, con visos de catástrofe en la industria, particularmente en la textil y la metalúrgica. Los análisis críticos lo anunciaban desde que arrancó la presidencia de Mauricio Macri. Su séquito de economistas y opineitors, a regañadientes, viene reconociendo lo innegable desde hace meses.
 
El empleo informal añade otro dato preocupante. El impacto de la crisis pega más duro en las changas que en los empleos registrados. Cuando se leen con cuidado los indicadores se percibe que buscan trabajo aun los que tienen la suerte de laburar. En criollo, el sueldo no les alcanza para vivir.
 
La coyuntura se debe leer también con datos que llegan de las calles, los sistemas educativos y de salud, los comedores populares. El universo de la gente de carne y hueso, una millonada. Lo que late y trata de sobrevivir más allá de la City financiera.
 
Se incrementa el número de comedores y merenderos, aún en parajes donde no funcionaban o no hubo jamás. Las provisiones escasean entre otros motivos porque el flujo de requirentes se engrosa más rápido que las respuestas gubernamentales. Más chicas y chicos se quedan a comer en las escuelas, a hurtadillas se llevan parte de sus raciones (insuficientes de por sí) para la cena con la familia.
 
Se ralenta o paraliza la entrega de remedios a hospitales, en los que se nota que hay pacientes que discontinúan tratamientos porque el viaje "les duele".
 
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) grafica el sadismo del mercado de medicamentos, una muestra de cómo funciona el capitalismo salvaje. La inflación en el rubro remedios es superior a la media. El gap crece para los medicamentos que necesitan las personas de tercera edad. Todos tenemos que poner el hombro, preconiza Macri, pero los más vulnerables son quienes más se sacrifican.
 
En medio de la caída, la Nación se empeña en Cruzadas hueras de sensibilidad social. Mantener congelado el Fondo de Incentivo Docente, suspender el Fondo Compensador que ayudaba a las provincias más pobres a sostener el salario de los maestros. La Casa Rosada se ilusiona con suprimir el subsidio al transporte intra provincial.
 
La aspiración del macrismo es llegar al déficit cero, cuenta engañosa porque no incluye los servicios del pago de la deuda externa, a esta altura el mayor gasto para 2019.

22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
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