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Nacionales - 08-10-2017 / 11:10
CRISTINA, EN UN DIFÍCIL MOMENTO

El peronismo está abriendo el paraguas

El peronismo está abriendo el paraguas
Cristina, en un difícil momento.
En política, como en el ajedrez, pensar de un modo estratégico y adelantar jugadas es una práctica que podrá salir bien o mal, pero es inevitable si se quiere sobrevivir con la esperanza de volver al poder. Quienes dicen integrar el llamado peronismo republicano, vienen construyendo desde hace tiempo una serie de coincidencias sobre las cuales van a definir su estrategia para los próximos dos años.
 
Aunque quieren marcar diferencias con el Gobierno, son los que no plantean una oposición intransigente, aspiran a que Mauricio Macri termine su mandato y buscan convertirse en una alternativa seria para 2019.
 
Sin cargo formal, uno de los más activos, que podría ser equiparado a un "administrador" de ese sector, es el senador Miguel Pichetto, titular de la bancada del PJ y -hasta ahora y solo por ahora-, también del Frente para la Victoria.
 
Lo avalan nada menos que los gobernadores peronistas, legisladores, intendentes y dirigentes de todo el país enrolados en esa línea que desde hace más o menos tiempo ha dejado de reconocer el liderazgo de Cristina.
 
La semana pasada se sucedieron reuniones que tuvieron como enunciado principal la unidad del peronismo y en las cuales la convocatoria incluyó a quienes acompañan desde ese pensamiento a Sergio Massa, a las conducciones gremiales afines y a movimientos sociales. En todos los casos, el límite es Cristina, La Cámpora y el kirchnerismo en su versión más radicalizada.
 
La movida se da justo cuando la expresidenta, necesitada de votos para el domingo 22, reitera ante los medios que ella no es kirchnerista sino peronista. "Lo hace para la gilada, sabemos muy bien que ella desprecia al peronismo", asegura uno de los operadores políticos comprometidos con una unidad partidaria que no la incluya ni a ella ni a sus seguidores.
 
 
Motivos sobran
 
Ese sector en el que Pichetto es un eje indiscutido descuenta, al igual que el Gobierno, que dentro de 15 días Macri obtendrá un fuerte respaldo en la sumatoria de votos de todo el país y que Cristina saldrá segunda en la provincia de Buenos Aires. Con eso le alcanzará para obtener su banca de senadora y comenzará allí otra historia en la que deberán dirimirse habilidades políticas más explícitas.
 
En esta columna hemos reflejado hace algunas semanas la opinión de un ex compañero de banca de Cristina en el Senado, que conoce de cerca cómo reacciona ella ante distintas circunstancias. "No va a formar de entrada un bloque propio en la cámara. Se va a querer incorporar al que preside Pichetto porque buscará que la echen. De esa manera tendrá motivos para victimizarse y seguir reivindicándose peronista", afirmó.
 
¿Cuál será el argumento de Pichetto para no admitirla en el bloque, más allá de los rencores personales? Fuentes de ese sector coinciden en que no es solo uno sino varios.
 
El primero es que Cristina decidió irse del PJ y formar otro partido llamado Unidad Ciudadana, es decir que entrará al Senado con su propio sello.
 
Otro argumento es que ella no representa a los gobernadores peronistas, que son en definitiva quienes necesitan mantener la gobernabilidad y no desfinanciar a sus provincias combatiendo al gobierno de Macri.
 
Además, ese sector quiere establecer el fin de una época marcando diferencias políticas gruesas en estilos y pensamiento. "No compartimos un peronismo que no debata, ni el apoyo ideológico a Nicolás Maduro en Venezuela, entre otras muchas posiciones", dicen desde allí.
 
Piensan también en la unidad peronista sobre una construcción más horizontal del liderazgo, sin la concepción mesiánica de Cristina, para disputarle de manera legítima el poder a Macri cuando finalice su mandato.
 
 
Más profundo
 
Cuando la ex presidenta llegue al Senado, además de estas cuestiones se plantearán otras igualmente importantes. En la actualidad, hay un grupo de siete legisladores que le son incondicionales y que hasta ahora aceptaban la conducción de Pichetto pero votaban en contra de la mayoría del bloque en distintos temas. Nunca se propusieron formar una bancada  kirchnerista propia porque hubiesen perdido espacios de poder como son los cargos en las comisiones.
 
En las entrañas del peronismo republicano aseguran que sus planes no tendrán marcha atrás, que el liderazgo de Cristina es cada vez menor y que han sido sus propios errores los que la llevaron a malgastar el inmenso poder que tuvo. "Ella fue siempre protegida de Néstor, su esposo, que sí era un gran armador político", reiteran desde ese sector, para responsabilizarla de la derrota de 2015 cuando decidió las fórmulas Scioli-Zannini para presidente y vice y Aníbal Fernández-Sabbatella para gobernador y vice bonaerenses.
 
Pero quizás el punto más delicado que se va a plantear en la relación entre el peronismo y el cristinismo aparecerá si la Justicia decide en el futuro pedir el desafuero de la nueva senadora por alguna de las causas que se están tramitando. No sería el mismo caso de Julio De Vido en Diputados, cuando los propios legisladores pidieron su apartamiento, sino que se trataría de una solicitud de los jueces.
 
Una importante fuente consultada en este sector que representa a los gobernadores peronistas aclaró que opinaba a título personal, pero creía que, llegado ese caso, "habría que avanzar, no deberíamos respaldar la impunidad". De ser así, Cristina sentiría definitivamente el aislamiento.
 
Todas estas especulaciones políticas sobre el futuro del peronismo dependen, en más o en menos, de los resultados que arrojen las urnas dentro de dos semanas. Pero, por las dudas si llueve, los paraguas ya se van abriendo.
 
Carlos Sacchetto - Corresponsalía Buenos Aires
 
Fuente: Los Andes
 
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22-02-2018 / 17:02
El jefe de Gabinete, Marcos Peña,  señaló que "no hay ningún caso de corrupción" en el Gobierno de Mauricio Macri, dijo que la gestión que integra tiene la intención de "elevar la vara de la institucionalidad", y que el a la vez que señaló que el presidente Macri le pidió "máxima dureza y rigor"  a la titular de la Oficina Anticorrupción (OA), la militante ultra macrista Laura Alonso para que investigue a los funcionarios macristas.
 
Quienes conocen muy de cerca el funcionamiento del equipo de gobierno sostienen que Marcos Peña es el prestidigitador que se mueve detrás del trono. Por eso no extraña que haya sido él quien salió también a dar la nota y fijar el tono de lo que será la respuesta oficial a la movilización popular en la calle. El Jefe de Gabinete afirmó que "la única que faltó en el palco fue Cristina Kirchner", adjudicándole a la ex presidenta la condición de "líder intelectual" de la protesta.
 
Lo dicho deja a la vista que, frente a la falta de argumentos que emerjan como resultados de su propia gestión, el Gobierno tiene que recurrir a fórmulas que, si bien le dieron rédito en el pasado, el devenir de la política y de la propia gestión de Cambiemos han ido desgastando.
 
Es probable que los focus group manejados por los asesores de marketing comunicacional del Gobierno todavía le sigan aconsejando a Peña que alimentar como un fantasma político la presencia de la ex presidenta como la mano oculta que todo lo decide continúa aportando réditos a favor del oficialismo.
 
Quizás también el gobierno de la Alianza Cambiemos comienza a tener dificultades para encontrar en su gestión los argumentos y las razones a su favor, porque a la vista está que no puede exhibir los logros de "cambiar pasado por futuro". Sin embargo lo más revelador es que se pretende negar la evidencia de la realidad y recurren a las chicanas.
 
Quienes se movilizaron a la 9 de Julio lo que hicieron fue aprovechar una circunstancia política y un escenario para poner en acto su descontento. Casi sin importar quién o quiénes eran los convocantes y, mucho menos, entrar en la elucubración pseudo erudita de los "autores intelectuales".
 
En todo caso, habría que explicarle al Jefe de Gabinete que los verdaderos autores intelectuales de la movilización popular que ganó la calle son el presidente Macri y el "mejor equipo de los últimos cincuenta (y dos) años" que la Alianza Cambiemos puso en ejercicio para intentar quitarle derechos sociales a los argentinos en favor de las corporaciones para las que reamente trabajan y a las que sirven.    
 
La Opinión Popular

22-02-2018 / 11:02
22-02-2018 / 10:02
El Gobierno de los Ricos quiso menospreciar la masiva movilización de trabajadores  calificándola y circunscribiéndola al "acto de Moyano". Así se encargaron de titular los medios de comunicación: Clarín, La Nación e Infobae, aliados y "pauta dependientes" del macrismo. Sin embargo, la presencia multitudinaria y plural la convirtió en una manifestación opositora en todos sus términos.
 
La mal llamada "marcha de Moyano" fue masiva y contundente. Una noticia pésima para el gobierno de Mauricio Macri. Una verdadera multitud participó de la concentración de trabajadores que convocaron gremios de la CGT, las dos CTA y movimientos sociales y políticos para repudiar las medidas de ajuste salvaje neoliberal y flexibilización laboral que aplica el Gobierno de los Ricos.
 
Los organizadores calcularon 400 mil participantes. El creciente deterioro de las condiciones de vida de las amplias mayorías populares es uno de los motivos de fondo que habilitó el éxito de la movilización. El saqueo a los jubilados inició un proceso declinante para el Gobierno, que el olfato de Moyano terminó empujado a las calles una movilización que concentró la oposición social a Macri.
 
Los discursos tuvieron como denominador común la crítica al modelo económico neoliberal, la persecución a dirigentes sindicales y la necesidad de generar un polo opositor al gobierno conservador de derecha. Cambiemos sumó, a la falta de respuesta de la economía y al creciente descontento social, la pérdida de la calle que nunca tuvo. Y también el desprestigio a los dirigentes sindicales colaboracionistas que quedaron pintados de amarillo fosforescente.
 
No hay que ser un genio de la política para saber quien quedó mejor parado: Si Moyano golpeando sobre las consecuencias del ajuste neoliberal ante ciento de miles de personas o los burócratas sindicales a punto de subirse a un avión para pasear por Europa con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
 
Además, Moyano sumó en la convocatoria a intendentes peronistas: pejotistas y massistas, movimientos sociales, partidos de izquierda, La Cámpora y un sector del movimiento sindical peronista. No es poco para un dirigente que estaba más para jubilarse que para pasar dar estas peleas y que el antiobrerismo de Macri empujó a la oposición activa.
 
El camionero logró sortear sin despeinarse la ofensiva del gobierno de los CEOs para dejarlo en soledad, porque juega un juego distinto a la política electoral, lo suyo es la discusión de poder descarnada en base a demostraciones de fuerza de acción directa. No se somete al voto ni espera validarse en la opinión pública. Se convirtió así en el líder de facto de la resistencia de base social al proyecto de Macri.
 
La Opinión Popular

21-02-2018 / 11:02
21-02-2018 / 11:02
 
En medio de la segunda jornada del paro de 48 horas en la actividad y previo a la movilización del sindicalismo opositor que compartirá con Hugo Moyano, el gremio bancario celebró un fallo judicial que dispuso restituir a entidad sindical la potestad de recaudar el denominado aporte solidario a los trabajadores no afiliados y a la par ordenó a las entidades financieras continuar pagando a su personal los ajustes por inflación determinados en la cláusula gatillo del acuerdo paritario 2017 hasta la firma de un nuevo convenio.
 
La medida cautelar en favor de la Asociación Bancaria (AB), dispuesta por el juez Julián Benito Flores, titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 11 de Resistencia, Chaco, será apelada en las próximas horas por el Ministerio de Trabajo, que en enero último había resuelto la nulidad de la cuota solidaria del 1% del salario que el gremio cobrara a unos 45.000 trabajadores no afiliados. En tanto, desde las cámaras empresarias que agrupan a los bancos evitaron ayer anticipar una posición y solo señalaron que evaluarán con sus respectivos asesores letrados el camino a seguir frente la medida judicial.
 
El fallo tuvo lugar en momentos en que la negociación paritaria sectorial está estancada (los bancos ofrecieron una suba salarial de 9% con cláusula gatillo, que fue rechazada por el gremio, que insistió con un reclamo de aumento de 20%) y se profundiza el escenario de conflicto con la amenaza de nuevos paros tras la huelga de 48 horas que culminó ayer. 
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