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Sociedad e Interés General - 03-10-2017 / 19:10
EFEMÉRIDES POPULARES

Marcelo Torcuato de Alvear y el radicalismo “galerita”

Marcelo Torcuato de Alvear y el radicalismo “galerita”
Alvear interviene la Universidad Nacional del Litoral y la Universidad Nacional de Córdoba, modificándose los estatutos aprobados en el año de 1922 y que reflejaban las conquistas de la Reforma Universitaria del 18. Es el comienzo de lo que Del Mazo llama la contrarreforma. Al mismo tiempo que en el orden de la legislación obrera, la política económica y la política universitaria de Alvear inicia un retroceso con respecto al gobierno de Yrigoyen, la conspiración oligárquica se pone en marcha para impedir la segunda presidencia del caudillo.
El 04 de octubre de 1868, en Buenos Aires, nacía Máximo Marcelo Torcuato de Alvear. Fue un abogado y político argentino, presidente de la Nación desde el 12 de octubre de 1922 y el mismo día de 1928. Participó activamente de las revoluciones radicales de 1890 y 1893, integrándose en la Unión Cívica que luego dio origen a la Unión Cívica Radical, en el sector denominado "galeritas" (más cercanos al conservadurismo). Cuando Yrigoyen asumió la presidencia en 1916 nombró a Alvear embajador en Francia, y éste fue electo Presidente en momentos en que se encontraba en ese país.
 
Todas las fuerzas antiyrigoyenistas y antipopulares levantaron la cabeza a partir del momento en que Alvear se hizo cargo del gobierno. Desde el inicio de su gestión nombró a ministros que no tenían relación alguna con los sectores yrigoyenistas, por lo que la unión entre ambos comenzó a quebrarse. Su gabinete era una clara demostración de que don Marcelo afirmaba su "independencia" con respecto al caudillo.
 
Alvear, como hijo predilecto de la fortuna, gozó de las ventajas envidiables que le ofrecía el período de "estabilización relativa del capitalismo" que transcurre entre la posguerra y la crisis mundial del 30. Los altos índices de exportación de nuestros productos agropecuarios llenaron de oro a la Tesorería.
 
Su gobierno coincidió con el fin de la crisis mundial de la posguerra, lo que le permitió mejorar la economía y las finanzas del país, además de destacarse el desarrollo de la industria automotriz y la explotación petrolera, que alcanzó una prosperidad económica desconocida hasta entonces para la Argentina.
 
Con todo ello, llegó a números insospechados en lo que respecta al PIB por habitante, que en 1928 había alcanzado el sexto puesto entre los más altos del mundo. Incluso, se registró un aumento de la clase media, una subida del salario real y una disminución de las huelgas y conflictos.
 
Pero la interna radical estaba a la orden del día y las intrigas en todos los órdenes. Si el ministro de Hacienda Víctor Molina proclamaba orgullosamente su doctrina librecambista, la actitud de Alvear hacia la reforma universitaria, el gran movimiento cultural que había apoyado Yrigoyen en 1918, se volvía abiertamente hostil y la conspiración oligárquica se pone en marcha para impedir la segunda presidencia del Caudillo.
 
La interna radical se dirimió en 1928 con la elección nacional. La fórmula Hipólito Yrigoyen-Francisco Beiró se impuso por el 57,4% de los votos. Al dejar la presidencia, Alvear se radicó en Francia. 
 
Por Carlos Morales para La Opinión Popular

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24-02-2018 / 20:02
24-02-2018 / 20:02
24-02-2018 / 19:02
El general Pedro Pablo Ramírez ejerció como presidente de la República Argentina, no habiendo sido electo por los ciudadanos, recibió el cargo del anterior gobernante militar, Arturo Rawson. Fue el tercero de los llamados "presidentes de facto" surgidos de la Revolución del 43 contra el régimen fraudulento, entreguista y corrupto de la "Década Infame".
 
Durante la etapa final de su gobierno, comenzó a emerger la figura del entonces coronelJuan Perón, quien había establecido una alianza con los sindicatos, principalmente los socialistas, para hacerse cargo del irrelevante Departamento de Trabajo, transformarlo en Secretaría de Trabajo y Previsión e impulsar desde allí un programa de reformas laborales de acuerdo a las reivindicaciones sindicales.
 
Simultáneamente, en octubre de 1943, el general Edelmiro Farrell fue designado vicepresidente de la República, reteniendo también el Ministerio de Guerra.
 
El 26 de enero de 1944, Ramírez presionado por los yanquis rompió relaciones con Alemania y Japón. La abrupta decisión provocó una crisis en el GOU y una fractura entre los distintos sectores nacionalistas del Gobierno, llevando a la renuncia del ministro Martínez Zuviría, representante del ala más derechista que manifestó públicamente su descontento.
 
Creyéndose más fuerte de lo que era, Ramírez, enterado de que se tramaba destituirlo intenta un golpe de mano, decidiendo exigirle a Farrell su alejamiento del Ministerio de Guerra. Farrell pareció aceptar la orden, pero organizó una asamblea del GOU, la última, en la que se decidió disolver el grupo y exigirle la renuncia a Ramírez.
 
El 25 de febrero de 1944, dimite el general Pedro P. Ramírez; tras la reunión militar del Grupo de Oficiales Unidos (GOU), el general Edelmiro Julián Farrell acepta hacerse cargo del poder. Ramírez "delegó el cargo" interinamente en el general Farrell y el 9 de marzo renunció, para retirarse de la vida pública. Comienza a crecer el protagonismo político de Juan Perón.
 
La Opinión Popular

24-02-2018 / 19:02
Néstor Carlos Kirchner nació en Río Gallegos, el 25 de febrero de 1950. Fue un militante político, dirigente peronista, abogado y empresario argentino, perteneciente al Partido Justicialista y al Frente para la Victoria, Presidente de la Nación Argentina entre el 25 de mayo de 2003 y el 10 de diciembre de 2007.
 
Néstor Kirchner fue una figura política decisiva en la  Argentina de los últimos tiempos. Tanto durante su mandato, como cuando acompañó la primera presidencia de Cristina Fernández.
 
Su Gobierno generó un estilo que rescató la política del descrédito en que había caído, restauró el orden después de la anarquía delarruista, privilegió la militancia y jerarquizó la figura presidencial y su autoridad. Significó un cambio total respecto al nefasto modelo neoliberal que se implantó con el golpe militar de 1976, se profundizó en la década de los '90 con el menemismo, explotó con la crisis de 2001 y terminó con el gobierno radical de la Alianza.
 
Con el tiempo, la historia le otorgará el lugar que merece por las transformaciones profundas que promovió. Pero desde ya todos le reconoceremos los logros concretos de su gestión, como: el crecimiento económico; el desarrollo de la industria nacional y la importante contracción de la tasa del desempleo; las mejoras salariales en la mayoría de las actividades, que superaron las proyecciones inflacionarias; el auge del consumo y el crédito; la ampliación de los beneficios jubilatorios para personas que no habían hecho aportes...
 
Además, la función activa del Estado desplazando al "mercado"; el discurso reivindicativo, nacional y popular, frente a las grandes corporaciones empresariales y a los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional; la renovación de la Corte Suprema; el desendeudamiento con el FMI; la política de Derechos Humanos y la nulidad de las leyes de obediencia debida: la integración regional... Por esto, ya tiene su lugar en la historia, con toda justicia.
 
Muerto NéstorCristina convirtió al kirchnerismo en una etapa distinta: el cristinismo, haciendo todo lo contrario de lo que había realizado su difunto marido y dilapidando la herencia política y económica que éste le dejó.
 
Para CFK, el PJ era impresentable y lo congeló. La relación con los intendentes del conurbano bonaerense y los gobernadores del PJ, se daba en un marco de total subordinación. El nuevo eje fue un grupo de pequeños partidos y dirigentes "progres" satélites, que muchas veces eran utilizados para presionar a los sectores díscolos del PJ.
 
En el campo de las alianzas sindicales, mientras NK privilegió la relación con Hugo Moyano y sostuvo una sola CGT, CFK rompió con el líder camionero e impulsó una fractura de la CGT. Cambió un aliado poderoso y con cierta autonomía por otros menos autónomos y más acostumbrados al calor del poder: "Los gordos".
 
Las características más relevantes del modelo económico que puso en marcha Néstor en 2003 podrían resumirse en: Promoción del consumo interno, desendeudamiento, tipo de cambio competitivo, paritarias libres, superávit paralelos (fiscal y comercial), confrontación con el FMI, entre las más importantes. Cristina hizo todo lo contrario.
 
Más allá de cualquier consideración, es indiscutible que Néstor Kirchner ha marcado un antes y un después. Es parte fundamental en la realidad argentina, vive en el corazón de su Pueblo, porque puso nuevamente en marcha un proyecto peronista transformador que forjó nuevos derechos, en la pelea por la igualdad de oportunidades y la equidad social, en la lucha permanente de la causa nacional y popular por: la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social.
 
Por Blas García

24-02-2018 / 19:02
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