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"Con la quita de retenciones a la minería y a la soja se ha beneficiado a sectores que estaban en mejores condiciones de afrontar un ajuste y no a los jubilados o los trabajadores”. Marcelo Daniel Colombo, arzobispo de Mendoza
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Nacionales - 08-10-2017 / 11:10
CRISTINA, EN UN DIFÍCIL MOMENTO

El peronismo está abriendo el paraguas

El peronismo está abriendo el paraguas
Cristina, en un difícil momento.
En política, como en el ajedrez, pensar de un modo estratégico y adelantar jugadas es una práctica que podrá salir bien o mal, pero es inevitable si se quiere sobrevivir con la esperanza de volver al poder. Quienes dicen integrar el llamado peronismo republicano, vienen construyendo desde hace tiempo una serie de coincidencias sobre las cuales van a definir su estrategia para los próximos dos años.
 
Aunque quieren marcar diferencias con el Gobierno, son los que no plantean una oposición intransigente, aspiran a que Mauricio Macri termine su mandato y buscan convertirse en una alternativa seria para 2019.
 
Sin cargo formal, uno de los más activos, que podría ser equiparado a un "administrador" de ese sector, es el senador Miguel Pichetto, titular de la bancada del PJ y -hasta ahora y solo por ahora-, también del Frente para la Victoria.
 
Lo avalan nada menos que los gobernadores peronistas, legisladores, intendentes y dirigentes de todo el país enrolados en esa línea que desde hace más o menos tiempo ha dejado de reconocer el liderazgo de Cristina.
 
La semana pasada se sucedieron reuniones que tuvieron como enunciado principal la unidad del peronismo y en las cuales la convocatoria incluyó a quienes acompañan desde ese pensamiento a Sergio Massa, a las conducciones gremiales afines y a movimientos sociales. En todos los casos, el límite es Cristina, La Cámpora y el kirchnerismo en su versión más radicalizada.
 
La movida se da justo cuando la expresidenta, necesitada de votos para el domingo 22, reitera ante los medios que ella no es kirchnerista sino peronista. "Lo hace para la gilada, sabemos muy bien que ella desprecia al peronismo", asegura uno de los operadores políticos comprometidos con una unidad partidaria que no la incluya ni a ella ni a sus seguidores.
 
 
Motivos sobran
 
Ese sector en el que Pichetto es un eje indiscutido descuenta, al igual que el Gobierno, que dentro de 15 días Macri obtendrá un fuerte respaldo en la sumatoria de votos de todo el país y que Cristina saldrá segunda en la provincia de Buenos Aires. Con eso le alcanzará para obtener su banca de senadora y comenzará allí otra historia en la que deberán dirimirse habilidades políticas más explícitas.
 
En esta columna hemos reflejado hace algunas semanas la opinión de un ex compañero de banca de Cristina en el Senado, que conoce de cerca cómo reacciona ella ante distintas circunstancias. "No va a formar de entrada un bloque propio en la cámara. Se va a querer incorporar al que preside Pichetto porque buscará que la echen. De esa manera tendrá motivos para victimizarse y seguir reivindicándose peronista", afirmó.
 
¿Cuál será el argumento de Pichetto para no admitirla en el bloque, más allá de los rencores personales? Fuentes de ese sector coinciden en que no es solo uno sino varios.
 
El primero es que Cristina decidió irse del PJ y formar otro partido llamado Unidad Ciudadana, es decir que entrará al Senado con su propio sello.
 
Otro argumento es que ella no representa a los gobernadores peronistas, que son en definitiva quienes necesitan mantener la gobernabilidad y no desfinanciar a sus provincias combatiendo al gobierno de Macri.
 
Además, ese sector quiere establecer el fin de una época marcando diferencias políticas gruesas en estilos y pensamiento. "No compartimos un peronismo que no debata, ni el apoyo ideológico a Nicolás Maduro en Venezuela, entre otras muchas posiciones", dicen desde allí.
 
Piensan también en la unidad peronista sobre una construcción más horizontal del liderazgo, sin la concepción mesiánica de Cristina, para disputarle de manera legítima el poder a Macri cuando finalice su mandato.
 
 
Más profundo
 
Cuando la ex presidenta llegue al Senado, además de estas cuestiones se plantearán otras igualmente importantes. En la actualidad, hay un grupo de siete legisladores que le son incondicionales y que hasta ahora aceptaban la conducción de Pichetto pero votaban en contra de la mayoría del bloque en distintos temas. Nunca se propusieron formar una bancada  kirchnerista propia porque hubiesen perdido espacios de poder como son los cargos en las comisiones.
 
En las entrañas del peronismo republicano aseguran que sus planes no tendrán marcha atrás, que el liderazgo de Cristina es cada vez menor y que han sido sus propios errores los que la llevaron a malgastar el inmenso poder que tuvo. "Ella fue siempre protegida de Néstor, su esposo, que sí era un gran armador político", reiteran desde ese sector, para responsabilizarla de la derrota de 2015 cuando decidió las fórmulas Scioli-Zannini para presidente y vice y Aníbal Fernández-Sabbatella para gobernador y vice bonaerenses.
 
Pero quizás el punto más delicado que se va a plantear en la relación entre el peronismo y el cristinismo aparecerá si la Justicia decide en el futuro pedir el desafuero de la nueva senadora por alguna de las causas que se están tramitando. No sería el mismo caso de Julio De Vido en Diputados, cuando los propios legisladores pidieron su apartamiento, sino que se trataría de una solicitud de los jueces.
 
Una importante fuente consultada en este sector que representa a los gobernadores peronistas aclaró que opinaba a título personal, pero creía que, llegado ese caso, "habría que avanzar, no deberíamos respaldar la impunidad". De ser así, Cristina sentiría definitivamente el aislamiento.
 
Todas estas especulaciones políticas sobre el futuro del peronismo dependen, en más o en menos, de los resultados que arrojen las urnas dentro de dos semanas. Pero, por las dudas si llueve, los paraguas ya se van abriendo.
 
Carlos Sacchetto - Corresponsalía Buenos Aires
 
Fuente: Los Andes
 
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23-05-2018 / 08:05
La oposición logró emitir dictamen del proyecto de ley que retrotrae los valores de las tarifas de servicios públicos a noviembre de 2017, en tanto el macrismo firmó otro dictamen para debatir un proyecto de ley que baja el Impuesto al Valor Agregado (IVA) a las boletas de electricidad, gas y agua para usuarios residenciales.
 
Tras seis horas de discusión en el plenario de las comisiones de Derechos y Garantías, de Presupuesto y Hacienda y de Minería y Energía, finalmente los proyectos quedaron habilitados para ser sometidos a votación en la sesión del 30 de mayo. 
 
La prioridad la tendrá el dictamen opositor, que logró la mayoría y que, de sancionarse, el gobierno de Mauricio Macri vetará pagando las consecuencias de ese costo político. Deberá hacerlo en soledad, pues el Ejecutivo sufrió ayer el primer plantazo, luego de que los gobernadores se ausentaran del debate en comisión, pese a que el oficialismo trató de convencerlos para que acompañaran.
 
Entonces, Cambiemos propuso incorporar las modificaciones solicitadas por Juan Manuel Urtubey y Juan Schiaretti pero no encontró el eco esperado en el peronismo dialoguista, aunque logró marcarle una fisura importante al bloque de Ángel Pichetto, que tuvo que soportar que cuatro senadores -alineados con la estrategia de la Casa Rosada- votaran en disidencia.
 
Pichetto supo que Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador, se había ido a su despacho y lo mandó a buscar para que al menos firmara en disidencia. Lo mismo hicieron el jujeño Guilermo Snopek, el correntino Carlos Espínola y el catamarqueño Dalmaso Mera, primo del mandatario de Salta.
 
Si Cambiemos logra una alianza con los partidos provinciales, este cuarteto de senadores y algunos más de Argentina Federal podrían alcanzarle para impedir la sanción de la ley en la sesión del miércoles 30, un objetivo de Macri que hasta hace unas semanas se conformaba con vetar la ley. Pero luego entendió que era una pésima señal en medio de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
 
Los dadores voluntarios de gobernabilidad, algunos senadores y gobernadores peronistas, los mismos que garantizaron los votos necesarios para la aprobación de la mal llamada reforma previsional, pueden ser la llave para que la imagen de Macri y del Gobierno en su conjunto no siga cayendo.
 
La Opinión Popular

23-05-2018 / 07:05
22-05-2018 / 20:05
El paro total del servicio en las líneas E y H había sido convocado hasta las 12 del mediodía en el marco de un plan de medidas iniciado hace varias semanas, en repudio al aumento paritario del 15% pautado por Metrovías y la UTA. Sin embargo, el Gobierno macrista porteño intentó sabotear el derecho de huelga y envió a la policía a los andenes. Hubo empujones, golpes, balas de goma y 20 trabajadores del subte detenidos, entre ellos el líder de Metrodelegados, Néstor Segovia.
 
Tras las detenciones, los trabajadores de subterráneos declararon un paro por tiempo indeterminado en reclamo de la libertad de los arrestados, en rechazo a la represión y por la reapertura de la paritaria que el Gobierno porteño firmó con la UTA. Antes de la anunciada conferencia de Horacio Rodríguez Larreta, prevista para las 16,45, la policía local reprimió a quienes reclamaban la libertad de los detenidos.
 
"A partir del mediodía paran todos los subtes", afirmó a los gritos Roberto Pianelli, secretario general de la Asociación Gremial de los Trabajadores del Subte y Premetro, luego de que la Policía de la Ciudad desocupara a la fuerza los andenes de la Línea H donde los trabajadores mantenían una protesta y detuviera a 16 trabajadores. Los detenidos fueron llevados a la fiscalía contravencional de Combate de los Pozos al 100 y a la comisaría 30, donde la policía reprimió a quienes fueron a reclamar su liberación.
 
"Nos tiraron balas de goma", avisó otro de los metrodelegados, cuando la medida de fuerza recién había comenzado en las líneas E y H. "Estamos rodeados por la policía. Hubo incidentes, empujones y balazos de goma. Lo que están tratando de hacer es aberrante, porque están intentado impedir que usemos nuestro derecho constitucional a protestar y hacer huelga. Nos están queriendo sacar de nuestros puestos de trabajo a la fuerza", sostuvo Claudio Dellacarbonara desde la Línea H.
 
La tensión entre la policía y los metrodelegados fue escalando y terminó con los efectivos avanzando a la fuerza sobre los trabajadores. En los videos que grabaron los propios delegados del subte se escuchan los tiros y se ve a los uniformados ocupar las vías y empujar a los operarios para llevarlos fuera del andén. 
 
La empresa Metrovías, concesionaria del servicio, aclaró que "los telegramas de suspensión ya ascienden a 114" y están originados en lo que califica como "acciones ilegales tales como la ocupación de instalaciones, apertura de puertas de emergencia y/o la liberación de molinetes". En el texto advirtió que "en caso de reiterar esta inconductas laborales, las mismas darán lugar a sanciones más severas".
 
La Opinión Popular

22-05-2018 / 09:05
La convocatoria de Mauricio Macri a los gobernadores del PJ para opinar sobre el proyecto tarifario fracasó en su intento de convocar a alguno de ellos y el peronismo, liderado en el Senado por Miguel Pichetto, promoverá la firma del dictamen contra el tarifazo, ante la ausencia de una "propuesta superadora" por parte del Gobierno.
 
De esta manera se convertiría en ley la media sanción de Diputados que declara la emergencia tarifaria, retrotrae las tarifas de luz, gas y agua a noviembre de 2017, propone estabilizarlas por un año y ata los futuros aumentos al índice de variación salarial para los hogares y al índice de precios mayoristas para pymes, cooperativas y empresas recuperadas.
 
Pichetto anticipó que en el plenario de comisiones se firmará la iniciativa opositora tal como llegó desde Diputados. El Ejecutivo tiene tiempo hasta esta tarde para presentar un proyecto superador al opositor, pero hasta anoche la intransigencia del Gobierno no claudicaba y esa iniciativa no aparecía.
 
Esto sucede en circunstancias en las que los gobernadores le darían la espalda al Gobierno de Macri. Fracasó así el apriete sobre los mandatarios provinciales del PJ. Es un portazo al Gobierno, que esperaba contar con el apoyo de los gobernadores del PJ para evitar que la iniciativa sea tratada, aprobada en el Senado y luego tener que vetarla.
 
Los mandatarios provinciales no quieren quedar pegados a ese alto costo político. "Que lo pague el Gobierno de Macri", dicen, conscientes de que en poco tiempo más comienza la cuenta regresiva de cara a las elecciones 2019.
 
Un hartazgo similar subyace entre quienes padecen los desatinos de Cambiemos que hoy se enfrenta a una encrucijada difícil de sortear. Cumplir con los condicionamientos del FMI: bajar el déficit a fuerza de ajuste y tarifazos desmedidos, entre otras medidas. Aceptar una reducción en el valor de las tarifas, aunque ello demore la baja del gasto público que demanda el Fondo. O vetarla y enfrentar las consecuencias. 
 
"El tarifazo no se toca", es el mensaje que el macrismo quiera ratificar en el marco de las negociaciones con el FMI. Semanas atrás, en el entorno presidencial daban por descontado que, de sancionarse la iniciativa opositora, el Presidente la vetaría.
 
Pero el escenario de enorme descontento social contra el brutal tarifazo, tras la devaluación y la creciente inflación, se ha empeorado y ahora el Gobierno parece entrampado en su propia telaraña, esquivando balas que le pican muy cerca.
 
La Opinión Popular

21-05-2018 / 10:05
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