La Opinión Popular
                  18:28  |  Lunes 24 de Septiembre de 2013  |  Entre Ríos
El clima en Paraná
“Macri sigue emitiendo deuda y se olvida de la Salud, la Educación, el Medioambiente y la Cultura. Le recorta los ingresos a los jubilados pero perdona al Grupo Macri su deuda con el Correo Argentino”. Pino Solanas
Recomendar Imprimir
Nacionales - 26-09-2017 / 11:09
DURO GOLPE AL BOLSILLO POPULAR

El Gobierno de Macri le dio manos libres a las empresas petroleras para fijar el precio de los combustibles

El Gobierno de Macri le dio manos libres a las empresas petroleras para fijar el precio de los combustibles
El Ministerio de Energía apuró la desregulación del mercado de hidrocarburos que estaba prevista para el año que viene. Desde el próximo domingo, las empresas podrán ajustar la nafta según el dólar y la cotización del crudo.
El gobierno de Mauricio Macri anunció ayer que a partir del 1º de octubre quedará suspendido el acuerdo alcanzado entre las compañías productoras de petróleo y las refinadoras, por lo cual quedará liberado el valor de los combustibles en el mercado interno. El precio de los combustibles será decidido por las empresas petroleras sin ninguna intervención del Estado.
 
Las empresas que venden nafta, YPF, Oil, Axion, Shell, Refinor y Petrobras fijan los precios en función de lo que abonaban el petróleo crudo que les compraban a las productoras locales (Petrobras, YPF, Pan American Energy, Pluspetrol). Con esta medida están liberadas de esta obligación y tendrán la posibilidad de importar o comprar en el mercado local.
 
"El precio de los combustibles líquidos lo va a decidir el mercado", expresó el ministro de Energía, el polémico Juan José Aranguren, lo que quiere decir que a partir de esta medida las petroleras definirán el costo para el consumidor de los combustibles. Las empresas podrán ajustar la nafta según el dólar y la cotización del crudo. Los productores venderán más caro a las refinadoras para que estas trasladen sus mayores costos a los consumidores.
 
El Gobierno dio a conocer la decisión a través de una nota enviada a las empresas firmantes del Acuerdo para la Transición de Precios Internacionales de la Industria Hidrocarburífera, rubricada a comienzos de enero pasado y cuyo contenido fue ratificado ayer por Aranguren, al participar de la apertura de la XI Exposición de Petróleo y Gas. "Son las empresas las que van a tomar sus decisiones, haciendo, productores y refinadores, lo que les parezca", explicó el funcionario macrista, ex presidente de la filial argentina de la compañía Shell.
 
Los precios no se acordarán entre las empresas conjuntamente, sino que cada una tendrá libertad de fijarlo de acuerdo a sus costos y su evaluación de las distintas variables de mercado. "Ninguna empresa se va a suicidar", afirmó el titular de la cartera de Energía respecto de la posible disparada de valores en los surtidores.
 
"Si apareciera una escalada, el Gobierno va a preservar un mercado que se apegue a la normativa y la ley para generar las condiciones necesarias. Hay una Comisión Nacional de Defensa de la Competencia que, cuando observe una actitud cartelizante, investigará y le preguntará al Ministerio si tiene algo que opinar, lo que ocurrirá oportunamente", sostuvo el ministro.
 
Se prevé que las empresas no aumenten sus precios hasta después de las elecciones del 22 de octubre, por pedido del Gobierno. Sin embargo, no sería la primera vez que Cambiemos habla con el "corazón" y los empresarios le responden con el "bolsillo". 
Mientras, a los sueldos le ponen techo, al combustible no se lo controla. 


La Opinión Popular

 
EL GOBIERNO LIBERA EL VALOR DE LOS COMBUSTIBLES Y PASAN A MOVERSE CON LA COTIZACIÓN INTERNACIONAL DEL PETRÓLEO
 
Manos libres para tocar el precio del surtidor
 
A partir del próximo domingo el precio de los combustibles será decidido por las empresas petroleras sin ninguna intervención del Estado. La cotización de las naftas será determinada por el sector privado a partir de la variación de la cotización internacional del crudo y los movimientos del tipo de cambio.
 
La convergencia definitiva con los valores internacionales estaba prevista para fin de año pero el Ministerio de Energía finalizó de manera anticipada el acuerdo informal que permitía supervisar la magnitud de los aumentos en los surtidores una vez por trimestre.
 
Desde la cartera que encabeza Juan José Aranguren pretenden que las firmas no reaccionen a la liberalización de manera inmediata y esperan que los nuevos aumentos se posterguen hasta después de las elecciones legislativas.
 
Además, el Gobierno evalúa modificaciones impositivas para evitar movimientos bruscos en los surtidores. Si el mecanismo para determinar los valores de los combustibles en las estaciones de servicio acordado en diciembre de 2016 se hubiera mantenido hasta fin de año, las empresas analizaban subir ahora alrededor de un 6 por ciento. En el caso de YPF, que concentra el 55 por ciento del mercado, ese incremento llevaría la nafta súper por encima de los 21 pesos por litro.
 
La decisión del Gobierno que se conoció ayer representa el corolario del proceso de desregulación de la actividad hidrocarburífera iniciado a comienzos del año pasado que repone el esquema de liberalización instalado a lo largo de los años noventa. La medida, a su vez, favorece la rentabilidad de la petroleras integradas. La convergencia de los valores locales con los internacionales implica la eliminación del precio sostén -denominado "barril criollo"- con que el gobierno anterior pretendía alentar la inversión y producción locales para recuperar el autoabastecimiento en un contexto de caída en los valores internacionales.
 
Durante el primer año de vigencia de esos precios, en 2015, la producción apenas cedió 0,2 por ciento pero desde que se anunció la eliminación de los valores de referencia el sector profundizó su caída. El año pasado cayó 6,3 por ciento y en los primeros siete meses del año acumula una retracción del 9,4 por ciento.
 
La decisión de amputar la capacidad de intervención estatal no solo puede afectar los niveles de empleo en las provincias productoras como Neuquén, Chubut y Santa Cruz sino que una mayor caída de los niveles de producción resultará, en el mediano plazo, en una creciente necesidad de divisas para financiar las importaciones. Ese escenario suma presiones para la estabilidad macroeconómica.
 
El establecimiento de un esquema de "precios libres" estaba previsto para comienzos de 2018. A fines del año pasado la cartera de Energía acordó con las petroleras que la variación en los combustibles dependería de tres factores principales: el valor del peso frente al dólar, la cotización del barril de crudo internacional y las variedades que se producen en el país, como biocombustibles. Con esas pautas el aumento fue del 8 por ciento en enero.
 
En la segunda oportunidad las variantes del mercado resultaron favorables a los automovilistas haciendo retroceder el precio del gasoil en un 2,6 por ciento y el de las naftas 0,1 por ciento. La tercera revisión correspondiente al período julio-septiembre marcó un aumento del 7 por ciento para las naftas y el 5,9 por ciento para el gasoil.
 
Para el último período del año que regía a partir del 1º de octubre las empresas pretendían remarcar el 6 por ciento el precio de los combustibles. Siguiendo la lógica del pago en cuotas de las nuevas tarifas del gas o la extensión de la gratuidad de la televisación de los partidos de fútbol, en la Casa Rosada pretenden que la liberalización anticipada postergue las subas hasta después de las elecciones.
 
"Dentro de lo previsto en el acuerdo, un aumento de los precios internacionales permitiría la liberación de los precios internos y de ese punto en adelante, mantener la paridad con los mismo con un funcionamiento pleno de las reglas del mercado", sostiene Energía en la nota que envió a las empresas a fines de la semana pasada.
 
La misiva referida a la terminación del Acuerdo para la Transición a Precios Internacionales de la Industria Hidrocarburífera Argentina sostiene que "en el marco de las distintas variables que intervienen en el mercado hemos observado que con fecha del 13 de septiembre de 2017, se ha satisfecho la condición enunciada por el punto 9 del acuerdo. En consecuencia, los compromisos asumidos en el acuerdo quedarían suspendidos a partir del 1º de octubre de 2017".
 
Así, a partir de la próxima semana un aumento en el precio internacional del petróleo tendrá un correlato directo en el local. Un hipotético aumento favorecerá a las productoras locales e incluso podría impulsar inversiones extranjeras en los sectores no convencionales como Vaca Muerta.
 
En ese escenario, los productores venderán más caro a las refinadoras para que, finalmente, estas trasladen sus mayores costos a los consumidores.
 
Una dinámica similar se observará cada vez que se mueva la cotización del dólar ya que, si bien sus costos no están totalmente dolarizados, es un histórico anhelo de las empresas poder trasladarle a los eslabones más débiles de la cadena los movimientos cambiarios.
 
A su vez, si los precios internacionales vuelven a retroceder, en cambio, debería esperarse una baja en los surtidores. Quienes conocen el accionar de los petroleros anticipan que los precios serán inflexibles a la baja.
 
El argumento corporativo es que, incluso cuando no se mueven los precios internacionales del crudo, no logran compensar el impacto de la devaluación sobre sus costos. Por eso esperan que las pizarras de las estaciones de servicio muestren nuevas subas en los próximos meses.
 
Por Tomás Lukin
 
Fuentes: Página12, Diario Hoy y La Opinión Popular
 

Agreganos como amigo a Facebook
El Gobierno de Macri le dio manos libres a las empresas petroleras para fijar el precio de los combustibles
Por las naftas “liberadas”, coinciden en que subirán los precios tras las elecciones.
23-09-2018 / 12:09
Las plantas automotrices de Córdoba y Santa Fe ofrendaron al descontento general 5.500 operarios suspendidos por culpa de la recesión, que en el caso de la industria textil ya acumula 13 meses de trabajo destruidos, entre la competencia importada previa a la devaluación y la caída de las ventas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios de la población.
 
En este contexto es que INdEC registra en su último reporte que la desocupación alcanzó al 9,6% de una clase económicamente activa engrosada porque muchas mujeres tuvieron que salir a buscar algún refuerzo a las arcas hogareñas, castigadas por la inflación localizada en su costo de vida (alimentos, combustibles, transporte, servicios públicos, cuotas de salud y educación privadas).
 
En ese marco, las centrales sindicales convocan a un paro la semana próxima que comenzaría el lunes al mediodía con la convocatoria de la CTA y el martes se sumaría la CGT con un paro sin movilización y sin un plan de lucha.
 
El secretario general de Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, confirmó que los sindicatos del sector se sumarán al paro decretado por la CGT. "Cada vez hay más fábricas cerradas y falta trabajo. La situación cada vez se complica más. No hay dialogo y eso nos lleva a una medida de fuerza", justificó el dirigente de los colectiveros.
 
En tanto, el titular de Camioneros, Hugo Moyano, advirtió sobre "el desastre" que está provocando el Gobierno y destacó que ninguno de los funcionarios macristas "sabe lo que es que te falte un plato de comida".
 
El paro general afectará a la mayoría de las actividades y servicios en todo el país. El transporte público, el de mercaderías, la atención en dependencias públicas, la apertura de comercios, la actividad financiera, el dictado de clases en las escuelas, el funcionamiento de centros médicos, la recolección de basura y la provisión de combustibles serán algunas de las actividades afectadas por la medida de fuerza.
 
Con lo cual se espera un paro contundente y una jornada con muy poco movimiento.
 
La Opinión Popular

23-09-2018 / 10:09
El desempleo en los grandes conglomerados urbanos rasguña el 10 por ciento según guarismos oficiales del segundo trimestre. Superará los dos dígitos, todo lo indica. Agravarán el cuadro la inflación colosal de julio y agosto, la superior que se espera para septiembre, el traslado a precios de aumentos de tarifas y combustibles. Hay que remontarse décadas atrás para encontrar precedentes tan tremendos.
 
El contorno de la caída del empleo se conoce: acentuado en el Conurbano bonaerense, con visos de catástrofe en la industria, particularmente en la textil y la metalúrgica. Los análisis críticos lo anunciaban desde que arrancó la presidencia de Mauricio Macri. Su séquito de economistas y opineitors, a regañadientes, viene reconociendo lo innegable desde hace meses.
 
El empleo informal añade otro dato preocupante. El impacto de la crisis pega más duro en las changas que en los empleos registrados. Cuando se leen con cuidado los indicadores se percibe que buscan trabajo aun los que tienen la suerte de laburar. En criollo, el sueldo no les alcanza para vivir.
 
La coyuntura se debe leer también con datos que llegan de las calles, los sistemas educativos y de salud, los comedores populares. El universo de la gente de carne y hueso, una millonada. Lo que late y trata de sobrevivir más allá de la City financiera.
 
Se incrementa el número de comedores y merenderos, aún en parajes donde no funcionaban o no hubo jamás. Las provisiones escasean entre otros motivos porque el flujo de requirentes se engrosa más rápido que las respuestas gubernamentales. Más chicas y chicos se quedan a comer en las escuelas, a hurtadillas se llevan parte de sus raciones (insuficientes de por sí) para la cena con la familia.
 
Se ralenta o paraliza la entrega de remedios a hospitales, en los que se nota que hay pacientes que discontinúan tratamientos porque el viaje "les duele".
 
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) grafica el sadismo del mercado de medicamentos, una muestra de cómo funciona el capitalismo salvaje. La inflación en el rubro remedios es superior a la media. El gap crece para los medicamentos que necesitan las personas de tercera edad. Todos tenemos que poner el hombro, preconiza Macri, pero los más vulnerables son quienes más se sacrifican.
 
En medio de la caída, la Nación se empeña en Cruzadas hueras de sensibilidad social. Mantener congelado el Fondo de Incentivo Docente, suspender el Fondo Compensador que ayudaba a las provincias más pobres a sostener el salario de los maestros. La Casa Rosada se ilusiona con suprimir el subsidio al transporte intra provincial.
 
La aspiración del macrismo es llegar al déficit cero, cuenta engañosa porque no incluye los servicios del pago de la deuda externa, a esta altura el mayor gasto para 2019.

22-09-2018 / 08:09
La reforma jubilatoria se encontraba durmiendo en los cajones, junto a otra cantidad de cambios neoliberales con los que en su momento se había entusiasmado el macrismo.
 
Pero la crisis financiera hizo que el Gobierno de Mauricio Macri tomara la decisión de adelantar algunas medidas que parecían condenadas al largo plazo: ahora se impulsarán con "bajo perfil" y camufladas dentro de leyes como la del Presupuesto 2019.
 
Entre ellas se encuentran la iniciativa de restringir el acceso al cobro de la Prestación Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que se abona a aquellas personas que llegan a los 65 años pero que no tienen la cantidad de años de aportes necesarios para acceder al beneficio.
 
Esta idea se estaba trabajando en el anteproyecto de reforma previsional a cargo de un grupo multidisciplinario, pero la necesidad de recortar fondos fiscales para lograr el denominado "déficit cero" hizo que ahora se plasme en el texto que empezará a debatir el Congreso para definir el Presupuesto.
 
Otro de los temas que se quiere impulsar en el corto plazo es el "principio de sustitutividad" de la jubilación; es decir, el porcentaje que representa el haber si se lo compara con el salario que recibía el beneficiario en su último año como trabajador. La idea del Gobierno es que ese porcentaje tenga un "techo" de aproximadamente el 60 por ciento.
 
El factor que le imprime urgencia al tratamiento de este tema es un reciente fallo de la Cámara de Apelaciones de la Seguridad Social, que ubicó ese porcentaje en el 70% del salario. La sentencia será cuestionada por la Anses ante la Corte Suprema, pero desde el Gobierno no quieren correr riesgos de que, con ese antecedente, pueda generarse un efecto multiplicador.
 
Es que si se confirma ese fallo, se abre la puerta para que miles de jubilados realicen millonarios juicios al Estado por actualización del haber y cobro de retroactivos. El monto que puede resultar de ello es incalculable.
 
En el macrismo destacan que mantener el sistema vigente es "inviable" y que deben tomarse medidas urgentes para evitar que el déficit siga escalando hasta niveles insostenibles.

22-09-2018 / 08:09
El gobierno de Mauricio Macri mandó un Presupuesto de hambre al Congreso pero la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, acusó al kirchnerismo de preparar una especie de "guerrilla de saqueos".
 
El gobierno sabe que el ajuste brutal que está enunciado en el proyecto de ley gatillará la conflictividad social, porque ése es el verdadero saqueo, pero acusa de esa conflictividad a la única fuerza que, junto con la izquierda, se ha manifestado abiertamente en contra del presupuesto que encenderá y hará explotar la protesta.
 
O sea, el kirchnerismo, acusado de conflictivo, sería la fuerza que está tratando de pacificar y el gobierno, que dice que quiere pacificar, está echando kerosene al fuego. Lo mismo pasa con los movimientos sociales.
 
El macrismo adiestró a sus seguidores en el odio a cualquier mecanismo solidario que surja del Estado o la sociedad. Las personas que desfilan con los movimientos sociales son tratadas como vagos que no quieren trabajar  pero si no fuera por esos movimientos, el país ya se hubiera convertido en un gran incendio.
 
La acusación de Bullrich buscó colocar al kirchnerismo como el principal interlocutor de la oposición. Piensa que de esa forma le resulta más fácil controlar la posible fuga de simpatías hacia su vereda de enfrente.
 
Pero eso fue durante los dos primeros años del macrismo. La crisis trastocó ese cálculo: ahora el que aparezca como oposición más clara, sea el que sea, ganará las simpatías de la mayoría. Con la caída de su imagen, el gobierno cambió de lugar y produjo un reacomodo en el tablero.
 
La mayoría de los analistas sigue pensando con la lógica de los dos primeros años, pero basta con hacer la cola del colectivo o tomar el Sarmiento en hora pico para darse cuenta de que ya nadie puede defender a este gobierno en voz alta porque inmediatamente le tapan la boca.
 
El imaginario hegemónico invencible, construido con cuadernos de corrupción e imágenes de pobres dándose la gran vida a costa del trabajo de los otros, ya no resiste la catástrofe de los precios altos y los salarios en caída, más la devaluación, más inflación, más desempleo, más caída del consumo, más destrucción de la salud y la educación pública y hasta el fetiche derechista de la inseguridad se les ha dado vuelta.
 
Es un escenario nuevo del que probablemente todavía no den cuenta las encuestas, pero que habla de un cambio de tendencia en la conciencia de las mayorías. La persistencia de las corporaciones mediáticas del oficialismo en dar por descontado el impacto de las fotocopias profundiza esa confusión. Titulares y más titulares darían la impresión falsa de que la sociedad está pendiente de lo que sucede con esa causa.
 
Es probable que una porción de la sociedad siga aferrada a ese relato, pero es un tema que ya suena como algo viejo porque ni siquiera genera la ilusión de resolver ninguno de los problemas actuales.

21-09-2018 / 10:09
El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, volvió ayer al Congreso para defender el proyecto de Presupuesto 2019, ya arreglado con la directora del FMI, Christine Lagarde. De hecho ayer, como salido de un manual, el organismo respaldó la iniciativa que prevé un ajuste mayor al actual.
 
El objetivo es el déficit cero a como dé lugar, por ejemplo, subiendo el impuesto a las Ganancias, para que sean los trabajadores los que más paguen.
 
Dujovne negó algunos rumores de las últimas jornadas: como un megacanje para reestructurar la deuda o un plan de convertibilidad para volver al 1 a 1, que implicaría más miseria, más destrucción de empleos y salarios más bajos.
 
Desde la oposición, las críticas se centraron en las modificaciones en la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y en las futuras jubilaciones que se pagarán en zonas desfavorables; el costo del dólar y la inflación presupuestados; los fondos para las universidades; el financiamiento de la PPP y el peso de la deuda pública, entre otras cuestiones.
 
El ministro confirmó que la "salida" de la crisis que emprenderá el Gobierno de los Ricos irá por la vía más recortes, y que gobernadores y legisladores acompañarían un Presupuesto que contiene un ajuste durísimo contra el pueblo trabajador.
 
Sin reconocer errores propios, Dujovne justificó la compleja coyuntura en la "serie de shocks" que sufrió el país como explicación del derrumbe actual. Lejos de la autocrítica, aseguró que uno de esos "shocks" fue la causa de los "cuadernos de las coimas", a la que definió como una "orgía de corrupción" que atenta contra la confianza de los inversores.
 
No dijo Dujovne que de esa "corrupción" de la Patria contratista, a la que se deben muchos de los dramas actuales, hubo una familia que en tiempos del kirchnerismo y desde mucho antes, desde la última dictadura militar, se llevó la mayor tajada: los Macri.
 
La Opinión Popular

NicoSal soluciones web

© Copyright 2009 LA OPINIÓN POPULAR – www.laopinionpopular.com.ar - Todos los derechos reservados.

E-mail: contacto@laopinionpopular.com.ar