La Constabularia" nicaragüense leales al gobierno conservador que atacan la fortaleza sitiada al amanecer del 4 de octubre.
 
El general Benjamín Zeledón murió el 04 de octubre abatido en un caserío cerca de Niquinohomo; su cadáver fue puesto sobre una carreta tirada por una yunta de bueyes que atravesó Niquinohomo por su Calle Real.
 
Fue precisamente sobre esa calle que un joven, Augusto Cesar Sandino, vio la forma en que iban tirando el cadáver de Zeledón, y esto, lo hizo meditar sobre la realidad de la intervención yanqui en Nicaragua y al cabo de los años lo impulsó en su lucha contra la ocupación militar del imperialismo, que no tenía otro objetivo que el de seguir manteniendo sus intereses monopolistas y los privilegios de la oligarquía traidora que los apoyaba.
 
Por Carlos Morales
'/> En Nicaragua, marines yanquis sitian a los rebeldes nicaragüenses y abaten a Benjamín Zeledón / La Opinión Popular
La Opinión Popular
                  06:40  |  Jueves 26 de Abril de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“A los que les guste mucho la plata hay que correrlos de la política. Hay que buscar gente que viva con sencillez, con sobriedad, como la inmensa mayoría de la sociedad”. Pepe Mujica
Recomendar Imprimir
Internacionales - 02-10-2017 / 20:10
EFEMÉRIDES POPULARES

En Nicaragua, marines yanquis sitian a los rebeldes nicaragüenses y abaten a Benjamín Zeledón

En Nicaragua, marines yanquis sitian a los rebeldes nicaragüenses y abaten a Benjamín Zeledón
Efigie del doctor y general Benjamín Zeledón Rodríguez en billete de cinco mil córdobas, emisión 1988. Letra de 'Yo soy de un pueblo sencillo', del poeta nicaragüense Carlos Mejía Godoy.
La Revolución libero-conservadora de 1912, en Nicaragua,  fue un conflicto político y militar que se desencadenó como culminación del rompimiento de la alianza conservadora posterior a la caída del poder de José Santos Zelaya.
 
El detonante fue la destitución del General Luis Mena Vado como ministro de Guerra por el Presidente Adolfo Díaz RecinosMena había sido designado Presidente de Nicaragua para el período 1913-1917 por la Asamblea Constituyente. Los líderes de la revolución eran Mena, Zeledón y Marcelo Castañeda.
 
Esta guerra civil fue corta pero cruenta y tras algunos éxitos iniciales que le permitieron la toma de las ciudades de Granada y León, así como sitiar Managua, las tropas revolucionarias tuvieron que replegarse.
 
Para enfrentar esta sublevación, Díaz solicitó el apoyo militar yanqui y el gobierno de Estados Unidos envió un contingente de su Infantería de Marina, sin más base ni requisito para fundamentar ese concepto filibustero del derecho que la simple solicitud de un gobernante tiránico, ilegítimo y en crisis.
 
El general Mena, máximo líder de los revolucionarios, se rindió sin combatir ante el alto mando de los marines en la ciudad de Granada y es enviado al exilio en Panamá. Zeledón Castañeda, sin embargo, se negaron a abandonar las armas. El general Zeledón, asumió el mando de la Revolución con lo cual llegó a ser Jefe Supremo del Gobierno en rebelión desde esa fecha hasta su muerte.
 
El 03 de octubre de 1912, soldados estadounidenses sitian a los rebeldes nicaragüenses en los cerros Coyotepe y La Barranca cerca de la ciudad de Masaya. En la batalla de Coyotepe, los revolucionarios se enfrentan a las tropas combinadas del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos' y de "La Constabularia" nicaragüense leales al gobierno conservador que atacan la fortaleza sitiada al amanecer del 4 de octubre.
 
El general Benjamín Zeledón murió el 04 de octubre abatido en un caserío cerca de Niquinohomo; su cadáver fue puesto sobre una carreta tirada por una yunta de bueyes que atravesó Niquinohomo por su Calle Real.
 
Fue precisamente sobre esa calle que un joven, Augusto Cesar Sandino, vio la forma en que iban tirando el cadáver de Zeledón, y esto, lo hizo meditar sobre la realidad de la intervención yanqui en Nicaragua y al cabo de los años lo impulsó en su lucha contra la ocupación militar del imperialismo, que no tenía otro objetivo que el de seguir manteniendo sus intereses monopolistas y los privilegios de la oligarquía traidora que los apoyaba.
 
Por Carlos Morales

Letra de la canción 'Yo soy de un pueblo sencillo', del poeta nicaragüense Carlos Mejía Godoy
 
Yo soy de un pueblo pequeño, pequeño como un gorrión
con medio siglo de sueños, de vergüenza y de valor.
Yo soy de un pueblo sencillo, como la palabra Juan
como el amor que te entrego, como el amor que me dan.
 
Yo soy de un pueblo nacido entre fusil y cantar
que de tanto haber sufrido tiene mucho que enseñar.
Hermano de tantos pueblos que han querido separar
porque saben que aun pequeños, juntos somos un volcán
Porque saben que un pequeños, juntos somos un volcán.
 
Yo soy de un pueblo que es poeta y sus versos escribió
en los muros y en las puertas con sangre, rabia y amor.
Yo soy de un pueblo orgulloso, con mil batallas perdidas
soy de un pueblo victorioso que aun le duelen las heridas.
 
Yo soy de un pueblo nacido, entre fusil y cantar
que de tanto haber sufrido tiene mucho que enseñar.
Hermano de tantos pueblos que han querido separar
porque saben que aun pequeños, juntos somos un volcán
porque saben que aun pequeños, juntos somos un volcán.
 
Yo soy de un pueblo reciente, pero antiguo su dolor
analfabeta mi gente, medio siglo en rebelión.
Yo soy el pueblo que un niño en Niquinohomo soñó
Soy del pueblo de Sandino y Benjamín Zeledón
Yo soy de un pueblo sencillo, fraterno y amigo
que siembra y defiende......su revolución.....

Fuente: Wikipedia

Agreganos como amigo a Facebook
25-04-2018 / 21:04
25-04-2018 / 21:04
El 26 de abril de 1985, a las 21 horas, se producía el incendio del neuropsiquiátrico Saint Emilien, en Buenos Aires, que dejó un saldo de 86 muertos. Por la hora, y al tratarse de un centro psiquiátrico, algunos pacientes habían sido dormidos con sedantes y no pudieron huir de las llamas. Otros, en cambio, tenían las puertas de seguridad de sus habitaciones cerradas y no pudieron atravesarlas por sus barrotes.
 
Casi todas las ambulancias de los hospitales metropolitanos fueron puestas a disposición para completar el rescate de los heridos y para el traslado de los cuerpos, teniendo en cuenta que allí se encontraban internados unos 410 pacientes. Incluso, una enfermera se arrojó por una ventana del tercer piso para escapar de las llamas, envuelta en un colchón para intentar amortiguar la caída, pero murió debido al impacto. Varios de los internos también intentaron escapar así.
 
Un gran número de bombero intentó a la medianoche ingresar al lugar, pero aún las llamas dominaban el interior. Recién dos horas más tarde pudieron realizarse los rescates. A las cinco de la madrugada del sábado 27 de abril los bomberos comenzaron a retirar los cadáveres de las víctimas, la mayoría de ellos carbonizados.
 
Fue la peor tragedia ocasionada por un incendio en el país antes del boliche Cromañón. Tras el siniestro, los propietarios de la clínica -que responsabilizaron por el fuego a un paciente- se declararon en quiebra y otra empresa compró el edificio. Nunca hubo responsables o condenados por la Justicia.
 
La Opinión Popular

25-04-2018 / 21:04
24-04-2018 / 19:04
24-04-2018 / 19:04
NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar