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“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
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Nacionales - 05-10-2017 / 11:10
ALGUNOS SON POR QUITA DE SUBSIDIOS Y OTROS POR EL AJUSTE DE TARIFAS CONGELADAS

Después de las elecciones, a agarrarse los bolsillos: Macri prepara una ola de aumentos en luz, gas, naftas y otros

Después de las elecciones, a agarrarse los bolsillos: Macri prepara una ola de aumentos en luz, gas, naftas y otros
El Gobierno de Mauricio Macri prevé una serie de aumentos de precios en los servicios públicos y los combustibles. Algunos son por quita de subsidios y otros por el ajuste de tarifas congeladas que debían aplicarse durante el año, pero que se evitó efectivizar para no generar una reacción negativa durante la campaña electoral. Otros son aumentos programados, pero todos golpean al bolsillo y se aplicarán después del 22 de octubre.
 
Debido a la importancia que tienen para el Gobierno de Macri las elecciones legislativas de medio término, el Ejecutivo ha postergado para después una serie de aumentos en bienes y servicios que afectarán de lleno los magros presupuestos familiares.
 
El encargado de dar las malas noticias será el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, quien retrasó los incrementos en la luz y el gas. Según se adelantó desde el área energética, las subas en dichos servicios a nivel nacional rondarán el 100% desde noviembre. De esta manera, al tarifazo, que se dividió en dos partes este año, se le incluirá la quita progresiva de subsidios que practica la administración nacional.
 
A estos aumentos le seguirán los anunciados en el transporte para el mes de abril, donde los boletos para los micros de corta distancia y los trenes se acrecentarán en un 50%. También se esperan incrementos en los combustibles, que rondarán entre el 7% y el 8%, lo cual influirá en los precios de toda la economía, especialmente en los costos de los fletes de carga, que presentarán una suba del 8%, cifra que se añade al 14% de crecimiento que tuvo en los primeros ocho meses del año.
 
Otra área en la que habrá un fuerte aumento en los precios es la televisión por cable: las principales operadoras del país subirán las tarifas a partir de noviembre en un 12%. A ellas le siguen las prepagas, las cuales en octubre sufrirán un incremento en su valor del 6%, sumando en lo que va del año un aumento del 27%, diez puntos porcentuales por encima de la inflación oficial estipulada.
 
Por su parte, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) oficializó los nuevos montos de las escalas y cuotas mensuales del monotributo, que se aplicarán a partir del 1º de enero de 2018, las cuales tendrán un incremento del 35% para los cuentapropistas.


El costo de la telefonía móvil, por su parte, tendrá otro reajuste en noviembre, cuando la tarifa se acrecentará un 7%. Además,  los peajes, que ya han tenido subas en lo que va de 2017 del 100%, sufrirán en diciembre otro incremento del 27%.
 
También se registrarán aumentos en los taxis y remises del orden del 8%; en las carnes, de un 30%; en la yerba, de un 24%; en las gaseo­sas, de un 8%, y también en los cigarrillos, de un 6%. Los demás alimentos, por su parte, tendrán una suba promedio del 7% tras las legislativas. Después de las elecciones, a agarrarse los bolsillos.
 
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Gas
 
El ministro de Energía, Juan José Aranguren, tiene previsto convocar a una audiencia pública para un nuevo aumento en el precio del gas. Se realizaría a mediados de noviembre (en la semana del 13 al 17). En esa misma fecha se reconocerá otro incremento para transportistas y distribuidoras del producto así como el ajuste por precios mayoristas por el período abril-noviembre. Se estima que con todo esto, el alza total sea de más de 40% en las tarifas al público.
 
Según el cronograma original, el precio del gas, que tiene una incidencia del 60% en la factura sin impuestos, pasará desde USD 3,77 fijados en abril pasado, a USD 4,19, lo que significa un alza del 11,1% en dólares.
 
Al mismo tiempo, la cartera que conduce Aranguren deberá estimar el valor del dólar para el período diciembre-marzo, para que se determine el precio en pesos a trasladar a las tarifas. Hoy, el tipo de cambio se ubica en $17,02 y se prevé que se ajustará hasta los $17,5, un alza del 14% aproximadamente.
 
 
Luz
 
Una resolución de febrero pasado estableció dos aumentos de la luz al año para los hogares en la Ciudad y el conurbano bonaerense. Los casi 5 millones de clientes de Edenor y Edesur recibirán a partir de noviembre el nuevo ajuste de tarifas, mientras que quedará otro pendiente para febrero de 2018.
 
Aunque aún no está calculado el impacto en las facturas residenciales, está claro que el Gobierno buscará achicar el déficit fiscal lo más posible y los subsidios a la energía eléctrica de los hogares argentinos son un blanco perfecto.
 
En paralelo al quite de subsidios, las distribuidoras ya cuentan con permiso especial para adecuar sus márgenes de ganancias, con una fórmula de actualización que debe aplicarse cada seis meses, y que este año coincidirá con el alza de noviembre.
 
El presidente de la Asociación de Defensa de los Derechos de Usuarios y Consumidores, Osvaldo Bassano, recordó que ya desde el año pasado está establecido un aumento para esta época. "El valor final de la factura tendrá un incremento de entre 40 y 110%", estimó en diálogo con Luis Novaresio en radio La Red.
 
 
Combustibles
 
A fines de septiembre el Ministerio de Energía le comunicó a todos los actores del mercado de hidrocarburos que "con relación al Acuerdo para la Transición a Precios Internacionales de la Industria Hidrocarburífera Argentina", y en función de la dinámica de las cotizaciones externas, decidió liberar el precio de los combustibles, que "estaba previsto para el transcurso de 2017, mediante un sendero de convergencia que permitiera preservar las fuentes de trabajo y los ingresos de las provincias productoras de petróleo".
 
A partir de ahí, las empresas petroleras quedaron habilitadas para modificar el precio de venta de sus combustibles para el consumo del mercado automotor a partir de octubre. Pero ya trascendió que las petroleras estarían dispuestas a "estirar" una medida tan impopular para evitar mal humor antes de las elecciones. Así, el ajuste llegaría recién en noviembre. Bassano estimó que el incremento rondaría "entre el 8 y el 10 por ciento".
 
Hoy, en las estaciones de servicio de la Capital Federal y el conurbano el litro de la nafta premium se paga en promedio a $23, mientras que la "súper" ronda los 20 pesos.
 
Bassano dijo que también están previstos otros aumentos en las facturas de telefonía fija y móvil, y en el agua. En este último caso, señaló que desde el Gobierno "tenían la intención de aumentar un 40 o 50% en octubre, pero aún no está definido".
 
De esta forma, los aumentos del último trimestre serán escalonados, entre octubre y diciembre, con el objetivo de atenuar -lo más posible- el impacto en los índices de inflación.
 
Fuentes: Infobae, Hoy en la Noticia y La Opinión Popular
 

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23-09-2018 / 12:09
Las plantas automotrices de Córdoba y Santa Fe ofrendaron al descontento general 5.500 operarios suspendidos por culpa de la recesión, que en el caso de la industria textil ya acumula 13 meses de trabajo destruidos, entre la competencia importada previa a la devaluación y la caída de las ventas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de la población.
 
En este contexto es que INdEC registra en su último reporte que la desocupación alcanzó al 9,6% de una clase económicamente activa engrosada porque muchas mujeres tuvieron que salir a buscar algún refuerzo a las arcas hogareñas, castigadas por la inflación localizada en su costo de vida (alimentos, combustibles, transporte, servicios públicos, cuotas de salud y educación privadas).
 
En ese marco, las centrales sindicales convocan a un paro la semana próxima que comenzaría el lunes al mediodía con la convocatoria de la CTA y el martes se sumaría la CGT con un paro sin movilización y sin un plan de lucha.
 
El secretario general de Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, confirmó que los sindicatos del sector se sumarán al paro decretado por la CGT. "Cada vez hay más fábricas cerradas y falta trabajo. La situación cada vez se complica más. No hay dialogo y eso nos lleva a una medida de fuerza", justificó el dirigente de los colectiveros.
 
En tanto, el titular de Camioneros, Hugo Moyano, advirtió sobre "el desastre" que está provocando el Gobierno y destacó que ninguno de los funcionarios macristas "sabe lo que es que te falte un plato de comida".
 
El paro general afectará a la mayoría de las actividades y servicios en todo el país. El transporte público, el de mercaderías, la atención en dependencias públicas, la apertura de comercios, la actividad financiera, el dictado de clases en las escuelas, el funcionamiento de centros médicos, la recolección de basura y la provisión de combustibles serán algunas de las actividades afectadas por la medida de fuerza.
 
Con lo cual se espera un paro contundente y una jornada con muy poco movimiento.
 
La Opinión Popular

23-09-2018 / 10:09
El desempleo en los grandes conglomerados urbanos rasguña el 10 por ciento según guarismos oficiales del segundo trimestre. Superará los dos dígitos, todo lo indica. Agravarán el cuadro la inflación colosal de julio y agosto, la superior que se espera para septiembre, el traslado a precios de aumentos de tarifas y combustibles. Hay que remontarse décadas atrás para encontrar precedentes tan tremendos.
 
El contorno de la caída del empleo se conoce: acentuado en el Conurbano bonaerense, con visos de catástrofe en la industria, particularmente en la textil y la metalúrgica. Los análisis críticos lo anunciaban desde que arrancó la presidencia de Mauricio Macri. Su séquito de economistas y opineitors, a regañadientes, viene reconociendo lo innegable desde hace meses.
 
El empleo informal añade otro dato preocupante. El impacto de la crisis pega más duro en las changas que en los empleos registrados. Cuando se leen con cuidado los indicadores se percibe que buscan trabajo aun los que tienen la suerte de laburar. En criollo, el sueldo no les alcanza para vivir.
 
La coyuntura se debe leer también con datos que llegan de las calles, los sistemas educativos y de salud, los comedores populares. El universo de la gente de carne y hueso, una millonada. Lo que late y trata de sobrevivir más allá de la City financiera.
 
Se incrementa el número de comedores y merenderos, aún en parajes donde no funcionaban o no hubo jamás. Las provisiones escasean entre otros motivos porque el flujo de requirentes se engrosa más rápido que las respuestas gubernamentales. Más chicas y chicos se quedan a comer en las escuelas, a hurtadillas se llevan parte de sus raciones (insuficientes de por sí) para la cena con la familia.
 
Se ralenta o paraliza la entrega de remedios a hospitales, en los que se nota que hay pacientes que discontinúan tratamientos porque el viaje "les duele".
 
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) grafica el sadismo del mercado de medicamentos, una muestra de cómo funciona el capitalismo salvaje. La inflación en el rubro remedios es superior a la media. El gap crece para los medicamentos que necesitan las personas de tercera edad. Todos tenemos que poner el hombro, preconiza Macri, pero los más vulnerables son quienes más se sacrifican.
 
En medio de la caída, la Nación se empeña en Cruzadas hueras de sensibilidad social. Mantener congelado el Fondo de Incentivo Docente, suspender el Fondo Compensador que ayudaba a las provincias más pobres a sostener el salario de los maestros. La Casa Rosada se ilusiona con suprimir el subsidio al transporte intra provincial.
 
La aspiración del macrismo es llegar al déficit cero, cuenta engañosa porque no incluye los servicios del pago de la deuda externa, a esta altura el mayor gasto para 2019.

22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
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