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"El 90% de los que nacen pobres, mueren pobres por inteligentes y trabajadores que sean. Y el 90% de los que nacen ricos mueren ricos, por idiotas y haraganes que sean". Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía
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Nacionales - 29-09-2017 / 11:09

Bombardeo de "buenas" noticias económicas para las elecciones

Bombardeo de
Aumenta la deuda en pesos y en dólares a un ritmo infernal. La industria no detiene la expulsión de trabajadores calificados. La red de protección social se debilita licuando programas. Se reducen las prestaciones en el sistema de cobertura a jubilados. Los empleos que se crean son precarios, monotributistas y en escalas salariales de medias a bajas. La fuga de capitales tiene niveles de intensidad máxima según registros oficiales. Se está ampliando la brecha de las cuentas externas con déficit creciente en el balance comercial y en la cuenta corriente de la balanza de pagos. El desequilibrio de las cuentas públicas se acentúa con la muy fuerte suba de la carga de intereses de la deuda, parcialmente compensado con reducción de subsidios, que es la contracara de los tarifazos.
El gobierno de Mauricio Macri y los multimedios afines observan con entusiasmo algunas novedades que viene dando la economía para ayudar al clima optimista. Caída de la pobreza, aumento del salario real, mejora de la actividad económica. En las últimas semanas el Gobierno reboza optimismo sobre los datos que va difundiendo. Sin embargo, aunque estos datos muestran un cambio en la situación de la economía después de la dura recesión producida por las medidas de ajuste que tomó Cambiemos desde que asumió, lo cierto es que se ven favorecidos por la comparación con el pico de la crisis, que ellos mismos provocaron y que es el momento con el que se están comparando.
 
El gobierno destaca la recuperación del poder de compra del salario. Toma para esto la comparación con el nivel más bajo, alcanzado a mediados del año pasado. Pero el salario compra menos que cuando asumió Macri y esta mejora podría evaporarse con los tarifazos que el gobierno tiene en carpeta para después de las elecciones.
 
El Gobierno difundió que la actividad económica registró en julio un crecimiento de 4,9 % respecto de un año atrás. Aunque el número podría resultar contundente considerado aisladamente, en julio de 2016 estaba registrando una caída interanual de 5,6 %.
 
Entre los principales determinantes de la recuperación se encuentra la obra pública, que explica el crecimiento de la construcción, uno de los capítulos que más están influyendo en el crecimiento de la actividad. Después de frenarla en 2016, el Gobierno la está empujando con todo en este año. Pero el empleo del sector según el INDEC está en julio por debajo del que registraba dos años atrás. Y habrá que ver qué continuidad mantiene la obra pública después de las elecciones, considerando la necesidad del Gobierno de ajustar las cuentas públicas.
 
En los primeros 8 meses de este año, el empleo registrado total tuvo, de acuerdo al ministerio de Trabajo, un crecimiento de 1,2 %. Esto muestra que después de retroceder en 2016, la recuperación del empleo es menor al crecimiento poblacional. La pobreza alcanzó al 28,6% de la población en el primer semestre del año y la indigencia llegó hasta el 6,2%. Contra los registros correspondientes a la segunda mitad del año pasado, las cifras publicadas por el Indec representan una leve disminución en la pobreza y un incremento en la indigencia.
 
El próximo domingo podrá percibirse un pequeño anticipo de lo que vendrá después de las elecciones. El Gobierno decidió liberar los precios del combustible a partir de ese día. Los funcionarios manifestaron su confianza en que serán cuidadosos con las subas. Sin embargo, la experiencia de los momentos en que rigió la liberalización de tarifas mostró la propensión de las empresas a remarcar sin frenos.
 
Hay otros golpes al salario de los trabajadores en gateras. En primer lugar en las tarifas de luz y gas, que el Gobierno pospuso para después del 22 de octubre. Pero también en prepagas y otros rubros, el Gobierno negoció que se pospongan aumentos. Habrá tarifazos varios para "celebrar" el resultado de octubre y serán malas noticias que llegarán todas juntas al final de 2017.
 
La Opinión Popular

 
OPINIÓN
 
¿Cuándo explota?
 
Aumenta la deuda en pesos y en dólares a un ritmo infernal. La industria no detiene la expulsión de trabajadores calificados. La red de protección social se debilita licuando programas. Se reducen las prestaciones en el sistema de cobertura a jubilados. Los empleos que se crean son precarios, monotributistas y en escalas salariales de medias a bajas.
 
La fuga de capitales tiene niveles de intensidad máxima según registros oficiales. Se está ampliando la brecha de las cuentas externas con déficit creciente en el balance comercial y en la cuenta corriente de la balanza de pagos. El desequilibrio de las cuentas públicas se acentúa con la muy fuerte suba de la carga de intereses de la deuda, parcialmente compensado con reducción de subsidios, que es la contracara de los tarifazos.
 
El ingreso disponible promedio de la población ha descendido y los anuncios de próximos aumentos en las tarifas de luz, gas, agua y transporte agudizarán esa tendencia. Por eso el consumo privado global sigue deprimido pese a las cifras que marca el Indec en registro del PIB y de explicaciones disparatadas de funcionarios y analistas afines al macrismo acerca de su comportamiento.
 
Quienes pueden eludir el marketing de confusión de la inmensa red oficial de propaganda pública y privada, que en estos días ha presentado como el inicio de un fuerte crecimiento los últimos datos del Producto cuando, en realidad, es un leve rebote estadístico respecto a la recesión autoinfligida en 2016 y con la economía siguiendo por debajo del pico de 2015, tienen una pregunta que los desvela. La situación económica descripta al comienzo los provoca a expresar la inmediata interpelación acerca de cuándo explota y se precipita una crisis.
 
Esa inquietud se adelanta a querer definir el final del ciclo y de ese modo debilita el análisis del proceso, el daño presente y las consecuencias a futuro, que es lo más relevante de esta renovada experiencia económica regresiva.
 
El deseo de determinar cuándo será el punto final es provocado por el desvío conceptual acerca del papel del economista en la sociedad. La idea equivocada y dominante es que el economista sabe el futuro para precisar hasta con decimales la evolución de las principales variables.
 
Si dice cuánto estará el dólar dentro de un año, cuál será la evolución del Producto y sentencia el porcentaje exacto de aumento de la tasa de inflación, cómo no va a poder precisar cuándo estallará la crisis de un proyecto político-económico donde en casi todos los frentes está acumulando tensiones.
 
Transitar el camino del pronosticador y de predecir el momento del estallido de una crisis es muy seductor para economistas, que de ese modo abusan de la ansiedad social y del desconocimiento general de las cuestiones básicas del funcionamiento de la economía, además de que le permite una facturación abultada por tirar cifras hipnotizadoras. Ese lugar de poder es muy tentador y es placentero para la mayoría de los economistas.
 
Para no tropezar con esa trampa, que poco colabora en la comprensión y sólo ayuda a distraer de aspectos fundamentales de lo que está sucediendo en el ciclo económico, es necesario concentrarse en la tendencia y consecuencias del modelo económico en curso. 
 
El aspecto principal de la reflexión económica no es acertar cuándo estallará la crisis que está incubando el gobierno de Cambiemos, aunque es obvio que a cualquier le gustaría saberlo pero que no es posible determinar, sino que la tarea relevante es precisar los daños económicos, laborales y sociales que está provocando la actual política económica.
 
Costos que condicionarán la futura política de reparación, como así también serán una restricción adicional a los ya estrechos márgenes de autonomía de una economía periférica de desarrollo intermedio como la argentina. 
 
 
Insustentable
 
El último informe del Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz ofrece un panorama acerca del actual estado de la economía. Apunta que la política de endeudamiento externo es insustentable y que sólo permite patear hacia adelante la restricción externa sin solucionar o incluso agravando los problemas económicas que le dieron origen. Detalla que a la fuga de capitales, déficit energético e industrial, se le sumó un déficit comercial récord que se afianza como una característica estructural del modelo económico.
 
La "buena herencia" del  desendeudamiento kirchnerista permite seguir con el festival del bono por un par de años estiman en la city, informa el CESO cuyo director es Andrés Asiain. Para preguntar por qué una vez más se acumulan pesadas deudas en divisas sin saber cómo se pagarán mientras el déficit comercial se convierte en estructural. Sentencia que, más allá de que pueda haber un par de años más del actual ritmo de endeudamiento externo, es una política que lleva a un callejón sin salida.
 
Claudio Scaletta, periodista de este diario y editorialista en el suplemento económico Cash, acaba de publicar un libro que es un aporte magnífico para identificar y profundizar las características del proyecto de la Segunda Alianza.
 
Sin caer en la tentación de establecer plazos, va orientando el análisis del actual ciclo económico para concluir que no es sustentable. En "La recaída neoliberal. La insustentabilidad de la economía macrista", interpela también con la pregunta de por qué se reincide en una política económica que conduce a la insustentabilidad social y financiera, cuando tanto la teoría como la experiencias, local y global, "conoce" el resultado al final del camino.
 
 
Inevitable
 
En esa definición Scaletta no adelanta cuándo será la crisis, pero que ésta será inevitable por la propia lógica de la política económica que se está implementando. Aclara que proyectar el futuro es lo que los economistas no deberían hacer y qué es lo que siempre hacen mal. Insiste con que si se quiere proyectar con decimales la evolución de variables particulares las posibilidades de error crecen exponencialmente.
 
Sin embargo explica que la economía es una ciencia, que tiene leyes y que las relaciones causa-efecto existen y, por lo tanto, se puede estimar cuál puede ser el resultado. Luego ofrece una idea esclarecedora para utilizar cuando el objetivo es abordar con profundidad analítica la esencia de la economía política: "lo que en cambio es improbable fallar, si se dispone de buena teoría, es respecto a las tendencias de las variables fundamentales". Y la tendencia con su respectivo desenlace de la economía macrista es muy evidente revisando la historia local.
 
Para Scaletta el único riesgo real de las predicciones generales es la ocurrencia de hechos extraordinarios que alteren las variables centrales. Por ejemplo la evolución de la tasa de interés internacional. Con la economía arrojada a un nuevo ciclo de endeudamiento desenfrenado, la eventual alza de la tasa que define la banca central estadounidense es clave.
 
Al Ministerio de la Deuda a cargo de Luis Caputo se le complicaría las emisiones de deuda y debería pactar tasas aún más altas que las actuales. Como la deuda financia los desequilibrios de las cuentas externas e internas, no sólo sería más caro conseguir los fondos sino que podrían aparecer incertidumbres acerca de la capacidad de pago del país, lo que cerraría el grifo de dólares de la deuda y, en ese caso, como en 1989 y 2001, irrumpiría la crisis.
 
 Con la misión de seducir al mundo de las finanzas internacionales, principal sostén de la presente política económica regresiva, Scaletta plantea que hay pocas dudas respecto a que el gobierno de Macri seguirá el viejo esquema de los programas de condicionalidades estilo FMI similares a los que ya se aplican en otros países de la región y el mundo.
 
En la mira de los programas del Fondo se encuentran los derechos laborales, los sistemas previsionales, los salarios públicos, la privatización de todo lo que se pueda y cualquier rezago de los Estados benefactores. La intención política de impulsar esos proyectos no es un misterio puesto que ya fueron adelantados por los principales funcionarios del gobierno.
 
Este recorrido económico no surge de la posesión de la bola de cristal o de una mente esclarecida, indica Scaletta, sino que son las secuencias estandarizadas que ya se presentaron en el pasado, en Argentina y en el mundo, y de los que el presente parece apenas un calco.
 
Ante el ansioso interrogante entonces de cuándo estalla la crisis, observa con lucidez que "quizá la pregunta, no debería ser si puede funcionar o no el neoliberalismo, sino por qué habría de funcionar lo que ya demostró que no funciona".
 
Por Alfredo Zaiat
 
Fuentes: Página12, La Izquierda Diario y La Opinión Popular
 

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25-02-2018 / 12:02
El caso Correo Argentino vuelve a exponer una posible situación de conflicto de intereses (como los macristas llaman delicadamente a la corrupción) que roza a la empresa de la familia del presidente Mauricio Macri. De acuerdo al expediente que tramita en la Justicia Comercial, la mayoría de los abogados que deben velar por los intereses de los acreedores tienen nexos con la deudora, es decir, con Correo.
 
El Estado es uno de los acreedores de Correo, pero hay al menos otros 354 representados en el expediente a través de apoderados. Se trata de empresas e individuos. Desde aerolíneas hasta proveedores de la época en que estaba en manos del Grupo Macri. También figura la Asociación Civil Club Atlético Boca Juniors.
 
Los apoderados de estos acreedores particulares son 14 abogados, de los cuales solo dos no están vinculados a quienes administran Correo, según surge del expediente. Por ejemplo, Ignacio A. Buceta, del estudio Tonelli, aparece representando los intereses de 15 acreedores que deben cobrar sus deudas de Correo. Pero al mismo tiempo figura como director suplente de Correo en 2007 y 2010.
 
Claudio G. Lehmann figura en el expediente como abogado de 33 acreedores y fue director titular y suplente de Correo entre 2007 y 2011. Germán G. Carnevale representa a 19 acreedores y cobró honorarios de Correo entre noviembre de 2010 y 2012. Susana Piantelli es abogada del estudio Kleidermacher, que a su vez es apoderado de Correo, pero la letrada representa a 44 acreedores.
 
En total, siete abogados de acreedores están relacionados con Lehmann (fijaron el mismo domicilio, en Tucumán 1650 2º F). Otros dos están vinculados al estudio Kleidermacher y otros tres, al estudio Tonelli.
 
El estudio Tonelli, dirigido por el hermano del diputado de Cambiemos Pablo Tonelli, representa a Correo desde hace años. Pablo E. Sarín, otro miembro de ese estudio, es vicepresidente de Correo desde 2011. Antes era director titular. Mercedes Tonelli, abogada del estudio e hija del diputado, también cobró honorarios de Correo, según consta en la causa.
 
Sencillamente, están de los dos lados del mostrador.

25-02-2018 / 12:02
25-02-2018 / 11:02
El gobierno de Mauricio Macri hizo todo que estaba a su alcance para limitar la cantidad de dirigentes sindicales que adhirieron al acto del miércoles 21. Festejó cada ausencia como un gol de media cancha, las preanunció con fruición, insinuó que los oradores hablarían ante un páramo.
 
También prodigó presiones o favores para inducir el ausentismo, tan detestado en otras facetas de la realidad. Más tarde, minimizó el número de participantes. En el primer intento se le fue la mano porque las imágenes de los drones tornaban ridículas sus estimaciones, la aumentó en cuestión de horas.
 
En todo momento, identificó al acto con sus convocantes. Las fotos del palco "punteando" a los dirigentes son válidas e ilustrativas, pero es falaz deducir que más de doscientas mil, tal vez un cuarto de millón de personas, sean clones o títeres de Hugo Moyano, de Cristina Fernández o de cualquier protagonista. No participó una masa informe ni un conjunto de Wallys o zombis sin personalidad, motivaciones, valores e intereses.
 
Eran trabajadores, formales o no, con o sin empleo. Provenían de todo el país, con la lógica preeminencia del área metropolitana. No cualquier persona puede costearse un viaje de larga distancia... para muchos hasta los vuelos lowcost de Flybondi son prohibitivos, sin contar que no suelen llegar a destino.
 
Una representación viva de la clase trabajadora se dio cita para cuestionar al Gobierno en general y practicar la nueva costumbre de insultar a Mauricio Macri, con todas las letras.
 
El macrismo echó mano al rebusque clásico de todos los gobiernos: comparar a los que ponen el cuerpo, se movilizan, caminan, se cansan y ejercen la acción colectiva versus los que "se quedaron en sus casas". Se da por hecho que todos y todas objetan la movida. Se sobre interpreta que la "mayoría silenciosa" obra con unanimidad, una falacia.
 
El Gobierno puede obstinarse en creer (o proclamar) que la muchedumbre congregada el miércoles está compuesta por "militantes" sin seso o pobres irracionales que son llevados de la nariz o a cambio de unos pesos. O atribuir la epidemia de insultos a Macri a un mero fenómeno futbolero. El relato macrista rechaza las conexiones causales.
 
La inflación galopa, el valor adquisitivo de sueldos y jubilaciones baja, los servicios públicos se encarecen y se corta el suministro de electricidad, los despidos cunden. La malaria se expande, la bronca ciudadana crece, se hace costumbre insultar a Macri.
 
La victoria en las elecciones se equiparó a un cheque en blanco. La imagen la pifia de movida. El cheque en blanco nunca existe en democracia: es ilusorio esperar una autorización absoluta y vitalicia para girar en descubierto.

24-02-2018 / 12:02
El interbloque Cambiemos no se reunió este año. Nicolás Massot juntó al PRO el martes y les sugirió que el aborto podía tratarse. Los radicales se enteraron por los diarios que el Gobierno estaba interesado en el tema y estallaron en los grupos de  whatsapp.
 
"¿Qué es eso que el Gobierno habilita el debate del aborto?", escribieron, temprano, varios diputados radicales en los grupos de whatsapp del interbloque Cambiemos, tras leer en los diarios que Marcos Peña había instruido a Massot y a Mario Negri a empujar el tratamiento de la ley que habilita la interrupción del embarazo antes de las 14 semanas.
 
Se trata de una iniciativa que se presenta cada dos años y, tarde o temprano, llega a alguna comisión. Claro que siempre hace falta quórum y que el Gobierno de Macri instruya a no vaciar las bancas es un dato clave, inesperado para los propios oficialistas.
 
De hecho ya cambió los planes: los 11 oficialistas que firmaron la solicitada a favor intentaban esta tarde convencer a Victoria Donda (Libres del Sur) para no llamar a una sesión especial el 8 de marzo y esperar el giro a comisiones.
 
Con la garantía de quórum, a las abortistas les conviene ese esquema, porque si se trata un proyecto sin paso por comisión se requiere dos tercios para aprobarlo. Con dictamen, alcanza con los 129 votos de la mayoría simple.
 
Ahora el sumo pontífice es un enemigo declarado del Gobierno de Macri y el aborto un tema ideal para dejarlo mal parado y, de paso, revitalizar al Congreso tras el violento tratamiento de la reforma previsional de diciembre. Para muchos diputados de Cambiemos, se trata sólo de eso. Ni más ni menos. 

24-02-2018 / 10:02
El gobierno neoliberal conservador de Mauricio Macri da explicaciones sobre la economía a los empresarios y a nadie más. En otros frentes batalla los malos resultados de sus medidas los responde con un arsenal de posverdades y descalificaciones y su capacidad demostrada para manipular miedos y fantasmas, corrupción, autoritarismo y mano dura y ahora el rechazo a la despenalización del aborto.
 
Respaldado por los medios ultraoficialistas: Clarín, La Nación, Infobae y otros, en la previa de la convocatoria denunció que el acto era para defender a un Moyano acusado de corrupción. Después del acto, el jefe de gabinete se encargó de profundizar esa línea, pero asignando la responsabilidad por la convocatoria a Cristina.
 
"La única que faltaba en el escenario", dijo Marcos Peña. Demasiado esfuerzo para ocultar que el centro de la convocatoria fue la situación económica que ha generado quebrantos, pobreza y desempleo.
 
Ninguno de los centenares de miles que estaban en la 9 de Julio escuchó ni una consigna que aludiera a Moyano o a la ex presidenta. Cada columna cantaba sus cantitos y todos relacionados con la situación económica, la inflación, los bajos salarios, los tarifazos, el saqueo a los jubilados.
 
Cada quien tenía el suyo, pero en un momento, poco antes de que empezaran los oradores, todos confluyeron en uno solo: Mauricio Macri, la puta que te parió!". Ese fue el eje de coincidencia y la causa de la masividad.
 
Si algún mérito cosecha el líder camionero es su olfato para medir el clima social y generar una convocatoria a pesar de la renuencia de  la mayoría de los grandes sindicatos.
 
Este acto fue más grande que los que se realizaron antes con la participación de todos los gremios. Y seguramente la decisión de convocarlo, junto con los que se sumaron, lo coloca en el lugar de capitalización del descontento cada vez más amplio y más agudo.  
 
No ha habido ninguna respuesta oficial a los reclamos planteados en el imponente acto del miércoles. No significa que no sintiera el impacto. Ya no se trata de un gobierno con imagen en ascenso como en 2016 y 2017. Ahora está en bajada.
 
En ese contexto tan estrecho, donde los únicos que ganan son los ricos, el margen de la política también se achica porque no tiene nada que ofrecer a la mayoría, solo seguir echándole la culpa de todo a Cristina.
 
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